Sobre que soy, ¿quién pudiera saberlo?, sobre cómo me siento lo tengo claro y puedo resumirlo: Beethoven "Moonlight" Sonata op 27 n° 2 Mov 3, soy como esa melodía, cargada en furia, colmada de angustias, destilando melancolía, como un mar que engulló una gran tormenta y embiste sus inmensas olas azuzadas por el viento contra las duras rocas… ¿qué clase de mujer se pronuncia de esta forma sobre sí misma?: una abandonada a vivir insatisfecha.

Mi alma tiene sed y añora lo inefable, me embriaga la melancolía, anhelos susurran sobre mí pululando como mariposas de cansado vuelo; a mí me arrastra aquel vacío que devora el tiempo sin concederme la ternura que traspase mi frágil pecho y beba de mi pasión, que asido a mi corazón se funda a una con él. Yo suspiro inerte deseando conmoción, clamando por la fiebre y la locura de los versos más sublimes, palabras que destrocen los fantasmas de la soledad ¡que los pulvericen! Donde el romance envuelva la tierra debajo de mis pies y el cielo sobre mi cabeza y los confine en una flor; y los transmute en lluvia ¡y yo beba de esas gotas! ¡Quiero el arcoíris de ese abrazo, del ser al que amo, del ser que tanto extraño! ¡La conozco y no me conoce! Me empuja hacia la realidad…. Y esa fue mi semana femenina, sí aquella en la que el cuerpo habla por sí solo y detona una sarta de quejas.

-¡Shizuru!-Me pareció oír.

Moría de sueño, ¿por qué el Miss universo lo pasan tan tarde? ¿por qué sus participantes responden tan mal? Seguro es por la ley de la compensación, son demasiado bellas, debe haber equilibrio para quienes carecen de belleza, menos mal que no me ha pasado. Sufro cuando me sale un grano.

-¡Fujino-san!-Pero no estaba segura de que fuera mi nombre, hay muchos Fujinos en el Mundo, el cual es ancho y ajeno y sobre todo…. (zzzz).

-¡Bubuzuke!-Ok, sí era a mí.

-¡Que le corten la cabeza!-Todos me vieron muy raro- Oh… Buenos días- dije muy sonriente, me había quedado dormida en la reunión del consejo estudiantil.

-¿Te estabas durmiendo?

-Para nada, solo cierro los ojos para imaginar las cosas que comentas, ello me permite tener un mejor panorama de la situación y lo que dices es muy interesante.

-¿Qué dije?

-¿Será posible que solo yo te haya prestado atención? Suzushiro-san no se presta atención a sí misma…

-¡Pero qué dices! eso no tiene nada que ver con el…-se resignó y continuó- no tiene nada que ver con el-aquí se puso seria- 'poncha pelotas' - Eso sí que estuvo raro… digo, ¿ponchar pelotas? Los terribles de este tiempo han perdido garra, antes robaban lencería.

-Pues de qué otra cosa hablábamos, desde luego que eso es preocupante.-Pero mi mente solo podía estar anclada a un mar más verde que azulado, los ojos de Natsuki, los ojos de mí novia, los cuales no he podido ver más que a decenas de metros de distancia, con usual indiferencia mutua, dije que esas cosas no me afectan, pero mentí ¿quién no miente? todos mienten, pero pocos se mienten. Yo me miento y me creo, eso prueba que miento bien.

¡No puedo creer lo que vieron mis ojos…! ¡Nada! ¡cero bra, cero muslos…! ¡nada!

Hoy por la tarde como de costumbre fui a espiar a Natsuki-kuga y ella no estaba, así es, se arruinó mi momento favorito del día, lo que temí por fin llegó, la rutina que mantuvimos durante casi todo el año, desde que la vi por primer vez, se ha esfumado… Natsuki-Kuga no estaba, no fue por su motocicleta cubierta con ese 'camuflaje' si será… le puso esmero a la parte superior pero todavía se ven esas llantotas… el caso es que no la está usando ¿acaso habría tomado el tren? No lo comprendo, miles de ideas pasaron por mi cabeza, me preocupaba el hecho de que algo pudiera haberle pasado a la única musa de ese absurdo jardín de las hespérides, ¿gripa? ¿ébola? No, no exagero una tiene que pensar en todo. Lo peor es que esta situación continuó así por cuatro días más y aunque mantuve apariencia de calma, no la tenía. El efecto es el mismo que un fumador sin sus cigarrillos, que un ludópata sin un casino cerca, pero hay una parábola precisa para mí: como si no hubiera bebido té en un mes. Siento que me tiemblan las manos (está bien eso no, pero casi) ¡Insoportable! Es decir puedo ver a Natsuki en otros horarios pero no es lo mismo, aquello que observo tan sigilosa no tiene precio, es esa feminidad casi al descubierto, esa transmutación de una simple escolar desaliñada a una mujer de fuego sobre ruedas… No pude soportarlo más y decidí ampliar el rango de atención hacia Natsuki-kuga, debía saber por qué razón ella había modificado su rutina, qué lo provocaba, o tal vez… sentí un extraño aguijón, que no me tomaré la molestia de expresar. Es que no sé, bueno sí sé pero no lo voy a decir.

