Transformers Prime, le pertenece a sus respectivos dueños y todo eso. Se hace esto sin fines de lucro y con el fin de hacer una gran injusticia.

No fue una simple noche de borrachera

Por: Himp

Capitulo 1: La resaca del día después

La bomba había explotado en medio de la base Autobot, no era una bomba pequeña, o una carga de demolición de edificios, era literalmente la bomba nuclear del fin del mundo explotando en medio del centro de la tierra y dividiéndola a la mitad, incluyendo el narrador de aquel viejo anime que veía de niño "De prisa la tierra va a explotar en menos de cinco minutos, ¡dense prisa para escapar!" ¿O era un planeta de elfos verdes? —Pensó un muy desorientado Jack, mientras parpadeaba algunas veces luego de que Ratchet dejase de alumbrarle las pupilas con la linterna —Debo dejar de divagar cuando me desmayo.

—Miko se encuentra perfectamente saludable —dijo Ratchet en su tono habitual de fastidio —A excepción de que camina de forma extraña, puede deberse a una lesión por la bomba o el encuentro sexual con Jack, según sus estudios médicos el primer ciclo de apareamiento entre humanos puede ser doloroso dependiendo del individuo.

El rostro de Jack se enrojeció de la vergüenza por la falta de tacto de Ratchet, por otra parte los Autobots y el concepto del "tacto" o "delicadeza" no eran amigos, tendían a ser directos, tan directos como un martillo de veinte kilos golpeándote a la cara, hasta el punto de confundirse con la desconsideración o crueldad.

— ¡Hey, DocBot estoy aquí! — gritó Miko, indignada por el tono tan casual en que hablaba de ellos teniendo sexo.

— Si, desgraciadamente, así es Miko —gruño el abrasivo Doctor mientras apuntaba una de sus herramientas sobre la cabeza de Jack —En cuanto a él, la contusión es menor, con analgésicos y sin más golpes a la cabeza estará bien en un par de días, las mordidas y los rasguños en su cuello y espalda…

En ese momento Optimus casi deja salir una risita al ver como se sonrojaban los dos adolescentes.

—Con una solución antiséptica aplicada regularmente sanará pronto, siempre que dejen de… — Ratchet se detuvo murmurando algo entre dientes que ninguno de ellos logro entender.

¿De? En ese momento tanto Optimus como la feliz pareja entendieron o creyeron lo que ocurría con el huraño doctor, parecía ¿avergonzado? Ahora si extraerían un poco de venganza del buen doctor Ratchet, Miko y Jack cruzaron sus miradas sonriendo al mismo tiempo.

— ¿De qué Ratchet? —preguntó Jack fingiendo inocencia ante las palabras del médico.

—Creo que el buen DocBot quiere decir que no te marque con mis uñas mientras deliro de placer al cabalgarte.

Las ópticas de Ratchet se iluminaron mientras las palabras de Miko rebotaban en su procesador.

—O que no evite morder tu cuello mientras me quemas con la punta de tus dedos — agregó Jack, forzándose a no reír ante el desconcierto del doctor.

Si los poderes facticos del universo tenían alguna rencilla con el buen doctor, ahora parecía ser el momento en que decidieron cobrársela con intereses incluidos, la medicina humana no era su fuerte más allá de un trabajo paramédico para lesiones menores, algunos libros de enfermería que la señora Darby le había proporcionado y unos pocos folletos que se le entregan a adolescentes al inicio de su etapa reproductiva. Las imágenes de su cabeza antagonizaban con los manuales sobre reproducción humana, extremidades generando calor suficiente para quemar la piel, tampoco ayudaba la imagen de Miko usando a Jack como si fuese un animal de carga, diciendo más incoherencias debido al exceso de hormonas en su sistema nervioso.

— ¡Sus prácticas de apareamiento son bizarras y caóticas tal y como su comportamiento! — gritó un enloquecido Ratchet, mientras se llevaba las manos a la cabeza.

Los dos adolescentes se rieron al ver que habían logrado su objetivo, Ratchet estaba de rodillas con las manos a la cabeza, temblando de la indignación.

—No hemos llegado a la mejor parte DocBot —agregó Miko encendida por la complicidad de su esposo —O cuando me hacías gritar mientras pasabas tu lengua entre mis…

—Miko, ya es suficiente, creo que mi buen amigo tiene una cicatriz en su procesador —dijo Optimus, salvando a su amigo de mayores apuros— En un futuro Ratchet será más cuidadoso al referirse a sus actividades como pareja, ¿no es así viejo amigo?

— ¡Sí! —gruñó el médico.

Jack sonrió al escuchar al líder Autobot, parecía más relajado que de costumbre y era la primera vez que participaba en el juego, de seguro el artefacto era algo muy importante, eso explicaría su buen humor y el porqué, aun no habían recibido una charla sobre su mal comportamiento ayer.

—Niños, creo que debemos hablar de los sucesos de ayer.

Esta vez fue Miko la que hizo una mueca de dolor, simplemente había arruinado la misión en Tokio, si algo saco en claro del agente Fowler es que luego de que Jack recuperó el artefacto los Cons llegaron a Tokio e iniciaron una pelea. Si ocurrió en medio de la ciudad para este momento todo el planeta debió ver las secuelas y las consecuencias serian horribles para los Bots que valoraban su libertad de acción, todo por su estupidez.

—Optimus, no fue culpa de Miko.

—Fue mi culpa Jack, no tienes que sacarme de este problema —dijo Miko, avergonzada de sí misma frente al líder de los Autobots —No esta vez.

Optimus sonrió abiertamente, Ratchet había hecho pública su protesta con respecto a la estancia de Miko con ellos en el pasado, aunque aprendió a tolerarlos y entenderlos de mejor forma, siempre era el primero en criticar la impulsividad de la muchacha.

Pero en el fondo Ratchet la aprecia, quizás más que a los otros, su chispa de alegría era algo que faltaba en su vida.

Arcee, por otra parte se le había acercado en privado varias veces preocupada sobre el efecto cascada de Miko en el equipo. Miko se colaba por el portal terrestre y Jack corría tras ella, su punto era uno difícil de rebatir, puesto que la buena suerte se acaba e incluso el ingenio de Jack no van a poder evitar la tragedia, ya sea que uno de sus aliados humanos caiga o alguno de ellos tratando de protegerlos. Eso fue antes de la llegada de Airachnid, hasta ese momento Jack era un paquete frágil al que debía cargar, una asignación más, luego de que él se probo a sí mismo como digno de ser considerado un aliado es que brotaron sus instintos protectores, o sobreprotectores para ser apegados a la verdad, hasta ahora había conseguido calmarla con la promesa de que Miko entendería su papel dentro del equipo, Arcee siempre terminaba moviendo la cabeza en descredito antes de marcharse.

