INUYASHA NO ME PERTENECE COMO ASÍ TAMPOCO NINGUNO DE SUS PERSONAJES.
SIN FINES DE LUCRO.
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Escolares
MahiaraHiteru
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Capítulo dos
Conociéndote
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Era un brillante día soleado y Kagome, luego de su primer día de clases en una escuela de Tokio, se dirigía a su casa acompañada de Inuyasha.
-Oye¿y cómo era la escuela a la que asistías?
-Pues, era más pequeña que ésta pero muy parecida en general.
-¿De dónde vienes?- Preguntó Inuyasha.
-De Kioto. ¿Has estado allí?
-Sí, he ido alguna vez.
-¿Tú siempre has vivido en el mismo lugar?- Preguntó curiosa para que laconversación no tuviera incómodos silencios.
-Sí.
-¿Y con quién vives?- Continuó el interrogatorio.
-Con mi hermano.- Dijo mirando serio hacia el frente. Al parecer Kagome había arruinado todo sin intención alguna.
-Ah.- Exclamó simplemente queriendo cambiar rápidamente el tema de conversación, pero eso no iba a ser necesario se acababa de dar cuenta que se había pasado media cuadra de su casa. –Je, je- Rio nerviosa deteniéndose. Inuyasha la imitó. –Yo vivo allá.- Señaló para atrás.
-Ah.- Dijo el chico.
-Es que aún no me acostumbro.
-Más vale lo hagas rápido o un día te pasarás dos kilómetros.- Dijo divertido.
-Sí, bueno, gracias por acompañarme.- Dijo sonriendo.
-No hay problema, yo vivo dos calles más arriba. Nos vemos.- Saludó.
-Sí, hasta mañana.- Se despidió la chica, e Inuyasha continuó su camino.
-¡Ya llegué!
-Hola, hija. ¿Cómo te fue en tu primer día?
-Muy bien, mamá.- Dejó su mochila en el suelo. -¿Qué hay para comer? Muero de hambre…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Inuyasha entró a su casa y se dirigió directamente a la cocina. Abrió el refrigerador y sacó un sándwich que tenía ya preparado.
-Podrías siquiera quitarte la mochila y lavarte las manos antes de comer¿no crees?
Inuyasha volteó molesto y con la boca llena de comida dijo: -Nou stobes, Sesshomarru.
-No hables con la boca llena como un animal.- Dijo su hermano serio a un lado de la puerta de la cocina.
-¿Kué? Nou tre scucho.- Dijo masticando ruidosamente y dirigiéndose a las escaleras, no sin antes empujar a su hermano mayor al pasar.
-Imbécil.- Alcanzó a oír que decía Sesshomaru mientras se dirigía a su habitación. Arrojó su mochila, prendió su televisor y se sentó en su cama a acabar el delicioso sándwich.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¡Estoy en casa!- Anunció Sango cerrando la puerta tras de sí. Nadie respondió, excepto por los maullidos de una gatita a sus pies. –Hola, Kirara.- Al parecer su hermano no había regresado aún de la escuela y su padre no estaba en casa.
Como ese día le tocaba preparar el almuerzo fue lo que comenzó a hacer.
-¡Hola!- Gritó la voz de su hermano desde la puerta.
-Hola Kohaku. Estoy en la cocina.- Kohaku entró segundos después. -¿Cómo te fue en la escuela?
-Muy bien. Hoy ingresó un alumno nuevo llamado Souta…
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¡Mushin¡Ya estoy aquí!
-¡Miroku!- Dijo en un tono ya muy reconocido para Miroku. Siguió el camino de donde provenía la voz y lo llevó directamente a donde creyó estaría: la cocina.
-Otra vez borracho…- Dijo Miroku del mismo modo en que lo decía todos los días. El hombre con el que vivía desde que su padre había muerto estaba sentado en una silla con una botella de Sake en las manos.
-No me hables así muchacho. Tu padre era más educado y no te enseñó a comportarte así.- Decía apuntando con su dedo a cualquier lado excepto a Miroku, pues al parecer veía doble… o triple quizá.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-Souta, tú también deberías ir a acostarte ya y dejar un rato esos video juegos.
-Sí, hermana, solo unos minutos más.- Decía Souta con la cara pegada al televisor y con los dedos moviéndose a la velocidad de la luz sobre los controles. Kagome suspiró.
-Bueno. Buenas noches.
-Buenas noches.- Dijo su hermano sin prestarle la más mínima atención.
-¿Ya te vas a dormir Kagome?
-Sí abuelo. Buenas noches.- Dijo dirigiéndose a su habitación.
-¡Buenas noches!