-¿Sucede algo Fujino-san?-No podía creer que Reito-kun me estuviera haciendo la misma pregunta con aquella mirada inquisitiva que le lancé hace más de un mes. Ya ha logrado controlar un poco su ansiedad. Le pediré que me diga el secreto.

-Sí, desde luego, es solo que mi té ha perdido un poco de sabor…

-Cosas que pasan Shizuru-san ya que el buen té es como un corazón incólume, para ello su preparación debe realizarse con serenidad.-Es solo té, hubiera gustado decirle, pero tiene razón, entre un buen té y un mal té hay mucha diferencia… ¡pero a quién le importa el té si no puedes ver a tu novia-secreta-desvestirse! Bueno a mí me importa. La voy a atrapar…

-Reito-kun, ¿deseas dar un paseo por el jardín?-Sé que lo desea tanto como yo, y sí, por las mismas razones que yo, desea ver a alguien del penúltimo año. O cuando menos, desea que lo vean.

-¡Paseo los lagartos y en el río! No hemos terminado la reunión-¿He mencionado quién es Suzushiro? ¿No? Pues por algo no lo hice. De adelanto digo que le gustan las reuniones largas, aburridas y repetitivas. No me deja ser feliz, si me duermo me despierta.-Había olvidado que seguía en reunión.

-Bubuzuke hay un problema serio existe un bromista empedernido, alguien está ponchando las llantas de los vehículos.- Haruka Suzushiro, mi adjunta, la leona de la seguridad en la escuela, una joven de nobles atributos, gran pezonalidad, personalidad que diga (es el sueño); tiene los ojos azules y el cabello rubio de su abuelo, el cual tengo entendido que era un general Alemán que se enamoró perdidamente de una bella compatriota. El general Armitage, un gaijin de renombre.

-Y las pelotas de gimnasia Fujino-san-Kikukawa, la miré un momento y le indiqué que continuara, ella es mi nexo más cercano con los de penúltimo año, una gitana a la que no pienso leerle la mano, sé bien de su pasión por la vida de los otros, todo sea por el bien de la información. Su debilidad son las arepas dulces.-No sabemos quién puede ser.-mira que si ella no sabe entonces estamos en alerta roja, pienso que le falta motivación a esa muchacha, ya pensaré en algo.

-Shizuru, tu deber es velar porque todos los proyectos que se emprendan en la institución se ejecuten de manera adecuada y organizada…. –Hay un punto en el que la voz de Suzushiro se convierte en un silbido molestoso que se agudiza en mi mente, como cuando se está pronto al desmayo.- ¿Me estás oyendo?

-Me salió una escobita.-Le dije muy sonriente con los hilos en mi mano. Suelo jugar a formar figuras con el hilo.

-¡Bubuzuke!-pero qué amargada se ha puesto, así se arrugará más rápido. No debí pensar en eso, me la imaginé con ochenta años, de todas formas no le haría mucho caso.

-Mou sí te oí, pero te recuerdo que si el consejo estudiantil no trabaja unido los resultados no serán visibles, no podemos dilatar esta situación, es por ello que esta investigación debe realizarla alguien capaz, ¿quién podrá ser?-dije tomándome la barbilla-Alguien audaz y sigiloso, que repte entre el alumnado sin despertar ninguna sospecha… ¿dónde podremos hallar a alguien así?

-Hoy es tu día de suerte Shizuru, Yukino (kikukawa) y yo estamos más que capacitadas para resolver este asunto.-Bingo.

-¿De verdad?

-No lo sé parece falso…

-¿Cómo?-Come.-Quiero decir que no me esperaba tanta suerte.

-¡Así es!-¿Nunca nota mi sarcasmo o es idea mía?

-Muy bien, se los dejo, nos vemos, debo ir al Jardín Reito-kun, paseemos y charlemos sobre el clima.

-¿Eh?

-¡Ah, sí!-Me tendió el brazo, y lo tomé por pura gracia.

