Hola a todos!, estoy de vuelta con un nuevo episodio de este fic, sin más que decir, los dejo con el capítulo dos de Una dolorosa mentira.

Amenazas

Naru se quedo sin palabras, lo que Mai tenía en brazos era…era… un bebe, la lluvia, que no había cesado, callo con más intensidad, mientras Mai entraba en su nueva casa, acompañada por otro hombre que no era él, y con un bebe en brazos, uno que pudo ser suyo, y que por idiota, había perdido…

Se mantuvo de pie ante la puerta, mojándose con la lluvia que caía, tratando de reprimir el dolor que sentía, mientras una solitaria lágrima caía por su rostro, mezclándose con la llovizna, dio media vuelta, caminando sin rumbo fijo, lamentándose por el error que cometió un año atrás, un auto se detuvo frente a él, evitando que siguiera con su caminata.

-Naru –llamo lin desde el transporte- sube al auto

-Quiero caminar un poco mas –respondió- la lluvia me relaja

-No te fue bien cierto?

-Tú qué crees –cuestiono con deje de tristeza en su voz-

-Le dijiste la verdad? –Pregunto el mayor-

-No, apenas… apenas y pude hablarle…

-Es natural que este molesta, después de todo tu…

-Ya lo sé! –Exclamó de pronto el menor- me fui sin decirle nada, pero que más podía hacer… si me quedaba ella…

-Debiste decírselo aquella vez –replico el mayor- tal vez hubiese esperado por ti

-Decírselo? –Cuestiono con ironía- como decirle la verdad?, como explicarle que todo lo que conoce de mi es una mentira!, como decirle que Shibuya Kazuya nunca existió!, como explicarle que todo en mi es una maldita mentira! –agrego golpeando al auto, abriéndose los nudillos por la fuerza utilizada-

-Naru… -trato de hablar Lin, pero no sabía que decir, nunca lo había visto en ese estado-

-Pero eso… eso ya no importa…-dijo en un susurro apenas audible para Lin-

-Por que lo dices? -cuestiono el mayor- acaso ella...

-Continúo su vida… sin mí –respondió mientras cerraba sus sangrantes puños con fuerza-

-Naru…

-Volvamos al apartamento –dijo el menor mientras subía al auto- ya no tenemos nada que hacer aquí

-Estás seguro? –Cuestiono Lin mientras ponía en marcha el coche-

-Si –respondió el muchacho- ella… ella hizo su vida con alguien más

-no es muy pronto para rendirse?, o es que acaso ella…

-Tiene una familia con el –respondió con la cabeza gacha- ya es madre…

Un incomodo silencio se formo en el coche, Lin no se esperaba eso, pensó que tal vez Mai podría tener una pareja, pero que fuera madre… eso fue inesperado, ahora entendía el por qué del estado de Naru, empezaba a creer que lo correcto era irse del país, alejarlo de ella, después de todo, Naru se fue para protegerla, aunque no de la manera correcta, cuando de pronto, una idea broto en su cabeza…

-Y como sabes… -alego Lin llamando la atención de Naru- que ese niño no es tuyo…por que ustedes estuvieron "juntos" cierto? –agrego recalcando la palabra "juntos"-

-S-si… -fue lo unió que dijo, parecía haber reaccionado con esa simple pregunta, estaba tan ensimismado, que paso por alto ese detalle, si lo que Lin decía, era verdad, entonces el aun tenia… aun podía...-

-No habías pensado en eso verdad? –Cuestiono sacándolo de sus cavilaciones-

-No –admitió desviando la mirada-

-Y te dices inteligente? –Replicó con una media sonrisa-

-...- no dijo nada, pero en el fondo, agradecía que lin estuviese con el-

-Entonces… volverás mañana?

-Porsupuesto –respondió- no soy de los que dejan hijos regados por ahí

-No te hagas tantas ilusiones –replico el mayor- puede que no sea tuyo

-No lo sabré hasta que no hable con Mai

-Cierto –contesto Lin -

-Esta vez será diferente Mai… -dijo en un susurro casi imperceptible- no habrá mas secretos entre tu… y yo…

Simultáneamente a este hecho, Mai se encontraba en su casa llorando de rodillas y siendo consolada por el monje, apenas Naru se fue, coloco al niño en su cuna, y dejo caer su careta de dureza, rompiendo en llanto, le había tomado tanto tiempo recuperarse de su abrupta partida, y ahora el aparecía, así nada mas, pidiendo una oportunidad, rompiendo todo lo que había logrado hasta ahora, destruyendo su tranquilidad, y abriendo heridas que durante meses, habían estado sanando…

-Tranquila Mai, ya paso –trato de calmarla el monje mientras la abrazaba-

-E-ese imbécil... vie- viene después de… de tanto tiempo… y…y – trataba de hablar mientras las lagrimas brotaban insistentemente de sus ojos-

-Lo sé Mai –respondió bou-san sin soltarla- sé que esto es muy duro para ti

-No es justo! –Exclamo mientras se aferraba al pecho del monje, mojando su camisa- no… no tiene derecho a arruinarme así la vida!

-No llores… por favor –pidió mientras le alzaba el rostro, haciendo que lo mirase- no vale la pena que derrames lagrimas por alguien como el

-Houshou…

-Además… las lágrimas no van contigo –replico mientras acariciaba sus sonrojadas mejillas- vamos, regálame una sonrisa si? Hoy me he portado como un niño bueno –agrego mientras le sonreía y volvía a abrazarla- no llores más…

Mai hizo su mayor esfuerzo por sonreír, aun con lágrimas en los ojos, logro hacerlo, si bien Naru le había destruido la vida, Houshou estaba ahí, tratando de reconstruirla, sacándola de los escombros en los que se habían convertido sus sueños y sus ilusiones, apoyándola en todo momento, dándole todo el amor que Naru nunca le dio…

-Vamos de compras? –Cuestiono la muchacha secándose los rastros de sus lágrimas y esbozando una sonrisa- la lluvia se detuvo, y hay un conjunto que quiero comprarle al niño, espero que aun lo tengan, nos acompañas?

