Disclaimer: Naruto no me pertenece (ojala…)

Capitulo 2:

Esto SOLO me puede pasar a mí. Normalmente esta demostrado o puede demostrarse. Pero claro… ¿¡ALGUIEN MÁS ESTÁ EN EL MUNDO DE NARUTO CON DOS MIEMBROS DE ATKASUKI A MENOS DE DIEZ METROS!? Esta claro que no. Si lo cuento será un milagro

No entendía muy bien lo que decían. Claro, hablan en japonés. Un momento, no les entiendo por que no les oigo. ¿¡DESDE CUANDO HABLO JAPONES!? Esto es raro. Deje de sujetar el collar, dejándolo en el suelo, cuando me di cuenta de que ni siquiera lo había soltado. Oí que las voces se acercaban, pero esta vez, no le entendía. Se me ocurrió una idea estupida, tanto que a lo mejor funcionaba. Cogí el colgante. ¡Bingo! Les entendía. Me lo puse.

Sabía que me acabarían encontrando. Si intentaba alejarme me seguirían, pero si me quedaba aquí no tendría ninguna opción de escape. Repté hasta alejarme de la orilla, allí, una vez que ya no oía las voces de los dos hombres, me puse de pie, detrás de un tronco por si acaso, salte, posándome en una rama y empecé a saltar.

Si no estuviera huyendo de lo que seguramente sería mi muerte esto sería muy divertido. Estaba claro por que siempre lo hacían. Era como… volar. No sabía exactamente como lo estaba haciendo, pero si era gracias a esa bola de energía le debía una a la vieja. Bueno, realmente no, gracias a ella estaba en esa situación

Empecé a oír como se acercaban, asi que aceleré el paso, yendo todo lo deprisa que me dejaban las piernas. Deje de oírles de repente. Tal vez era por la espesa vegetación, pero no tenía sentido. Mire para atrás. En ese instante, algo me golpeo con fuerza a un lado, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo, golpeándome la cabeza y el brazo. Me desmaye poco después


- ¡Deja de quejarte Naruto! – Dijo una chica de pelo corto de color rosa. Mientras, un chico rubio, de ojos azules se quejaba

- Es que me he hecho dañoooo – Se quejo de nuevo, poniendo más de los nervios a la kunoichi

- ¡Más daño le has hecho a ella! – Le grito Sakura, señalando a la chica con la que se había chocado. Kakashi la estaba inspeccionando, en ese instante mirando a su mochila

- ¡Sakura! – Kakashi la llamo, haciendo que la kunoichi se acercara

- ¿Qué ocurre Kakashi-sensei? – Pregunto - ¿No se despierta?

- No, échale un vistazo – Le dijo – Es de fiar, su pasaporte dice que tenía que llegar hoy o mañana a la villa. Es una kunoichi, aunque no es más que un genin

- ¡Aja! Sabía que no podía ser el único genin de 15 años – Dijo Naruto, olvidando cuanto le dolía todo antes

- ¿Cómo sabes que tiene 15 años Naruto? – Le pregunto Kakashi

- Más o menos… ¿no? – Dijo, ahora dudando

- No tiene nada serio. Tiene una pequeña fractura en el brazo derecho, nada serio y una herida en la cabeza. – Dijo Sakura mientras aplicaba chacra curativo en las heridas – No debería tardar mucho en despertar

- La llevaremos a la Villa en cuanto se recupere – Dictamino Kakashi. Los otros dos asintieron

Debido al rango de genin de Naruto no tenían grandes misiones, y habían decidido ir a entrenar a las afueras de Konoha durante dos o tres días. Pero parecía que no iba a poder ser esta vez.

- ¡Hola¿Estás bien? – Pregunto Sakura a la chica, que empezaba a abrir los ojos

- Hola… Creo, creo que sí, gracias – Dijo confundida mientras se incorporaba y quedaba sentada - ¿Qué ha pasado?

