¡Hola!

¡Muchisimas gracias por sus comentarios! Nos hace muy feliz a Sakurita y a mi que les gustara el inicio de está historia, que bien puede ser un S/D o un S/S; pero para saberlo, acompañennos por aqui.

Y como lo prometido es deuda, aqui les traemos el primer capitulo ¡Esperamos que lo disfruten!


Capitulo 01

Todo Inicia Otra Vez

Hace un mes habían terminados las clases en la escuela, se estaba todavía en pleno verano y era uno de los días más calurosos que, hasta ese entonces, se había presentado en el año. Como la escuela empezaría en una semana y media y no habría más vacaciones por un buen tiempo, todos, incluyendo las familias y los grupos de amigos, estaban realizando sus últimos viajes de descanso para después empezar las actividades normales con "entusiasmo".

Eran las 10:30 de la mañana, y se supone que todos debían estar en camino desde hace ya una hora, pero claro, cuando en los viajes de verano estaba incluida Serena Tsukino, todos sabían que lo último que se hacía con los horarios era cumplirlos.

-¡Serena! Puedes apresurarte, qué sentido tiene ir a la playa si se llega a las 5 de la tarde al lugar - Dijo, o mejor dicho, grito una de sus amigas que ya de tanto esperarla se había sentado en el capot de su carro

-¡Ya voy, Rei! -Respondió la rubia con una tostada en la boca mientras tomaba todo lo que se le ocurría sin siquiera analizar para que lo usaría en su viaje de 6 días a playa Sheng - ¿Por qué no buscan a Ami primero y después pasan por mí? -termino de decir mientras tragaba el ultimo pedazo de pan con mantequilla

-Porque ya estoy aquí, Serena -murmuro una chica peli azul que llevaba un vestido blanco y unos lentes que ocultaban sus ojos

-¡Qué, que!-Grito serena mientras asomaba su cabeza por la puerta de su casa y parpadeaba 2 veces -Bueno... busquen a alguien más y por ultimo me buscan a mí!- Grito mientras entraba corriendo otra vez a su cuarto - ¡Mamá! Pásame el bolso azul- se escucho decir a lo lejos.

-¡Ya estamos todos, Serena tonta!- Dijo Rei ya en un tono bastante molesto- Ya eres la ultima. Ahora, si no te importa ¡móntate en el bendito carro de Darién y vámonos de una vez!

-Está bien, está bien -Respondió de mala gana la rubia mientras salía de su casa con un enorme bolso azul y un montón de cosas en cada mano que por lo visto no le había dado tiempo de guardar -¡Pero si me falta algo me lo prestaras tú! -Amenazo Serena sacándole la lengua a Rei, y dicho esto se monto en la camioneta de su actual novio Darién Chiba, o por lo menos eso creía...

-Buenos días, Amor- Dijo Serena un poco cansada una vez sentada en el copiloto de uno de los carros.

-¡Hola, Bombón! ¿No me darás un beso de buenos días?- Dijo el cantante principal del exitoso grupo Three Lights, Seiya Kou -Aunque si te tardabas un poco más, sería un beso de buenas tardes -Termino de decir en tono burlón mientras se escuchaban unas risas en la parte trasera del carro.

-¡Seiya! ¿Qué...?

-Te montaste en el carro equivocado, Serena -La interrumpió Taiki mientras suspiraba y se asomaba por la ventana -Mira por el retrovisor...-Termino de decir con algo de fastidio

-¡¿Ah? -Murmuro la rubia, y al ver por el pequeño espejo que se encuentra suspendido en la parte de arriba del carro pudo ver a Darién que la saludaba con una sonrisa en la cara.

-Mejor te apuras o Rei te matara a golpes, Serena-murmuro Yaten con su típico tono antipático y seco.

-¡Serena! Si nos tardamos un poco más por tu culpa, juro que te lanzare un ataque -Grito Rei casi saliéndose por completo de la ventada del carro donde estaba.

-Está bien, está bien -Dijo Serena por segunda vez mientras se bajaba del carro de los Kou y cerraba la puerta con bastante fuerza

Camino hasta donde estaba el carro de Darién y entro

-Ahora sí. ¡Buenos días, Amor! -Dijo Serena volteándose a ver a su novio y regalándole una sonrisa

-¡Buenos días, Serena! -Respondió Darién -Casi me cambias por los Kou -Dijo en tono de broma

-Jamás haría algo así -Murmuro Serena mientras se acercaba y besaba tiernamente a su novio, Darién correspondió el beso y después de unos segundos se separo.

Le regalo una sonrisa a Serena e inmediatamente salieron todos los carros en caravana en dirección a la playa.

Como era de esperarse Serena durmió la mitad del camino y la otra mitad lo uso para arreglarse un poco y acomodar sus cosas que todavía estaban todas afuera del bolso.

-Amor, voy a ir a ponerme el traje de baño en la parte de atrás. No mires ¿ok?- Le dijo Serena a manera de burla mientras le besaba la mejilla a Darién

-¿No te lo pusiste, Princesa?-Pregunto sin dejar de ver el camino

-¿Como pude habérmelo puesto si Rei casi me entra a golpes por la hora?-Dijo la rubia poniendo una mueca de fastidio en su cara

-Jajá está bien, cámbiate y prometo no mirar- Murmuro Darién mientras colocaba una sonrisa.

Dicho esto Serena empezó a pasarse a la parte de atrás del carro con el traje de baño en una mano, de mas esta decir que antes de poder llegar se cayó dos veces y cuando por fin estuvo sentada en los asientos de atrás fue un verdadero proceso el quitarse la ropa, ponerse el traje de baño y volverse a vestir, pero después de una caída y un golpecito en la cabeza logro hacerlo. Como ya estaba vestida y necesitaba peinarse decidió hacerlo donde ya estaba y pasarse una vez lista, se arreglo su hermosa cabellera en dos coletas y después de ponerle un lazo de color blanco en cada una se armo de valor y se paso al asiento del copiloto de un solo golpe.

-Lo lograste, Princesa - Comento Darién en tono de burla mientras reía un poco

-Así parece- Respondió prendiendo la radio del carro y sacando su bolso de maquillaje para colocarse el protector solar de la cara.

Paso más o menos una media hora más de viaje antes de que se pudiera ver la costa a lo lejos, y cuando eso pasó tanto Serena como Mina se salieron de la ventada hasta la cintura mientras exclamaban lo hermoso que era el paisaje.

OoOoO

-Que bella se ve con ese vestido azul...

-No empieces, Seiya. Prometimos que haríamos este viaje para relajarnos, no para que tu sigas peleando con Darién...-Dijo Yaten volteando los ojos.

-Y ese es el plan, pero no es mi culpa que se salga por la ventana y se vea tan bella con el viento moviendo su vestido -Respondió el pelinegro con una sonrisa picara – Además, mira quién habla ¿Qué haces mirando al carro de atrás donde casualmente esta Mina asomada...?

