Capitulo 1 El corazón es como una esponja…absorbe todo.

(I'm not OK (I promise) by My Chemical Romance)

But you really need to listen to me (Pero realmente necesitas escucharme)
'Cause I'm telling the truth (Por que te estoy diciendo la verdad)
I mean this (Esto es en serio)
I'm okay! (Trust me)(¡Estoy bien! (confía en mi))

Es casi navidad de nuevo, una época agradable y de amor, o eso fue lo que siempre su madre le dijo, pero, la verdad la navidad es una putada este año. Para empezar el odia la nieve tanto como odiaba a su madre por mentirle, por decirle que le amaba cuando el sabia que no lo hacia, pero no importa, no importa una mierda ahora que su vida se ha roto y cosido, roto y cosido tantas veces que los agujeros ya son imposibles cerrarlos.

Al menos aun tiene esos días de paz en los que nada puede hacerle daño. Como ahora, esta sentado detrás de su escritorio, con la mirada perdida en la Tv LED de la oficina, esta viendo un show de fantasmas donde el protagonista es clavadito a Jensen, solo que mas castaño y mas rudo, se le hace, en cierta manera, agua el culo de pensar en Jensen así de rudo. Esta tan concentrado, que no ve como O'Loughlin y Mark entran en la oficina, el primero como un tornado y el segundo calmado como siempre, pero con una pizca de molestia en su semblante.

- ¡No puedo creerlo! ¡Ese maldito bastardo come mierda y asqueroso detective rastrero lo hizo de nuevo! – grito, como si Jared con un movimiento de su dedo meñique del pie no pudiera lanzarlo a la calle.

Jared ni se inmuta, aun esta metido en sus fantasías sexuales, donde Jensen y el lo hacen rudamente contra el escritorio, aunque eso se debe al hecho de que no llevará a cabo ninguna por como van en su relación, pero no solo eso, si hasta también se imagina de ochenta años sentado en una silla con una mano artificial, ya que la real, de carne y hueso, la ha gastado de tanto masturbarse.

Su imaginación puede ser horrible algunas veces, pero sus celos pueden ser peor.

- ¡…y luego va y el muy tarado le dice al imbécil de Jensen…! – y con eso Alex, tiene toda la atención de Jared.

- ¿Qué dijiste? – pregunta con tono amenazante, escuchando como el "Jensen" de la Tv, que no es Jensen, le dice, al mariquita de su hermano, en opinión de Jared, que se va a cargar a la perra. Ojala el tuviera a una "perra" que culpar, pero Justin lleva meses muerto y duda que Jensen tenga algún amante.

O eso espera.

- Me refería al señor Ackles, senior. – dice tragando con dificultad.

- Dijiste Imbécil y Jensen en la misma oración. Eso es algo que raramente puedo dejar pasar…así que… ¿Por qué lo dijiste? – pregunta, girándose hacia O'Loughlin, que tiembla ligeramente.

- Los ingresos de Delaroy han bajado un cuatro por ciento, es la culpa de Marciool quien ha dejado de ser socio, por temor a una represalia de Padalecki's. – la voz de Mark le interrumpe en su juego de intimidación.

- ¿Qué dijo Jensen de eso? – pregunta, desviando su mirada de O'Loughlin a la Tv.

- Dijo que quería reunirse contigo…en dos minutos. – anuncia Mark, causando que Alex suelte una risita por lo bajo. Se odian tanto, como Jared odia esas reuniones con Jensen.

- Hazlo pasar. – responde con un gesto Jared, cambiando de canal y enderezándose en su silla, acomodando su corbata en su sitio, sintiendo que de pronto el aire acondicionado a descendido unos treinta grados bajo cero.

- Si señor Padalecki. – responde el anciano hombre, su mirada azul como el hielo encontrándose con la de Alex que se la devuelve tan dura como el espera.

Ambos salen de la oficina, cerrando la puerta tras ellos con un suave clic. Ambos saben la furia que causo en Jared un día que la puerta fue casi azotada, los gritos que dio y las personas que golpeo, las heridas que dejo y los trabajo que desocupo, a base de despidos, son suficientes para asustar a ambos como para que no vuelvan a hacerlo. A ellos dos y a media empresa, pero no a Jensen, a el parece valerle una mierda de rata lo que Jared diga, o si Jared se enfada.

