Llamadas
-Bien, queridos alumnos, espero que todos estén contentos con sus notas ya que creo que son bastante satisfactorias.- toda la clase rió, ninguno había suspendido, había notas mejore y algo más bajas, pero todas superiores al 5 reglamentario.- Espero que tengan un buen verano y disfruten estos tres meses que tenemos de libertad.
- Igualmente profesor.- dijeron los alumnos mientras salían.
Mientras que James Potter recogía las cosas y papeles que estaban sobre el escritorio y los metía en su maletín, su teléfono móvil comenzó a sonar.
- ¿Diga?- contesto.
-...
- ¡Cuánto tiempo sin escucharte!
- ...
- Vale, vale, lo reconozco, solo desde la semana pasada, jajaja.
-...
- ¿De verdad?
-...
- Claro que me interesa, se lo diré a Lily.
-...
- Si, he quedado con ella para comer.- dijo mirando su reloj.- Exactamente dentro de 5 minutos.
- ...
- No creo que tenga ningún problema, mas bien se emocionara, ya me la estoy emocionando como una niña pequeña dando saltos.
-...
- De acuerdo. Cuídate. Estaremos allí lo más seguro para dentro de 2 días.
-...
-Preferiría un hotel de 5 estrellas, ya no tengo edad pero si no hay otra cosa nos conformaremos.- bromeo.
- ...
- Hasta dentro de dos días.
Y dicho lo ultimo colgó el teléfono. En su cara se encontraba una sonrisa que iluminaba todos sus rasgos. Salió del aula y se dirigió donde se encontraría con Lily, Lily Potter, su esposa. Al llegar ya se encontraba allí la mujer, era pelirroja y con ojos verdes. Se acerco a ella y la dio un ligero beso en los labios.
- ¿Qué tal el día?- la pregunto.
- Bastante bien. Ya de vacaciones.- sonrió ella.- ¿Y tu?
- Muy bien. Además he recibido una llamada interesante.- su esposa le miro extrañada.- ¿Qué te parecería pasar tres meses descubriendo algo nuevo para la historia?
- ¿Algo como que?
- Escrituras difíciles de descifrar, de la Edad Media, y varios idiomas entremezclados.
- ¿Es en serio?
- Si cariño.
- Jajajaja, me apunto, yo también quiero ir.- y como su marido había profetizado se puso a saltar como una niña.
- Lo se. Ya contaba contigo. Vamos a comer y en el restaurante te cuento todo.
Y el matrimonio se fueron agarrados como si una pareja de recién casados fueran.
James Potter, hombre de unos 47 años, pero que su apariencia era de algunos menos. Moreno con ojos marrones escondidos detrás de unas gafas. Era profesor de Edad Media en Europa en la universidad de Oxford.
Lily Potter, como ya he dicho pelirroja y con ojos verdes, de la misma edad de su marido, pero al igual que el con una cara que aparentaba 10 años menos como mínimo. Profesora de lenguas muertas o ya en poco uso, antes muy extendidas durante el medievo.
Ambos se conocieron en su primer año de carrera, y desde entonces fueron inseparables. Junto con sus dos mejores amigos, uno en su misma rama, el otro en otra mas científica, fueron los mejores estudiantes de su promoción en la facultad.
Pasarían tres meses muy entretenidos.
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Como había podido aceptar, llevaba tres años en el puesto y aun no se acostumbraba a todo ese papeleo, el necesitaba acción, algo que le hiciese a su cuerpo generar mas adrenalina, no esperar a que lo más emocionante que pasase fuera que tenia la solicitud de algún medico pidiendo el permiso para realizar alguna operación complicada, operación que el estaría dispuesto a realizar, pero su puesto no se lo permitía. Suspiro aburrido y dejo caer su cabeza sobre el escritorio, esperando que algún milagro ocurriese.
En ese momento su teléfono comenzó a sonar, miro con cara de aburrido y contesto.
- Sirius Black al habla.
-...
- ¡Muchacho! ¡Hacia mucho que no te dignabas a llamarme!
-...
- Vale, vale, te perdono, jajaja, ¿en que lió te has metido para que necesites mi ayuda?
-...
- Vaya, eso es interesante.
-...
- ¿Sabes? Llevo tres años sin tomarme unas vacaciones así que me las deben.
-...