- ¡Pero que estás diciendo! Solo quería ver si estábamos todos - Dijo Yaten un poco sonrojado

-Basta los dos- Murmuró Taiki- Tratemos de sobrevivir estos seis días todos juntos ¿sí? Nada de peleas y discusiones...

-Está bien...-Dijeron ambos hermanos mientras suspiraban al mismo tiempo.

OoOoO

Después de varios minutos más de carretera, la caravana de cuatro carros se encontraba cerca de la posada donde se quedarían todos por seis días. Encabezando el grupo iba el carro de Haruka y Michiru. Después el carro de Rei, que venía junto a Lita, Ami y ás de ellas estaba la camioneta de Darién y Serena. Y por último, el carro de los Kou, que según Seiya, era solo casualidad que siempre hubieran estado detrás del carro donde estaba la rubia.

Cruzaron dos calles más y entraron por un pequeño camino a la izquierda, siguieron por ahí hasta llegar al final de la carretera que se encontraba rodeada de otras posadas ya hospedadas, y cuando termino el recorrido vieron un cartel que decía Posada Chirise en grande. Detrás de él se encontraba una bella casa de dos pisos, de paredes blancas y tejado rojo, con una terraza, una sala de estar en la entrada que constaba de tres sillas y una mesa cuadrada, un gran árbol enfrente del cual colgaba un columpio y un pequeño, pero hermoso jardín.

Habían llegado.

Sin perder mucho tiempo todos parquearon sus carros y salieron a contemplar el lugar donde se quedarían por seis días a partir de mañana

-¡Wow! Es encantadora ¿no creen?- Dijo Lita mientras se estiraba un poco saliendo del carro.

-Sí, bastante- Comento Ami -Que bueno que pudiste conseguir una posada para nosotros, que ya todas las demás están alquiladas

-No hay de que, Ami. -le respondió Haruka mientras pasaba un brazo por la cintura de Michiru que se encontraba a su lado –Afortunadamente, el nombre de Michiru y el mío son algo conocidos, y eso ayudo para conseguir el lugar

-Se ve muy acogedora-Murmuro Rei bajando sus maletas del carro

-Si, como de película -Dijo Serena, en eso parpadeo 2 veces y volteo a ver la casa de un golpe- ¡Yo pido la terraza!-grito mientras salía corriendo en dirección a la posada.

-¿Como que pides la terraza? ¿Qué estás diciendo, Serena tonta?- Rei soltó las maletas que tenía en las manos y fue corriendo tras la rubia que ya había llegado a la entrada.

-Significa que me quedare en esa habitación con mi querido Darién porque lo dije primero, Rei.

-¡Qué! Si casi perdemos un día completo por tu culpa.

-Eso no viene al caso -Estableció Serena mientras volteaba la cara y se cruzaba de brazos.

OoOoO

-Esto va a ser así todo el viaje ¿verdad? -Dijo Lita mientras se colocaba una mano en la frente y contemplaba a sus amigas discutir a lo lejos.

-Me temo que si -Respondió Darién con una sonrisa

-Mejor hagan algo antes que se transformen y terminen destruyendo la posada -Murmuro Yaten mientras suspiraba y se acercaba al grupo.

-Gracias por ofrecerte, Yaten- Dijo Taiki mientras golpeaba la espalda de su hermano malhumorado.

-No, no, no…Ya va. Yo no dije absolutamente nada de ofrecerme.

-Yo iré -Declaro Seiya con su típica sonrisa picara, ya fuera del carro

-No -Dijo Darién de manera seca- Yo iré…-y sin darle tiempo a nadie empezó a caminar en dirección a la casa.

-Qué incomodo…Solo compórtate, Kou, y no nos hagas este viaje tan pesado. No es muy difícil…

-No te metas, Tenoh. Además, no dije absolutamente nada malo, solo quería ayudar- Le dijo Seiya mientras se colocaba ambas manos detrás de la nuca y empezaba a caminar.

-¡Ja! Por favor, como si tus intensiones fueran buenas con la gatita…

-¡¿Qué dijiste? -Respondió Seiya volteándose completamente y mirando fijamente a Haruka.

-Lo que escuchaste.

-Ya te lo dije, Tenoh, no te metas en esto o…

-¿O qué, Kou?-Dijo Haruka interrumpiéndolo y avanzando unos pasos hacia donde estaba él

-Simplemente no es tu problema…-Le respondió Seiya tratando de relajar el ambiente.

-Todo lo que concierne a la gatita es mi problema. Ella es mi princesa y mi deber es protegerla de cualquier cosa, hasta de idiotas patanes como tu…-Murmuro Haruka burlándose se Seiya y tentándolo a iniciar una pelea, cosa que si nadie intervenía terminaría sucediendo

-¿Por qué mejor no entramos en la casa para arreglarnos e irnos a la playa?-Interrumpió Michiru colocándose justo enfrente de Haruka sonriéndole.

-Si, Seiya, ya fue suficiente -Dijeron ambos hermanos del pelinegro mientras lo tomaban por los hombros y empezaban a arrástralo literalmente a la casa-¿Nos avisan cuando saldremos a la playa?

-Seguro -Les respondió Michiru regalándoles una sonrisa -Y tú, vamos a arreglar nuestras cosas -Termino de decir ya dirigiéndose a Haruka cuya reacción fue relajarse por completa y sonreírle de vuelta. Ambas tomaron sus cosas y empezaron a encaminarse en dirección a la posada.

-Acabamos de llegar y ya hubo una muy ruidosa discusión que casi termina en pelea- Dijo Lita entre risas a sus amigas que junto a ella habían visto todo el espectáculo.

-Bueno, podemos decir que la casa ya esta estrenada. Como dice el viejo refrán: casa peleada, casa estrenada -Respondió Mina sonriendo y entre cerrando los ojos.

-¿Sabes, Mina? Generalmente cambias todos los refranes, pero estoy segura que ese no existe-Le respondió Ami en tono de burla

-¿Ah no?

-Chicas ¿Cómo dividiremos los grupos?-Pregunto Lita ya terminando de bajar las maletas de sus compañeras del carro

-Yo iré con Rei-Dijo Ami.

-Perfecto entonces Lita y yo seremos compañeras.

Y dicho esto las tres chicas que todavía no habían entrado a la posada empezaron a encaminarse en su dirección.

En la casa había seis habitaciones con cuatro baños comunes. Así que al todos ya estar adentro de la posada decidieron que un baño seria para los Kou, otro para Lita, Mina, Ami y Rei, el tercero para Haruka y Michiru y el ultimo para Darién y Serena; que después de haber peleado por media hora seguida, termino obtenido la habitación con la terraza. El resto de las parejas que compartirían habitación es bastante obvio: Lita estaría con Mina, Rei con Ami, Haruka y Michiru, Darién y Serena, Taiki y Yaten, y la ultima habitación la tomo Seiya para él solo.

