Capítulo 2 "Oma-Shu"
-Si no se van ahora, no creo poder mantener a Sokka alejado de aquí por más tiempo- dijo Suki a los recién comprometidos.
-¿Ir a dónde?- pregunto Katara notablemente confundida.
-Es una sorpresa, ya lo veras...- respondió Aang con un mínimo toque seductor pero que Katara identifico de inmediato.
-Diviértanse- dijo por ultimo Suki antes de irse y dejarlos solos.
¿Así que planeaste todo?- pregunto Katara con curiosidad.
-Tal vez y aún hay muchas sorpresas más, así que ponte esto- respondió Aang dándole un pañuelo que cubriría sus ojos.
Katara obedeció al instante y acto seguido Aang la condujo a través de la plaza casi vacía hasta llegar a donde usualmente vivía Appa al visitar la isla Ember.
-¿Me haría el honor de dar un paseo conmigo futura esposa del Avatar Aang?- pregunto el con una voz divertida pero tan suave que era imposible negarle algo.
-Tal vez mi prometido se moleste pero contigo voy a donde sea- contesto y subió al bisonte.
Katara permaneció todo el camino con los ojos tapados, mientras ambos volaban sobre Appa para dirigirse a Oma-Shu, ahí Aang tenía preparada una cena especial para Katara, tenía que ser magnifico en todos los sentidos, él la amaba por sobre todas las cosas y para ella era lo único que importaba, amarlo y sentirse amada, no podría pedir algo más, su vida era perfecta.
En ocasiones Aang iba a su lado para hacerle compañía y algunas veces besarla para impedir que se quitara el pañuelo, él estaba tan nervioso por lo que tenía preparado que de pronto le temblaban y sudaban las manos, aunque fuera el Avatar y la persona más poderosa del mundo en momentos como este, el estar con Katara lo hacía tan vulnerable que ni el mismo se reconocía, pero al igual que ella, al verla sonreír todas sus preocupaciones desaparecían y solo se dedicaba como estaba planeado, a disfrutar el momento.
Luego de un largo viaje que para ambos había sido misterioso y lleno de nerviosismo, los dos estaban listos para disfrutar la noche y sobre todo de la compañía que podían ofrecerse mutuamente.
-Ya llegamos- afirmo Aang al bajar de Appa con Katara.
-Eso significa que ya puedo ver- dijo Katara mientras sonreía ampliamente.
-Claro que sí, mi maestra agua- comento provocando un sonrojo por parte de ambos.
-¿Dónde estamos?- pregunto de inmediato al liberar su vista pero instantáneamente quedo sin aliento al reconocer frente a ella "La cueva de los dos enamorados"; donde todo comenzó.
-¿Ya no lo recuerdas?- pregunto juguetonamente.
-Por supuesto que sí pero ¿qué hacemos aquí?- cuestiono de nuevo.
-Aquí festejaremos nuestro compromiso con una cena, quise recordar el lugar donde te bese por primera vez- explico con ternura.
-Te Amo Aang- dijo Katara tomándolo del brazo y entrando a la cueva.
En la Isla Ember...
Suki se había quedado un pequeño momento en el lugar donde había estado con Aang y Katara anteriormente, sabía que antes de regresar a la casa debía inventar una muy buena excusa para Sokka de porque Katara no estaba con ella y sobre todo porque tal vez no llegara a dormir. Luego de un rato intentando encontrar una explicación lógica comenzó a perder la paciencia y regreso con la esperanza de que tal vez Sokka no lo notara.
-Suki, ¿dónde estabas? Te he estado buscando desde hace rato- dijo Sokka en cuanto la guerrera entro en la casa.
-Em... yo... solo salí a comprar algo- contesto con nerviosismo.
-¿Y dónde está lo que compraste?- pregunto de nuevo.
-No había...- volvió a responder -Creo que ya es tarde, deberíamos ir a dormir-
-No lo creo... no he visto a Katara desde la tarde en la plaza y ya debería estar en casa- su voz demostraba un tono preocupado pero a la vez molesto.
-Tal vez...- debía inventar algo rápido o sospecharía que estaba con Aang - ella... fue...- los nervios la consumían y antes de que terminara de hablar Sokka la interrumpió.
-Ella está con Aang, ¿verdad?- dijo un poco enojado.
-No lo sé- respondió rápidamente.
-Suki no me mientas- afirmo fuertemente.
-Si... pero no intentes ir a buscarla, ella y Aang iban rumbo a Oma-Shu- explico dudosa.
-¡¿Qué?!- pregunto con la furia subiendo a sus mejillas -Por los espíritus! Ese Avatar me las va a pagar! Cree que por ser el "puente entre este mundo y el espiritual" puede hacer lo que le dé la gana, ya vera, me las va a pagar, voy a darle una lección... Además, como se atreve a llevarse a Katara a otra nación y sin de irme nada antes-
-Hoy es su aniversario y Aang planeo llevar a Katara de paseo para festejar- explico Suki, quería tranquilizarlo.
-Y solo para dar un estúpido paseo- dijo cada vez más furioso -matare a esos dos cuando regresen o algo peor!-
-Sokka! Sokka!- grito Suki pero su esposo solo seguía gritando a la nada enojado -No se te ocurra hacer algo así, ¿qué te pasa? Es solo un "paseo"- dijo enfatizando la palabra -no va a pasar nada malo-
-No me interesa lo que sea, esos dos se las van a ver conmigo en cuanto vuelvan y espero que sea pronto…- Sokka en serio que estaba furioso.
-¿Sabes qué? No me voy a quedar aquí a escucharte quejarte de una exageración, si quieres duerme solo!- diciendo eso Suki salió ahora enojada con Sokka y azotando la puerta.
-Suki!- grito pero ella ya no regreso.
-¿Recuerdas ese momento?- pregunto Aang un poco nervioso.
-Cómo olvidarlo- contesto Katara sonrojándose mientras llevaba un pequeño trozo de comida a su boca.
Ambos estaban cenando en una mesa al centro de un túnel a la entrada de la cueva, Aang había pedido al rey Bumi que le ayudara a preparar todo y este había enviado a sirvientes para prepararlo todo, con suerte ninguno de ellos se había perdido en la oscuridad de la cueva y curiosamente mientras los dos cenaban, los cristales de la cueva estaban más iluminados que en el momento en que compitieron su primer beso.
Luego de cenar se sentaron en unas pequeñas rocas que había a un costado de la mesa y comenzaron a hablar de sus viejas aventuras.
-Katara… Gracias!- dijo Aang tomando su mano.
-¿Por qué?- pregunto un tanto confundida.
-Aceptar casarte conmigo, es lo que había soñado desde la primera vez que estuvimos aquí- explico sonrojándose.
-Aang, Te Amo y casarme contigo no es un favor, es lo que más quiero en el mundo…-
Ella lo tomo del cuello y acerco sus labios a los de él, quería transmitirle todo lo que sentía y lo mucho que lo amaba, Aang rápidamente respondió al beso y sus manos lentamente viajaron a su cintura atraiéndola más hacia él; el beso era lento y dulce pero luego de unos minutos comenzó a tornarse más apasionado provocando que les faltara respirar.
Se separaron un momento para tomar aire, se miraron a los ojos y sus labios se volvieron a encontrar.
Hola! Aquí esta un nuevo capítulo, espero que les guste y comenten sus reviews...
Quise ver a Sokka aventando chispas de celos, me parece gracioso y... ¿Qué pasará en la Cueva de los dos enamorados?
Descubranlo en el próximo capítulo!
Nos vemos:)
