Capitulo 1: El problema del Ladrón.
La zona había sido acordonada aislándola de los curiosos que aun vagaban por la noche, la ambulancia y patrullas no había tardado en llegar después del aviso del oficial novato, el inspector en jefe de la unidad de homicidio Juzo Megure y el inspector de la unidad antirrobos Ginzo Nakamori se encontraban hablando, el oficial Nakamori ponía al corriente al otro sobre el atraco de su némesis esa noche. Una vez que ambos oficiales estaban en el mismo canal, decidieron adentrarse al callejón, junto a algunos oficiales y forenses, incluido aquel que había dado aviso. Con lamparas en mano, fueron caminando lentamente para no dañar aun mas la escena del crimen.
—Ahora a la derecha, casi al girar podrán encontrar el cuerpo —anuncio aquel oficial.
Ante esas palabras, todos los oficiales y forenses se pusieron alerta, continuaron avanzando y al dar el giro no solo encontraron un cuerpo en el suelo, si no que eran dos, con paso rápido, el inspector Nakamori se acero al cuerpo de su subordinado y le tomo el pulso.
—Parece que solo esta inconsciente —dijo con voz aliviada, mientras tomaba la cabeza del oficial — ¡Amano, despierta!— comenzó a decir mientras daba débiles palmadas al hombre en sus mejillas, sin embargo, el hombre solo comenzó a decir balbuceos inentendibles que molestaron al inspector. — ¡Despierta de una vez Amano!— grito el oficial mientras le daba una fuerte cachetada al oficial inconsciente.
El pobre hombre comenzó a abrir sus ojos por el dolor, con la vista nublada trataba de identificar el lugar en el que se encontraba y a las personas que lo rodeaban. —¿Inspector Nakamori? —pregunto dudoso el oficial, después miro a los lados tratando de buscar algo —¿Qué fue lo que ocurrió?
Los oficiales que se encontraban ahí suspiraron en frustración y sintieron compasión por su colega quien estaba sufriendo la furia del inspector de la unidad dos.
—Inspector Megure — hablo uno de los forenses al hombre gordinflón— Empezamos la inspección del cuerpo, puede notarse que se trata de un asesinato.
—¿Cuál es el arma homicida?— pregunto el hombre
—A juzgar por las heridas de bala, creemos que es una pistola de 9mm, además que el cuerpo también tiene varias lesiones y signos de maltrato.— explico el forense.
—¿Encontraron algo que ayudara a identificar a la víctima?— pregunto el oficial de sombrero
—El hombre llevaba una cartera consigo, pero no trae identificaciones, solo recibos de hace unas horas de una tienda de autoservicio a unas calles de aquí.
—Entiendo —dijo en voz baja— ¡Sato! ¡Takagi! —llamo a la pareja de oficiales, quienes se apresuraron a llegar a su lado— quiero que vayan a la tienda y consigan los videos de la cámara de seguridad, empecemos a buscar por ese lado—ordeno. Ambos detectives asintieron y salieron de la escena del crimen.
Megure miro a su amigo y rio nerviosamente al ver como intentaba ahorcar al pobre oficial. Se acerco a ellos y llamo la atención de Ginzo.
—¿Ha averiguado algo inspector Nakamori?— pregunto en un intento de distraer, al contrario
Ginzo solo soltó un quejido mientras soltaba a su subordinado —El oficial Amano no recuerda mucho— menciono con clara molestia.
Megure se acerco hasta el oficial Amano quien se encontraba aturdido por los continuos regaños de Nakamori. —¿Qué fue lo que ocurrió oficial Amano?— pregunto con voz calmada.
El hombre, miro a su superior, después busco a su compañero de trabajo y suspiro. —El oficial Park y yo estábamos buscando a Kid como lo había ordenado el inspector Nakamori, de pronto escuchamos un grito de dolor y nos adentramos a este callejón, al no tener suficiente luz tropecé con el cuerpo, al ver que eso no era de nuestra sección yo me quede a buscar testigo o pistas que nos llevaran al asesino mientras que Park iba por el inspector, cuando finalmente estaba solo, escuche un ruido proveniente de esos botes de basura de allá— dijo señalando el lugar— pero cuando me voltee una especie de humo comenzó a salir y termine inconsciente.