La puerta es azotada tanto para abrirse como para cerrarse, haciendo que media Padalecki's Oils tiemble de pavor ante los posibles gritos de su dueño. Pero no hay gritos, ni furia, ni nada.

- ¡No puedo creer esta mierda! ¿Cuándo será el día, en que tu maldito apellido no joda mis negociaciones? ¿Cuándo será que cuando tu nombre salga en una conversación, no sea para decir cuan fuerte me das por el culo? – esta gritando, gritando su ira, sacándola de su interior, la ira que le causa la inferioridad, ese sentimiento que le come y le destroza por dentro, y Jared le deja, deja que toda esa ira se meta en su ser, que le coma a el de la manera que destroza a su amado. - ¡…siempre es tu maldita culpa que uno de mis socios renuncie, por que crea que no soy suficientemente bueno en la cama como para satisfacer a su majestad! ¿Siquiera estas escuchándome maldito bastardo frívolo asqueroso de mierda?

Jared sonríe, sus ojos fijos en esos labios que se crispan con cada movimiento de su dueño, quien apenas y puede contenerse para no arrancar el collarín que le impide hacer movimientos bruscos. Ama, adora, aprecia cada segundo, minuto, hora, que esa magnifica boca se abre para hablar, la voz de Jensen es como un coro de ángeles, no importa cuantos sentimientos salgan de ella.

- ¡Jared, maldita sea! ¡Di algo! – le grita, sus puños golpeando el escritorio con furia. Pero Jared no se mueve un centímetro, solo sus ojos hacen el ademan de moverse a los labios de Jensen, para no perderlos de vista. – Maldito bastardo. No tengo tiempo para tus mierdas… - dice antes de marcharse, y solo cuando la puerta se ha cerrado de un portazo, Jared cae en la cuenta de que Jensen esta enfadado con el.

Se levanta pesadamente del sillón de cuero, y cuando lo hace, puede oler perfectamente el olor de las rosas y lirios, que están por toda la oficina decorándola, de una forma sencilla, pero, tan hermosa a la vista, que es imposible no verlas.

- Jensen. – le llama cuando este va subiendo al ascensor, girándose para presionar el botón del piso al que quiere ir, probablemente la planta baja del edificio.

Jared esta preparado para eso, con un movimiento de su mano, su secretaria presiona el botón que le toca los cojones a Jensen de sobre manera. El elevador se detiene, antes de que las puertas siquiera vayan a cerrarse, y el pequeño rubio de ojos verdes con furia impregnada en cada célula de su piel, no puede sino mirar como un asesino a Jared, esperando que su mirada le mate de miedo o algo.

No funciona, claro, Jared entra en el ascensor, interponiéndose entre el y la puerta que comienza a cerrarse, pero, el ascensor no se mueve ni un piso de su lugar.

- Hey Jensen… - saluda, como si hace unos minutos Jensen no hubiese estado cagandose en su nombre.

- …

- Lo siento por no haberte escuchado en la oficina estaba perdido en mis pensamientos.

Es rápida, pero no por eso menos dolorosa. La cachetada.

Jared se lleva una mano a su mejilla y se la acaricia.

- ¿Cuándo vas a dejar de…?

- ¿Cuándo voy a ser mas importante que tu puta empresa y tus putos pensamientos? – le grita de nuevo, pero esta vez, esta tan cerca que Jared puede sentir todo el calor de ese cuerpo cerca de el. Lo sabes, no puedes culparle por distraerse en el calor de Jensen, en sus largas pestañas, en su esbelto cuerpo, en sus músculos, en su dolor personal y en los celos que Ackles no sabe que le invaden, pero que Padalecki si lo sabe.

- Lo siento, Jensen. – pero Jared es un cobarde, que no dirá una puta mierda de ello, sobre ello. No dirá nada, se callara la boca y no hablara, por que es un maldito cobarde que teme que Jensen se vaya de su lado. – Se que estas enfadado por lo del cuatro por ciento.

- ¡No estoy enfadado por una puta cifra! Es mi reputación Jared…¡mi reputación como hombre! – le pincha con el dedo tan fuerte, que Jared sabe que se hizo daño, pero que no lo dirá, Jensen no es un cobarde, es mucho mas fuerte que el.