Kagome entró en su habitación y se acostó inmediatamente. El primer día de clases no había sido terrible como ella había supuesto que sería, de hecho había sido muy bueno. Había conocido a Sango, a Miroku y a un muchacho de hermosos ojos dorados y largos cabellos negros…
Con ese pensamiento se durmió rápidamente.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Inuyasha estaba cenando en silencio ya que la única persona con la que se encontraba cenando, como cada noche, era su hermano, y no era que acostumbrara tener "conversaciones" con él. Ni siquiera levantaba la vista de su plato ya que si lo hacía de seguro el otro le preguntaría que estaba mirando y ahí empezaría otra de las tantas discusiones que siempre tenían.
Cuando terminó de cenar se puso de pie y dejó su plato sobre la mesada y subió a su habitación sin siquiera decir buenas noches. Bueno, Sesshomaru tampoco lo hizo e Inuyasha realmente no creía que se hubiese dado cuenta de que se había siquiera levantado de la mesa.
Ya en su habitación se acostó en su cama y se quedó mirando el techo. Su vida era una completa monotonía, siempre la misma rutina: levantarse temprano e ir a la escuela, volver de ésta, discutir con Sesshomaru, almorzar, irse a su habitación antes de que comenzara otra discusión con la misma persona, hacer deberes, de vez en cuando, y luego a la noche cenar para luego seguramente discutir con Sesshomaru, otra vez…
Había sido así desde que su madre había muerto y había tenido que compartir casa con Sesshomaru que su padre, quién se había ido en otro de sus tantos viajes de negocios, les había dejado y a decir verdad no soportaba ese ambiente todos los días.
Sus amigos y la escuela eran su única escapatoria de aquel deprimente lugar.
Rió al recordar que la muchacha nueva se había pasado de su hogar al olvidar donde vivía. Se sorprendió a si mismo pensando en ella. Se puso de lado para dormirse ya que mañana tendría clases nuevamente y se encontraba realmente cansado.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-Papá ya voy a acostarme.
-Muy bien, hija. Que tengas buenas noches.- Dijo su padre mientras barría el piso de la sala.
-Buenas noches.- Se encaminó hacia la habitación de su hermano. Kohaku estaba alistándose para dormir. –Buenas noches, Kohaku.
-Buenas noches, hermana.- Decía mientras intentaba dejar su cama en condiciones para dormir. Sango al ver los inútiles intentos de su hermano se decidió a ayudarlo. –Déjame, lo haré por ti.
-Gracias, es que yo no sirvo para esto.- Dijo algo apenado.
-No te preocupes. Mira, ahí tienes.
-Gracias hermana.- Acostándose.
-De nada. Que duermas bien.
-Igual tú.- Sango apagó las luces y finalmente se dirigió a su habitación que se encontrba a un lado de la de Kohaku. Se acostó, no sin antes poner su reloj despertador para que suene temprano para no llegar tarde a la escuela, y abrazó fuerte a su almohada como acostumbraba hacer para dormir.
Como muchas noches anteriores su último pensamiento antes de dormir fue sobre ese chico de azules ojos que no eran para ella, no de la manera que ella quería…
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-Será mejor que te vayas ya a dormir, Miroku.
-Sí Mushin. Tienes razón.- Apagó el televisor y se puso de pie. –Buenas noches.- Le dijo a un ya no tan ebrio Mushin.
-Buenas noches.- Dijo el otro apagando las luces para dirigirse a su propia habitación para dormir.
Miroku cerró la puerta detrás de sí cuando hubo estado en el interior de su amplia y cálida habitación. Apagó las luces directamente y como ya se encontraba vestido con su pijama de dos piezas se acostó.
Se durmió pensando que estaría con la bonita de Keiko, chica que, como tantas otras, le gustaba solo superficialmente ya que no la conocía realmente. Jamás se había enamorado, pero era muy joven aún. "Quizá algún día me enamore." Pensó divertido.
De cualquier modo ya estaba en el grupo de estudio, y todo gracias a su incondicional amiga, Sango.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¡Ya me voy!
-¡Adiós Kagome!
Kagome salió de su casa dispuesta a dirigirse a la escuela cuando de repente vió a alguien algunos metros atrás.
-¡Hola!- Gritó. Inuyasha que iba con la vista en el suelo miró hacia adelante y enfocó a quién había gritado.
-Oh, Hola.- Dijo alcanzándola.
-¿Cómo estás?-Preguntó Kagome mientras ambos reemprendieron su camino al lado del otro.
-Bien¿y tú?
-Bien…
-Hola chicos- Saludó Sango cuando llegaron a la escuela.
-Hola.- Corearon ambos.
-¿Y Miroku?- Preguntó Inuyasha. -¿Aún no llega?
-No, no lo he visto.- Respondió Sango. –Y hoy no lo vi camino a la escuela tampoco… Ya llegará.- Inuyasha asintió.
-Bueno, entremos.- Dijo Kagome sonriente. Justo cuando iban a entrar oyeron una voz a sus espaldas.
-¡Esperen!- Miroku acababa de llegar y al parecer había venido todo el camino con alguien: Keiko. Se despidieron y luego Miroku los alcanzó.
