Estas ultimas semanas es estado actualizando Fics muy seguido. Tengo tres fic actualizados hoy. eso es la mas grande anomalía que ocurre una vez cada cierto tiempo. ¿Quien sabe cuando vuelva a ocurrir un milagro como este?

Gracias pòr su apoyo en este fic (aunque es inesperado, lo desarrolle por una apuesta que perdí el otro día es bueno saber que si les gusta)

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Belleza Inesperada

"Nadie puede elegir de quien ni como se enamora"

-Belleza Inesperada, Película (2016)-


Akashi Yuma era el joven heredero de una vasta fortuna que a pesar de su exterior estoico era demasiado blando en el interior como para dejar entrever sus frágiles sentimientos sin que sus familiares temiesen que puedan ser rotos. Yuma había nacido prematuramente, en sus primeros años de vida sus padres vivieron con incertidumbre ante su frágil de salud y el miedo a perderlo. Creció encerrado en su habitación rodeado de todos los lujos que a se podían comprar, cada capricho suyo fue cumplido y nunca le falto la atención de sus amorosos padres.

Pero eso no evito que se sintiera solo.

Desde muy temprana edad Yuma acostumbraba mirar con añoranza los bellos jardines de su casa mientras veía a los hijos de sus empleados jugar ahí. Esta visón solía romper el corazón de su madre pues sabia como se sentía su pequeño. Con el paso del tiempo Yuma se fue refugiando en los libros de fantasía y ciencia ficción mientras imaginaba que él era el héroe de esas increíbles y fantásticas aventuras. Le era muy fácil identificarse con los protagonistas de los libros, no por sus desgracias, sino por la soledad y la añoranza de libertad que compartían.

Cuando tenía 8 años, su salud comenzó a mejorar y finalmente se le permitió ir más allá de su dormitorio.

Cuando tenía 9 años Yuma descubrió su amor por la cocina y jardinería (aunque no podía hacerlo mucho, y si lo hacía seria siempre con un cubre bocas)

Cuando Yuma tenía 10 años fue cuando descubrió al amor de su vida: La música.

Fue cuando Yuma tenía doce años que se le permitió ir a una escuela. Lastimosamente Yuma era tan callado y retraído que no pudo hacer amigos fácilmente.

Fue un año más tarde cuando Yuma conocería a su primer amor: Kurosaki Ichigo.

Desde entonces nada sería lo mismo.

LOLOLOLOLOLOLOLOL

Yuma no estaba teniendo un buen día.

Por un lado sus padres le permitieron ir al concierto que tanto había anhelado. Por el otro no tenía nadie con quien ir y esa era la única condición que sus padres le habían impuesto.

Era absurdo ¡Tenia 15 años! ¡Casi 16! Podía cuidar de sí mismo perfectamente (algo en el fondo de su mente le decía que no, que todavía le faltaba mucho para ello).

Sus Padres podían ser tan sobreprotectores (y con razón).

Por ello en cuanto sus padres le dijeron que clase de requerimientos necesitaba su niñera, Yuma no pudo evitar entrecerrar sus ojos y mirarlos con extrema sospecha.

Sus padres se habían enterado recientemente de su enamoramiento de más de dos años: Kurosaki Ichigo.

Yuma nunca imagino que se enamoraría de un chico, no es que él o su familia tuvieran algo en contra de los homosexuales ni nada, pero siempre había pensado que era heterosexual. Aunque realmente nunca pudo decirlo, chicas y chicos ninguno le había atraído en sus años de vida…

Claro hasta que Kurosaki Ichigo llego con una patada voladora directo a la cara de sus asaltantes.

Yuma nunca se había sentido tan atraído por una persona como con Kurosaki–san.

Sin embargo eso no podía ser, no aun por lo menos, Kurosaki–san era casi dos años mayor que él y en ese momento habían estado en diferentes escuelas, aunque eso no impedía a Yuma verlo desde lejos cuando iba a recoger a sus hermanitas. Yuma siempre estaba al pendiente de Kurosaki–san, cualquier cosa que se relacionaba con él, Yuma era el primero en saberlo. Aunque no lo veía mucho, Yuma siempre intentaba saber que pasaba en torno del peli naranja pero siempre manteniendo su espacio, no era un acosador espeluznante después de todo.