Es tan fuerte que no se queja cuando Jared le empuja contra la pared del ascensor, pero, eso es por que le corta el aliento, lo suficiente como para dejarle atónito unos segundos antes de perder todo el aire de nuevo, pero esta vez es por que los labios de Jared se lo roban de sus pulmones.

- Déjame… - susurra el Padalecki antes de besarle y morderle esos pecadores labios que se la ponen dura a cualquiera.

- No…Jay…detente… -pide Jensen empujándolo, con una expresión herida en su rostro. – Estoy molesto contigo…muy molesto…no quiero esto. – dice, y Jared asiente, solo asiente, con su cabeza, con su cuerpo, con su alma, no dice "Quiero esto…hagámoslo por que yo lo quiero…te quiero, en cada sentido de la palabra te quiero…te deseo, conmigo, siempre juntos…" No dice nada, como el maldito cobarde que es solo asiente y abre las puertas del ascensor para retirarse.

- Hablare con Marciool, le diré que su empresa no corre peligro. Hare una aparición publica mañana en la mañana…aclarare todo…


Jensen sabe que ha ganado cuando Jared asiente, sabe que hará lo que le diga, y aunque sabe que Jared no es su esclavo y que no debería usarlo así, tiene que enseñarle a saber cuales son sus limites.

Si, Jensen, no eres más que un estúpido marica. No lo soy. Lo eres, llevas diciendo eso de enseñarle los malditos límites por… ¿Cuánto? ¿Seis meses?. Cállate.

El empresario suspira, esta cansado de esto, y desea a Jared mas que nada, pero no puede evitar enfadarse con el gracias a estas cosas, el ascensor comienza a cerrar las puertas de nuevo, justo cuando ve como un chico moreno se cuelga del hombro de Jared, bajándole a su altura para besarle la mejilla.

Golpea tan fuerte el botón del Stop, que piensa que lo ha roto, las puertas se abren de nuevo y Jensen sale como una estampida de el, casi llevándose a Sandy, la secretaria de Jared, aquella misma que le acompaño en su miseria hace dos años, mas o menos.

No sabe como es que Jared la trajo aquí, pero la chica parece ser un buen apoyo moral para el Padalecki, bueno, un mejor apoyo moral de que Jensen lo es, ya se imagina la situación en su mente, Jared contándole cuan cabron es Jensen y como no le deja nunca tocarle mas allá de la cintura.

Si, quizás haga eso, quizás hasta le diga a ella y no a el, como se siente, quizás a ella si le haya contado parte de su pasado. Estúpida perra, ya se encargara de gritarle a Jared al respecto, aunque seguramente el Padalecki piense que este celoso, cuando claramente no lo esta.

Ni siquiera tú te crees eso Jensen. Cállate.


- Mr. Padalecki. – la voz del joven Harmon le saca de sus pensamientos suicidas por decima vez ese día, los pensamientos, no el joven Harmon; al cual realmente aprecia por ello.

- Micht – saluda Jared, dejándose jalar por el pequeño, bueno pequeño de veinte años de edad. Hijo de Mark y trabajador de la empresa, probablemente ocupe el puesto de su padre en un futuro, aunque le falta un poco de severidad para ello. Le besa en la mejilla, como hace desde que era pequeño, costumbres europeas que no se pierden, el roce de sus suaves mejillas le hace sonreír, definitivamente es un chiquillo.

- Papa dijo que estaría aquí, y que estaba enfadado…pero igual quise venir a verle…me gustaría que me enseñara los repor-

- Jared. – la voz de Jensen les hace saltar a ambos, mas al chico Harmon, que se aparta de Jared como si quemara, no es para menos, su voz corta como dagas, espadas y escamas de dragón.

- ¿Jensen? ¿Aun te falto algo por decir? – pregunta el castaño, un poco serio, un poco cansado de que Jensen venga a reclamarle una mierda mas.

- Quiero hablar contigo en privado.

Dice, como si Jared no hubiese querido eso meses atrás, como si fuera Jared el que empezara todas sus peleas, como si sus problemas empezaran y terminaran con Jared.