Todos desempacaron sus cosas, y después de un pequeño descanso ya que el viaje había sido bastante largo, el grupo de amigos empezó a alistarse para ir a visitar playa Sheng, que solo quedaba a diez minutos caminando desde la posada saliendo por la parte de atrá el grupo de amigos termino de arreglar sus pertenencias, y después de preparar su bolso de playa, se encaminaron juntos a playa Sheng

Afortunadamente, o según Rei gracias a un milagro, Serena no se tardo mucho y de esa forma no perdieron más tiempo. Caminaron por la ruta que se tomaba saliendo por la parte trasera de la casa, y después de 10 minutos ya estaba sobre arena seca a 6 metros de agua sol estaba radiante, el cielo despejado sin ninguna nube. Y aunque hacía mucho calor, había una ligera brisa que refrescaba todo el lugar.

Serena salió corriendo hacia la orilla y los demás chicos se acercaron caminando para instalarse en un lugar frente la playa. Darién coloco las sombrillas mientras Rei ponía las toallas. Haruka y Lita se encargaron de abrir las sillas para ponerlas en la arena y los Kou cargaron las cavas hasta el lugar. Cuando todo ya estuvo listo, las chicas que querían tomar sol se empezaron a colocar bronceador y las demás fueron a acompañar a Serena que ya estaba casi adentro del mar.

-¡Vamos, Serena! -Le animo Mina ya casi al lado de ella -Deja tus sandalias aquí con las mías- Sugirió.

-Está bien- Respondió la rubia, y dicho esto ambas dejaron sus pareos y el calzado de playa en el mismo lugar para entrar a nadar en el mar.

Después de un rato se les unió Ami y Lita y entre las cuatro empezaron a hablar de cualquier cosa sin importancia. Rei y Michiru tomaban sol, Haruka leía un libro bajo una de las sombrillas al igual que Taiki. Darién se preparaba un daiquiri y Seiya y Yaten fueron a caminar un rato por la playa

Todos la estaban pasando bien y cuando Darién termino de tomar su daiquiri, entro al mar con las chicas las cuales ya tenían rato ahí.

-¿Puedo acompañarlas, señoritas?-Dijo al estar ahí en tono burlón

-Pensé que nunca vendrías, Amor -Le dijo Serena, y él se le acerco para abrazarla por la espalda mientras seguían conversando.

Estuvieron así como quince minutos más y cuando lograron divisar a lo lejos una cancha de voleibol de playa decidieron salir para jugar un partido.

-Chicos, que tal una partido de voleibol playero-Dijo Mina muy entusiasmada cuando ya llegaron donde estaban los demás.

-Me parece una excelente idea-Respondió Rei parándose y estirando los brazos -Pero no voy a estar en el equipo de Serena -Dijo causando unas pequeñas risas entre sus compañeros

-¡Oye! -Dijo la rubia.

-Tranquila, Princesa -Murmuro Darién colocando una mano en su cintura.

-Bueno, yo si me anoto -Comento Haruka cerrando el libro que leía.

-Nosotros tamb... -Estaban por terminar de decir los Kou cuando una voz los interrumpió.

-Disculpen -Dijo una señora que se encontraba a pocos metros -No quisiera interrumpir -Termino de decir haciendo una pequeña reverencia.

-No se preocupe -Respondió Michiru que hasta ese momento no había dicho nada -¿En qué podemos ayudarla?

-Lo que pasa es que vine a acompañada de una muchacha y hace media hora me dijo que iba a caminar y no ha vuelto. Me tiene muy preocupada y me preguntaba si la habían visto. No es muy alta y tiene el pelo negro y largo hasta la cintura con los ojos color azul como los suyos -Dijo la señora apuntando a Serena.

-La verdad no ha pasado por aquí, señora -Le respondió Haruka con un tono muy educado.

-Bueno, muchísimas gracias por su tiempo -Dijo bajando la cabeza con una expresión muy triste -Que tengan un buen día - Se dispuso a irse cuando la voz de Seiya la detuvo.

-Disculpe - la señora volteo -Si lo desea, podemos ayudarla a buscar -Insinuó el pelinegro, lo que causo sonrisas en todo el grupo, hasta en Darién.

-No quisiera molestarlos.

-No lo hace, además, con once pares de ojos más, seguro la encontraremos más rápido -Termino de decirle sonriendo, y todos asintieron con la cabeza.

La mujer muy agradecida acepto la ayuda y rápidamente los muchachos se dividieron en varios grupos para empezar a buscar por todo el lugar.

Serena y Darién empezaron a caminar a lo largo de la playa buscando cualquier niña que tuviera las características que les había dicho la mujer mientras que los demás buscaban en las tiendas cercanas o adentro del mar. Así pasaron 15 minutos y al parecer nadie había visto la supuesta niña...

-¿No será mentira de la señora? -Comento Mina ya un poco cansada de caminar de un lado a otro.

-¡Mina! ¿Cómo crees eso? -Le respondió Rei.

-Solo digo. Llevamos toda la tarde buscando y nada...

-Pues no digas estupideces. Una persona no mentiría sobre la desaparición de una niña -Le dijo Lita.

-Está bien, está bien… Solo era una opinión...- Murmuro Mina.

-Miren ahí están Serena y los demás, hablemos con ellos. Quizás ya la encontraron -Declaro Haruka, y dicho esto todo el gran grupo se encamino en dirección hacia donde estaba la rubia y su novio.

-¡Chicos! ¿La encontraron?-Dijo Ami mientras se acercaba todo el grupo.

-No...-Dijo Serena entre suspiros.

-Supongo que ustedes tampoco -Comento Darién un poco desanimado.

-Obviamente... -Murmuro Seiya en un tono bajo, pero todos lograron escucharlo y voltearon a verlo con una expresión de reclamo.

-Bueno... -Dijo Lita tratando de apaciguar el incómodo silencio -¿Qué hacemos ahora?

-Pues supongo que esperar. La señora fue a revisar si la niña había regresado a su casa de playa, es posible que este ahí -Dijo Serena mientras todos afirmaran con la cabeza a manera de aceptación.

El grupo siguió hablando sobre donde habían estado buscando y sobre las características que tenia la niña extraviada mientras Darién poco a poco se fue separando del grupo y se volteo a ver el paisaje que tenían a sus espaldas.

El sol estaba radiante todavía y se podía sentir una brisa fresca que recorría el én soltó la mano de Serena y camino unos cuantos pasos en dirección al mar manteniendo su mirada fija en el acantilado de la parte derecha de la playa, que era bastante alto y abajo rompían las olas de una manera violenta y fuerte. Darién subió la mirada con lentitud hasta que llego a la parte de arriba y pudo ver que justo en la orilla la sombra de una persona que se encontraba parada mirando a alguna razón Darién sintió su corazón latir más rápido y su respiración estaba agitada. No podía quitar la mirada de la sombra que se encontraba de pie a lo lejos.

-Sálvala

Una ligera voz resonó en la mente de Darién al escucharla. En ese momento, el moreno pudo ver como la sombra que había contemplado por varios minutos empezaba a caer por el gran acantilado hasta chocar con el agua salada y las olas del mar.