Ante esa historia el inspector Nakamori ordeno a dos hombres investigar los botes de basura de la esquina.
—¿Hay algo mas que recuerde? Cualquier cosa nos será de ayuda.
El oficial lo pensó unos segundos y asintió —Recuerdo que antes de perder la conciencia vi la silueta de Kid, creo que era el por el sombrero, además de que se veía realmente mal herido.
Estas palabras sorprendieron a toda la fuerza policiaca que se encontraba presente a lo largo de la estrecha calle.
—Es probable que Kaito Kid haya llegado en el momento en que el asesino realizo el acto y al verse descubierto decidió deshacerse de el también—opino el inspector Shiratori.
—Si Kid se encuentra herido no pudo haber ido muy lejos— hablo Nakamori — ¡cierren las calles cercanas a la zona, y detengan a cualquier persona sospechosa!
—¡Inspector Megure, inspector Nakamori!— se escucho el grito de uno de los oficiales que habían ido a investigar los botes de basura. Ambos nombrados se giraron a verlos —¡Hemos encontrado la joya que robo Kid esta noche!— Los dos oficiales corrieron al lugar. Uno de los oficiales les mostro la pequeña bolsa donde se encontraba la joya en un alhajero de porcelana y junto el, una especie de hoja doblada.
Ginzo rápidamente le arrebato la bolsa al pobre oficial y saco el papel de la bolsa, dándosela a Megure quien apenas logro tenerla en sus manos y evitar que cayera al suelo.— ¿Qué rayos significa esto?— grito.
—¿Qué sucede?— pregunto Megure después de cerciorarse que la joya estuviese en el alhajero.
—Es una nota de Kid— dijo mientras le pasaba el pedazo de papel para después comenzar a jalarse los cabellos en señal de frustración.
Megure tomo el papel y leyó en voz alta.
"Estimado inspector Nakamori.
Dado que la joya "Lagrima de sol" no es mi premio final, debo regresársela, aunque lamento que no sea de la forma elegante en la que siempre devuelvo mis motines, sin embargo, esta noche, puede que sea la ultima que tenga noticias mías en un tiempo, seguramente intuirá el porqué, pero es mi deber anunciarle que sus noches de luna llena seguirán siendo entretenidas para usted y su equipo. Se despide, el mejor ladrón fantasma del mundo. Kaito Kid." Y al final, la típica firma del ladrón, lo que anunciaba que la nota era real.
—Esto podría ser mas grave de lo que podemos ver— menciono mientras arrugaba la nota, intentando no creer que alguien asesinara a Kid.
Kaito salió corriendo lo más rápido que podía en la situación que se encontraba, agradecía internamente que los nuevos oficiales del equipo de Nakamori fueran un poco lentos, gracias a ello logró salir del callejón sin ser notado y comenzar a alejarse lo más que podía de aquel peligroso lugar, después de todo, no es como si su vestimenta no llamara la atención, y no necesitaba ser un genio para saber que la situación en la que se encontraba era por demás increíble, ahora podía entender un poco mejor a Kudo Shinichi, y si no conociera la verdad del detective, comenzaba a pensar que hubiera entrado en una especie de crisis nerviosa de la cual no podría salir fácilmente y lo hubieran atrapado.
Continúo corriendo lo más rápido que daban sus cortas piernas y maldecía internamente al traje, que ahora le quedaba extremadamente grande, el hecho de no poder alejarse de la escena del crimen al ritmo que quería. Se detuvo frente a una tienda, cuyas ventanas lo reflejaban, acerco su mano a su reflejo y después la llevo a su rostro, para asegurarse que no fuese un sueño, o una mala broma hecha por Akako, se pellizco la mejilla y sintió dolor, no era un sueño, era verdad, ese era su reflejo, su imagen actual era tal y como lo era cuando su padre estaba vivo, las fotos de su cómoda serian la prueba perfecta.