No sabe como paso sinceramente, eso le pasa mucho con Jensen, en lo que se refiere a esto. Jensen es como una caja de sorpresas a la que Jared le gusta abrir, y abrir, y abrir, justo como ahora hace, contra la mesa del escritorio de caoba maciza. 500 dólares en madera. Embiste fuerte, necesitado de ese calor que le envuelve. Su polla abriendo ese culo que ha estado tan necesitado de el aunque Jared no lo sepa.

Jensen se muerde los labios para no soltar los patéticos gemidos que salen de el, se esta haciendo sangre en los labios pero no puede importarle menos. Sus ojos ruedan atrás de su cabeza, cuando Jared comienza a golpearle la próstata con fuertes embestidas que le lastiman un poco, después de todo Jared solo ha metido un dedo allí antes de meterle su polla, que es como un puño, pero el placer es demasiado como para notarlo. Sus manos que antes se sostenían a las esquinas del escritorio ahora se sostienen de la cabellera de Jared, que se muerde el labio, por que joder Jensen le esta estrangulando la polla con esa jodida estrechez.

- Córrete Jay… - susurra Jensen, su lengua lamiendo el sudor que gotea de la nariz de Jared. – Dentro… - se siente juguetón hoy y va a demostrárselo a Jared. – Embarázame… - y la sola idea, mata la mitad de las neuronas de Jared, y a su polla, que se corre abundante dentro de Jensen, llenándolo de semen hasta el fondo, profundo como si de verdad quisiera hacerlo.

- Ahh…joder… - respira en el cuello de Jensen, dando unas embestidas lentas, terminando de vaciar a Jensen que se masturba con su mano, viniéndose duro sobre su pecho. – Adoro cuando te pones celoso…

- No estoy celoso… - respira con dificultad sobre el cuello de Jared.

- Si lo estabas…

- Tuviste suerte de que no te pagara con la misma moneda…

Jared se tensa en los brazos de Jensen, sabe que es culpable de lo de Justin, pero también lo es de muchas otras muertes, afortunadamente Jensen no sabe mucho de eso.

- Lo siento…no quise decir eso…te amo… - susurra bajito a su oído el Ackles. – Estas empezando a suavizarte…

Esas palabras le hacen fruncir el ceño, en un mohín gracioso mirando a Jensen.

- ¿Lo estoy?

- Si, lo estas. – responde Jensen. – Se siente tan bien que te suavices dentro de mi. – Ah…claro su polla no el, en este tema su polla es mas importante. - ¿Qué ocurre? – pregunta Jensen mirándole con curiosidad.

- No…es que…extrañaba esto. – miente, un poco.

- Yo también…deberíamos hacerlo mas seguido…en casa.

- Deberíamos…si, deberíamos…

Let it go - Cavo

Fade it out into the light (Desvaneciéndose en la luz)
All these years we never get it right (Todos estos años, nunca hicimos lo correcto)
I need to let it go (Necesito dejarlo ir)
I need to let it go (Necesito dejarlo ir)

Hay una línea que no debe cruzarse, y entre ella esta el lazo enemigo/enemigo. Como esta haciendo ahora mismo, sentado allí en medio de la azotea, vigilando todos los pasos que el cabron de Detective Sgt. Daniel "Danny" "Danno" Williams, el estúpido guardaespaldas de Jensen "Jen" "Jenny" "El esposo del jefe" Ackles.

Alex los odia, a ambos, en especial a Danno, su ex novio. "Si, debe ser el maldito destino", ¿Cómo es que termino vigilando al esposo de su jefe cuyo guardaespaldas es su peor enemigo? El Destino, es un puto bastardo que debería irse a joder, las cosas no son así de fáciles.

El recuerda perfectamente, lo magnifica que eran las mañanas, con las caricias inocentes que terminaban en caricias calientes; los besos, eso era lo que mas le gustaba, besarlo, apresarlo contra las sabanas y hacerlo suyo y de nadie mas. Rudo y después suave, lento, hermoso, amándolo lentamente.

Lo amaba…lo ama.

Pero ahora las mañanas son grises, solitarias, y algunas veces, si tiene suerte, no tiene que escuchar a su jefe gritar por las pesadillas, y con un poco mas de suerte no tiene que escuchar sus discusiones con el Imbécil de Ackles.

Los gritos de pareja le enferman, le hacen sentir como una mierda, y le hacen odiar al marica de Jensen, por ser un cabrón sin corazón.