Sin saber que lo hizo reaccionar de esa manera, y sin decir absolutamente nada a nadie, se quito la playera que se había puesto antes y se lanzo al agua, nadando con todas sus fuerzas. Sus amigos al darse cuenta, gritaron su nombre pero ya Darién estaba muy lejos para escuchar. Toda su atención estaba en salvar a la persona que cayó desde el acantilado.

Nado por varios minutos en esa dirección manteniendo su vista fija en las piedras que se encontraban en las bases del acantilado, mientras esperaba con todas sus fuerzas que la persona que había caído siguiera con vida. Nado un poco más y cuando ya sentía las olas abatirse con fuerza contra la tierra, y como la corriente siempre trataba de hundirlo, supo que había llegado al lugar indicado. Se sostuvo de una piedra tratando de recuperar el aire, mirando desesperadamente por todas partes, tratando de encontrar a esa persona.

No lograba ver nada y poco a poco el pánico empezó a apoderarse de todo su cuerpo.

Volvió a tomar aire mientras se sumergía en el agua, teniendo la esperanza de poder ver algo. Pero no veía a nadie a su alrededor

-A la derecha

Darién nuevamente logro oír en su mente esa voz que lo había hecho nadar hasta ahí. Sin pensarlo dos veces, volteo a su derecha y empezó a nadar hacia lo hondo, hasta que finalmente vio una figura oscura que se hundía lentamente. Una chica. La tomo por ambos brazos y comenzó a nadar en dirección a la superficie. Logro salir del agua y, colocando a la chica que había salvado a sus espaldas, trato de combatir la corriente para poder llegar a la orilla de la playa.

La fuerza de las olas eran muy fuerte, y cada vez que estas se abatían en contra de ellos, Darién perdía más fuerza. Sabiendo perfectamente en que situación estaba, empezó a calcular las posibilidades que tenían de salvarse. Si es que ya uno de ellos no se había ahogado...

Sujeto a la chica a sus espaldas con desesperación, y antes de darse por vencido frente al imponente mar que lo terminaría hundiendo, dijo:

-Si me enviaste aquí, por lo menos ayúdame un poco...

Y al terminar de murmurar esa frase,Darién se aferro a su acompañante y dejo de luchar…

El moreno sintió como empezaba a hundirse y abrió los ojos bajo el agua para mirar el sol por última vez. Cerro nuevamente los ojos y tomo con ambas manos los brazos que se encontraban alrededor de su cuello. En ese momento, una imagen borrosa de un ángel de cabello negro apareció en su mente...

-Gracias, Príncipe...-Susurro el ángel, este subió una mano y sin Darién darse cuenta una fuerza los empezó a empujar desde lo hondo de las aguas saladas hasta la superficie.

Darién tomo un gran respiro, aliviando la presión que sentía en los pulmones, y junto con ese impulso que sentía, lo ayudaba a avanzar. Empezó a nadar nuevamente. Logro salir de la base del acantilado, y al ya estar fuera le era más fácil nadar por la falta de corriente. Estaba muy cansado y sentía como sus músculos le ardían de tanto esfuerzo físico que había hecho, pero aun así no dejaría de pedalear. No se daría por vencido...

OoOoO

-¿Qué le pasa a Darién? ¿Por qué entro así al mar sin decir nada? Ya ni puedo verlo -Gritaba Serena mientras miraba la playa de esquina a esquina.

-Tranquila, gatita. Estoy casi segura que Darién vio algo que lo hizo reaccionar así -Le dijo Haruka sin quitar su mirada del mar.

-Pero no entiendo porque hizo algo así –dijo Serena

-No te preocupes, Bombón. Seguramente regresara en cualquier momento y nos dirá porque hizo esto

Todos se encontraban de pie a la orilla del mar buscando alguna señal de Darién, pero solo veían surfistas y algunos niños jugando con pelotas en el agua.

Aunque Seiya no se llevara muy bien con él, estaba preocupado al igual que los demás. Darién tenía mucho tiempo sin aparecer y la espera hacia que empezaran a surgir conclusiones o ideas no muy agradables.

El pelinegro miro hacia a la izquierda sin ningún resultado. Ya un poco resignado, volteo su mirada hacia la parte derecha de la playa logrando ver muy a lo lejos una figura que se movía...

-¡Ahí! –Grito Seiya mientras corría hacia el mar, y sin decir más nada se adentro en el agua y empezó a nadar.

Sin mucha diferencia de tiempo Haruka, Yaten y Taiki comenzaron a seguirlo y, después de unos cuantos minutos, ya los cuatro nadaban en esa dirección. Seiya iba en la delantera y cuando llego a donde estaba Darién. Lo sostuvo por ambos brazos y empezó a nadar de regreso a la orilla.

- ¡Darién! ¿Me escuchas?- Le gritaba el pelinegro para asegurarse que seguía consiente.

-¡Seiya! -Escucho decir a sus espaldas, y al voltearse vio que ya habían llegado Yaten, Taiki y Haruka.

-¡Tenoh! sujétalo por el otro lado, está muy aturdido

-Si -Respondió firmemente Haruka mientras tomaba a Darién por el lado izquierdo.

-¡Seiya, carga a la niña antes que se hunda! Nosotros cargaremos a Darién -Le dijeron sus hermanos, y fue justo en ese momento cuando Seiya se dio cuenta que Darién no estaba solo.

Sin indagar mucho en ese hecho, tomo la niña que Darién cargaba y entre los cuatro lograron llevarlos a ambos a la orilla de la playa.

Al llegar todos se lanzaron a la arena por el cansancio acostándose boca arriba para poder tranquilizar su respiración.

-¡Darién !-Grito Serena al ver a su novio tosiendo arrodillado en la arena.

-Dale espacio, Serena. Necesita aire -Dijo Rei bloqueándole el camino a su amiga rubia que ya tenía intenciones de ir y abrazar desesperadamente a su novio.

Todos se encontraban agitados, y cuando Seiya llego a la orilla siendo el último, lo primero que hizo fue acostar la niña que cargaba en la arena antes de lanzarse al piso.

Darién abrió los ojos por completo y lo primero que vio fue como colocaban a la niña inconsciente a pocos metros de él. Por segunda vez en ese día, el moreno reacciono sin pensarlo y se abalanzo sobre ella.

-¡Ami! Mantén su cabeza recta -Ordeno a la peli azul que tenía enfrente, a lo cual ella obedeció sin que le hiciera cuestionamiento alguno.

Darién coloco su mano derecha en el cuello y con su dedo índice y medio de esa mano busco la yugular para saber si seguía con vida.

-Tiene pulso –Dijo él colocándose muy cerca de su cara para tener justo enfrente su nariz -Pero no respira, necesita una reanimación cardio pulmonar

El moreno se coloco a la altura de su cabeza, con una mano levanto su barbilla y con la otra le tapo la nariz, coloco su boca encima de la de ella y empezó a exhalar para que sus pulmones se llenaran de aire, se retiro pero ella aun no reaccionaba

- ¡Vamos! -Dijo él volviendo a hacer el mismo proceso y ya todos los que se encontraban a su alrededor empezaban a derramar pequeñas lagrimas sabiendo como terminaría la situación.