—¡Concéntrate, Kaito!— se dijo mientras golpeaba ambas mejillas — no es momento de entrar en pánico, recuerda, "no importan en qué situación estés, nunca debes perder tu cara de póker"— comenzó a buscar en los bolsillos del enorme saco su teléfono celular, al encontrarlos, reviso la agenda y llamo al número que buscaba.
—¡Joven Kaito! ¿Esta usted bien?— fue lo primero que escucho por la bocina del aparato.
—Estoy bien Jii, pero bien metido en problemas, no hay mucho tiempo para explicar, quiero que vayas a mi casa y comiences a buscar mi ropa de cuando teni años— pidió con su voz infantil.
—¿Seguro que se encuentra bien?— pregunto la voz con preocupación.
—¡Lo entenderás cuando llegue a casa!, si Aoko está ahí, sácala, no creo que sea conveniente que me vea de la forma en la que estoy— dijo con cierto pesar.
El hombre no dijo mas y solo dio una respuesta afirmativa para después colgar. Kaito guardo el aparato en donde lo había encontrado, dándose una ultima mirada en la ventana suspiro para volver a correr.
Conan había optado por ver el atraco por televisión en esa ocasión, no es que el ladrón fuera de su interés, pero desde hace unas horas, se había sentido inquieto con respecto al él. Sintió un poco de alivio cuando habían dicho que Kid había escapado de la policía, pero el mal presentimiento no desaparecía, y menos al notar al falso Kid volar al oeste de la ciudad, tal como era su costumbre. Suspiro en frustración por lo fácil que el mago engañaba a la policía. La reportera continuaba con la explicación de cómo se había llevado a cabo el robo cuando de pronto comenzó a explicar que las patrullas regresaban al museo, entendiendo que su truco había sido descubierto, se levantó del sofá para ir a la mesa, justo antes de Ran saliera del cuarto de Kogoro.
—Parece que la fiebre le ha bajado al fin— comento aliviada al menor.
Conan asintió. —Eso es muy bueno hermana Ran, significa que en unos días el tio Kogoro estará como nuevo.— comento con su voz infantil.
La karateka asintió. —¿Y como fue el robo de Kid?— pregunto llena de curiosidad mientras se sentaba enfrente del niño para continuar con la cena que habían dejado a medias ante los quejidos del detective.
—Finalmente se dieron cuenta que Kid uso un señuelo y ahora la policía regresa al museo— explico brevemente mientras bebía de su te.
La chica asintió y fijo su mirada en el televisor. —¿Parece que ocurrió algo?— comento mientras tomaba el mando a distancia y subía un poco el volumen, el niño también comenzó a prestarle atención a lo que decía la reportera.
»—Después de que la policía volviera al museo comenzaron a rodear la zona, fueron solo unos minutos cuando una nueva unidad llego, no nos han dado detalles de la situación, lo único que el inspector Nakamori nos informo es que han recuperado la joya "Lagrima de sol" intacta, lo que es una buena noticia — informaba la reportera mientras miraba al frente — Sin embargo, como pueden notar — se escuchaba mientras la cámara tomaba varias tomas de la calle en los alrededores —La policía está poniendo en marcha un bloqueo de la zona que abarca desde unas cuantas calles del museo incluyendo el lugar donde la joya fue encontrada hace unos momentos. Tampoco se nos ha informado si se realizó la captura de Kaito Kid, pero la policía comienza de dispersar a los fans del ladrón.«
Pasaron unos segundos en silencio, ambos tratando de asimilar esas palabras escuchadas, de pronto el sonido del teléfono saco a ambos de sus pensamientos, la chica se levanto para contestar, sin embargo, su rostro comenzaba a mostrarse lleno de preocupación, lo que llamo la atención de Conan.
—Entiendo, le informare a mi padre para que vaya mañana temprano a la comisaria... si… procurare que Conan vaya también… Entiendo ¡buenas noches inspector Megure!— se despidió mientras colgaba.
—¿Ocurrió algo?— pregunto el niño mientras se acercaba a la joven que había quedado estática a un lado del teléfono.