-Como decirle que no a la reina de esta casa –dijo mientras le devolvía la sonrisa- si es para este príncipe voy hasta el polo norte si es necesario –agrego cargando al niño, para luego recapacitar lo que había dicho- aunque ese lugar es muy frio…

Mai sonrió, al ver como el monje cargaba al pequeño, y jugaba con él, ese hombre podía levantarle el animo a cualquiera, y ella no era la excepción, siempre lograba sacarle una sonrisa, aun en el momento más duro, el siempre estuvo con ella.

-Mai te encuentras bien? –cuestiono preocupado al notarla ausente-

-He?... a si, si –contesto saliendo de sus cavilaciones- iré por nuestras chaquetas, espérenme aquí –agregó mientras realizaba la acción-

Al cabo de unos minutos, regreso con los chaquetas, una vez listos, salieron de compras, llegaron al lugar, y recorrieron todas las tiendas, buscando la ropa que usaría el pequeño, y uno que otro regalo para Mai, precia que había olvidado el mal rato que paso al ver a Naru, después de todo, estaba con su familia, y eso le era suficiente.

Mientras tanto, Naru llegaba y Lin llegaban al departamento que ambos compartían, apenas entro al lugar, Naru fue ducharse y cambiarse de ropa, sin percatarse del sobre de una carta que destacaba en la vacía mesa de centro de su sala, fue Lin, quien al revisar el lugar, encontró la carta, la abrió, y su rostro cambio al instante, llamo a Naru, quien extrañado por el inusual tono de vox del mayor, acudió al lugar de inmediato.

-Lin, que sucede? –cuestiono acercándose a él-

-Lee esto –respondió mientras le extendía el papel-

-I-imposible… -dijo mientras terminaba de leer- No… esto no… No puede ser cierto!

-Cálmate Naru –pidió el mayor- si te desesperas no…

-Como pides que me calme! –Exclamo asustando al mayor- me fui para evitar esto y ahora... ahora… maldición!

No podía creerlo, se fue de Japón, mintiéndole a Mai, haciéndole creer que la había engañado con Masako, si haciéndole creer, por que el jamás la engaño, no podría hacerlo, causándole tanto dolor, rompiéndole el corazón, sintiéndose la peor escoria del mundo, justamente para evitar eso, y resulta que todo fue en vano, lo habían seguido, y ahora, ella estaba en peligro, debía advertirle, no podía esperar más tiempo, ella no moriría, no la matarían, no por su culpa!, salió a toda prisa del lugar, subió a su auto, y partió en direcciona la casa de Mai, no sin antes darle instrucciones a Lin, debía corroborar que la información era cierta, aun que después de leer ese papel, no le cabía la menor duda, "el" estaba libre, en el trayecto a la casa de la chica, recordaba cada palabra de la carta "Ha pasado tiempo pequeño Oliver E. C. Davis, o debería decir ¿Kazuya Shibuya?, espero que no te hayas olvidado de mí, por que yo te recordé todos y cada uno de los días que estuve en prisión, no me dijiste que tenias novia, eso fue cruel de tu parte, la tenias escondida, por cierto tienes buen gusto, es muy linda, me agradan las chicas japonesas, lástima que esa lindura tenga que morir, por que… no pensaste que la dejaría vivir ¿cierto?, parece que tus intentos por protegerla fueron en vano, en fin, si vas a culpar a alguien, culpa a tu padre, el te metió en todo esto, sin más que decir, me despido, lástima que no puedas hablar con ella antes de que la mate, pero que le vamos a hacer, la vida no es justa, que descanses bien Naru-chan".

Llego a la casa de la chica, y encontró la puerta forzada, temiendo lo peor, entro al lugar, el alma regresó a su cuerpo al constatar, que ella no estaba en casa, a lo mejor había salido con el monje, bueno esa ideo no le agrado mucho, pero eso era mejor a que ella estuviera muerta, el problema era encontrarla, debía pensar, y debía hacerlo rápido, la vida de Mai y de ese niño, hasta la del monje dependían de ella.

Simultáneamente, la aludida, seguía en el centro comercial, con varias bolsas en la mano, había ropa tanto para ella, como para Houshou y para el niño, decidieron volver a casa, caminaron hasta la salida del local, sin esperar lo que vendría…

-"Te tengo Taniyama Mai" –dijo un hombre desde una azotea- "parece que no llagaste a tiempo Chico"

El Individuo, apunto directo al corazón de su víctima con un rifle de largo alcance, jalo el gatillo, y un grito resonó en todo el local, alguien había caído…

Notas de la autora

Aquí vengo otra vez con mis delirios XD, volviendo al tema original, así llegamos al final de este episodio, espero que haya sido de su agrado, como siempre, muchas gracias a las personas que comentan este fic, sus opiniones son muy importantes para mí, me motivan a seguir escribiendo, así que mientras más comenten, mas rápido actualizo XD, en fin, espero no haber defraudado a nadie con este episodio, y si lo hice, me disculpo de antemano por mi falta de talento y creatividad, ahora sí, siendo la 1:25 am en mi país, me despido, Hasta la próxima, si dios y sus comentarios lo permiten, Sayonara! ^_^