El no es quien tiene que aguantar a su jefe después de una pelea, el no es quien tiene que ver a Jared destrozado, sentado en su oficina con la mirada perdida, el no es quien tiene que cuidar de Jared, mientras este duerme luego de pasar el día derramando lagrimas silenciosas.

Eso por no contar que el definitivamente no es quien tuvo que pasar meses durmiendo en un auto mientras protegía al jefe que en esa época no era jefe…


No sabia si estaba allí, pero era la mejor pista que tenia de Jahod, quien se había negado hablar por un tiempo de Jared, pero que al final había mencionado esa ciudad, Maison Minnesota.

Su negra Dodge Dakota estacionándose frente al edificio gris pálido y desconchado, un lugar al que su antiguo jefe no se hubiera acercado ni borracho, para empezar su jefe no se emborrachaba.

La luz de las faroles alrededor de la calle iluminaban de manera espeluznante el lugar, dándole una aire peligroso, incluso por un momento sintió un escalofrió recorrerle de arriba abajo al ver una sombra moverse en la esquina, EL, el quien paso cuatro años entrenando para el FBI, quien fue agente de fuerzas especiales (SWAT), el quien ha protegido a Jared por años, asesinado sin dejar rastro, prácticamente se ha enamorado tanto de su jefe que haría todo por el, incluso acabar su relación con la persona que le ha amado mas en el mundo solo por ir a buscarlo a ese lugar que le daba escalofríos.

Hay una tenue luz, donde se supone vive su jefe, lo cual debe ser una buena señal. Se baja de su auto, muy cautelosamente, con su mano disimuladamente sobre su pistola a un costado del cuerpo; apretándola fuerte cuando ve que cerca de la puerta del edificio de su jefe ahí un hombre de pie allí.

- Oh jodida mierda… - gruñe por lo bajo.

- ¿Qué haces aquí? – la voz sin nada de la exaltación de Daniel le sorprende un poco, el tono de voz, aunque para ser sinceros, el que este allí también le sorprende.

- ¿Misma pregunta? – dice alzando una ceja y cruzándose de brazos. Daniel se ve tan bien en ese traje negro apretado que solo le hace ver más pequeño de lo que es.

- No tengo por que contestar eso. Tu Padamierda esta bien si es lo que te preocupa. Aunque esta claro que es lo que te preocupa, eres como su jodido perro faldero, o ¿debería decir su puta?, me enfermas O'Loughlin, el como puedes jurarle lealtad a aun hombre así… – dice, obviamente resentido, sin detenerse de hablar como siempre.

- Si, es lo que me preocupa. – comete el error de responder Alex, mirando a su ex novio a los ojos, dejándole en claro que siente sus palabras, de esa manera que Daniel finge no entender.

- Aléjate de mi vista, y nunca mas te atrevas a aparecer cerca de mi, al menos ten la decencia de no darme tu patética cara. – le dice pasando a su lado, y en un infantil acto empujándole con su hombro, sin conseguir moverle ni un centímetro, el siempre ha sido mas fuerte.

- Eso intento. – responde, por que necesita convencerse asimismo de que esta bien, de que Daniel ya no esta mas a su lado.

Lo ve marcharse en su pequeño SUV.

"Grande para el" piensa con una pequeña sonrisa en sus labios.

El auto dobla la oscura esquina y solo es en ese momento donde la mente entrenada de Alex conecta todo. Sabe por que el guardaespaldas, del excasinovio de su jefe, estaba allí, significa que ese bastardo de Idiockles esta buscando el perdón de su jefe.

Pero, Alex no va a dejarle, va a matarle esta vez, silencioso, para que Jared no se de cuenta, necesita hacerlo, después de lo que le hizo a su jefe bajo sus narices lo hará, por supuesto que antes le cortara la polla y se la hará comer.

- ¿Alex? – la voz sorprendida de Jared, le hace, casi, pegar un grito del susto que se lleva.

- ¿Senior? Lo siento…solo paseaba por aquí…y… - dice un poco cohibido por la presencia de su jefe, y que este le haya tomado por sorpresa.

- ¿Siempre has sido así de adorable? – pregunta Jared riéndose bajito, sus manos metidas hasta el fondo de los bolsillos de su pantalón piyama.

Alex debería ofenderse, diablos debería enfadarse, gritar e insultarle, pero no puede, al menos no cuando acaba de encontrarle.