Sin embargo ella no la odia o desprecia su compañía, Arcee es un buen oficial, de hecho moriría por defenderla. Simplemente no la tolera su falta de juicio, ahora se presenta una nueva oportunidad para estrechar lazos, o crear una conmoción en el equipo.

—Niños, con la ayuda del agente Fowler y de nuestros asociados de Japón, rastreamos sus movimientos por la ciudad —dijo Optimus al tiempo que tecleaba en la consola de la base.

Si durante su charla con Miko la primera vez que trataron de ordenar el relato, Jack se imagino que su milagroso rescate era sacado de una vieja película de humor, la escena ante él era una mezcla de comedia romántica con algo mucho más bizarro, con Miko Nakadai nunca se sabe. Miko estaba en el hotel más costoso de la ciudad, jalándolo de los brazos hasta el bar, como el barman le sirvió tragos a los dos nunca lo sabría, luego de eso Miko vio a varias filas de novias que se dirigían a una boda múltiple en el centro del salón donde estaba el bar.

Lo siguiente entraría a los anales de la historia de los Autobots, la familia Darby y la familia Nakadai por la puerta grande de la infamia. Miko de gritó algo más al barman, este le dejó dos tragos en la barra, y apenas Jack abrió la boca para recriminarle, ella le tapó la nariz y empujó una de las bebidas en su garganta, y luego lo jaló del asiento del bar. Hasta que recordó no haberse bebido su trago, jaló a Jack de vuelta, se metió la bebida hasta el fondo de una y siguió a las novias.

— ¡Miko! —gritó Jack, sinceramente no sabía que era más humillante que su Optimus y Ratchet estuviesen viendo esto, o que Miko lo movía de un lado para otro como si fuese un muñeco inflable.

— ¿Qué?, Para ser un hombre no pusiste mucha resistencia.

— ¿Cómo te atreves? Niña malcriada ¡tenía una contusión!

Ratchet nada más colocó su mano en la frente, ¿Por qué siempre terminaban peleando? A sí son un viejo matrimonio recién consumado.

— ¿Vez lo que te digo Optimus? Siempre terminan peleando, es obvio que el matrimonio era el siguiente paso en su relación.

— ¡Cállate! —gritaron los aludidos simultáneamente.

Facepalm es el derecho de todas las formas de vida sentientes —pensó Optimus mientras veía como se agitaba la pelea de una pareja a un trío.

—Niños, ¿podemos continuar?

Los tres aun dirigiéndose miradas de insulto, asintieron a la petición de su líder. La imagen avanzó un poco más adelante, Miko llevaba un ramo de novias y una caja de anillos que adquirieron de una máquina expendedora, por algún extraño motivo la única que pareció extraño fue a ella misma. Jack pasó todo el rato masajeándose los lados de la cabeza, esa maldita migraña amenazaba con regresar a lo grande, el resto transcurrió normal, hicieron los votos matrimoniales con un padre occidental, vestido como Elvis y que llevaba una peluca afro y una katana amarrada al cinto.

Se sorprendió con la parte de "puede besar a la novia", fue él quien tomó la iniciativa del beso, solo los interrumpió un contador que llegó al número mil y ahí se desató el broche de oro de aquella conga de humillaciones.

Luego de que explotaran los papelillos y la música, una pareja de novios llegaron detrás de ellos, ni Miko o él los vieron acercarse porque estaban muy ocupados besándose. La novia se arrojó sobre Jack golpeándolo en la cara repetidamente con el ramo y luego le dio un gancho a la cara.

— ¡Es pura rutina! —dijo Jack al ver como la mujer era detenida por Miko, quien le dio un puntapié.

— Muy bien chico Darby, así es como se hace, eres afortunado de tenerme como esposa, ¿eh?

Jack solo asintió, la verdad era que si se sentía afortunado, pero no era algo que planeara gritar a los cuatro vientos, aun… La pelea se agravó cuando el novio, trato de golpear a Miko, quien solo se agachó, haciendo que otra novia terminara en el piso con la nariz sangrando. Ahí fue cuando estalló la trifulca, todos contra todos.

Un par de novios se lanzaron sobre Miko, esta vez Jack no pensó en quedarse atrás, rápidamente cogió a uno de los hombres por la solapa y lo arrojó a un lado, mientras que al otro lo engancho con el brazo y, lo empujó contra el piso, en efecto, un sencillo lariat, su movimiento favorito en las luchas.

—Que movimiento tan sexy chico Darby, el viejo Hulk Hogan se enorgullecería de ti y eso que eres un flacucho sin músculos.

—El viejo Hulk, reventaría mi cráneo por profanar su lariat —dijo Jack con un guiño de picardía en su voz.

Entonces el video llegó a la mejor parte, en cada película de socios incómodos destinados a ser mejores amigos llega un momento en el cual tenían que pelear juntos por su vida, como ahora. Jack reconoció a la mujer que le atacó al principio, de alguna forma logró levantarse del medio de la pelea y se había abierto paso hacia ellos con uñas y dientes.

—Esa mujer es como un exterminador —murmuró Jack entre dientes.

—Yo diría como Megatron en un vestido de novia —agregó Miko impresionada.

—Creo que ninguno de nosotros necesita esa imagen mental Miko.

La mujer estaba cerca de alcanzarles, parecía totalmente insana a estas alturas, cualquiera de ellos podría haber imaginado que se echaron a correr a todo dar, pero no fue así. De un solo vistazo ambos se pusieron de acuerdo y se arrojaron contra la mujer, con una sincronización envidiable ejecutaron un lariat doble que la mando al suelo de inmediato, dejándola inconsciente.

— ¡Y ahora resulta que Miko corrompió a Jack! —gritó Ratchet al ver a los dos corriendo fuera del salón de fiestas.

— ¿Cómo sabes que Jack no me corrompió a mi?

— ¡A mí no me corrompe nadie! ¿Qué? ¡Miko! …

Optimus detuvo el video, ya habían visto lo más relevante con respecto a las horas que pasaron fuera de alcance, en todo este tiempo de guerra había disciplinado incluso a sus mejores guerreros por tener alguna escapada de este estilo, de su grupo en la tierra el único sin esta travesura en su expediente era Bumblebee a razón de ser un niño. Lo más importante era determinar las causas de tal comportamiento, luego tomar los correctivos adecuados, necesitaba tener una charla con ambos por separado.

— ¿Optimus? —Le preguntó Miko con la voz entrecortada — Fowler dijo que pelearon con los Cons en la ciudad, ¿acaso?