- Te chocaste contra Naruto y te golpeaste contra el suelo – Explico

- Disculpa, pero… ¿Quién eres¿Y quien es Naruto? – Pregunto, confusa

- Perdona que no nos hallamos presentado. Mi nombre es Sakura Haruno, él – Señalo a Naruto – es Naruto Uzumaki y el es nuestro sensei, Kakashi Hatake – Este último asintió como forma de saludo

- Encantada. Esto sonara extraño pero… - Sonrió de manera irónica – No puedo presentarme a mi misma por que… No recuerdo quien soy

Las palabras francas y claras descolocaron a los tres ninjas que había enfrente de ella. Todos estaban extrañados, incluido ella misma. No debe ser agradable despertar con gente que no conoces y no recordar quien eres

- ¿Co-Como? – Pregunto Sakura - ¿Me permites? – Asintió, viendo como Sakura quería tocarla la cabeza, justo donde antes estaba la herida

Si, ahí estaba, y estaba bien cicatrizada. Recordó la forma del cerebro, y cual era la función de cada parte. Si, no había duda, el golpe había dado justo en el blanco perfecto. Hasta que no llegarán al hospital y le hicieran unas pruebas no podría decir que era amnesia temporal… o permanente. Sakura se mordió el labio inferior. ¿Cómo decírselo, así de repente?

- ¿Qué ocurre? – Le dijo, mirándola a los ojos. – Dímelo, sea lo que sea

- Tienes amnesia. Hasta que no lleguemos al hospital no puedo decirte nada más – Le dijo, y después suspiro

- Por el contenido de tu mochila – Dijo Kakashi – Te llamas Mía, tienes 15 años y eres de un pueblo del país. Tenías que llegar hoy o mañana a Konoha… ¿Recuerdas por que?

Cerró los ojos, concentrándose. – Nací el 19 de Febrero¿cierto? – Kakashi asintió – Y… Agh – Dijo, cogiendo la cabeza entre sus manos – Me duele demasiado la cabeza

- Bien, no te esfuerces más – Dijo Kakashi, de manera comprensiva – Vamos, te llevaremos a la villa – Dijo, sonriendo

Mía se encogió de hombros. ¿Le quedaba otra opción? No recordaba quien era, ni su familia, nada. Es… extraño, realmente extraño. Todo lo referente a ella misma o a ella misma y a su familia estaba olvidado. Nada. No recordaba nada de su infancia, salvo cuando estaba sola. Recordaba, sin saber por que, a ella sentada bajo un gran roble, al borde de una pequeña ladera, donde veía un pueblo pequeño. Después, suspiraba, cogía la bolsa y se marchaba.

Nadie decía nada. Mis reflejos siguen igual que antes… Aunque¿Cómo sabía si eran así los de antes? Eran actos reflejos, actos que no necesitaba pensar para hacerlos. Aunque… extrañaba algo. Algo como… armas. No era posible, los kunais y shurikens estaban, los sentía. ¿Entonces? Pero esa sensación de ir desarmada no se le iba de la cabeza

Notaba las miradas entre Sakura, Kakashi y Naruto. ¿Qué estarían pensando? Tuvo que contenerse las ganas de interrumpir su conversación de miradas. Acelero el paso, pues estaban subiendo la marcha. Tuve la impresión de que dejamos de ir recto, y empezamos a dar vueltas a lo tonto. Fingí no darme cuenta. No querían enseñarme la entrada… Y no podía culparles.

Llegamos. Ellos pasaron sin problemas mientras bromeaban con uno de los guardias mientras el otro chequeaba mi pasaporte. Le dio el visto bueno, lo sello y me dejo pasar. Me acerque a donde me esperaban

- Sakura, lleva a Mía al hospital. Nos veremos aquí mañana a primera hora. – Y desapareció con su característico "Puff"

- ¡Yo me voy para el Icharacu! Hasta mañana Sakura – Dijo Naruto, y se fue corriendo

- Este chico… siempre pensando en comer ramen – Suspiro – Bien, vamos, aunque primero iremos a ver a la Tsunade-sama

Asentí. Íbamos andando en silencio, mientras yo miraba con curiosidad. De repente alguien saludo a Sakura.