- Senior…yo… ¿Por qué se fue sin mi? – pregunta, un poco temeroso de levantar la vista, incluso sino siente ningún peligro alrededor, su cuerpo esta alerta.

- No tengo dinero para ti Lex…no tengo nada…nada mas que mi propio cansado cuerpo…nada mas que mi rasgada alma…estoy muy seguro de que…no quieres estar conmigo. – susurra, visiblemente adolorido por todo lo que esta viviendo.

- Puedo hacerlo mejor…puedo trabajar por usted…cuidarlo como en los viejos tiempos…solo déjeme hacerlo, cuidare de usted. – pide, suplica casi gimoteando, como un niño, incluso si el es muchos años mayor que Jared, esta pisando los 38 y Jared apenas tiene 31, lo que lo hace un niño para Alex, pero en este momento el es el niño que necesita la protección de Jared. Es como su Vito Corleone, lo necesita demasiado, necesita protegerle, porque sino puede protegerle, no puede proteger a nadie.

- Lex…mantente alejado…invisible… - es su ultimo susurro antes de abrazarle, apretarle contra ese gran cuerpo que tiene, casi asfixiándolo con su abrazo de oso, uno que Alex no recibía por parte del Padalecki desde que tenia veinte.

- Lo hare…


Incluso ahora lo hace, esconderse de Jared para que no le vea, aunque en menos oportunidades, sobre todo cuando quiere desahogarse con alguien como lo ha hecho hace minutos, insultando a Daniel y luego deslizándose de su boca ese insulto al imbécil de Ackles.

"Es que lo es" piensa mientras se recuesta de la pared de la oficina de Jared escuchando a la "novia" de su jefe gimotear, eso le da un poco de satisfacción, pensar que su jefe es el dominante en esa enferma relación.

Hablando de relaciones enfermas…

- ¿Qué estas mirando? – pregunta molesto el enano rubio quien le miro desde su muy orgulloso metro sesenta y cinco.

- Nada, Williams. – responde Alex, es como una patada en las bolas a su ex novio, el llamarle por su apellido.

Al parecer es suficiente para callarlo.


In Time by Mark Collie

In time there surely, come a day (A tiempo seguramente, vendrá un día.)

In time all things shall pass away, (A tiempo todas las cosas pasaran,)
In time you may come back some day(A tiempo regresaras algún día,)

To live once more, or die once more(Para vivir una vez mas, o para morir una vez mas)

El sexo no resuelve todo, ya lo ha comprobado, totalmente comprobado. Tuvieron sexo, pero cuando vio a Jensen marcharse, el sentimiento de alivio que le había recorrido el cuerpo entero, volvía a ser reemplazado por infinita inseguridad.

Era sorprendente que después de tantos años lo haya admitido, el ser inseguro.

Se sintió inseguro de hablar con Jensen, por eso aquel día en la subasta le compro sin escrúpulos, por que sabia que no tendría que hablarle para que viniera con el, no tendría que convencerle, no tendría que suplicarle que abriera las piernas, ni convencerle con palabras suaves, podría abusar de el cuanto quisiera…desafortunadamente todo no fue tan fácil, fue una jodida mierda, que termino con ambos enamorándose y destrozándose la vida el uno al otro.

Mas el a Jensen, pero ninguno de los dos seguían teniendo la culpa.

Estaban enamorados, de una de las maneras mas enfermas que podía haber, al menos para Jared que era considerado uno de los reyes del sexo sucio en San Antonio.

Suspiro de manera pesada, con sus manos enterradas en su cabello y una lágrima solitaria recorriendo su mejilla, estaba cansado a más no poder, era demasiado, demasiado trabajo, demasiada presión que necesitaba liberar.

- ¿Senior? – la voz de Alex le hizo enderezarse de un salto y mirarle, Alex lucia cansado también, no era para menos el y Alex estaban casi en la misma situación, con la diferencia de que el si podía tocar a Jensen y al menos dormían en la misma cama.

- Estoy bien, creo que me iré a casa temprano. – responde saliendo de sus pensamientos. - ¿Cómo estas tu?

- Estoy bien senior. – responde, como un jodido soldado, no es la respuesta que Jared quiere, pero si la que espera.

- Vamos por unas bebidas.


