永遠の愛, Eien no ai (amor eterno)

Capítulo 2

Cuatro personas se encontraban en la cabaña, una de ellas era una pequeña niña de cabellos azabaches de seis años de edad la cual recibirá hoy su "don" la niña sonreía Touga él cual es su Dios y le deben respeto.

–Kagome sabes que hoy es un día muy importante para tí ¿verdad?

La pequeña asintió con una sonrisa

–Bien entonces Kagome Higurashi–nombró Touga–Tu don será…

fueron interrumpidos por el grito de una anciana.

–¡ayuda hay un hanyō en la aleda!

Kagome salió corriendo hacia afuera seguida de su madre y Touga

–¡Alto!-gritó kagome posicionándose frente a Inuyasha–No permitiré que dañe a mi amigo, el no es malo y es hijo Touga-sama-la anciana miró hacia donde la niña apuntaba y vio a su "Dios" ahí a lo cual ella hizo una reverencia, mientras Touga solo observaba a aquella anciana.

–Lo lamento yo no sabia que eras el hijo de Inu No Taisho-sama-hizo una reverencia al pequeño hanyō.

–¡Keh!- fue lo único que dijo el pequeño peliplata haciendo que la anciana se marchara.

–Inuyasha ¿porque estas enojado?-pregunto Touga

–Es culpa de ella–apuntó hacia Kagome–Ella hizo que todo pueblo me mirara al igual que esa niña llamada Kikyo que hizo un berrinche y aviso a todo el pueblo de que yo estaba aquí y quería matarlos y luego la anciana fue la primera en salir gritando como loca.

–Inuyasha no hace falta que seas grosero con Kagome, ella no te ha hecho nada-dijo su padre poniéndose a su altura.

–No se preocupe Touga-sama se que a Inuyasha no le agrado espero que seamos amigos algún día.

–Inuyasha ¿no tienes nada que decirle a Kagome?

–No-respondió el niño enojado mientras miraba de reojo a Kagome

La pequeña niña de cabellos azabaches se le deslizó una lágrima y luego salió corriendo mientras algo en ella le decía que abrazara a Inuyasha y no salir así

–Kagome-dijo Inuyasha antes de salir detrás de ella.

–dejemos que arreglen su problema-dijo Naomi con una sonrisa de lado invitando a pasar a Touga a la cabaña a tomar el té.

Inuyasha por fin alcanzó a Kagome que estaba frente a un río llorando, pudo saberlo gracias a el olor salino que desprendía ella llenando la atmósfera.

–Kagome–el pequeño niño le llamó pero ella siguió llorando–yo...lo lamento Kagome

Camino hasta quedar a un lado de ella y sentarse a su lado abrazándola.

–Inuyasha-susurró ella mientras se daba vuelta para abrazar al pequeño hanyō con los ojos aún llorosos.

–Inuyasha–volvió a decir ella un poco más calmada –¿en serio lo sientes?

–Si

–¿Me prometes algo?

–¿que?

–Prometeme que siempre seremos amigos

–lo prometo

así los pequeños niños sellaron su deseo con un beso, un beso infantil lleno de inocencia ambos sonrojados por el beso, regresan a la aldea de la mano con una sonrisa de oreja a oreja que Touga al verlos supo que ya por fin se llevaban bien.

–Papá Kagome y yo somos amigos

–Me alegro por ustedes dos.

–Ya era hora de que hicieras una amiga hijo-se burló Touga

–No molestes papá-fue lo único que dijo en su defensa.

En la cabaña de los Higurashi Touga puso sus manos sobre la cabeza de la pequeña niña de cabellos azabaches recito un pequeño ademán que nadie aparte de su hijo entendieron, al terminar un brillo rosado purpaseo cubrió el cuerpo de Kagome elevandola un poco, cuando el brillo desapareció el cabello de la pequeña niña estaba ligeramente más largo y sus ojos de ser marrones se tornaron azulados, pero de ahí en mas nada se veía distinto.

–Kagome tu don lleva el nombre de Holidory es el nombre que se le dá a una sacerdotisa con poderes especiales y únicos que sólo tú con el tiempo aprenderás cuales son.

–gracias Touga-sama-agradeció la pequeña niña.

Después de esto se sentaron a platicar lo que restaba de la tarde y así horas después la noche callo y la hora de que Touga e Inuyasha se fueron llegó se despidieron amablemente Inuyasha y Kagome se habían quedado dormidos abrazados en el mismo futon hacia horas atrás así que el trabajo fue no despertarlos separarlos al mismo tiempo, solo unos minutos y lo lograron.

Los años pasaron Kagome creció ahora contaba con 13 años, tan solo dos años más y tendría que casarse su madre se veía algo preocupada ante esa idea pero lo que le daba un poco de alivio es que tendría a Sōta que contaba con 5 años de edad.

–¡Kagome¡-gritó su madre afuera de la cabaña

–Mande mamá

–ya esta la comida anda ve por su padre-la azabache asintió y salió disparada en busca de su padre

Kagome conforme fue creciendo su don se fue desarrollando, descubrió que podía sanar, que podía purificar, que podía oír cosas que su madre no, que podía oler cosas que para sus amigos y familia se le hacia difícil, luego hace unos meses descubrió que podía correr más rápido que antes, sus ojos habían cambiado completamente a ser azulados y su cabello por mas que se lo cortara le crecía demasiado rápido. estaba entrenando como sacerdotisa junto a la famosa Midoriko y su "compañera de clases" era Kikyo, la cual todo el tiempo estaba compitiendo con ella siempre discutían por una cosa o por la otra al final Kagome la ignoraba y se iba por otro lado.

Touga no había ido los últimos tres días lo cual se le hacia raro a toda la familia higurashi.

Kagome por fin encontró a su padre aunque no muy bien que digamos estaba tirado sobre el suelo desmayado por exceso de sol, lo tomó como pudo y lo recargo contra su cuerpo y lo llevo a casa.

–Yamato-dijo la madre cuando los vio entrar y corrió a ayudar a su hija a recostar a su esposo.

–Kagome ¿qué sucedió?

–Cuando llegue el estaba ahí desmayado por el sol, supongo-fue lo único que dijo la azabache

–ya sabremos que le sucedido cuando despierte- minutos después Yamato despertó y les explico que solo se sintió mal y ya no supo más de él.

Kagome caminaba por el bosque pensando en que podría haberle pasado a su padre luego recordó que hacía tiempo que Touga no iba a visitarlos y se preocupo por él.

–¡Niña tonta fijate por donde vas!-ella había chocado con alguien

–perdoname

–vete que aquí niña tonta y deja de fastidiar con tú molesta presencia y olor

–que grosero y deja de llamarme "niña" que me llamo Kagome ¿entiendes? Ka-GO-ME

–keh! no me importa- aquella extraña persona con la que estaba hablando se dió la vuelta y se fue por las ramas mientras dejaba a Kagome ahí enojada

–Que tipo tan mas raro-dijo antes de irse sin percatarse que aquel chico estaba observandola desde una rama lejana de un árbol.

Continuará...