- ¡Hola Sakura¿No te habías ido a entrenar esta mañana¿Y quién es la nueva? – Era una chica rubia de ojos azules y piel pálida. Llevaba una coleta larga y fina con un mechón que la tapaba el ojo izquierdo

- Hola Ino… Esta es Mía. Mía, esta es Ino – Nos presentó sin muchas ganas. Salude con un tímido "hola"

- ¡Pero no seas tímida! No te preocupes, no te vamos a comer. Y dime ¿de donde eres? No te había visto antes por aquí… - Dijo, curiosa, esperando una respuesta que no podía darle

- Ino, estoy llevando a Mía al hospital… Tiene amnesia – Dijo Sakura, incomoda. Ino se quedo callada

- P-Perdona, no lo sabía – Dijo avergonzada – Os acompaño, tengo que hablar con Tsunade-sama

De nuevo, ese maldito silencio incomodo. Y por mi culpa. Odiaba no poder recordar nada. Era tan incomodo no saber decir ni de donde vienes… Llegamos a la que debía ser la torre de la Hokage. Sakura pasó primero, dejándonos solas a Ino y a mí

- Sobre lo de antes… - Dijo, dudosa – Lo siento si te he hecho sentir incomoda o algo

- No te preocupes. Fue peor cuando me desperté y me di cuenta de que no tenía recuerdos – Intentaba darle a entender que no había sido nada

- ¿No recuerdas nada? – Preguntó, pero al instante se avergonzó de se curiosidad

- Algo… Pero, no tiene sentido. Son imágenes, que no tienen conexión entre si. Datos que no se si son inútiles, o no… - Dije, mirando hacía el pasillo

- Poco a poco iras recuperando la memoria, ya verás – Agradecía de veras esas palabras – Y entonces¡me contaras tu vida en verso!

Reí, por primera vez, olvidándome de mi amnesia

- ¡Tendrás que darme ejemplo Ino! Asi que… ¡en cuanto tengamos suficiente tiempo me contarás la tuya! – Dije, haciendo que nos riéramos las dos. En ese instante, salio Sakura. Me dijo que pasará, que fuera a hablar con Tsunade-sama

Entre temerosa, sin saber muy bien lo que me esperaba. Llame a la puerta, me dio permiso y entré. Dentro, la que debía ser Tsunade me miro fijamente, y me hizo una seña para que me sentara. Asi lo hice

- Tranquila Mía, no pasa nada – Dijo en tono jovial – Tienes suerte, tu expediente llegó antes que tú, y te estábamos esperando

- ¿Y… Y que dice mi expediente? – Pregunte, curiosa

- Que eres una genin de la hoja, y eso es suficiente – Dijo, ahora con la mirada un poco más severa. – Pasando al otro tema… ¿No recuerdas nada?

Le repetí lo que le había dicho a Ino. Tsunade me pidió que le describiera mis recuerdos, que les pusiera un orden o que se lo buscara. Un par de recuerdos reaparecieron. Entonces, me dio un gran dolor de cabeza

- ¿Te duele la cabeza? – Asentí – Bien, creo que ya has hecho bastante por hoy. Por lo que veo, tu amnesia es leve, y con el tiempo iras recuperando tu memoria. También se han dado casos en que los recuerdos aparecen de golpe, aunque es más raro, asi que no te hagas falsas esperanzas. En el hospital te harán unas pruebas y te quedarás allí hasta que yo diga lo contrario¿entendido? – Asentí de nuevo - ¡Ino! Pasa, por favor

Por la puerta entro Ino, y pude ver que Sakura aún seguía ahí. Me sonrió, creo que para darme animo. Por lo que parecía llevaba un buen rato hablando, y eso lo note, pues tenía bastante sed

- Ino, cuidarás de Mía, y la tendrás en observación. Mía, quiero que hagas caso a lo que te diga Ino. Espero que no montéis ningún problema.

Entonces, le dio a Ino instrucciones sobre las pruebas que tenía que hacerme. Eran unas cuantas, o estaba diciendo todo el rato lo mismo con distintos nombres. Ino prestaba atención, sería a lo que decía Tsunade. Cuando acabaron de hablar, salimos del despacho hacía el hospital. Ino estaba concentrada, seguramente en lo que le había dicho Tsunade, asi que decidí no molestarla con mi curiosidad.

Cuando llegamos me hicieron varias pruebas, aunque la única que podía decir que conocía era una radiografía de la cabeza. Era incomodo que te estén haciendo pruebas mientras hablan entre ellos y te excluyen. Cuando acabaron, me dieron una habitación y me recomendaron que descansara. Me sentía exhausta, de tanto esforzarme en recordar o en conectar las pocas imágenes claras que recordaba. Me dormí en cuanto le di una pequeña tregua a mi memoria

Por decirlo de alguna manera, esta era la "introducción", así que a partir de ahora será la verdadera historia. Nos vemos!