Darién volvió alejarse de su boca y todavía la niña seguía totalmente inconsciente sin reaccionar

-Darién, creo que...

-¡No! -Interrumpió a Ami -Sigue manteniendo su cabeza arriba, solo uno más... -Y dicho esto se volvió a acercar para exhalar en su boca por última vez.

Justo en medio del proceso, Darién sintió como los pulmones de quien se había convertido en su paciente se llenaron finalmente de aire, logrando sentir una pequeña reacción muscular por parte de ella. Inmediatamente se retiro por completo y después de tanta angustia, logro ver como ella abría los ojos repentinamente y empezaba a toser volteándose hacia un lado de su cuerpo para sacar el agua de sus pulmones.

Todas las personas que los habían rodeado empezaron a aplaudir de felicidad. Serena, haciendo a un lado a Rei, se arrodillo al lado de Darién, abrazándolo y dándole un beso en la mejilla. La niña,después de toser varias veces, se volteo a ver a la pareja que tenia al otro lado de su cuerpo y por primera vez Darién vio directamente los ojos de su rescatada.

-¿Estas bien?-Le pregunto todavía preocupado

Ella lo miro directamente y sin ninguna reacción emocional asintió con la cabeza.

-¿Cómo te llamas?-Dijo Serena mirándola con una expresión dulce y colocando una sonrisa en su cara.

-Sakura.

OoOoO

Una brillante luz ilumino por pocos segundos gran parte del espacio donde se encontraban...

Takeshi, después de muchos años abrió los ojos por primera vez...

El guardián miro a su alrededor y cerró los ojos para poder concentrarse en la presencia que lo había despertado. Era de ella. Estaba seguro. Medito unos minutos y después de detectar de donde venia esa energía, comenzó a volar y desapareció...

OoOoO

Los ángeles aparecieron unos segundos antes que el gran mago despertara de su eterna meditación. Kisho abrió lentamente los ojos y se encontró frente a él a Atsuko y Etsuko

-El momento ha llegado, señor... -Dijeron al mismo tiempo -Grandes cambios están por suceder.

OoOoO

-¿Dónde te habías metido, Sakura? Estaba muy preocupada por ti

-Lo lamento… -dijo Sakura agachando la mirada, sentada en la arena

-¿Es ella la chica a la que buscaba, señora? –le pregunto Taiki cuando la vieron acercarse a ellos

-Sí, es ella

-Vaya susto que le metiste a tu mamá. Nos hizo buscarte por toda la playa

-¡Mina! –dijo Lita dándole un codazo a la rubia para que no hiciera comentarios inoportunos

-Nana no es mi madre, pero cuida de mí como si lo fuera –respondió Sakura–Les agradezco por haberme salvado, pero ya es hora de que regrese a casa

Sakura trato de incorporarse, pero Darién se lo impidió

-Después de lo que paso, lo que necesitas ahora es descansar. No creo que sea bueno que camines bajo el sol

-Hablas como si fueras medico

-Es que lo soy. Acabo de graduarme de la Universidad de Tokio –dijo Darién –Te llevaremos hasta tu posada ¿En donde estas hospedada?

-En ninguna. La casa de playa de mi familia no está lejos de aquí

-Entonces te llevare hasta allí ¿Me permites?–dijo Darién

-¿Qué cosa? –pregunto Sakura confundida

-Cargarte. No creo que sea buena idea que camines hasta tu casa

-Debes de estar agotado por todo lo que nadaste, Amor –dijo Serena –Seiya ¿Por qué no llevas tu a Sakura?

-Claro, Bombón –respondió el pelinegro de inmediato. No podía negarle nada de lo que le pidiera la rubia

Seiya levanto a Sakura en brazos, provocando que ella se sonrojara de inmediato. Sakura le indico a Darién que fueran a la izquierda de la playa, al lado opuesto de donde se encontraba el acantilado. Serena tomo del brazo a su novio y camino tras ellos seguidos de sus amigos a lo largo de la costa rumbo al hogar de Sakura

-No vuelvas a preocuparme de esa forma, Darién. Tenía mucho miedo de que te pasara algo

-Perdóname por preocuparte, Princesa… Es solo que todo fue tan raro

-¿Qué quieres decir con eso? –pregunto ella confundida

-La forma en que ocurrió todo… Vi a Sakura cuando cayó desde lo alto del acantilado

-¿Crees que…? –empezó a decir Serena, asustada por el rumbo en que iban sus pensamientos

-No sé. Quiero creer que fue un accidente, pero no sé. Y luego esa voz… Ya ni sé lo que digo. Todo fue tan extraño.

-Descuida, veremos que ella se encuentre bien y que no le pase nada malo

OoOoO

Después de varios minutos, todos llegaron hasta una enorme casa, que más bien parecía una mansión, mucho más grande que la posada en la que estaban hospedados. La fachada de la residencia tenía una pequeña escalinata, arriba de la cual había un amplio porche; grandes ventanas a cada lado de la puerta y balcones en cada ventana del segundo piso. Al entrar, los recibió un amplio vestíbulo desde donde se veían unas amplias escaleras en forma de Y al fondo.

Nana guio al grupo hasta la sala de estar. La decoración era moderna, pero muy elegante: grabados japonés del mar, jarrones artesanales, varios sillones y un pequeño piano al fondo de la sala. Seiya se acercó a uno de los sofás de la estancia y bajo a Sakura de sus brazos

-Muchas gracias por acompañarme hasta aquí. En verdad se los agradezco

-Con este calor seguramente deben tener mucha sed –dijo Nana –Seria bueno invitarles una limonada y pedirles que se queden a cenar ¿No te parece, Sakura?

-Gracias, pero no quisiéramos causar molestias –dijo Ami

-No será ninguna molestia. Es lo menos que podemos hacer después de lo que han hecho por Sakura. Esperen aquí, enseguida traeré las limonadas –dijo Nana retirándose de la sala

-Espero que no te estemos causando ninguna molestia –dijo Michiru –No quisiéramos causarte problemas con tu familia con nuestra presencia

-Claro que no. Mis padres ni siquiera están en playa Sheng. Pero, por favor siéntense –dijo Sakura a lo que los demás obedecieron.

-¿Viniste aquí de vacaciones con tus hermanos? –pregunto Serena

-No tengo hermanos. Soy hija única

-Tienes suerte. Así no tienes que lidiar con hermanos tan molestos como los míos –dijo Seiya

-¡Pero si quien sufre soy yo al tenerte como hermano! –comento Yaten molesto

-Chicos, compórtense –les pidió Taiki

-Ustedes son muy graciosos –dijo Sakura -Pero siento que los he visto en alguna parte

-Seguramente nos abras visto en la televisión o escuchado alguna de nuestras canciones –dijo Seiya –Somos el grupo Three Lights

-Lo siento. No me suena familiar su grupo

-¿Debes de estar bromeando? –dijo Mina sorprendida

-No. Casi no leo revistas y no sé mucho sobre los famosos

-Es increíble, se está repitiendo la historia –comento Seiya suspirando –Bombón tampoco sabía que era parte del grupo Three Lights cuando me conoció

En ese momento regreso Nana con las limonadas. Todos tomaron una bebida y Nana volvió a retirarse, informándoles que en un rato más estaría la cena.