—No, luchamos en un distrito industrial lejos del núcleo urbano, pero un área tan densamente poblada es complicado el trabajo de desinformación —respondió Optimus midiendo las reacciones en los jóvenes, Miko parecía realmente aliviada, mientras que Jack la agarró de la mano y le dio un suave apretón, sus niveles cardiacos regresaban a los valores normales a medida que mantenían el contacto físico. Era obvio decir que la intuición de Ratchet sobre esos dos se había probado certera, el choque de personalidades tan opuestas les servía para complementarse en sus fortalezas y debilidades, por ahora era bueno saber que estaban en sintonía con sus sentimientos.

Y ciertamente no me esperaba que Miko me preguntase por las consecuencias, será interesante ver cómo crecen juntos.

—Me alegran que los dos estén bien y aunque las circunstancias de su unión sean menos que ideales, no parecen tomar a mal la idea. Ambos se ven satisfechos, entiendo que todo el día de ayer y estas noticias son mentalmente agotadoras, les recomiendo descansar un rato más, cuando regresen los demás de sus patrullas deberán informales de lo ocurrido y ustedes necesitaran algo de tiempo a solas para discutir cómo se van a adaptarse a este desarrollo tan inesperado.

—Sí —respondieron los jóvenes al unísono, ya se estaban levantando cuando una señal apareció en la pantalla principal.

—Es Arcee, terminó su ronda de reconocimiento, abriré el puente terrestre.

Optimus no pudo evitar sonreír al escuchar —Estas en problemas — por parte de Miko, por otra parte apenas Arcee atravesó el portal, el pulso de Jack se elevó considerablemente, podía entender el motivo, tratar con Arcee era ocasionalmente una tarea estresante para el joven humano.

Este miró hasta Optimus rogando silenciosamente por su ayuda, no era que hiciese falta, ellos contaban con su apoyo incondicional para lo que fuese necesario.


June Darby no tenía un buen día de trabajo, su hijo estaba en una misión con los Autobots al otro lado del mundo desde ayer en la noche y no se había comunicado con ella en todo el día. Ella sabía que debía aflojarle la correa a Jack, pero él era su niño y a pesar de ver por sus propios ojos cómo se las arreglaba para proteger a sus amigos, lo cual era una tarea que Miko no facilitaba para nada.

Miko esa chica era un completo misterio para ella, parecía demasiado centrada en buscar emociones fuertes que en medir las consecuencias de sus acciones, era linda y no estaba en malos pasos, pero ocasionalmente ella no podía más que desear que fuese algo más normal, era su hijo el que tenía que correr tras ella para mantenerla a salvo. Si era alguna táctica por parte de la asiática para atraerlo, le volaría a la cara su hijo era algo, torpe… para entender a las mujeres, sin mencionar el riesgo de muerte a causa de un robot gigante.

No, no debo pensar en eso, Jack ha pasado por muchas cosas, el tiene un procesador veloz.

La temperatura bajó varios grados al recordar lo del "procesador veloz", aun podía escucharla decir eso sobre su hijo, con esa voz tan provista de empatía o piedad. Toda madre tiene miedos y pesadillas con respectos a sus niños, los suyos incluían las carreras ilegales, y a alguna puta que encantase a su hijo abriendo sus piernas, ahora debía agregar robots gigantes y una robo acosadora.

Airachnid, su solo nombre le hacía erizar los vellos del cuello. Cuando ella la había capturado junto con aquellos terroristas de MECH, aunque aturdida por la droga lograba recordar cuando aquella cosa le pregunto si "mi Jack, ya estaba en la edad de emitir el fluido reproductivo que tanto parece gustarles a la mujeres de este planeta", lo preguntó con esa voz de complicidad como si fueran mejores amigas y el "no importa lo averiguare por mí misma" fue lo último que escucho antes de quedar totalmente inconsciente por la droga, la sola idea de aquella cosa torturando o violando a su hijo era un miedo que tenia clavado dentro de su corazón, había pensado en hablarlo con Arcee o con Optimus, pero al final se había negado, decirles era equivalente a contarle a Jack sobre esto y no podía arriesgarse a que en un ataque de furia ponga su vida y la de los demás a riesgo, quizás algún día pero por ahora ella debía permanecer detrás de escena y esperar lo mejor.

Su teléfono comenzó a vibrar junto con la melodía de los expedientes X, era la melodía que le había asignado al agente Fowler. Apretó el botón acceso, esperaba que todo estuviera bien.

—Buenas tardes señora Darby —saludó el agente especial, sonaba algo… nervioso — Los bots —regresaron en la madrugada de Japón, los chicos están bien a excepción de algunas magulladuras y raspones. El doctor les dará de alta en la noche.

June sonrió, podría trabajar tranquila el resto del día e ir a recoger a Jack más tarde, quizás hasta decida comprar algunos Hotdogs para celebrar con los niños.

—Muchas gracias William, estaba preocupada por la falta de contacto ¿se le ofrece algo más?

El repentino ataque de tos al otro lado de la línea hizo que June arqueara una ceja, Fowler sonaba perfectamente sano hacia menos de un minuto, algo más ocurría y ella deseaba saber que era.

— ¡Agente Fowler! — Gruñó — ¿Qué sucede?

—Verá señora Darby, lo que pasa es que… Luego de que recuperamos el artefacto, su hijo y Miko se separaron del grupo durante un par de horas, rastreamos sus movimientos por el centro de Tokio, finalmente llegaron a un hotel donde se casaron. El matrimonio es legal en Japón y…

— ¡Que! — el estridente grito, resonó por toda la sala de emergencias, June no notó como las demás enfermeras, los médicos y algún que otro paciente la miraban desconcertados.

— ¡Aló! ¿Señora Darby? ¡Aló! —Murmuró el aterrorizado hombre desde el otro lado de la línea —Estoy perdiendo comunicación, zona restringida, me contactare luego, shizz, shizz…

June Darby definitivamente no tenía un buen día, su rostro normalmente solicito y lleno de compasión estaba marcado por la ira, literalmente veía todo en rojo, un segundo grito resonó por la sala de emergencia.

— ¡Jackson Darby! ¡Estarás castigado hasta la siguiente edad del hielo! ¿Me oíste? ¡Hasta la siguiente edad del hielo!

En el preciso instante que June se dio la vuelta para irse, una ambulancia llegó a emergencias, era el mismo sujeto de la semana pasada, un cuarentón con problemas de ego que se mete más píldoras azules de la cuenta, la ultima vez tuvo que esperar ocho horas a que se le bajara la erección, hoy no tenía ni las ganas ni la paciencia.

—Señor Smith, esta vez estoy preparada para tratar su problema de adicción a la viagra —dijo June con una falsa sonrisa mientras buscaba en los cajones de un pequeño escritorio —Un relajante muscular inyectado en la base del pene vía catéter.

June extrajo una inyectadora con una aguja inmensa como de quince centímetros de largo, ideal para inyectar a un rinoceronte.

— ¿Con catéter se refiere a?