- Jefe, ¿no debería llamar a la señorita Harris? – pregunta Danno desde el asiento delantero de su limosina.

Jensen esta sentado en el espacioso mueble en la parte de atrás, recostado sobre la cómoda superficie mientras teclea frenéticamente en su Ipod, buscando por la canción perfecta para escuchar en esta situación de tanto desespero en su corazón.

- ¿Por qué debería llamarla? – pregunta dando un bostezo, no consigue la maldita y le esta empezando a joder no hacerlo.

- Por que va a dar a luz en pocas semanas o días y necesita monitorearla. – respondió Danno, mirándole desde el asiento delantero, su mirada fija en Jensen mientras el chofer suelta una risita, su jefe puede ser un niño despistado a veces.

- ¡Oh! ¡Cierto, lo olvidaba! - exclamo buscando su celular en el bolsillo.

Daniel rodo los ojos, si alguien supiera lo despistado que Jensen era a veces, seguramente la prensa tendría mucho de que hablar.

Llegan a la casa luego de pasar por el local al que Jensen siempre le gusta visitar, la tienda de Música que Chris ha montado allí en Detroit, se roba unos cuantos Cds nuevos que Chris tiene en el mostrador, se despide con un beso de Steve, que le da una patada por marica, y vuelve a subirse al auto riéndose, ese es Jensen…cuando no esta con Jared.

Al estacionar la limosina frente a la casa, puede ver la de Jared mas adelante en el camino, estacionada de la forma que da a entender que no piensa salir en las próximas horas. Le da una mirada extrañada a Danno que se encoje de hombros.

A Jensen le entra la risita tonta con ese gesto, y se gana un empujón de Danno que solo le hace reírse más fuerte. ¿Cómo es que el con su metro ochenta tiene como jefe de seguridad a Danno de un metro sesenta y cinco? Nadie lo sabrá nunca.

Sube las escaleras ágilmente, con su sueter de Calvin Klein y sus pantalones apretados, con la chaqueta de vestir marrón que le llega hasta las rodillas ondeando por el viento.

La casa se ve desierta como siempre que esta Jared, no hay sirvientes a la vista, la mayoría de ellos escondidos en las cocinas o en los pisos de abajo.

- Debe estar en su despacho. – susurra mientras sube las escaleras corriendo, casi como si de verdad no creyera que Jared esta ahí, cuando llega a la puerta del despacho de Jared, lo único que se puede ver es el cuerpo de Jared, sin camisa, solo con un pantalón deportivo, tirado encima de otro cuerpo.

- Joder senior…esta tan fuerte… - la voz estrangulada de Alex llama la atención de Jensen, que se ha congelado en la puerta.

Puede ver desde allí como el cuerpo de Jared embiste contra el otro, rápido y fuerte, sus caderas sonando contra el cuerpo de Alex. EL movimiento de su espalda, de los músculos firmes y duros que la adornan, que en otro momento Jensen hubiese adorado y se hubiese excitado, se mueven de manera erótica sobre el cuerpo del otro, que no hace nada mas que apretar sus rodillas contra los costados de Jared.

- Alex…me haces daño…creo que me voy a partir… - jadea Jared, y de repente se tira a un lado, dejándose caer sobre la alfombra roja de la oficina, traída de la mas fina mano arabica que Jared haya visto.

Esta respirando agitadamente, con su cabida torácica subiendo y bajando de golpe, como si le estuviera dando un ataque, O'loughlin esta a un lado con sus ojos cubiertos por sus brazos, lleno de sudor en su rostro y completamente vestido.

Jensen no tiene palabras, pero aun encuentra que es capaz de hablar.

- ¿Qué están haciendo? – pregunta, sintiendo el familiar escozor en sus ojos, no va a llorar de los celos, no va a llorar de ninguna forma.

Jared alza la vista, sorprendido por escuchar la voz de Jensen allí, que no debía llegar sino hasta mas tarde.

- Hey Jensen… - saluda poniéndose de pie, sus piernas tiemblan ligeramente mientras se acerca a Jensen, y joder, esta todo lleno de sudor, como Jensen nunca lo ha visto, probablemente antes le hubiese excitado, pero ahora solo le da asco.

Retrocede, justo cuando Jared esta a solo centímetros de el, con asco reflejado en su rostro.

- No te acerques.


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