Cierto chico de dieciocho años salía al techo de su casa luego de haber dormido con su amigo una pequeña siesta, la cual ampliamente agradecía

-Es agradable esta mañana, ¿no, Pikachu?- Preguntó estirándose, a lo que el ratón asintió imitando la acción de su entrenador.

Así bajó luego de diez minutos, dando un bostezo largo.

Los años habían pasado como "un largo corto" para Ketchum, luego de haber alcanzado el campeonato de la región Alola...

Había estado ahí por ya tres años, en los que había estado entrenando y haciendo de las suyas con varios pokémon.

Era sin excluir nada de lo demás, como amistades y rivalidades

Con una gran sonrisa salió y respiró para tomar su cinturón de pokebolas e invocar a su pokémon de batallas.

Las horas pasaron rápido para el Kantoniáno, y tras dicho tiempo había estado entrenando con sus amigos con cierta privacidad

Pikachu era uno de los fuertes y favoritos de entre el actual equipo, seguido de un fuerte Incineroar.

Ambos pokémon eran también los actuales en entrenamiento, saltando y lanzando ataques rápidos e imprevistos por el otro

-¡Usa Atacktrueno!- Ordenó Ash alzando su mano y dirigiéndola a un lado donde aparentemente no había nada.

El ratón saltó y lanzó un gran rayo de dimensiones inmensas e impresionantes que impactaron sobre una sombra de gran velocidad y tamaño.

Incineroar había sido golpeado.

Tras ello una nube de tierra se alzó indicando el hecho claramente

De éste salió una gran llama que iba dirigida a Pikachu.

-¡Usa Red Eléctrica!- Gritó, Pikachu siguió la orden creando el ataque de telas en su cola, la cual lanzó hacia la llama proveniente de la nube de tierra y envolviéndola

-¡Tírala!- Exclamó emocionado, y el ratón hizo un gran esfuerzo para devolver la bala de electricidad y fuego -¡Sí!

Incineroar levantó la mirada por lo oído de su entrenador

Entonces su cara se ensombreció e iluminó por producto de su mismo ataque sumado a la red de electricidad de su compañero de equipo.

Ash tan sólo vio al felino salir volando unos cuantos metros y estrellarse en contra de una palmera, haciendo que de esta cayeran cocos que le pegaron en la sien, dejándolo fuera del entrenamiento...

-Eso fue mucho mejor que la última vez- Dijo el entrenador de ambos viendo a su tipo fuego levantarse de a poco con confusión por los proyectiles en su cabeza -Pronto lograrás vencer a Pikachu

El ratón sintió orgullo y pena de la pronunciación recibida de Ash, quien lo volteó a ver divertido.

Su casa se situaba frente a una pequeña playa, en las cuales entrenaba con sus amigos.

Su vivienda constaba de algo simple, de dos pisos y una sala espaciosa con cocina del mismo tamaño y algunos cuartos de más debido a algunas visitas que a veces irrumpían en la misma casa, pero eso es otra cosa...

Vio en su reloj y luego salió a su patio trasero.

En él se encontraban un conjunto de pokémon bien lucidos y camuflados, puesto que a parecer de alguien más, serían débiles.

Un Dartrix estaba a la salida de la casa, con los ojos cerrados y posando de manera seria.

Metros más adelante se encontraba un Lycanroc de forma crepuscular durmiendo pasivamente.

Ash dirigió su mirada a un árbol, donde orgulloso vio una sombra posada e inamovible.

Greninja estaba sentado y viendo rumbo al mar con la lengua enredada a su cuello a forma de bufanda.

Hacía más de un año que había regresado a la tutela del Kantoniáno luego de haber ayudado a los dos núcleos de Zygarde, y gracias a ello había podido fortalecer su lazo, estrategia y fuerza.

Justo más adelante encontró a un Sceptile también descansando en una rama de árbol del lado contrario al inicia agua siniestro de Kalos.

Ambos eran prácticos rivales, y por buena razón el tipo planta sentía recelo del otro...

Ash los miró y sonrió.

Era la hora de pelear.

Greninja dio un salto veloz y seguido de él, Sceptile bajó de su rama con una hoja en su boca.

Los dos se posicionaron el uno frente al otro, el tipo planta frente a Ash.

Greninja de inmediato entró en sincronización con el peli negro y se rodeó de agua en un vórtice alto

-¡Usa Golpe Aéreo!- Ordenó a su tipo planta frente a él.

Éste último se lanzó a correr velozmente dando un salto.

Greninja con los ojos rojos también saltó, dando uso a su ataque de Corte para combatir a su rival en el aire.

Una súbita onda sacudió los árboles a los alrededores, ambos pokémon compitieron cara a cara dándose alrededor de veinticinco golpes rápidos para una vista normal.

Cayeron con satisfacción y de pie viéndose. No habían pasado ni diez segundos.

-¡Utiliza Garra Dragón!- Dictó con gran ímpetu al verdoso de Hoenn, quien se volvió a lanzar esta vez con la mano iluminada de azul

Greninja pasó a formular su Shuriken en sus manos agrandándola de manera rápida, para luego formar entre las mismas una energía blanca que congeló el arma ninja de agua.