—Introducir esto a su pene, bajarlo con sumo cuidado y clavarlo en la base — dijo una muy sonriente June mientras el hombre sudaba a cantaros —. No se preocupe señor Smith, no le va a doler… Mucho

Posiblemente el chillido más agudo que alguna vez un hombre ha gritado alguna vez, llegó hasta los oídos de Soundwave, el espía Decepticon simplemente río para sus adentros mientras se deleitaba con los videos de las enfermeras en las distintas redes sociales de los humanos. El trabajo de inteligencia nunca termina y no deja de ser entretenido.

Humanos bizarros, es una lástima que no le introdujera la aguja.


Imagínense por un instante que eres un sujeto común tratando de hacerte una vida honorable en tu planeta natal, que estalla una guerra civil y, que todos a los que amas mueren. Tu primer compañero en mucho tiempo es asesinado sin sentido alguno, escapas a una bola de polvo al otro lado del universo y, tu segundo compañero es asesinado poco tiempo después en misteriosas circunstancias, luego te asignan a una instalación perteneciente a los nativos y, tú único contacto con esa civilización es un imbécil, malhumorado, altamente incompetente, sin la condición física requerida para un trabajo de seguridad.

La suma de las partes indica que esa raza, apesta. Hasta que un día un joven de la especie decide manosearte y decirte que vas a ser suya, llegan los Decepticon y el resto es historia, tú opinión de ellos mejora, pero su pensamiento circular e ilógico, junto con algunos de sus numeritos son cosas muy difíciles de entender o aceptar.

Ahora la imagen ante las ópticas de Arcee provenía en parte de su protegido, al que todos consideraban en consenso el menos problemático del grupo y con los "pies en la tierra" como dicen los humanos.

Jack estaba vestido con alguna de la ropa más holgada que usaba generalmente para dormir, tenía un anillo de diseño similar al de Miko en el dedo anular, lo cual era una práctica estándar para marcar a tu compañero sentimental, la chica también usaba una de las playeras de Jack, que le quedaba exageradamente grande y posiblemente algo más debajo.

Ya con eso en mente, Arcee pensaba que era perfectamente normal y, no un efecto de su meta de proteger a Jack, el que deseara saber que estaba pasando entre esos dos, ¿Por qué Optimus y Ratchet compartían miradas de complicidad? Y también el motivo por el cual ambos humanos emitían los mismos marcadores químicos relacionados con los ciclos reproductivos.

— ¿Hay algo que nos quieran decir?

—Bueno, veras Arcee —comenzó Jack, luego de ponerse una mano en la parte posterior de su cabeza, eso era uno de sus manierismos de "hice algo muy estúpido no seas dura conmigo"

— Ratchet te lo va a informar, mientras nosotros vamos a comer algo.

— ¡¿Qué? —gritó el enfurecido medico — ¡por supuesto que no!

Los niños se habían escabullido y estaban cercanos a una de las puertas de emergencia, cuando esta se cerró con el seguro frente a ellos. Cuando voltearon vieron a un Ratchet sonriente, si fuera un niño humano les habría sacado la lengua como señal de victoria. Arcee por otra parte no estaba complacida, si sus ópticas eran la medida de lo que sentía en ese instante, ellos estaban en verdaderos aprietos.

—Repito una vez más, ¿tienen algo que nos quieran decir?

— Estaba cruzada de brazos, y sus ópticas brillaban con tanta intensidad que ocultaba su rostro.

Jack, sintió como se formaba un nudo en la garganta, solo atinó a sonreír mientras se limpiaba el sudor de la frente.

— ¿Y bien?

—No seas tan pesada Arcee —dijo Miko desde su escondite, detrás de él —Ayer pasamos por muchas cosas y Jack aquí presente parece que va a sufrir un paro cardiaco.

Arcee asintió, pero algo en ella hacía que Jack no pudiese bajar la guardia en especial con Miko apoyada sobre sus hombros.

—Es verdad, no puedo ser pesada, al final de cuentas, ustedes no desaparecieron durante tres horas y media, porque luego de recuperar el artefacto nos vinimos todos a la base y, no tuvimos una pelea destructiva en una zona urbana altamente poblada, oh tampoco cuando los recuperamos no estaban en un estado lamentable a causa de la ingesta de alcohol, ¿olvido algo?

— Si, nos casamos mientras estábamos borrachos y, luego que llegamos tuvimos una noche de pasión —dijo Jack ante la estupefacta mirada del resto de los ocupantes de la habitación —Creo que también rompimos la cama, ese colchón no es precisamente cómodo.

¿Acaso Jack tiene deseos de morir? — pensó Ratchet al ver como Arcee se quedaba inmóvil, él conocía esa reacción por experiencia propia, pronto sacaría sus cuchillas, se lanzaría al ataque y, le tocaría limpiar el desastre. Arcee solo sonrió mientras colocaba su rostro a centímetros del de Jack, eso casi hace que el doctor tuviese un ataque de pánico.

—Nada de bromas Jack, esto es un asunto serio —dijo Arcee suavizando su tono anterior.

Jack no podía formar palabra alguna, su mirada dejaba en claro que no deseaba más que la verdad, quizás creía que él le mentía descaradamente, pero sí, la situación era tan irreal que si le tocase escuchar la historia, también creería que le están tomando el pelo.

—Él no miente, todo lo que dijo es la verdad, incluyendo la cama rota, un resorte me pincho el trasero —agregó a la conversación una despreocupada Miko.

La habitación quedó en el más absoluto silencio, interrumpido únicamente por un silbido similar al del agua hirviendo en una tetera, todas las miradas estaban dirigidas a donde este provenía, era Arcee o para ser más exactos a la cabeza de esta.

— ¿Estas bien Arcee? Eso no suena bien.

—Debemos hablar, ¡ahora mismo! —ordenó.

La señal apareció una segunda vez en la pantalla principal de la base, esta vez Ratchet no dijo nada mientras trabajaba en su consola.

Bulkhead y Bumblebee fueron los que salieron por el portal. Lucían cansados y se veían algunas marcas de quemaduras en sus armaduras, si no se presentaba nada más con los Cons, estarían en la enfermería para un mantenimiento.

— ¡Bulky! —Gritó Miko, mientras se dirigía corriendo al gigantesco Autobot —te extrañe mucho.

— ¡Miko! Estaba preocupado por ti, ¿Qué paso anoche? —preguntó este mientras levantaba a la joven entre brazos.

—Hey no tan alto Bulk, no llevo nada puesto debajo.

Jack solo se llevó una mano a la frente mientras escuchaba un — Lo siento Miko — por parte de Bulkhead.

—Verás mira esto —dijo Miko señalando al anillo de compromiso — Jack me lo dio anoche mientras nos casábamos, tu sabes matrimonio.