-Hola.- Dijo alegre.
-Hola.- Respondieron los otros tres.
-Creí que llegaba tarde…
Luego de unos minutos ya estaban en la clase de biología en la que Kagome se dio cuenta lo atrasada que iba por lo que luego de la clase, en el corto receso que tuvieron, le pidió a Sango, que era la mejor alumna de la clase, que por favor le prestara las carpetas con lo que habían hacho hasta entonces. Sango se las entregó y al ver la cantidad Kagome se deprimió bastante.
Luego tuvieron clase de historia y la profesora les dijo que tendrían que formar parejas para trabajar en dúo en un trabajo práctico. Miroku en un pequeño trozo de papel escribió: "¿Aceptarías hacer equipo conmigo?" Sango leyó y escribió en el mismo papel: "No sé. Tendría que pensarlo… Está bien". Y Kagome miró inquisitiva a Inuyasha quien entendiendo la silenciosa pregunta respondió: -Claro. Kagome volvió la vista al frente con una sonrisa.
Después estaban todos sentados almorzando.
-Bueno iremos a la biblioteca mañana, Miroku.- Dijo Sango. –De cualquier modo tenemos una semana, hasta el martes que viene.- Sango miró a Miroku que tenía los ojos clavados en su comida. –Miroku¿me estás escuchando?- Preguntó molesta.
-Eh… sí, sí. Mañana iremos.- Respondió Miroku exaltado ante el llamado de atención de la chica.
-¿Se puede saber que diablos piensas?- Preguntó Inuyasha molesto también ya que su amigo parecía estar volando lejos de allí.
-Nada. Oye, Sango.- La chica lo miró. –¿Puedo sacar de tu mochila la tarea de física? Es que, verás, no la entendí… entonces yo no…
-Está bien, sí. Tómala.
-Gracias.- El chico empezó a devorar su almuerzo para así tener tiempo de copiar la tarea antes de que el profesor llegase.
-Hola, Inuyasha.- Una chica largos cabellos lacios y oscuros paso como una sombra por al lado de la mesa.
-Hola, Kikyo.- Dijo Inuyasha mientras observaba la espalda de la chica que ya se iba.
-Terminé. Bueno, nos vemos.- Informó Miroku mientras se ponía de pie dispuesto a dirigirse al salón.
-¡Espera Miroku!- Inuyasha también se puso de pie.
-¿Y tú a dónde vas?- Inquirió Sango.
-Es que… Bueno, digamos que yo tampoco…
-¿Entendiste la tarea?- Preguntó Kagome.
-Bingo.- Dijo Sango.
-Bueno Inuyasha ¿vamos o no? No voy a tener tiempo de copiarla.- Decía Miroku impaciente.
-Tienes razón.- Dijo Inuyasha y ambos se pusieron en marcha. Sango suspiró profundamente.
-Oye, Sango.
-¿Sí, Kagome?
-¿Quién era esa muchacha?
-¿Qué muchacha?- Preguntó Sango mirando a ambos lados para saber a quien se refería su amiga.
-La chica que saludó a Inuyasha.
-¡Ah!- Exclamó Sango. –Esa chica es Kikyo. Va al mismo año que nosotras solo que a otro salón. Era novia de Inuyasha hasta el año pasado pero se pelearon por culpa de un chico llamado Naraku que va a la misma clase que Kikyo y al parecer sale con ella o salía, no estoy segura. Pero a pesar de eso no se llevan mal aunque tampoco son "amigos", ya sabes.- Kagome asintió. Sango había hablado muy rápido pero entre chicas eso no es problema.
-¿Y… sabes algo acerca de su hermano? Es que ayer lo mencioné y me pareció que Inuyasha se molestó.- Dijo Kagome algo apenada aún.
-Lo que sucede,- Explicaba Sango entendiendo perfectamente a su amiga. –es que Inuyasha y su hermano no tienen para nada una buena relación, lo único que los une es su padre. Inuyasha vivía con su madre pero ella falleció hace dos años y eso hizo cambiar bastante a Inuyasha, el la quería mucho. En cambio, nunca había convivido con su hermano porque, como ya te dije, se llevan como perro y gato. Y su padre es hombre de negocios; Inuyasha no acostumbra verlo muy seguido. Kikyo era un sostén para Inuyasha pero luego se separaron… Inuyasha ha sufrido mucho, por eso a veces se muestra rudo o de mal humor,pero es una buena persona.
Kagome no hubiera imaginado todo lo que Sango le contó, pero se aseguraría de no mencionar a su hermano otra vez…
CONTINUARÁ…
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
HELLO!!
¡Gracias a las personas que dejaron review y a los que leen! :p
Espero que les guste el segundo capítulo ya verán como sigue la historia…
Al fin ya actualicé mis fics, incluyendo a éste
Bueno, dejen reviews, sí
ONEGAI
ByeBye
MahiaraHiteru