- Ya se que soy el director, pero...¿no sabes que para algo existen los subdirectores?
-...
- Pues tengo al mejor especialista.
-...
- No, no te voy a decir su nombre. Confía en mi.
-...
- Pues entre que convenzo a mi acompañante y dejo todo bien atado para ambos creo que tardare por lo menos 3 días.
-...
- Bien, bien, no te me pongas nervioso, que vamos a pasar mucho tiempo aguantándonos mutuamente.
-...
- Jajaja, como en los viejos tiempos. Como me alegro. Bueno muchacho, nos vemos.
-...
- Hasta Luego. Cuídate.
Una vez colgado el teléfono, se recostó en su sillón y sonrió como hace tiempo no lo hacia, con una sonrisa picara pensando en los buenos momentos que vivió, y en los que ese verano le ofrecería. Si estaba emocionado. Se levanto, antes de todo habría que ponerse a luchar por separar a alguien con obsesión por su trabajo de este mismo.
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- Esto es muy aburrido.- se quejo una joven rubia mientras guardaba un cuerpo en una cámara frigorífica.
- Luna, es nuestro trabajo. Da igual que sea por un disparo o por un ataque al corazón. El caso es que tenemos que saber las causas exactas.
- Ya, pero, era un hombre obeso con más de 60 años...que otra causa va a ser si no es que su corazón ha explotado.
- ¿Seguro que te quieres especializar en medicina forense, Luna?
- ¡Claro! Y además por varias razones, uso mas mis conocimientos de medicina que en cualquier otra especialidad, y quitando los ataques al corazón, no es monótono, nunca sabes lo que te vas a encontrar. ¿Por qué elegiste tu esta especialidad?
- Porque era la mejor manera de resolver enigmas. Siempre me han gustado desde pequeña. Mi tío me los enseñaba.
- ¿Hermione? ¿Puedo hacerte una pregunta personal?- pregunto la rubia.
La que se llamaba Hermione miro a su compañera, mas bien a su subordinada, pero sobre todo, su amiga, la consideraba así desde que la conoció cuando la mas joven entro hacer las practicas.
Luna Lovegood era la joven rubia, de 25 años, estudiante del último curso de medicina, entrando a hacer las practicas a la especialidad de medicina forense. Tenia los ojos azules y soñadores, y una sonrisa que pocas veces se le borraba, solo cuando estaba concentrada en algún caso.
La otra joven era Hermione Granger, castaña y con hermosos ojos marrones almendrados, de 26 años, y a pesar de su juventud, era la jefa del departamento forense.
- Depende de que pregunta quieras hacerme.- le contesto la castaña con una sonrisa.
- ¿Por qué siempre hablas de tu tío, y no de tus padres?
- ¿Es eso? Bueno...mis padres murieron cuando yo tenia 3 años, por lo que pase a estar bajo la tutela de mi padrino, mi tío, el hermano de mi madre. Yo tengo muchos recuerdos de mis padres, pero mi tío y sus amigos son mi familia.
- ¿Sus amigos?
- Si, mi tío era el mejor amigo de tres personas mas. James y Lily Potter, matrimonio como supondrás, ellos tenían un hijo de mi edad, unos meses mas mayor que yo, nos criamos juntos.- mientras decía eso una sonrisa boba se dibujo en su cara.- Y el otro integrante de mi familia es...
- ¿Mía? ¿Estas por ahí? Ya es muy tarde pero te conozco, se que te habrás quedado la ultima trabajando entre los difuntos mientras que el resto de tu equipo se ha ido a casa ya. ¿Mía?- Sirius Black daba paso a la sala donde ambas jóvenes se encontraban ya guardando todos los utensilios.
- ¿Mía?- pregunto curiosa la rubia.
Hermione miro hacia e director del hospital, el jefe de todos los jefes, su jefe dentro del hospital, fuera de el era como un tío mas para ella, de echo de pequeña ese hombre de espíritu libre fue quien mas caprichos le había dado, y fue quien la introdujo dentro de la medicina.
- Ups.- dijo simplemente Sirius al ver que su pupila no estaba sola.- Creo que metí la pata.
- Un poco Sirius, solo un poco.- se rió la castaña.- Luna, como te iba diciendo el otro componente de mi extraña familia se llama Sirius Black, nuestro actual jefe, pero no quiero que pienses que el puesto que tengo es gracias a el.
