Disclaimer: Danganronpa no me pertenece.

Advertencias: Posible ooc (fuera de personaje), mucho headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza), escenas sexuales un poco más explícitas, quizá algo empalagoso, posible situaciones sado-maso no explícitas.


The way that I love you


II


Una vez más estaban inmersos en la pasión que sólo podían compartir entre ellos, sin importarles el lugar en que se encontrasen, con tal de ser sólo ellos dos. Aunque la habitación siempre era el mejor lugar para tomarse su tiempo.

Kokichi besa y lame los senos de Miu, y a su vez acaricia sus muslos, mientras que su compañera rodeaba su espalda con sus brazos, y hábilmente se balanceaba de atrás hacia adelante, variando de arriba hacia abajo, mientras montaba a su chico quien estaba sentado sobre la cama, apoyando su espalda sobre la misma. Ambos cuerpos se encontraban en un contacto muy íntimo, piel contra piel.

La rubia al no poder besar Kokichi quien estaba ocupado con su pecho, baja un poco su cabeza para mordisquear su oreja, el líder supremo maldice por dentro al no poder contener aquél fuerte gemido que emitió, y que provocó que apretara las nalgas que Miu con más fuerza y la acercara mucho más a él. Pensó en como su novia se aprovechaba de conocer su punto débil, pero no podía negar lo mucho que le encantaba.

Porque sólo ella conocía sus debilidades, sólo ella los descubrió.

El balanceo y los gemidos continuaban, pero Kokichi cuando pensaba en todo lo que Miu era para él, durante el sexo, solía ser un poco más duro de lo normal, por lo que en un impulso, aló el cabello que tanto le gustaba de Miu, provocando que girase un poco su cabeza para dejar lucir su blanco cuello. Notó que su antigua marca estaba desapareciendo y arqueó sus cejas, dirigiéndose sin pensarlo dos veces hasta allí para rehacer su chupetón, estimulando la excitación de Miu quien gimió más fuerte.

Cuando separa sus labios de la piel de Miu, observa la marca roja y sonríe. Aquello claramente indicaba que ella le pertenecía a él nada más. Kokichi empezó a dejar suaves besos desde su marca roja hasta llegar a sus labios, los cuales procedió a devorar mientras acariciaba su espalda. Miu era la que tenía el control de los movimientos en aquélla posición; y una vez dejaron de besarse, miraron su sonrojado y excitado rostro, haciendo que las tonalidades frías de sus ojos se encontraran.

Los movimientos de Miu eran más rápidos y en vertical, permitiendo una penetración bastante profunda. Los gemidos aumentaban pero no dejaban de mirarse; aquél acto no se trataba de nada más que la demostración de su amor, un amor que meses atrás, no eran conscientes que era algo que estaba más allá de lo que sabían.

Porque tanto Miu como Kokichi aprendieron a amar cuando se enamoraron. Toda vez que mientras la primera se amaba a sí misma y alegaba ser el deseo de todos los hombres, el otro no le prestaba atención a lo referente al amor. Sus sentimientos surgieron de una manera tan inesperada, que incluso Ouma, a pesar de ser el primero en darse cuenta de lo que sentía, se sorprendió. El chico de baja estatura solía aburrirle el mundo por lo predecible que veía todo, pero una vez pasó aquello que nunca previó, su punto de vista cambió.

Sus sentimientos y el deseo que tenía hacia Iruma eran algo que no podía controlar.

Mientras Iruma, con su gran ego, siempre pensó que decir lo deseada que era por todos era lo mejor, a pesar de que, como muchos sabían, no tenía amigos, así que mucha de las cosas que decían eran mentiras. Lo cierto era que, por mucho que lo negara, siempre quiso a alguien a su lado, pero nunca llegó a pensar que ese alguien fuese Ouma, quien la enamoró y tomó todo de ella. Y la inventora a pesar de que presumía sobre su experiencia en el sexo, la verdad era que Miu fue virgen hasta que Kokichi la hizo suya; y ese hecho la hacía sentir muy bien consigo misma.

En el pasado, a Miu le avergonzaba no tener amigos, o a alguien que la quisiera, resguardándose bajo insultos hacia los demás y proclamaciones de superioridad que la hacían sentir mejor, como alguien que no conoce la tristeza. Pero Kokichi la conoce, sabe que no quiere estar sola, sabe que no quiere ser traicionada; después de todo, él la escuchó y la tomó enserio cuando mostró su verdadera debilidad. Él está a su lado porque la ama, ella lo sabe, no, ella lo siente.

Siente que cada acción de su parte, no es más que otra muestra de su amor hacia ella. A veces cae en una de sus mentiras, pero no es algo que la haga dudar de lo que Kokichi sentía por ella. Porque Miu sabe que lo arriesgó todo enamorándose de un mentiroso, pero es uno que también se arriesgó a quererla, a entenderla.

Por eso, hacer el amor con Kokichi era tan placentero, aquél acto lejos de toda mentira, lejos del mundo en sí, aquella pasión, aquél momento era algo que les pertenecía solo a ellos dos. No podían siquiera imaginarse con alguien distinto. Él y sólo él podía brindarle su calor.

Otra de las cosas buenas de hacerlo en alguna de sus habitaciones era que, después del sexo, siempre se acurrucan en la cama. A Miu le gustaba juguetear con la mano libre de Kokichi, pensando que, a pesar de tener la apariencia de un niño dulce e inocente, tenía las manos de un hombre perverso (en el buen sentido de la palabra), que siempre sabían donde y cómo tocarla. Porque por el simple hecho de que ahora su novio, se encontraba acariciando su cabello con su otra mano, la hacía estremecerse.


Notas de autora: Uh, yo siempre colocando fanfics completos y luego resulta que luego me inspiro y publico otro cap xD bueno esto es... no más que otro de mis pequeños headcanon que tengo entre Miu y Kokichi, como la tendencia de Miu de tomar la mano de Kokichi o el de él de acariciar su cabello, y bueno, como expliqué anteriormente su vida sexual es muy alta, así que se me es imposible no pensar en ellos en este tipo de situación, aunque claro, tengo muchos más headcanons no-sexuales que podría compartir una vez mi inspiración me lo permita xD y posiblemente los publique aquí (ya que XD)

Bueno, en fin, espero les haya gustado, nos leemos luego~