LIBERTAD

CAP 2

"La llegada"

La noche se dejaba ver inquieta sobre aquellas tierras, donde un clima en calma y silencioso no permitía que los animales descansasen como les gustaría. Todo lo contrario, parecía que mientras mas a salvo pareciera todo en realidad significaba que estaban en mayores problemas que nunca; Diego se removía en su mismo lugar una y otra vez, gruñendo por lo bajo y preguntándose que era aquella sensación que incomodidad que lo mantenía con la piel erizada

Suspiró con fastidio y cansancio para luego levantar la cabeza y observar a la familia de mamuts que dormía cerca de él

Hizo una pequeña mueca antes de levantar el cuerpo y estirarse con suavidad, agitando un poco el cuerpo para desperezarse y luego, volvió a voltear a ver a sus amigos sonriendo un poco

No podía decir que no los envidiaba en cierta forma ya que de poco en poco, se había dado cuenta de que al menos en lo que a su destino dictaba, solo le esperaba quedarse solo y esperar una muerte tal vez pronta pero rodeada de aquellos que lo querían; para variar no era un mal pensamiento a futuro tomando en cuenta que siempre se había visto a si mismo falleciendo durante alguna cacería o a manos de los humanos

Su expresión volvió a ser seria para luego, bajar la cabeza

Nuevamente estaba ahí aquella sensación irritante. Ese sentimiento y molestia acerca de que tal vez Soto se encontraba cerca y vigilándolo y no muerto como había creído de un inicio; ahora se maldecía por no haber ido hasta su cuerpo para asegurarse de que había dejado de respirar, se había dejado llevar por el temor de verle abrir los ojos y a último momento aquel día simplemente se había retirado para tratar de alcanzar a sus nuevos amigos

Gruñó para si mismo antes de voltear a ver hacia donde el perezoso se colgaba casi de cabeza al lado de las zarigüeyas, solo por encontrar una mejor posición para dormir

-Argh… comienzo a parecerme a ti…

Murmuró para sí mismo rodando los ojos antes de darse la vuelta y comenzar a alejarse del grupo

Como tantos otros días, en esos momentos era donde mas necesitaba alejarse de los demás y tratar de calmarse o encontrar una manera de seguir adelante sin ver hacia atrás. No era que no agradeciera los esfuerzos de Manfred pero… era evidente que su fuerte no era precisamente el ayudar a los demás con los animos aunque por otro lado, su esposa se encargaba de dar ese equilibrio del que carecía el mamut de mayor tamaño

Lástima que en realidad no se sintiera de animo como para compartirle todavía aquel secreto a ninguno de sus amigos

-Si quieres te puedo acompañar…

-Ahhh!

No había tenido ni idea de en qué momento había sucedido que ya tenía al perezoso con expresión adormilada y una sonrisa tonta, parado a su lado y rascándose el estómago; el pelaje del dientes de sable aún se encontraba erizado con suavidad pero intentaba recomponer la respiración, agradeciendo la lentitud mental de su amigo que continuaba semi dormido y con aquella expresión de encontrarse mas en el mundo de los sueños que en la realidad

Sin embargo…

-Te lo agradezco Sid, pero temiendo un posible accidente mas para tu desgracia que para la mía, te recomendaría que regresaras a tu roca

Dijo con suavidad el felino mientras que el otro se estiraba y hacia tronar su cuello de tal forma, que el dientes de sable cerró un ojo adolorido

-En verdad no te lastima hacer eso?

-Ni siquiera un poquis- respondió el animal sonriendo con languidez mientras su cuello continuaba torcido de lado, haciendo que Diego cerrase un ojo de pura reacción- entonces… porqué no has podido dormir en toda la semana?... todavía tienes pesadillas?

-Pero… qué…?

El felino de ojos verdes no estaba muy seguro de cómo lo hacía pero aquel perezoso de alguna forma siempre se las ingeniaba para saberlo todo por debajo de sus tonterías habituales; a veces no estaba muy seguro de si aquello era parte de su carácter distraído o lo hacía a propósito

-Cómo demonios es que tú…?

-Ay, eso no importa… yaaawn!- Sid bostezó con fuerza antes de dejarse caer de lado sobre el cuerpo del dientes de sable que emitió un leve quejido por el repentino peso sobre su cuerpo, observándole con un falso aire irritado- el caso es… que porqué no tratas de hablarlo con nosotros?... podríamos ayudarte!