- No, no, no. Doctora Lovegood, tiene ante usted mi mayor orgullo y el mayor genio en medicina que se haya podido encontrar en este país.
- Sirius, no exageres.
- ¿Qué yo exagero? Yo no le di el puesto, fue el anterior director, el viejo Alastor Moody, quien le ofreció el puesto en el ala de medicina forense. Por lo tanto yo no tengo nada que ver aquí. Pero no sabes lo orgulloso que estoy de ti.- dijo el hombre con voz melodramática mientras abrazaba a Hermione.- Aunque si hubieses elegido otra especialidad...
- Sirius...
- No se...algo como cardiología, o mejor, ginecología. Así te entra algo de morriña y te decides hacerme tío-abuelo, que no hay ningún hombre en tu vida.
- Y ya de paso urología, ¿no?
- ¡No! ¡Urología no! No quiero que te corrompas, prefiero que sigas con tu linda inocencia.
- Jajaja, Sirius, tengo 27 años...
- 26, aun no cumples los 27.
- Pues 26, el caso es que...¿crees que sigo teniendo inocencia?
- ¿Cómo? Eso no me lo habías contado.
- No es necesario que sepas todos los pormenores de mi vida.
- Claro que si, soy tu tío consentidor. Soy el que mas tendría que contar con tu confianza.
- Claro, claro.
Luna estaba muy entretenida viendo la conversación personal de su jefa y el director del hospital. Siempre que había visto a Sirius Black le había parecido un hombre muy serio, pero se daba cuenta que solo era una fachada que usaba durante el horario laboral, el resto era un hombre de lo mas espontáneo y divertido.
- Y después de esta interesante conversación...¿me podrías decir que es lo que te ha llevado a venir a lado más oscuro del hospital?
- Cierto se me olvidaba. He recibido una llamada en la que me ofrecían una "vacaciones" por llamarlas de alguna manera. Pero con la condición de que viniese conmigo un medico forense, y cariño, tu eres la afortunada.
- ¿Te me explicas mejor?
- Que nos vamos tres meses de vacaciones, pero que según creo tenemos que trabajar un poco antes de disfrutarlas. Pero vacaciones son vacaciones, nos las merecemos Mía.
- ¡Tres meses! No puedo dejar todo el trabajo.
- Si, si puedes, porque yo te lo ordeno, soy tu jefe ¿recuerdas?
- Pero Sirius, Luna aun tiene que terminar sus prácticas y...
- Sabría que dirías eso por lo que la doctora Lovegood se viene con nosotros.
- ¡¿De verdad?!- interrumpió la rubia la discusión.
- Si, ya esta todo solucionado, no puedes decir que no Mía. Así que...preparad todo, unas buenas maletas de ropa, que no sea muy sofisticada aunque algún modelito elegante no vendrá mal en ningún momento. Todos los utensilios que necesitéis para una autopsia, pensad que donde vamos no hay muchos recursos médicos, por eso nos necesitan a nosotros. Y no quiero que me mires así Mía, los billetes de avión para los tres ya están comprados, así que ni una queja mas.
- Por lo menos me podrías decir donde vamos.
- No, es sorpresa. Os quiero ver a las dos el lunes a las 9:00 de la mañana en el aeropuerto. Que paséis un buen fin de semana.- y Sirius huyo de la estancia antes de que Hermione pudiese poner alguna pega mas.
- Jajajaja.
- ¿De que te ríes Luna?
- De que como ya he dicho...esto no puede ser monótono.- y la rubia cogió su bolso y se encamino hacia la puerta.- Hasta el Lunes Hermione.
Allí se quedo ella, rodeada de muertos, a los que no temía para nada, dejaría su lugar de trabajo para irse no se sabia donde. Sirius estaba loco, pero una cosa tenia que darle la razón...necesitaba unas vacaciones.
Hola!!! Que tal el nuevo capitulo? He actualizado antes de lo que pensaba porque ya tengo 5 reviews, pero para este espero minimo 6, jajaja, si tengo 6 reviews como poco actualizare antes, si no hasta la semana que viene nada. ¿Que os parece el trato?
Bueno, no se que mas decir, que espero que os guste,
Muchas gracias a los que me habeis dejado vuestro apoyo. Un besazo!!!