—No sé lo que significa pero suena bien.

Una serie de pitidos provenientes de Bumblebee pusieron al bot al tanto de que significaba matrimonio.

— ¡Oh!

— Entiendo.

— ¡Qué! — La expresión de sorpresa de Bulkhead era hilarante, su protector bucal parecía haberse desprendido del resto de su cabeza —Tú y yo tenemos que hablar de algunas cosas jovencito.

Jack solo levanto una ceja al ver como la mano derecha de Bulkhead era reemplazada por una bola de demolición. No era que él fuese un genio en la psicología alienígena, pero algo le decía en la tripa que era la charla de… si le rompes el corazón a mi hermanita, te hare un panqueque contra el piso.

— Oye Bulky, creo que debes mirar para allá —dijo Miko señalando a un punto arriba de la cabeza de Jack.

Ese punto era Arcee, incluso alguien con tan pocas luces como Bulkhead sabía cuando el peligro estaba al acecho, por un momento se sintió mal por Jack, incluso al punto en que pensó en saltarse de la charla. O quizás aplazarla para cuando salga de la enfermería, al fin de cuentas, las tradiciones son tradiciones, tanto en la tierra como en cybertron.

—Oh, estas en problemas Jack — dijo Bulkhead tratando de no sonar divertido por su patética situación y fallando miserablemente.

—No me digas.

Arcee estaba parada detrás de él con los brazos cruzados y, su cara habitual de pocos amigos, mientras estrellaba uno de sus pies contra el piso rítmicamente.

—Ya entendí Arcee, ¡voy! —dijo Jack de mal humor, si Arcee quería una conversación, él le daría su conversación, pero a ella no le gustaría oír lo que él le iba a decir.

—Acabo de recibir un mensaje de texto de Rafael, viene en una hora junto con la señora Darby —dijo Optimus, interrumpiendo a todos en la habitación —Es suficiente tiempo para que los niños hablen con sus respectivos guardianes a solas, Arcee por favor adelántate, tengo algunas cosas que comentar con el joven Jack.

Arcee solo cabeceo y dejo el cuarto de control. Jack suspiró aliviado, ella era su guardiana, la respetaba por ser una excelente guerrera, pero eso no evitaba que ocasionalmente ella lo ponga de los nervios con su terquedad.

—Jack, se que estas enojado con Arcee, recuerda mantener la calma, así no dirás nada que puedas lamentar después.

El joven miró alrededor de la habitación, Miko le sonreía desde el hombro de Bulkhead, dándole los pulgares arriba, y Bumblebee parecía algo nervioso mientras daba algunos chirridos.

—Gracias Optimus, nos vemos luego —dijo Jack mientras se dirigía a la puerta.

El líder Autobot solo asintió antes de regresar a sus deberes, pronto descubriría si Jack tiene la madurez necesaria para tratar con personas complicadas, es una habilidad necesaria en todo líder y Arcee es la mejor prueba de fuego en existencia.


Los pasos resonaban a un ritmo agitado en el hangar del piso superior, normalmente esta área estaba fuera de los limites de sus jóvenes aliados humanos, únicamente Fowler tenía acceso directo para sus visitas de control. El resto del tiempo permanecía virtualmente inhabitado, era un lugar perfecto para contemplar el paisaje y escapar de los problemas del día.

Pero has traído el problema del día a tu lugar de paz.

Durante un momento Arcee colocó sus dedos debajo de sus ópticas, ella había aprendido ese gesto de Jack, pero al carecer de una nariz, ella simplemente los mantenía juntos en el centro como señal de estrés. Se mantuvo en esa posición hasta que escuchó como el ascensor abría sus puertas detrás de ella, por un instante se resistió al impulso de ignorar a Jack como castigo, pero ella le había pedido hablar a solas y, eso es lo que harían.

—Sígueme.

Jack no dijo nada, se limitó a caminar detrás de ella como un perro castigado por su amo, Arcee se sintió algo culpable por ese pensamiento no era que considerase a los humanos al mismo nivel intelectual que a los perros, o mascotas tal y como les habían acusado los Decepticon en numerosas oportunidades. Pero en ocasiones meditó sobre intentar el mismo acercamiento disciplinario, quizás así lograría evitar que Jack gastase su tiempo persiguiendo a aquella chica Sierra, la misión es primero y algunos sacrificios deben hacerse, como el impulso adolescente de apareamiento, no era vital como respirar, o la ingesta de alimentos y líquidos, por ende no tener otro frente abierto era lo ideal, sin olvidar mencionar de que no se fiaba de una chica que solo se acordase de su nombre cada vez que necesita un paseo en motocicleta.

Y si funciona con Jack, la siguiente en la lista es Miko.

—Llegamos —se limitó a decir, mientras las enormes puertas de acero se abrían lentamente, parecía ser algún tipo de balcón en medio de la meseta.

— ¿Planeas tirarme por el acantilado? —preguntó Jack sin una pista de humor en la pregunta.

— No —se limitó a responder Arcee, ignorando la pregunta —Me gusta el paisaje, es un lugar tranquilo para hablar con privacidad.

El chico se acercó lentamente al borde, inhaló una gran bocanada del fresco aire del atardecer y se apoyó en la baranda. A pesar de que su ritmo cardiaco se había estabilizado luego de un par de minutos, la lectura era anormalmente alta, estaba asustado.

Asustado, ¿de la charla? , ¿O de mi?

A estas alturas Arcee no tenía idea alguna de cómo abordar la conversación, cuando Jack le entregó el artefacto a Fowler, ella apenas se encontraba a una cuadra de donde había explotado el vehículo, la señal del rastreador de Jack lo mostraba dentro de la zona de impacto de la bomba. La señal despareció cuando su reloj fue destruido por la explosión, sabía de antemano por una transmisión de Fowler que Jack logró arrinconar al sujeto en un callejón, sus agentes llegaron a tiempo para arrestarlos, tanto al traficante como a los mafiosos que colocaron la bomba. Por ende nada tenía que hacer husmeando en por donde explotó el vehículo ¿verdad?, La curiosidad, no la morbosidad pudo más que su sentido común, pasó lentamente entre la muchedumbre aglomerada, del vehículo no quedo nada más que partes del chasis pegadas al suelo, varios heridos dispuestos en el suelo, rastros de sangre por las calles, la gente murmuraba cosas, mientras los policías trataban de mantener el orden, vio como un equipo de paramédicos levantaba a un herido, sus facciones cubiertas por laceraciones y quemaduras mostraban con claridad el gran dolor que sufría actualmente, su rostro de pronto se transformó en la imagen de Jack.

Abandonó rápidamente aquel lugar sin mirar hacia atrás.