Stalkin mode: On

Espiar es todo un arte, ya lo dije, se necesita no solo tener capacidad de investigación como muchos piensan, aunque eso depende porque existen rompecabezas de pocas como de muchas piezas; el talento principal radica en la capacidad deductiva del interesado, no se deben realizar conjeturas apresuradas. Por ejemplo, saber los gustos de otros ayuda en mucho a conocer su personalidad, por ejemplo, puedo ir al mismo cafetín que Kuga y cuando ella hubiere terminado su orden, le consulto al camarero que me aclare lo que pidió, añado que se ve delicioso y que lo deseo para mí. No me fío tanto de las redes sociales en apariencia, sino en contenido, puedo analizar el lenguaje tanto escrito como corporal empleado por una persona; sin mencionar el seguimiento rutinario en cuanto a los horarios y amistades que alguien frecuenta, es así como puedo tener un perfil simple de alguien que poco o nada me importa pero que de seguro me será necesario el día que los que sí me importan les generen conexión, entonces, si deseo espiar a un sujeto 'A', solo debo espiar al sujeto 'B' o 'C' más próximo de su entorno, a eso se le llama sondeo.

-Shizuru-san, ¿qué te parecen los nuevos alumnos del penúltimo año?

-Querrás decir 'las' alumnas.

-¿Soy demasiado predecible?

-Depende del día, y de si has dormido lo suficiente, pero- me tomé un momento para verlo a los ojos-hoy tu semblante es un periódico. ¿Cómo es posible que aún no le hayas dirigido la palabra?

-Cada vez que lo intento alguien se entromete, pero no pierdo la calma, el momento esperado llega cuando menos es esperado.

-¿Y no te gana la curiosidad? ¿hay muchos jóvenes merodeando el lugar? Como Tate Yuichi.

-¿Bromeas? He notado el malestar que ella le produce, es mutuo. Oh…-Así es, el problema del ego es que la marea sube cuando menos conviene, no solo eso, el amor vuelve tontos a los hombres. Pero como dije, debo saber por qué razón Natsuki kuga no ha vuelto a por su motocicleta, le eché un vistazo y no tiene las llantas ponchadas… tal parece que Tokiha tiene algo que ver, así que fingiré hacerle un favor a Reito-kun e investigaré al posible sujeto B que merodea Kuga.

-Creo que haré un pronunciamiento, un presidente de consejo estudiantil se debe a los votos, a quienes le eligieron, el alumnado, no le veo nada de malo el confraternizar un poco más con algunos alumnos y sobre todo fomentar la inclusión de los nuevos alumnos, ¿deseas acompañarme?, hay pastelillos muy deliciosos en el cafetín.

-Me parece una buena idea Shizuru-san.- ¡Ese es un cómplice! Me ayudará en lo que quiero pensando solo en lo que él quiere.

No tardó mucho, nos dirigimos al cafetín de la escuela en donde el barullo del alumnado me recordó el por qué no lo frecuento, las muchachas lindas aparecieron para darnos un breve y cordial saludo, debo aclarar que no solo tengo fans femeninas, pero está de más mencionar el por qué no les doy importancia (a mis fans masculinos).

De lejos divisé a Natsuki Kuga y sí, mi sentido arácnido estaba en lo cierto, ha entablado amistad con Tokiha, pero ¿eso que tiene que ver con tal cambio en su rutina?, a su costado, se encontraban Harada-san y compañía, quién sin permiso me tomó una fotografía con el móvil, Reito-kun por otro lado le seguía los pasos Yuichi, quien tal como lo pensé se sentó en la misma mesa que Tokiha, ¿casualidad? Mis errores, esos sí son casuales. Tokiha y Yuichi están hechos el uno para el otro, ambos siguiéndose el juego tan infantil de las majaderías, esos son los que terminan con besos más apasionados. Reito-kun, aunque le parezca que tiene oportunidad, debería saber que no la tiene, alguien debería decírselo, una buena amiga quizá… porque yo no.

-¡Kaichou-san, qué bueno verla por aquí! ¡Reito-kun!

-Higurashi-san, Midori-sensei, buenas tardes, qué gusto verlas, hoy nos animamos a disfrutar de las delicias del cafetín.

-Qué bien, Reito-kun, si no es molestia Chie desea tomarles unas cuantas fotografías para su blog personal.- Dijo Higurashi muy a la ventura.

-No deberías hacer esperar a las damas Reito-kun- Reito no se negaría a este tipo de peticiones a pesar de lo mucho que le desagradan, eso y que le inviten algún bocadillo.

-A Shizuru-san le gustaría acompañarnos también.

-Eh…-eso no lo vi venir.

-¡Yupi! Dos de un solo tiro.-Dijo Higurashi haciéndole una señal positiva a sus amigas de la mesa espiada. Fue extraño, sé que Midori-sensei comparte un trabajo de medio turno con Higurashi y que por eso se tienen tanta confianza.

-Quiero decir, sí, por qué no…. -quise decir no, pero no se me permite más que desaparecer…

Nos acercamos a la mesa donde Harada y su séquito nos rodearon mientras nos observaban y bombardeaban de todo tipo de preguntas, mientras que yo rogaba que Natsuki- kuga no se dirigiera a mí, cosa que parecía suceder, solo bebía una soda observándolo todo sin antojo alguno de entrometerse.