-¿En que curso estudias, Sakura?

-En primer año de preparatoria. Entrare en la Preparatoria de Jubban cuando terminen las vacaciones

-Nosotros estudiamos allí –dijo Lita -Estamos en tercer año

-Seguramente nos veremos muy seguido cuando comiencen las clases –dijo Serena –Y si quieres, después de clases podríamos ir a jugar videojuegos o a comer en el Crown

-Me encantaría, Serena… Aunque por las tardes tomo clases de ballet

-Suena muy interesante. ¿Tienes mucho estudiando ballet?

-Desde que tenía cinco años. Espero algún día convertirme en una bailarina profesional

-Algo me dice que lo lograras algún día –dijo Darién

-¿Y también tocas el piano, Sakura? –pregunto Rei

-Oh, no. A mis padres les gusta la música y esperaban que aprendiera a tocar el piano o algún otro instrumento, pero nunca lo hice… Creo que se sienten decepcionados porque no he hecho todo lo que esperaban que hicieran –dijo Sakura con un poco de tristeza

-No digas eso. Estoy segura de que ellos te quieren mucho –dijo Serena tomando una de sus manos

-Sí, supongo que si…

Sakura suspiro profundamente, esquivando la mirada de Serena y los demás. Para todos fue evidente que ella sentía una profunda tristeza y soledad. Para Darién, una razón más para preocuparse por ella.

-¿Sabes? Haruka es muy buena tocando el piano –dijo Michiru -¿Te gustaría que tocara algo para ti?

-Sí, es verdad. Te encantara escucharla tocar –comento Lita, a lo que el resto de las chicas hicieron comentarios positivos a favor de la guardiana de Urano

-Claro, me encantaría escucharte, Haruka

Haruka se puso de pie y se dirigió hacia el piano. Se sentó en el banquillo y comenzó a tocar. El sonido de una alegra melodía inundo toda la estancia mientras Tenoh tocaba un vals. Darién se puso de pie y se acercó a Sakura

-¿Me concederías esta pieza, Sakura?

- ¿Me estas invitando a bailar? -Insinuó la pelinegra con una cara de asombro

-Pues si, al menos que no quieras -Respondio Darien sin quitar la sonrisa de su cara -Estoy seguro que debes bailar mucho mejor que yo.

-Sí, será un placer –respondió ella ligeramente sonrojada. Tomo la mano de él, que la estrecho a su cuerpo y comenzaron a bailar

-¿Alguna vez habías bailado un vals?

-No, esta es la primera vez que lo bailo o que alguien me invita a bailar. De hecho, Darién… es la primera vez que recibo visitas. Casi no tengo amigos –dijo Sakura bajando la mirada

-Menos mal que a mí me encantaría ser tu amigo

-¿Enserio? –dijo Sakura sorprendida levantando la vista a él

-Sí. Y a Serena también le gustaría ser tu amiga. Al igual que todos nosotros, ¿tu que dices?

-También me gustaría que fuéramos amigos

OoOoO

Mina había logrado levantar a Yaten a rastras y lo hizo bailar con ella. Taiki fue más sutil, y con una sencilla invitación, saco a bailar a Ami. Mientras tanto, Serena observaba desde su asiento como Darién y Sakura bailaban por la sala, como la hacía girar y provocar que ella se sonriera. Parecía que se estaban divirtiendo.

Pero aun así, la rubia no pudo evitar sentir una pequeña punzada de celos al ver a su novio junto a Sakura. Si, era consciente de que Darién estaba preocupado por ella y por eso le prestaba mucha atención a la pelinegra. Quizás era tontería sentirse así, pero Tsukino no podía evitar sentirse celosa.

-Tú también debes divertirte, Bombón. Ven, vamos a bailar –dijo Seiya tomando su mano, haciendo que ella se pusiera de pie

-Es que, yo…

-No creo que a Darién le importe que bailes conmigo, ya que él está con Sakura

-Claro que no, Seiya. Además, no tiene nada de malo que baile con mi mejor amigo

Seiya se puso un poco serio al escuchar las palabras: mejor amigo. Sabía muy bien que solo era eso para la rubia, pero no pudo evitar que le doliera. Aun así, sonrió ante Serena mientras ella ponía su mano en el hombro del pelinegro y comenzaban a bailar. Al menos ella había dejado atrás sus pequeños celos

-¿Ya te dijo Darién porque reacciono como lo hizo en la playa?

-Vio a Sakura cuando cayó del acantilado. Como buen médico, fue hasta ella para tratar de salvarla

-¿Pero qué estaba haciendo ella en el acantilado? Fue peligroso que Sakura estuviera allí sola

-Es lo que me preocupa. Sé nota que es muy tímida y se siente sola… -dijo ella dando un suspiro -No sé qué pensar, Seiya

-Tal vez solo quería ver el mar desde lo alto del acantilado y resbalo. No me parece que sea el tipo de persona que quiera hacer una locura

-Sí, es probable que solo haya sido un accidente

OoOoO

Lo que en un principio Serena había pensado que era una tontería, parecía que después de todo no lo era.

Cuando la cena estuvo lista, los hicieron pasar a todos a un amplio comedor. Darién se sentó al lado de Sakura, prestándole su atención a ella en vez de a su novia. En un principio no había querido darle mucha importancia, después de todo, era normal que Darién se interesara en ella tras lo ocurrido aquella tarde. Tal y como todos mostraban intereses en conocer a la joven, así como ella ansiaba conocer mejor a sus nuevos amigos.

A la rubia le agradaba Sakura, y mucho, por alguna sentía muy bien a su lado, como si la conociera de toda la vida y no solo algunas horas. Lo único que le molestaba era que Darién le prestara más atención a su nueva amiga que a su novia.

Tras la cena, cuando volvieron a la sala para tomar el té y pasteles, mientras se hacían planes para que Sakura los acompañara los próximos días, Serena se dio cuenta de que Darién ya ni la volteaba a ver por ningún motivo. Eso provoco que los celos y la molestia de la rubia se fueran por todo lo alto.

No iba a ser nada fácil para Darién enfrentar los celos de Serena Tsukino.

OoOoO

-Entonces, nos vemos mañana en la playa, Sakura

-Y nuevamente muchas gracias por todo –dijo Ami educadamente –Hasta mañana

-¡Hasta mañana! ¡Buenas noches!