—Yo estaba muy preocupada por ti —dijo al fin —Antes de llegar al parque donde estaba reunido el grupo de Fowler pasé por donde había estallado la bomba, yo…

—Está bien Arcee, fue difícil para todos —dijo Jack, levantando la vista y sonriéndole por primera vez.

Arcee asintió, no olvidaba esa sensación se pavor que se apoderó de su chispa al ver las secuelas de la explosión, verlo de pie no hacía más que reforzar sus temores de lo que pudo salir mal, los humanos son tan frágiles, siendo técnicos cada de día de su vida morían un poco más, incluso los productos de limpieza que utilizaban a diario o las ropas con las cuales se vestían podían matarlos dada las circunstancias. Detrás del miedo estaba la ira, estaba molesta, consigo misma por no poder controlar a Jack, con él por desaparecer, más aun por no hablar con ella en todo el día. Poniéndolo en perspectiva, si hubiesen cruzado palabras por la mañana o hubiese hecho algún intento de comunicarse luego de despertar, le hubiese perdonado si más, no tenía motivos reales para culparle por actuar fuera de sus cabales luego de sobrevivir a una explosión como esa, es más si hubiese salido a relucir el tema de Sierra, le habría concedido una noche para que tuviese una cita con ella, si es que lograba hacerla recordar quién era él…

Pero no, él estaba en la base apareándose feliz de la vida.

Por ahí era el origen del problema, ella se consumió en la preocupación mientras su compañero la dejo tirada para satisfacer sus necesidades. Ser compañeros es un compromiso de dos vías, se vive, se pelea, se sufre, se sacrifica, y saborean los éxitos, juntos, él simplemente tiro eso por una noche de lujuria. Asumiendo que Miko fue la instigadora como siempre, o que tiene una buena excusa para sus actos.

—No te contactaste conmigo en dieciséis horas, ¿te imaginas cuan preocupada estaba por ti? ¿Te imaginaste por un momento que pensé que terminaste igual que Tailgate o Cliffjumper?

Jack supo a donde se dirigía todo esto y que debía detenerla ya mismo. Ellos habían tenido algunas discusiones realmente argüidas en el pasado, la mayoría eran por su culpa, como aquella vez en que fue rodeada por drones y decidió tirar un Leeroy Jenkins para distraerlos, o cuando Miko se le ocurrió que deseaba esquiar en Alaska… un hombro dislocado fue la recompensa por salvarla de un cañón vertical y un regaño de dos horas donde Arcee le ordenó dejar a Miko por su cuenta, cosa que él no acepto, abandonar a una amiga por más que problemática a su suerte no solo era inmoral como ser humano, si no que él no tenía el corazón de hacerlo a pesar de estar consciente que ese hombro dislocado pudo ser un brazo amputado o un Jack Darby muerto en las rocas. Todas terminaban con Tailgate o Cliffjumper, esa era su carta de victoria, pero hoy debía sincerarse, no es como si Arcee fuera a tirarlo por el balcón, ¿cierto?

— ¿Fue culpa de Miko? —inquirió.

En ese instante Jack podía decir que sí, y ahorrarse una conversación que deseaba tener desde hace mucho tiempo para la cual no tenía las bolas de hacerlo, o tomar la ruta responsable, soltarlo todo ahorita y no cuando estén en una situación límite, se lo debía a Arcee.

Pero en días como este estar un par de números más arriba en la escala de egoísmo no suena tan mal.

— No Arcee, no fue culpa de Miko —respondió Jack — No puedo explicar lo que pasaba por mi mente, o por la suya. Pero lo en todo lo que hice en Tokio, y especialmente en todo lo que hice en la base fue por mi propia mano. Arcee tienes que entender, que todos mis errores de juicio, todas las travesuras o de plano cualquier estupidez son de mi propia mano, no puedes tirarle la culpa a Miko.

— ¡Oh! Ya entiendo —dijo Arcee sarcásticamente — ¿Me estas queriendo decir que cometerás más… errores de juicio o mejor dicho estupideces a un futuro cercano?

Jack bajó la cabeza, trató de apelar a la razón pero con Arcee era imposible, si no fuera porque es una mujer alienígena con la psique hecha añicos ella seria la versión Autobot de Miko, tanta terquedad y, esa capacidad para no pensar nada antes de hacer algo imprudente están calcadas, claro que una a cada lado del universo, pero alguien decidió ponerlas en el mismo planeta con la misma persona a cargo, él.

—Sí, voy a hacer más de esas —respondió Jack sin ningún rastro de sarcasmo en su voz.

Arcee retrocedió confundida por la respuesta, el lenguaje corporal de Jack no mostraba señal alguna de desafío hacia ella, su voz no tenía ningún trasfondo de burla, su respuesta fue completamente honesta y abierta.

—Arcee, yo te lo dije la primera vez que abandone, no soy material de guerrero y no me atrae la idea de ser uno. Todo lo que he hecho hasta ahora ha sido por instinto y por el deseo de hacer lo que creo que es correcto. Pero también hemos fallado, ¿no es así? Cuando se trata de Airachnid o de Starscream, te olvidas de los demás y te lanzas a buscar venganza, si hubiéramos retenido a ese infeliz en este momento podríamos estar charlando dentro del el Némesis con los Cons derrotados.

La expresión en la cara de Arcee era una mezcla de indignación y rabia.

—Eso es diferente Jack, tú lo sabes, o creí que lo sabías, me equivoque.

— ¡No, no lo es!, ¡Los Bots son tu familia!, tú primer deber es con ellos, son quienes más dependen de ti, están en completa desventaja contra los Cons en este planeta, ellos no pueden perderte, yo tampoco quiero perderte, eres una parte importante en mi vida.

Jack suspiró mientras cerraba los ojos por un instante, por más que le doliese admitirlo, se sentía como si se hubiera sacado un gran peso de encima, Arcee era toda una profesional, como pocas dentro del planeta, pero cuando se trataba de sus compañeros, ella lo perdía totalmente, se convertía en un tornado de rabia inmisericorde que engullía sus cualidades y dejaba a flote lo peor de ella. Pero incluso algo tan poderoso y terrible como un tornado, tiene que morir en alguna parte, quizás Arcee no le dirigiese la palabra más nunca, pero si la hacía entender, valdría la pena.

—Yo, lo siento Arcee, no debí —exhaló Jack, dejándose caer, estaba tan cansado — ¿Arcee?

— ¿Crees qué soy incapaz de ignorar como lastimo a mi familia cuando pierdo el control? —Preguntó Arcee —No tienes, que recordármelo. Mientras ellos estén afuera tú vida está en peligro, no perderé otro compañero a los Decepticon, simplemente no lo soportaría.

Jack bajó la mirada en vergüenza, esta vez se quedo sin argumentos.

