DE SECRETARIA A ¿NIÑERA? O ¿MAMÁ?
-Isabella- Me saludó, Edward. ¿SALUDÓ? ¡Un gran avance!, dos meses trabajando para él y por fin me saluda y no había nadie para verificar, tal vez mi imaginación me estaba jugando mal…
-Señor Cullen. –. Sonrió. Estaba vestido con un traje negro y una camisa celeste, no tenía corbata. Y los botones estaban abiertos. Podia ver un poco de su cuello y pecho. Era toda una novedad, verlo sin corbata! – Disculpe la tardanza. El taxi…
-Papá – Una vocesita salio detrás de él. Moví lentamente mi cabeza y vi a una pequeña niña. Tenia el pelo negro y sus ojos eran grandes y verdes como el de Edward. ¡Tenia una hija! Nunca lo había mencionado. Ningún rastro de ella. También solo tenía dos meses trabajando para él. No era mucho ¿no?
-Isabella… ella es mi hija. Alice Cullen. – Ella sonrió. Me quede en blanco. ¿Cuántos años tenia esta pequeña? –Alis ella es mi secretaria, Isabella Swan. –Sonreí.
-Hola.-Me respondió. Abrí mi boca, pero no llegue a decir nada. Edward hablo primero.
-¿Eso es todo tu equipaje?. – Pregunto Edward. Mire mi maleta. No era la gran cosa, pero era la única.
-Si.
-Sera mejor que ponernos en marcha, ya que no queremos perder el avión. Sonrió y agarro la mano de la pequeña. Caminaron delante de mí. Era muy hermosa esa imagen… Padre e hija. Una hija que nunca había hablado. No es que sea una loca por los niños, pero no sabia como acercarme a ella. ¿Lo tenia que hacerlo? Yo soy Hija única. No ayuda mucho. Tímida de adolescente. Aunque poco a poco había borrado la mayoría de mi timidez.
-Papá.. yo quiero el asiento a la ventana.
-Si Alis. –Me miró. –Vamos Isabella. No te quedes atrás. – Me sentía el mal tercio, aquí. Pero esperen.. Faltaba alguien importante. Uhmm.. ¡La madre de la niña!. Iba ir con nosotros ¿no?. Esa Isla seria suficientemente grande para no escuchar de lo maravilloso que era su familia. Mi madre me había cuidado, Sola. Porque Charlie había fallecido cuando yo era una recién nacida. En mi familia solo éramos nosotras. Mi madre nunca se volvió a casar.
Solo espera no incomodar a su perfecta familia del señor Edward Cullen. Mi jefe el gruñon… ¿Alguna mujer lo aguantaria? Deberia ser una santa.
-Esto es hermoso – dije mirando el paisaje. El sol brillaba, la playa estaba a solo unos pasos nuestros. Era el paraíso.
-Ya quiero meterme, Papi. – pidió Alice
-Primero tenemos que desempacar Al… luego nos divertiremos. – Al escucharlo me reí. ¿Divertirnos? El Gran Señor Cullen, divirtiéndose. ¿Dónde esta una cámara cuando la necesitaba? - ¿Qué le parece divertido Señorita Swan.. – Me atrapó.
-No. Nada. Solo… es que… paraíso. – Mis mejillas se sonrojaron o seria mejor precisar todo mi rostro se puso del color de un tomate.
-Sera mejor que entremos a la casa. –desvió el tema Edward.
¿Casa? Yo lo llamaría una Mansión. Todo el lugar era simplemente perfecto. Estábamos en una isla muy hermosa.
-Paaa. – grito Alice. – Estábamos en la sala. El estaba sacando algunos documentos de su maletín. El no descansaba.
-¿Dónde se metió? – preguntó. Esta casa era enorme nos demoraríamos años revisando.
-Papi. – vino corriendo. – No sabes lo que vi… Eran gaviotas
-¿Gaviotas?- Asintió la pequeña. –Luego podemos verlo… Primero tenemos que desempacar las cosas. Luego iremos a ver el mar.