Sakura alzo su mano, mientras observaba desde el porche a sus nuevos amigos alejarse de la casa por la playa. Su corazón se sentía rebosante de alegría como nunca. Todos habían sido muy amables y atentos con ella. No podía sentirse más feliz de que sus nuevos amigos fueran aquellos chicos

-Sin duda fue una buena noche. No te había visto sonreír de esa forma

-Nunca me había sentido así, Nana. Supongo que así es como se sienten las personas que tienen amigos. Y más como lo son todos ellos

-Se nota que son buenos muchachos. En especial Darién–dijo Nana haciendo que Sakura se sonrojara

-Sí, bueno… él me agrada mucho y ha sido muy amable conmigo. Pero Darién es el novio de Serena y ella me simpatiza mucho. Además, algo me dice que seremos muy buenas amigas

OoOoO

-Sakura sin duda es una chica muy agradable ¿No te parece, Princesa?

-Sí, ella es muy linda –respondió Serena mientras buscaba por tercera vez su pijama en el closet de su habitación

-Es cierto que es algo tímida, pero una vez que entra en confianza, te das cuenta de que es una persona encantadora

-Por lo visto quedaste fascinado con ella, Darién –dijo ella un poco molesta

-De acuerdo ¿Qué es lo que te pasa?

-Pasa que no has dejado de hablar de ella. Pareciera como si estuvieras enamorado de ella –dijo ella malhumorada

-Sabes que la única que me importa eres tú, Princesa

-Pues hoy no me parece que sea así. Solo dices, Sakura esto y Sakura aquello… Mientras estuvimos en su casa, ni siquiera volteabas a verme

-Eso no es verdad

-Claro que sí. Pregúntale a Seiya, él también se dio cuenta

-Por favor, Seiya siempre te va a dar la razón sin importar que estés equivocada

-¿Me estás diciendo mentirosa?

-Solo digo que te escudas de tu amiguito cuando quieres que te den la razón

-¡Porque la tengo! Prácticamente desaparecí para ti mientras estuviste con Sakura

-¿Y me lo dices tú que siempre estas con Seiya? –dijo Darién molesto

-¿Por qué siempre tienes que sacar a Seiya en nuestras discusiones?

-Porque si hablamos de celos, siempre logras que saque los míos cuando estas con él

-Es absurdo porque él es solo mi mejor amigo

-Al igual que Sakura solo es mi amiga

-Pues a mí no me parecía que fuera así

-¡Lo ves! ¡Tú y tus celos absurdos!

-¡No son absurdos!

-¡Si lo son!

-¡Urg! No tengo por qué seguir escuchándote. ¡Me voy de aquí! –dijo ella caminando hacia la puerta

-¡Bien! ¡Porque yo tampoco quiero seguirte escuchando!

Serena salió de su habitación dando un portazo. Justo en ese momento, Seiya iba saliendo de la habitación de sus hermanos y se acerco a ella

-¿Estás bien, Bombón?

-Discutí con Darién

-Ya veo… ¿Quieres hablar de ello?

-No. Mejor vamos a dar un paseo

-Claro

Serena y Seiya salieron de la posada por la parte de atrás. Caminaron por varios minutos en silencio hasta llegar a la playa. Allí se sentaron en la arena a unos metros del mar, contemplándolo bajo el brillo de las estrellas

-Este lugar es muy bonito de noche ¿verdad Bombón?

-Sí, lo es –dijo ella dando un suspiro –A veces me pregunto por qué no todo es tan pacifico como la calma del mar

-Ni que lo digas. Es bueno no tener a todas esas fans acosándome por aquí

-Este sitio esta tan fuera del mapa que nadie buscaría por aquí al famoso cantante Seiya Kou.

-Cierto, si por mi fuera nunca me iría de aquí

-Tampoco me gustaría irme de aquí con tal de no seguir discutiendo con Darién

-¿Me dirás por qué fue esta vez?

-Por Sakura –respondió ella –No me mal entiendas, Seiya. Ella me agrada mucho. Pero tú viste como se comporto Darién con ella… Fue como si dejara de existir para él

-No entiendo como alguien podría hacer eso, cuando es imposible no darse cuenta de tu presencia cuando entras en algún lugar y más con ese brillo tan especial que tienes

-¿Por qué siempre me tienes que decir ese tipo de cosas? –dijo ella viéndolo a los ojos

-Porque es la verdad. Eres muy importante para mí, Bombón. No me gusta verte triste por culpa de nadie cuando lo que más quiero es que seas feliz… Yo haría hasta lo imposible con tal de verte feliz –murmuro él acercándose al rostro de Serena para besarla.

Ella se aparto al darse cuenta de la cercanía que había entre los rostros de ambos. Se puso de pie y lo miro confundida

-Seiya ¿Ibas… Ibas a besarme?

-Escúchame, Bombón. Yo… -trato de decir él mientras se ponía de pie

-Cuando volviste de Kinmoku, creí que habías dicho que seríamos amigos, los mejores amigos… y ahora esto. No lo entiendo

-Ya sé lo que dije. Pero no quiero callar lo que siento por ti. No cuando eres lo mejor de mi vida, Bombón… -dijo él tomando la mano de la rubia -Te amo

-Yo también te quiero, Seiya, pero como a un amigo. Mi mejor amigo –dijo ella –Por eso quiero ser completamente honesta contigo al decirte que el dueño de mi corazón es otra persona

-Darién…

Serena asintió con la cabeza y el pelinegro se maldijo mentalmente. Sabía muy bien que Serena amaba a Darién, y aun así le dijo que la amaba. Había cometido una gran estupidez que ponía en riesgo su relación con la rubia.

En momentos como ese deseaba estar en el lugar de Darién y no solo ser el mejor amigo de Serena.

-Es curioso, porque eso ya lo sabía y aun así… -dijo él dando un largo suspiro -Es afortunado por tener a su lado a la chica más especial del Universo

-Lo siento mucho, Seiya

-Después de esto, ¿crees que nosotros…?

-¿Seguiremos siendo amigos como antes? Yo espero que sí. No me gustaría perder una amistad tan importante para mí

-A mí tampoco me gustaría perderte, Bombón

Serena sonrió, se acerco a él y lo abrazo. Seiya la rodeo con sus brazos y la estrecho aun más a él. Aunque no lo amara de la misma forma que él a ella, al menos estaba más tranquilo al saber que siempre estaría a su lado.

-¡Serena!

La rubia y el pelinegro voltearon al escuchar la voz de Darién, se separaron y lo vieron aproximarse a ellos.

Darién había esperado que Serena volviera al cabo de unos minutos después de su discusión, pero al darse cuenta de que su novia no regresaba, había salido a buscarla. Y ahora la encontraba en los brazos de Seiya. Era obvio que ella correría al lado de él.

Como deseaba Darién en esos momentos intercambiar lugar con Seiya.