—Por eso es que estoy enojada, tú eres mi brújula, eres quien debe permanecer cuerdo incluso en batalla, y es por eso que me sacas fuera de mis cabales cuando te comportas como, como…

— ¿Un adolescente? —preguntó Jack con una sonrisa.

— Sí, un adolescente —escupió Arcee con bastante veneno en su voz.

Jack levantó la mano derecha con una sonrisa —Yo Jackson Darby juro ser un buen compañero, no volveré a molestarte para sacar Sierra a una cita, te llamaré para reportarme a las horas convenidas y que de ahora en adelante comprare jabón y cera de buena calidad para lavar tu pintura.

— Sabes que eso no es suficiente y no me mires así, no eres un niño pequeño.

Arcee parecía más calmada, relajó su postura y se apoyó contra la pared.

— Pero seguiré enojada contigo hasta que vea esa cera de buena calidad en el garaje.

—Entiendo —dijo Jack entre risas.

Una simple pregunta les regresó al mundo real.

— ¿Qué hay con Miko?

—Oh, vamos Arcee, no sigas con eso —respondió Jack a la defensiva.

—No me refiero a quien fue el culpable, me quedó bastante claro que cargaras con toda la culpa—le dijo Arcee, ignorando su último comentario — ¿Es un desliz de una noche? ¿La deseas?

—No, si, ¡No!, ¡Sí!... ¡No lo sé!

Arcee se dejó caer al lado de Jack y lo atrajo suavemente a su lado, ya más calmada, la rabia que nublaba su lógica se había evaporado, nada más quedaba la preocupación por su compañero, esa nunca desaparecía del todo. Ahora tenía otro problema, nunca fue buena dando apoyo "moral" su don con las palabras está solo puede ser clasificado por debajo de patético, incluso Bulkhead era mejor en eso que ella, suspirando para sus adentros Arcee solo tomó esto como otra batalla.

—Habla, solo cuéntame, ¿sí?

Jack se recargó un poco más en Arcee, realmente estaba confundido, aun más que en la mañana.

—Nunca me sentí tan feliz como anoche —dijo Jack sonrojado, Arcee notó como aumentaba paulatinamente su ritmo cardiaco —Fue increíble, conectamos en un nivel imposible de describir, era… ¿Pasión? ¿Alegría?

Arcee no dijo nada, esos sentimientos tan familiares y añorados estaban sepultados en su chispa, murieron con Tailgate, Cliff, fue la estocada final. Entonces ella se resigno a que ese fuese su fin del camino, por el contrario Jack era joven y se había ganado a pulso cada segundo de felicidad que tenia, nuevamente le dio una palmadita y lo atrajo hacia ella.

—Jack, no importa, esas cosas nunca pueden describirse, incluso Optimus tendría problemas, no te atormentes.

—Entiendo, pero hay algo más, desde que entre en la secundaria estuve persiguiendo a una chica que ni me daba la hora, hasta que aparecí en la escuela con la mejor motocicleta del mundo —Arcee sonrió ante el halago—. Sé que siempre sentí algo más por Miko, juro que en aquel tren casi le digo "me gustas", pero mi cerebro se negó a cooperar. Anoche entendí que fui un idiota todo este tiempo, pero no sé si Miko lo sienta igual, me gustaría tener la oportunidad, pero no sé cómo, además hay más problemas que debemos solucionar.

— ¿Problemas? —preguntó Arcee.

—La boda debe ser anulada, lo siguiente es hablar con nuestros padres, mamá, ella me castigará de por vida, pero apoyará a Miko en todo esto, sus padres por otra parte, supongo que debemos inventar algo que los cubra a ustedes de hacerse conocidos, no deseo estirar aun más la paciencia de Optimus —enumeró Jack —Lo más importante es saber si las precauciones de Miko fueron suficientes, la segunda vez use protección pero igual no recuerdo que hice antes.

Los cálculos se formaron en la mente de Arcee, era obvio que habían intimado un par de veces, pero Jack padecía una laguna mental de varias horas que abarcaba hasta su primer encuentro sexual, así que la posibilidad de un bebe era real. Sí había pillado correctamente la información entre las chicas de la secundaria, un embarazo no planificado se convertía en un buen número de casos en un evento desgarrador en la vida de una joven de su edad. La preocupación de Jack estaba bien fundamentada, seguro se ve a si mismo como el que pudo arruinar la vida de Miko a pesar de que tomaron las protecciones requeridas, archivó esto en su lista de pendientes para discutirlo con Ratchet a futuro.

— ¿No lo hablaron al despertar?

—No —respondió Jack avergonzado —Apenas nos despertamos fuimos a la cocina, de ahí con Optimus, luego tú llegaste y no hemos tenido un tiempo a solas.

Arcee dirigió su mirada en dirección a unas cajas, desde hace rato le pareció escuchar algo pero no estaba prestando atención, Jack era más importante que algún roedor que se coló entre los suministros, las trampas subsónicas los expulsarían a media noche. Bueno ningún roedor era del tamaño de un humano, y era seguido por otro Autobot.

— ¡Miko! ¡Bulkhead! Salgan de ahí, vinimos acá por la privacidad, ¿en que estaban pensando? —gritó Arcee enojada por la intrusión.

—Te dije que nos descubrirían Miko —dijo Bulkhead.

—Si no hubieras hecho tanto ruido no se habrían dado cuenta—le recriminó Miko.

Jack se había levantado, parecía más avergonzado que antes, Miko lo sabía todo, eso le quitaba un peso de encima, y le agregaba una tonelada más, ese impulso repentino de llevar sus manos a la cara se le hacía casi irresistible.

A como sigas haciendo facepalms, a este ritmo te aplanaras la cara.

—Muy bien chico Darby, tenemos que hablar —dijo Miko.

Un gran gruñido provino del estomago de la japonesa, Jack solo sonrió mientras vio a Miko sonrojarse.

—Pensándolo bien, yo también tengo hambre —dijo rodeando a Miko con uno de sus brazos —Hare algo para cenar, ve a ponerte ropa debajo, tendremos que hablar con mamá y mostrarle el video de la boda a Rafael.

Los dos guardianes se detuvieron detrás de los chicos.

— ¿Qué video? —preguntó Arcee.

—Fowler recuperó un video de seguridad del hotel donde nos casamos, fue increíble, tuvimos una trifulca —gritó Miko extasiada.

—Suena a mi tipo de fiesta —dijo Bulkhead.

—Seeh, el flacucho acá presente derribó a dos mastodontes y luego hicimos un Tag Team contra una novia loca, fue genial.

Arcee levantó una ceja en descredito —Tengo que ver eso.

Jack se dejó llevar por el buen humor de sus amigos, sabía que vendría la charla con su madre, pero estaba confiado, había sobrevivido a Arcee y tenía el apoyo de Arcee.

—Miko.

