Capitulo segundo
Un poco de paz
Un par de horas, o unas cuantas cervezas más.
Ennis estaba en el dormitorio, desnudándose para dormir. Había sido un día agotador. No solo eran los años… o el trabajo, sino también Alma que le hacía sentir incomodo, culpable, como si no tuviera derecho a rehacer su vida. Cuando por fin acabó, Ennis se tiró en la cama mirando hacia el otro lado donde se desnudaba Jack. Él también parecía cansado. Mirarlo electrizaba su piel, caldeaba su barriga. Como si no estuvieran más cerca de dos viejos cansados, que de dos jóvenes en plena ebullición hormonal. Jack acabó de desnudarse y se reunió con él en la cama.
-¿Hablaste con el de los piensos?- Pregunto Ennis, mientras prendía el último cigarro, antes de dormirse.
-Sí, lo traen mañana, se retrasaron por culpa de la huelga de transporte.- le contestó Jack, que en ese momento estaba intentando encontrar una posición cómoda para su dolor espalda.
-¿La espalda otra vez?-le dijo Ennis, al notar como se revolvía en la cama.
-Sí, pero espero que mañana esté bien.
-¿Tienes mucho sueño?
-No- contesto Jack
Ennis se acercó y apoyó sus labios en el hombro de Jack, lo besó mientras lo abrasaba fuertemente y entrelazaba sus piernas con las suyas. Ennis se emborracho con el olor y calor que desprendía el cuerpo de Jack. Su piel era suave… aunque nadie más pudiera creerlo. Todas esas zonas que se pasaban la mayor parte del tiempo cubiertas por la ropa, eran pálidas, casi tanto como cuando eran jóvenes en Brokeback Mountain. Ahora tal vez estaban un poco mas flácidas, pero él no les encontraba nada malo, Ennis no se veía mucho mejor, pero… ¿para que quejarse?. Jack con los ojos semicerrados se dejaba llevar… ya no le dolía tanto la espalda.
-Ennis- jadeo Jack. Ennis lo empezó a poner boca a bajo sobre la cama, mientras lo masturbaba con una mano, y le daba la vuelta con la otra. Jack sentía los labios de Ennis en su espalda, en su cuello, en su cara. El calor del cuerpo de Ennis se había estirado sobre el suyo… lo envolvía y la erección entre las nalgas se iba endureciendo…se sentía tan bien.
Sentía el cuerpo más pequeño de Jack revolverse debajo de él… aumentando su excitación. Ennis no creía que pudiera aguantar mucho más. Estaba a punto de perder el control. Sacó la mano de debajo del cuerpo de Jack y la posicionó en sus costados. Empezó a penetrarlo… lentamente. Oía los jadeos de Jack, podía sentir como su cuerpo se humedecía y temblaba. La cara de Jack estaba enrojecida y caliente. Ennis empezó a acariciar las caderas de Jack, los costados, brazos, manos, y las entrelazó, con las de Jack. Mientras se besaban por donde podían, aumentaba la velocidad y fuerza de la penetración. Las caricias y los besos se hicieron más urgentes. De repente el cuerpo de Jack se tensó. La presión de sus manos en las manos de Ennis, aumentó tanto que se volvió dolorosa… unos momentos después se quedó blando sobre la cama mientras le decía en un cuchicheo a Ennis- "se me dispara"- y aquella era la señal. Ennis, momentos después, también se corrió.
Unos minutos después, cuando Ennis se recupero, se bajó del cuerpo de Jack, agarró las mantas y las uso para taparse. Acercó al suyo el cuerpo soñoliento de Jack, lo abrasó y se quedaron dormidos.