Al momento la rana la alzó y recibió a su rival rompiéndola en pedazos al contacto con la Garra Dragón.

-Gran pensamiento, Greninja- Comentó Ash -Sólo tú pudiste idear la combinación de tu Shuriken De Agua con Rayo hielo

Entonces Sceptile fue atacado de sorpresa, la rana inicial de Kalos había tomado una gran velocidad y lo había impactado con su ataque de Corte

-¡¿Estás bien?!- Preguntó Ash, pero no contó conque él ya dolido del orgullo había atacado con la misma velocidad.

Eso claramente lo sintió en el estómago al estar conectado con Greninja

A través de los ojos de su pokémon vio a Sceptile atacando con Garra Dragón.

Al alejarse no dio tiempo para atacar cuando alzó su pata y ejecutó Terremoto.

Ambos pokémon tenían la mala costumbre de empezar a competir entre ellos sin darle importancia a la ventaja de Greninja con su conexión, y por ende, el dolor que él sentía.

Al parecer la rana tampoco lo recordaba.

-¡Calmen Ya!- Gritó tras resentir el dolor de tres Terremotos, dos Golpes Aéreos y una Garra Dragón de Sceptile, eso sin contar los intentos y golpes de su pokémon agua en menos de 2 minutos...

Su teléfono empezó a sonar, y él entrecerrando un ojo procedió a contestar mientras devolvía a Greninja a su forma normal.

-¿Bueno?- Llamó

-¿Señor Ketchum?, ¡tiene que ver el canal de Kalos a-ho-ra!- Dijo una voz masculina resaltando las últimas sílabas de manea algo exagerada al parecer del muchacho del Pikachu

-Calma, ¿qué tanto puede pasar allá?

-Más de lo que puedes imaginar, si no son ciertos los rumores tuyos, claro

Su ratón corrió dentro de la casa y encendió la tele en dicho canal, luego lo siguió Ash

-Reportando desde la capital de Kalos- Dijo una voz de mujer -¡El incendio ha sido controlado luego de más de doce horas increíbles de intenso calor!

Hasta el momento no se han detectado más accidentes en el lugar de los hechos

A las espaldas de la reportera, lucían un escuadrón de Mudkip acompañados por bomberos en un escenario familiar para nuestro héroe

-Desgraciadamente podemos confirmar la completa calcinación de los cuerpos de las personas del lugar

En la pantalla apareció una grabación del mismo canal en el que se apreciaba un derrumbe de lo que era la torre prisma.

Ash quedó estupefacto.

-Las lamentables perdidas radican a la familia Lemon, presentes durante éste macabro suceso de procedencia aún incalculable.

Se estima también que podría ser obra del mismo líder del gimnasio que también tenía lugar en el sitio, ya que tenía una mala fama de hacer explotar de una u otra forma lo que él inventaba.

Se nos ha informado que a partir de esto, la organización oficial de la liga pokémon de Kalos realizará una ceremonia en memoria de los fallecidos. Siga la transmisión para mayores detalles.

-¿Y bien?- Preguntó la voz por el teléfono

-Yo... Los conocía

-¡Eso ya lo sé!

-Bueno, quizá tenga que salir en el transcurso de los siguientes días. Quiero que avises por favor.- Anunció el hombre sintiendo un dolor en el pecho.

-Está claro pero...

-¿Pero?, ¿hay algo que me estás ocultando?

-No, sino que... ¿Recuerda usted el compromiso que hizo en la escuela pokémon de Mele Mele?

-Oh, ¡claro!, el compromiso...

-Sí, qué gusto que lo recuerde. Dígame usted sus decisiones para avisar- Le dijo mientras él era delatado por una gota de sudor en la sien

-Claro, te aviso luego, después de organizarme un poco...

Pasaron los días, dos, para ser exacto.

Ash no pudo dormir ni concentrarse con la culpa que sentía.

El descarado no había vuelto a llamar, y quizá no volvería a oír la voz de su amigo una vez más, o ver a la niña risueña abrazar un pokémon

Tras aquél reportaje tampoco había sabido nada, pues no lo volvieron a hablar.

Pikachu subió a la cama a verlo, dándole ánimos a seguir entrenando.

-Gracias amigo- Dijo -Creo que debería seguir... O mejor informarme, ¿hace cuánto que no llamo a nadie?

Se paró y volvió a pensar detenidamente.

Se dedicaría a mantenerse en contacto con sus amigos durante los próximos días.

Entonces su teléfono volvió a sonar

-Sí iré a la escuela, de la confirmación para mañana- Anunció sin titubeos

-¡Sabía que no tardaría en reencontrar esos ánimos!- Le contestaron

=~=~Mientras tanto, en Kalos~=~=

Había terminado la ceremonia.

Bonnie se había mantenido oculta viendo todo.

A dicho evento asistieron líderes y miembros del alto mando de la región

Por ningún lado vio a Ash o a Serena, sus dos personas admiradas

"Ash, quizá ni se enteró" Pensó.

Frente a ella tenía las entradas a un avión.

Aerolíneas ¡Alola!

Era su única opción.

-Espero que me ayudes...