Llegaron a la pequeña casa de playa, después de recorrer una ruta costera, que les permitió disfrutar de la brisa marina y un paisaje maravilloso. Durante el viaje ninguna dijo nada, salvo las necesarias, escucharon música en el auto y en el ferry disfrutaron del paisaje abrazadas en silencio.
No quieres arruinarlo, sabes que Rach tiene una buena explicación pero sinceramente no quieres escucharla, en silencio bajas las maletas mientras ella abre la cabaña y entra sin mirar atrás. Delante de la cabaña hay un deck con una mesa y dos sillones blancos. Al entrar ver un lugar lleno de luz. pones las maletas a un lado de la puerta, mientras observas el interior, es un lugar es amplio, luminoso y fresco, a tu derecha hay una cocina pequeña separada del resto de la habitación por una barra donde están ubicadas dos banquetas, todo es color blanco como el resto del cuarto. A la izquierda de la habitación hay una cama king size con sabanas verde agua y a los pies una manta del mismo color, junto a esta hay una pequeña mesa con dos sillas.
Frente a ti una puerta de vidrio corrediza da acceso a la playa, la misma ya esta abierta. Te acercas y ves como tu morena se dirige a la orilla dejando su ropa en el camino. Se gira y te sonríe tu mirada se conecta con la de ella, te quitas la ropa dejándola dentro de la cabaña y sales corriendo hacia ella. Sabes que hay cosas que aclarar, pero este no es el memento, tu mujer te espera a orillas del mar con una bikini color celeste, tu llevas una negra, ya que ambas decidieron cambiar su ropa interior por estas prendas en el baño del ferry para así viajar mas cómodas.
Lleva el cabello suelto, y su piel bajo el sol luce aun mas bronceada, tu corazón se acelera al llegar junto a ella y no es por la corrida sino que cerca puedes ver cada detalle de su rostro, ese que tanto te gusta y te quita el aliento. Le sonríes, tomas su rostro con las manos y le das un beso tierno para distraerla y así poder rápidamente subirla a tu hombro derecho y comenzar a correr hacia adentro del agua, ella comienza a reír a carcajadas, cuando ya no puedes correr porque el agua supera la altura de tus rodillas aminoras la marchas y caminas lentamente mientras con suavidad la bajas de tu hombro – eres hermosa princesa – le dices, se sonroja y te sonríe, se para sobre las puntas de sus pies, pasa sus brazos sobre tu cuello, sus frentes se juntan, se besan, tu la sostienes por la cintura, el beso es calido y tierno.
Al separarse, se miran unos minutos mientras sus frentes continúan pegadas – te amo – dicen al mismo tiempo, por lo que comienzan a reír y se besan nuevamente por largo rato.
Luego se toman de las manos y se sumergen al agua para refrescarse, pasan varias horas en el agua, entre caricias inocentes y besos disfrutan del tiempo juntas, un poco en el agua y otro tanto en la arena. Hablan de temas triviales, aunque la mayor parte del tiempo permanece en silencio regalándose besos y sonrisas.
Piensas que la decisión que tomaste hace ya un año en Lima fue la más acertada.
Adelanto... modificado