—Sí, no te dejare solo con June, no quiero ser viuda sin disfrutar de la luna de miel —dijo Miko, antes de abandonar el ascensor se volteó y le dio otro beso, Jack estaba en su paraíso particular —Bulky, iré a cambiarme, si no hay problemas con June, podemos tomar la antena de Ratchet y mirar las luchas rusas en la pantalla principal cuando se vaya a dormir, adiosito.

Bulkhead y Arcee solo miraron como Miko desaparecía a la zona de las habitaciones mientras Jack aun estaba embobado por el beso, Bulkhead le dio un toque en la cabeza para despertarlo.

—Tierra a Jack —dijo Arcee.

—Oh, lo siento, aun no me acostumbro.

—Sí pero no te pongas cómodo niño — dijo Bulkhead —además debemos seguir la tradición, si no te amenazo, no estaría cumpliendo mi deber.

— ¿Puedes esperar a mañana?

—No hay problema, entre tú madre y Arcee debes tener para toda una vida — dijo Bulkhead, para luego reírse a todo a dar.

Bulkhead se rió un poco más ignorando las miradas de Arcee, que le prometían mucho dolor en el futuro inmediato, Jack hizo lo mismo que haría cualquiera en su posición, pegarse de espaldas a la puerta del ascensor, no perder la mirada de Arcee, y prepararse para salir corriendo en cuanto se abrieran las puertas.

Y ahí está, lo siento Bulkhead tú te lo buscaste —pensó Jack mientras escuchaba como se abrían las puertas.

— ¿Qué les pasa? —preguntó a los Bots que se quedaron mudos, de pronto Bulkhead ahogó un chillido mientras señalaba algo detrás de él, Arcee solo mantenía las ópticas abiertas sin decir nada.

Cuando terminaron de abrirse las puertas Jack sintió como se le erizaban los vellos del cuello, era la clásica escena de una película de horror, el monstruo estaba detrás de ti con un machete, apunto de apuñalarte.

— ¡Jackson Darby!

Su madre estaba atrás de él, estaba acabado, no muerto, en ese preciso instante su lengua solo atinó a decir una sola cosa.

—D'oh.


Notas del autor

Bueno no es que pretenda hacer una historia a todo gas con el romance, que ni soy bueno en ello, pero pretendo redondear la trama todo lo posible. Una cosa interesante que veo del carácter de Miko, es que todos sus rasgos de personalidad coinciden con el típico protagonista de manga Shonen, la terquedad, la imprudencia, el deseo de aventura en contra del sentido común y la relativa estupidez en cuanto a estudios, por eso me extraña tanto el odio que le tienen los fans, si fuese hombre estoy seguro de que tendría la popularidad por las nubes, sin mencionar que ella se comporta como una fanática cualquiera en esa situación. Ahora cuando Jack abandona la primera vez ella le habla de su vida en Tokio, lecciones de piano y se da a entender que otras actividades similares, lo cual deja entrever que Miko es posiblemente de una familia acomodada y que la presionan para vivir en esos estándares.

Luego vendrá un poco más de la vida de escuela, las misiones y del acuerdo de cómo van a llevar su relación.

Actualmente estoy probando los separadores de fanfiction, normalmente uso tres "*" entre las secciones pero el sistema no me deja si tienen problemas con la separación del texto avisenme y corregire el documento.

Omake

La charla de la esposa y la guardiana

Arcee sabía que cercar a la asiática en las habitaciones podría traerle serios problemas, pero luego de la confesión de Jack, un sentimiento aun más poderoso le exigía protegerlo con todo su ser, pero necesitaba saber de que hablaron en su habitación anoche.

—Cuando llegamos a la habitación, él puso la punta de sus dedos sobre la parte trasera de mi cuello, luego de jugar un rato, me susurró al oído "vas a ser mía Miko" y luego sus dedos recorrieron todo el camino hacia abajo —Miko se detuvo sonrojada, y su cuerpo se estremeció por la placentera memoria — Luego me arrojó sobre la cama como un animal enfurecido y bueno, despertamos luego para una segunda ronda.

— ¿A ti también te dijo lo de "vas a ser mía"? —preguntó Arcee con la boca abierta, nunca imagino que Jack fuese del tipo que usa una rutina.

Miko abrió la boca como si fuera a decir algo, pero no lograba articular palabra alguna, solo se dedico a agitar los puños en el aire mientras se negaba por la cabeza.

— ¿Acaso se lo ha hecho a otras mujeres? —preguntó Miko con la voz entrecortada.

En circunstancias normales Arcee hubiera roto un mar de lanzas por su compañero, pero era una pregunta valida. Si no estuviese usando su holograma "Sadie" Miko le habría visto hacer una mueca de asco al imaginarse a Jack, haciendo lo mismo con Airachnid.

Silencio Airachnid, ¿deseas que Arcee nos oiga?

¡Saca tus manos de ese puerto de datos Jack!

¿De aquí? —preguntó Jack mientras sus manos se perdían dentro de la armadura de Airachnid.

¡Oh! Mi Jack...

Arcee tuvo el autocontrol suficiente para detenerse ahí, pero igual necesitaría desfragmentar su memoria para eliminar esa repulsiva escena de su mente. Por el otro lado Miko tenía la misma escena protagonizada por Sierra, en los baños del gimnasio de la escuela luego de la práctica de porristas, incluía una dotación ridículamente extensa de aceite para masajes, junto con posiciones sexuales que desafiaban las leyes de flexibilidad humana en la minúscula regadera, Miko deseaba estrangular a su recién adquirido esposo.

—Debemos quitarle ese tic antes de que se le haga un mal hábito —dijo Arcee —Airachnid, que repugnante.

— ¡Sierra no se lo va a coger en un baño de la escuela luego de sus prácticas! —Gritó Miko mientras agitaba sus brazos —Arcee, sé que no te gusto y el sentimiento es mutuo, pero una alianza probaría beneficiosa, ¿si?

—Está bien, no sabemos a quién más podría hacerle su "declaración"

— ¿Quién está ahí? —preguntó Arcee mientras sentía unos pasos que vibraban suavemente en el piso.

—Soy yo, June, vine a preguntarle a Miko si deseaba comer con nosotros en casa, ya que ahora es de la familia —June reapareció por una esquina apoyada contra la pared mientras miraba a Miko.

Quizás fue la posición de June o la travesura con la cual hizo la invitación, pero Arcee creyó ver como Miko se ponía verde, parecía que estuviese a punto de vomitarse encima, ella sabía lo que pasaba por la mente de la asiática en ese preciso instante. June solo se quedó mirándoles sorprendida mientras Miko salió disparada gritando incoherencias.

— ¿Acaso dije algo malo? —preguntó June, mientras Arcee se encogía de hombros y trataba de no reírse de la flamante y depravada esposa de su compañero.