-¡Fujino-san todos aquí votamos por ti! Bueno a excepción de Tokiha que es nueva.-Cuando esto fue mencionado la mirada de Natsuki se desvió todavía más, su presencia tímida se desvaneció todavía más, estaba casi imperceptible. Me sorprende verla rodeada de tanta gente, al parecer el nexo entre ella y los demás es Tokiha, qué atrayente debe ser.

-¿Cuál es su platillo favorito Reito-kun?-Preguntó Harada en un tono un poco más que serio, ¡qué profesional!

-Debo admitir que el ramen es mi debilidad.

-¡Y es el platillo fuerte de Mai!-Añadió una niña que emergió de la nada. Salió debajo de la mesa, eso me pareció formidable.

-Lo que a Mai le sale mejor es el ramen, indudablemente es la mejor en eso.

-Ne, Mikoto harás que me sonroje- Dijo por fin por la joven pelirroja, su cabello es corto pero no por eso es menos atractiva, es una muchacha muy femenina cargada con un aire fresco y cierto toque maternal. Ella no fingía modestia, la estaba aprendiendo. La voz de Tokiha revolvió la mirada de Reito-kun, parecía perder el piso por instantes. A veces cortos, otros largos.

-¿Y el suyo Kaichou-San?-Me preguntó la niña en lo que Harada no dejaba de tomarnos fotografías, sin darnos cuenta un círculo de muchachos y muchachas curiosas nos habían rodeado, parecía algún tipo de show en vivo. La juventud está en el aire.

-A mí me gusta el té.-Dije muy divertida, casi al borde de la ternura que destilo a borbotones.

-El té no es un platillo-Esa voz, nunca la había ni oído ni imaginado, me negué a mí misma el placer de hacerlo por complejos que ahora considero más que estúpidos. Natsuki kuga se entrometió de la nada.

-Pero es lo que más me gusta.-Le añadí muy dulce, pero mentí, ahora ya sé qué es lo que más me gusta.

-Debería considerar sus gustos Kaichou-san, se puede estar perdiendo de cosas mejores.-Cuando dijo esto se puso en pie y sin más se retiró del lugar, algo que pareció no sorprender a sus amigos, pero que a mí me dejó en una sola pieza. Menos mal que Reito-kun estaba demasiado inmerso en el mundo de los celos como para darse cuenta.

-No le haga caso Kaichou-san, ella es así, aparenta ser muy hostil pero en el fondo es una paleta de chocolate con chispas de colores.

-¡Yo quiero una hermano!

-¡¿Hermano?!-Dijeron todas, a lo que yo recobré el piso y esperé la respuesta, me sorprendió que Reito-kun pudiera mantener algo así, tan a la raya para mí. Fracasé como stalker y además acababa de sumirme en la desesperada curiosidad. Reito nos explicó el parentesco que los une y el por qué nadie lo sabía, y que si nadie lo notó era porque vivían en ciudades diferentes, algo que aunque ha cambiado, no los termina de acercar por completo.

Y buen cuando hubo acabado la tertulia, después de preguntas como: ¿son novios? ¿por qué no lo son? ¿cómo se conocieron? ¿quién les gusta? Y entre otras de puro morbo escolar, ya cuando todo volvió a la normalidad, me acerqué sigilosa a los jardines y me topé con la dura realidad de que no solo no volví a ver a Natsuki desvestirse, sino de que su motocicleta había desaparecido. El mundo nunca me pareció más que sombrío e incierto, lo que predije acababa de pasar frente a mis ojos y no como yo lo esperaba, las cosas cambiaron. Pero ahora tenía un rostro y una voz con la que me era imposible fantasear, ahora podía oír los "te amo" de mi novia… y los "té quiero" ¿comprenden? O sea… quiero té… O.k.

Stalking mode: turbo ON

Un día, un día de estos me asomaré a tu vida más de la cuenta, me verás cara a cara y no sabrás qué decir porque percibirás mi interés sin que puedas probarlo…

Sé que ya no volverás a los arbustos, a lo profundo del jardín, donde te daba tus cinco minutos de fama, y te otorgaba todo mi interés, ¡Estoy loca por ti, loca! Pero encontraré la forma de saber más de ti sin cruzar la línea.

-¿Fujino-san?-¡Carajo! Casi escupo mi té. ¡Kikukawa!-Eh… nunca la había oído cantar.-No canto.

-Siempre hay una primera-Vergonzosa-vez.-Ambas nos reímos del incidente, Kikukawa me dio el reporte de actividades de la semana y luego se fue remedando mi canto, sin saber que no solo es un cántico.

Ahora sí, nada como una buena taza de té, me senté tranquila en mi escritorio como siempre, a meditar… A mi novia le gusta la soda dietética y a mí me gusta ella, y ella no lo sabe, ¿a quién le importa?