-Gracias, pero no es algo que me sienta mentalmente preparado para compartir, especialmente sabiendo que en tu caso, es como sentarse en medio de la manada y buscar un grupo de apoyo

Gruñó con suavidad el dientes de sable para luego, hacer un movimiento brusco que provocó que el perezoso saltase para luego, caer al suelo de frente con expresión de sorpresa

-En estos momentos, solo necesito ir a caminar un momento… podrías al menos ser tan amable de hacer silencio para que Manny no se entere de que me fui otra vez?

Diego volteó a ver al otro… y entonces una enorme gota de sudor brotó de su nuca al ver a su amigo durmiendo; y al siguiente minuto sin levantar la cabeza hundida del suelo, este levantó un pulgar a lo que el felino de piel dorada rodó los ojos y no pudo evitar sonreir un poco

-Gracias Sid… aunque no lo creas, lo aprecio

-Fgasdd… zzzzzzzzzzzz

El tigre dientes de sable rió un poco por lo bajo para luego, continuar su plan inicial de retirarse a pensar mejor las cosas y quizá encontrar un poco de paz

No fue difícil encaminarse hacia uno de sus sitios favoritos para observar el valle nuevo donde vivían. Extrañaba su viejo hogar del otro lado del mundo pero aquel sitio tampoco estaba tan mal, era aún mas amplio y la variedad de animales que le eran tanto de vecinos… como de alimento, era mas grande; se dejó caer sobre el borde de un gran roca desde la cuál podía ver una gran parte del territorio y apoyó la cabeza entre las patas

A pesar de las mejoras… aún había cosas que no cambiaban y que hacía que su presencia entre sus amigos fuese algo incómodo

No era que antes los demás animales no lo molestasen por tratarse de un depredador viviendo entre ellos… pero desde aquel año en que al grupo se uniese la manada del Gran Gris, la presión que sentía por ser quien era se había incrementado y había sido una de las principales razones por las que había tratado de irse en primer lugar, aunque nunca lo confesase

Aquel gigantesco mamut que parecía doblar en tamaño a Manfred ya le había dado ver amenazas silenciosas a la lejanía sobre lo que le haría donde lo atrapase a solas o en cacería y estaba seguro que de encontrárselo sin sus amigos cerca, no sobreviviría para contarlo

No lo culpaba por su preocupación ya que era el encargado de su propia manada pero…

Un enorme barrito corrió a través de aquel valle haciendo que el dientes de sable levantase las orejas de golpe, sorprendido por completo al percibir el sonido del animal en el cuál se encontraba pensando; pero no era eso lo que mas lo alarmaba sino que aquello significaba que estaba a punto de atacar a alguien y si eso era así, solo quería decir que había un peligro que acababa de descubrir y que si era importante, él mismo tendría que alertar a sus amigos

Se enderezó y comenzó a correr a toda velocidad hasta aquel lugar donde podía observar a la enorme manada de mamuts haciendo cerco para evitar que quien fuera que les hubiese atacado, escapase de forma que quedara encerrado para que el Gran Gris se hiciera cargo de él; no era que estuviera en contra de la protección de los demás pero a veces no estaba tan seguro de que tan bueno era el sistema de masacre de aquel sujeto

Esta vez, fue un rugido lo que le hizo erizarse así como el sonido de un golpe pesado al dar un cuerpo contra la pared de roca donde le habían esquinado, en la base de un precipicio.

Sus ojos se abrieron de golpe.

No podía ser… no podía ser él… no, era imposible…

Se apretujó entre las patas de aquellos mamíferos que hicieron un ruido de sorpresa al sentir al animal pequeño que se movía entre ellos y fue hasta que Diego pudo tener un mejor vistazo del escenario que confirmó sus sospechas

De frente al enorme mamut y con muestras de realmente estar pasándolo mal se encontraba uno de sus viejos compañeros de manada

Era casi como estar en un extraño sueño donde toda la irrealidad parecía moverse en ondas enfrente suyo… primero las pesadillas… y luego aquello?

Los ojos de ambos felinos se encontraron en un segundo donde el miedo de ambos pareció chocar con fuerza…

-Silver Tusk?

Esta vez fue el ojo gélido del Gran Gris el que se clavó en Diego… y entonces verdaderamente se lamentó de no tener a sus amigos cerca para poder escapar de aquello

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Muchisisimas gracias por leer esta historia... de todo corazón, agradezco que hayan pasado por aquí!

REVIEWS

Kina-asper

Muchacha! No saber el gran honor que siento que te pases a darle una miradita a esta pequeña historia que se había perdido... en serio, me ha hecho MUY feliz! Espero que te guste este nuevo capítulo, mil gracias por tu review!