(En algún lugar de la Sociedad de almas y una tienda de dulces, dos personas estornudaron)

Fueron dos años los que su amor (que había empezado con admiración) por el joven de cabellos naranjas fue guardado en lo más profundo de su ser. Cuando finalmente se graduó y se inscribió en la misma escuela que Kurosaki–san intento varias veces invitarlo a salir, pero la mayor parte del tiempo terminaba corriendo a otro lado.

—"Está bien"— se decía Yuma—"tal vez la próxima."

Pero no hubo mucha oportunidad, la mayor parte del año Kurosaki–san se escapaba de él (aunque ni siquiera creía que notara su presencia). Lo que más celos le daban a Yuma eran las chicas guapas que estaban todo el día rodeándolo. Su único consuelo era que Kurosaki-San no parecía realmente interesado en ninguna de ellas.

Razón por la cual llego a la (errónea… algo) conclusión de que Kurosaki-San era homosexual. De ahí su siguiente preocupación.

Para Yuma era obvio que Ishida Uryu era su más fuerte rival por el corazón de Kurosaki–san.

Su oportunidad se presentó pocas semanas después de que Kurosaki-san y sus amigos hayan desaparecido misteriosamente, los rumores decían que el peli naranja era un jefe Yakusa y que sus amigos más cercanos eran parte de su banda y que habían ido a una batalla de territorios. Yuma lo encontraba por demás estúpido, pero lo cierto era que Kurosaki-san y sus amigos parecían haber salido de una guerra.

Yuma noto como poco a poco Kurosaki-san ese iba apagando cada vez más, su característica aura brillante que a pesar de su constante ceño fruncido parecía atraer a todos quienes le rodeaban iba desapareciendo igual que parte de él mismo y con ella poco a poco sus amigos lo iban dejando atrás.

A Yuma le enfurecía saber que los amigos de Kurosaki-san lo estaban ignorando tanto después de lo mucho que, obviamente, habían pasado juntos. Para Yuma ellos eran un poco hipócritas aunque no sabría decir exactamente porque. La familia de Kurosaki-san también parecía haberse distanciado, esto Yuma lo noto después de que uno de los hermanos de uno de sus compañeros de clase les había contado que las hermanas Kurosaki ya no dejaban que su hermano fuera a recogerlas y cada vez que lo hacía inventaban excusas, que toda su escuela sabía que eran falsas, para que se fuera y ellas tomaran otro camino.

Yuma no sabía lo que estaba pasando, pero no podía evitar fruncir el ceño cada vez que veía a Kurosaki-san más solo que antes. Yuma quería distraer a Kurosaki-san de esa negatividad y depresión que lo habían estado plagando. Kurosaki-san, desde el punto de vista de Yuma, era una fuerza de la naturaleza que no debía ser contenida de lo contrario crearía mucho daño y al parecer no se equivocó. Así que parecía que, al final, las condiciones que le impusieron sus padres para ir al festival de sus sueños si servirían de algo.

Así que cuando Kurosaki-san había aceptado ir con él a Tomorrowland no pudo evitar que una gran sonrisa surcara su rostro.

Serian tres fabulosos días en el festival de música electrónica junto a su primer amor. Cuando sus padres le dijeron que también les permitirían irse otras tres semanas de mini vacaciones en los mejores lugares turísticos de Bélgica Yuma no pudo evitar chillar de emoción y abrasarlos a ambos enérgicamente, si ellos no eran los mejores padres del mundo no sabía quiénes eran.

Sin embargo lo primero que apareció en su mente cuando Kurosaki-san acepto fue un…

—"Ósea ¡Ja! Toma esa Ishida."

(En medio de una pelea contra Hollows, Ishida Uryu se sintió extrañamente ofendido)

Lo que no sabía (hasta que fue muy tarde) era que Kurosaki podía ser increíblemente denso ante sus avances. Cuando se dio cuenta (unos dias más tarde) solo pudo pensar…

"…Maldita sea Ishida."

(En algún lugar de Karakura, Ishida Uryu estornudo)

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Continuara.

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