—Era el inspector Megure, al parece lo que no quieren revelar a la prensa es un asesinato que ocurrió en el lugar donde encontraron la joya— comenzó a explicar de manera rápida— Creen que Kid pudo haber sido asesinado por conocer a quienes realizaron el crimen, ya que dejo una nota a tipo de despedida y un oficial lo vio mal herido.
Esas palabras helaron las acciones del niño, su mente comenzó a divagar y pensar que era algo absurdo que alguien hubiera logrado tal hazaña como asesinar al ladrón de guante blanco.
—¡Conan!— Llamo la chica unos minutos después, ahora ambos se encontraban en el sofá enfrente de la televisión. El niño volteo a verla— ¿Crees que en verdad Kid esté muerto?
—¿Por qué me preguntas eso?
—Bueno, te llaman el asesino de Kid ¿no?, aunque se que logras seguirle el paso con ayuda de Shinichi, siempre he tenido la impresión de que te considera un rival.
—No creo que debas preocuparte— comenzó a explicar después de unos segundos— estamos hablando de Kaito Kid, no es alguien fácil de atrapar, mucho menos de asesinar, es un mago bastante escurridizo y molesto— comento en un intento de tranquilizar a la joven y a sí mismo.
Ran miro al niño con una débil sonrisa. —Tienes razón— dijo antes de volver a prestarle atención al televisor, después de todo, se dio cuenta que no era la única preocupada por el ladrón.
Kaito tardo un poco mas de una hora en llegar a si casi, miro a los lados para asegurarse de que ningún vecino o Aoko estuviesen fisgoneando por las ventanas, de su pantalón, saco las llaves de la entrada y entro en su morada, dentro, un muy nervioso Jii lo esperaba. La sorpresa no tardo en invadir al hombre, quien miraba de una fotografía el parentesco del niño.
—¿Cómo pude permitir que ocurriera esto?— decía desesperado— ¿Cómo podre mirar al amo Toichi, que en paz descanse, a la cara? He fallado como ayudante.— se lamentaba el mayor.
El mago rodó los ojos mientras seleccionaba la ropa que se pondría de una caja. —Tranquilízate Jii— hablaba mientras sacaba una playera azul y unos pantalones cortos y se los colocaba —¡Wooow! —exclamo— No pensé que en verdad me fueran a quedar- menciono mientras ser miraba al espejo.
—¡Joven Kaito!, no es momento de admirarse en el espejo— regaño el bartender—¿Qué planea hacer a partir de ahora?
Kaito dejo de hacer posar ridículas frente al espejo ante la pregunta, se miro detenidamente en su reflejo y mostró una sonrisa traviesa.
—Creo que tienes una idea Jii— decía de forma infantil. El mayor solo enarco una ceja sin comprender del toda la referencia.—Estoy seguro de que no soy el único en esta situación, y, considerando que "el" es un gran detective, ha de tener pistas que nos lleve a los desgraciados que hicieron esto, o a un antídoto.
—Kudo Shinichi— susurro el anciano— pero ¿No cree que si existiera un antídoto ya no tendría esa forma?— pregunto— Hay que considerar que el antídoto no existe.
—Eso ultimo también puede ser, pero también puede que sea mas seguro permanecer de esa forma— argumento— Jii, tu lo viste, esos hombres son peligrosos, no les importo poner en peligro a un montón de inocentes solo para lograr su cometido, puede que sean incluso peores que Snake— dijo al recordar los hechos en el Bell Tree Express hace unos meses— y si mi memoria no me falla, nuestro pequeño detective estudia en la primaria Teitan.
—Comprendo, haré los preparativos para que pueda inscribirse joven Kaito, pero… ¿Qué sucederá con su vida actual? ¿Y la señorita Aoko?
—No debemos involucrar a Aoko, ya esta rodeada de peligro con Snake vigilando al inspector de vez en cuando, supongo que una nueva mentira no creara mas daño…Espero— murmuro lo último para sí mismo.
El hombre solo se le quedo mirando, para asentirle y después salir de la casa. El niño miro marcharse a su único cómplice, miro por la ventana la casa de su amiga y suspiro tristemente, después se dirigió a cerrar con seguro todas las ventanas y puertas de su casa.