-¿Por qué no me sorprende que estuvieras con él, Serena? Siempre tienes que ir con tu mejor amigo al rescate

-Solo salimos a caminar un rato

-Ya me di cuenta de ello. Es obvio que Seiya es muy importante para ti

-¡Rayos! ¡No volvamos a lo mismo, Darién! –dijo Serena

-Será mejor que no la molestes, Darién –dijo Seiya

-Tú no te metas. Esto es entre ella y yo –dijo Darién molesto

-Todo lo concerniente a Bombón me importa

-Pues no debería, ella es mi novia

-Y ella es mi mejor amiga

-¡Basta los dos! –grito Serena interrumpiéndolos –Me habían prometido que no iban a pelear

-¡Él empezó! –dijeron Darién y Seiya al mismo tiempo -¡No! ¡Tú comenzaste!

-¡Urg! ¡Hagan lo que quieran! ¡Yo me voy de aquí!

Serena se alejo de ellos y camino de regreso a la posada. Mientras que Darién y Seiya iba detrás de ella, llamándola sin lograr que se detuviera, y discutiendo entre ellos.

No muy lejos de allí, Takeshi observaba la escena bajo las sombras. Ya no tenía dudas de que era ella.

Esta vez se aseguraría de que fuera solo para él. Pero para eso debería de deshacerse de los dos hombres que la acosaban. Y lo lograría convirtiendo sus deseos en sus peores pesadillas…

OoOoO

-¡Serena!

Darién entro en su habitación de la posada. Había perdido de vista a la rubia minutos atrás cuando ella se adelanto al llegar a la posada mientras él seguía discutiendo con Seiya. Y ahora ella ni siquiera se encontraba en la habitación. Se cambio a su pijama mientras esperaba a que Serena volviera. Seguramente había ido con alguna de las chicas y en un rato volvería.

Tras unos minutos, Serena entro a la habitación cargando un pequeño maletín en donde estaban sus artículos básicos, con el cabello suelto, vestida solamente con una playera azul del moreno que dejaban sus piernas al descubierto.

-Darién… -susurro ella mientras dejaba su maletín en el tocador

-Hola

-Tome una de tus playeras como pijama. Con las prisas, olvide empacar la mía. Espero que no te moleste

-Como podría molestarme si ese pequeño olvido hizo que pueda verte tan hermosa con mi playera –dijo Darién y ella se ruborizo

-Tiene sus ventajas usar la ropa de mi novio, pero no quiero que sigamos peleados

-Yo tampoco –dijo él acercándose a Serena –Lamento mucho haberme enojado al verte con Seiya en la playa

-Y yo lamento haberme puesto tan celosa con lo de Sakura. ¿Es tonto querer que solo estés conmigo?

-No, porque es lo mismo que yo quiero

Darién rodeo la cintura de la rubia mientras inclinaba su cabeza. Serena cerró los ojos al sentir sus labios sobre los suyos, le echo los brazos alrededor del cuello para profundizar el beso. Sin duda después de una discusión, la mejor parte siempre son las reconciliaciones

-Te amo, Princesa

-Yo también te amo, Amor

Serena se puso de puntillas para volver a besarlo cuando se escucho un fuerte trueno e inmediatamente abrazo con más fuerza al moreno

-Tranquila. Solo fue un rayo

-Ya sé, pero no me gustan

-Parece que habrá una tormenta –dijo Darién al acercarse a la terraza. El cielo estaba tapizado de nubes negras que impedían ver las estrellas

-Qué raro. Hace rato ni siquiera se veía una nube y ahora mira como está el cielo

-Algo me dice que la tormenta va a durar buena parte de la noche. Ojala que para mañana se componga el clima

Se volvió a escuchar otro trueno. Serena se subió asustada a la cama y se escondió entre las sabanas como una niña pequeña.

Darién la miro con ternura mientras caminaba a la cama. Su princesa tenía 18 años, había enfrentado grandes enemigos y salvado a la Tierra incontables veces. Y aun así, ella estaba asustada por los truenos.

Nuevamente se escucho otro trueno cuando el moreno apago la luz y se acostó al lado de Serena.

-Abrázame, Amor. Tengo miedo

-No tienes por qué tenerlo, yo estoy aquí para cuidarte –dijo él acercándose a Serena, la rodeo con su brazo y le dio un pequeño beso en la cabeza –Tranquila. No iré a ninguna parte, Princesa

OoOoO

Rei se había acercado a la ventana para observar como caían con fuerza las gotas de lluvia y los relámpagos iluminaban el cielo con frecuencia.

En apariencia, aquella tormenta parecía ser igual a muchas otras. Pero algo le decía a Rei que la tormenta era muy diferente a cualquier otra, aunque aun no estuviera muy segura porque.

-¿Puedo apagar la lámpara? ¿O aun necesitas luz? –Pregunto Ami dejando su libro en el buro -¿Rei?

-Lo siento, Ami –dijo Rei volteando a ver a su amiga ya acostada -¿Qué me decías?

-De la lámpara. ¿Puedo apagarla ya?

-Sí, por supuesto.

No hizo falta que Ami apagara la lámpara. La energía eléctrica de la posada se había ido antes de que ella pudiera apagarla.

Otro relámpago ilumino momentáneamente el cielo. Rei se sintió aún más inquieta ante la tormenta. No sabía porque, pero aquello solo era una señal de que algo estaba por ocurrir.

OoOoO

Seiya cubrió su rostro con una almohada con tal de seguir durmiendo cinco minutos más. Ni siquiera le parecía posible que hacia unas horas había caído una fuerte tormenta al sentir la fuerza de los rayos del Sol entrar a su habitación. Se giro en la cama y sintió la presencia de alguien a su lado. Retiro la almohada de su rostro, abrió los ojos un momento antes de volver a cerrarlos. Solo era Serena dormida a su lado…

Abrió los ojos de golpe al darse cuenta de que la rubia estaba dormida junto a él.

-¡Qué rayos…!

Estaba tan sorprendido que al tratar de incorporarse, se enredo en las sabanas y termino cayéndose de la cama. ¿En qué momento Serena había terminado en su habitación? ¿En su cama con él? Seiya ni siquiera lo recordaba, pero algo le decía que eso le iba a ocasionar un enorme problema con Chiba.

El pelinegro se puso de pie y se quedo pálido al ver su reflejo frente a él. Se veía igual que Darién, pero eso era imposible.

-No es posible… No es posible ¡No es posible!

El era Seiya Kou, pero su voz sonaba como la de Darién y se veía como Darién. No entendía que era lo que estaba pasando…

-¡Buenos días, Amor!


¿A que no esperaban esto, verdad?

Pero tratemos de poner en orden las ideas: si Seiya esta en el cuerpo de Darién ¿En donde creen que este Darién?

Aunque esa es solo una parte de esto por que Serena y Sakura se volvieron a reunir, Kisho y Takeshi ya despertaron de su sueño eterno y la aventura apenas está empezando...

Esperamos que hayan disfrutado de este primer capitulo, en breve subiremos el capitulo 2, así que no se desesperen. No olviden dejar sus comentarios, dudas o sugerencias que tengan, con mucho gusto tanto Sakurita como su servidora se las aclararemos.

XOXO
Sakuritacardcaptor1 & Serenity