Pronto apareció la noche. Tenia mi habitación, un poco lejos de ellos. Pero estaba limpio y arreglado. Alguien había venido antes que nosotros a arreglar toda la casa. Era tarde así que baje a la sala. Ningún sonido. ¿Dónde estarían? Entre a la cocina y me serví un poco de agua. Cerré mis ojos y escuche las olas.. Que tranquilizador y hermoso. Mañana iría, solo unos minutos o tal vez horas…
-¿Qué piensas? – Diablos. Salte. Me agarre mi corazón, que latía rápidamente.
-Me asustaste Alice.
-Oh, perdón. Yo solo te vi sonreír y quise saber porque…. – La vi hacer un puchero. Iba a llorar ¿iba a llorar? Pero.. yo no había hecho nada. ¡NADA!
-¿Dónde estabas? no te escuche
-Estaba afuera... jugando.
-¿Quieres comer?
-Si..- grito de felicidad. Esta niña era bipolar. -¿Sabes cocinar?
-¿Hamburguesas? –dude.
-Me encantaaaa… - y salió corriendo .
-Oh.. Espera. - No me escucho ya que no se detuvo. Abrí el refrigerador y busque ingredientes. Felizmente había de todo en el.
Saque los ingredientes y Empecé a lavar la lechuga y cortar el tomate.
-Yo quiero sin tomate. –Asentí a Alice.
-¿Quieres con mayonesa?
-Si. ¿Sabes preparar torta de chocolate?
-No… pero se hacer galletas con chispas de chocolate. Creo que vi harin…
-Enseñame… - gritó.
-¿Ahora?- Dudé. Mire el reloj de la pared.- Es tarde, mañana temprano empezamos hacerlo. ¿Esta bien? – Asintió.
-¿Tu… -miro sus manos y empezó a mover sus dedos y doblarlos nerviosamente.- eres la novia de mi papá?– Al escucharla reí a carcajadas. Alice me miraba sin comprender. Estaba espantando a esta niña. Respire hondo. Y trate de tranquilizarme.
-No. Solo soy su secretaria. Trabajo con él. Nada más.
-Uff.. menos mal. - Pareciera que le habian quitado un peso de encima- es que mi tia Rosalie me dijo que fastidie a la novia de mi papá.
-¿Por qué? Eso esta mal.
-Ella no quiere y yo tampoco. Solo lo quiero para mí.
-Oh.. Eso piensas por que eres niña. Luego vas a ver tantos chicos guapos que no te va interesar tu padre. – Reí tontamente.
-Hay un chico que me gusta, pero no le digas a Papá. – Oh.. me gustaba el chisme.
-Es de tu colegio.- sintió.
-Toma- deslice una hamburguesa ya preparada. Le dio una gran mordida. – Se hana Hapel.
-¿Qué? Mastica y luego me hablas.
-Se llama Jasper. El es muy lindo pero no tanto como mi papá.
-Si, hablaremos dentro de unos años y veré tu cambio de opinión.
-Así que acá estaban niñas. – dijo entrando Edward.- Se ve delicioso, eso. – señalo.
-Toma -le alcance otra hamburguesa.- Hice unas 6 no sabia cuanto iban a comer..
-Gracias por engreírnos. No sabia si sabias cocinar. Pensé que cenaríamos Cereales, porque mañana viene la persona que contrate.
-No te preocupes. Teníamos hambre…
-Ok. Mañana nos gustaría que nos acompañes a nadar Bella.
-Gracias. Ya estaba muriendo de ganas de ir. Todo es hermoso en esta isla.
-Bella me va a enseñar hacer galletas.- dijo una sonriente Alice.
-¿Si? - Edward me miro frunciendo en ceño.
-Si, pero lo voy hacer terminando el trabajo, no pienso dejar el trabajo tirado por..
-No te preocupes… Sabes, tal vez mañana yo haga tu parte si me invitan un par de galletas.
-No seria justo. Usted me trajo para trabajar y yo no podría…
-No te preocupes. Solo en esta ocasión haremos esto. – Si este era mi jefe. ¿Dónde había estado estos 2 meses? ¿Acaso la playa y arena hacían milagros?. Alice no había mencionado a Su mamá. ¿donde estaba ella? Quería saber mas de ella pero no quería entrometerme en un asunto que no me convenía. Solo podía disfrutar de estos días, ya que regresando tendría que despedirme de "Este" Edward Cullen...
Chicas Nuevo Capitulo.!
Disfruten y espero sus Rewies =)
Saludos KarLiiTa B.
