Algunas veces las cosas simplemente llegan, y no hay nada que puedas hacer para evitarlas. Esto le ocurrió a Dave strider, un chico de tan sólo 14 años, que al parecer su adolescencia comienza a tomar parte de su vida más y más.

Muchos dirán que es normal que un muchacho comience a tener sentimientos por alguien a esas edad, es decir, ¿Quién no los tuvo antes?. Sin embargo, a Dave eso no le cabía en la cabeza, pues él siempre fue un chico que pasaba de eso totalmente, pues no quería estar atado a cosas tan "triviales", como el amor lo era para él. No obstante, cuando veía a esa chica, su corazón comenzaba a latir cada vez más rápido.

Sería su larga cabellera negra, o esos profundos ojos color esmeralda que hacían suspirar al chico rubio, pero simplemente cada vez que la veía, sentía que su alma estaba a punto de salir por su cuerpo, disparando rayos de color rosa. No estaba enamorado, estaba enfermo de amor.