¡Hola!, Hoy ando un poco nerviosa, sí, no tenía idea de lo que terminaría escribiendo para este fic, tenía visión de hacer algo nada complicado, sino una especie de lectura relajante, divertida, con personajes un tanto OCC, pero ya que todo esto pasa, ¿Por qué no hacer que sucedan situaciones comprometedoras entre los personajes?, después de todo, la idea la tomo de aquella grabación que ya les platiqué, xD.
Muchas gracias, Patrick A'sakura, UsuRaKantochi, Tayel, Didboroth, Hime_chan_ kyu y Red Crayon Princess por sus reviews, saber que ha sido de su agrado ha motivado a darle seguimiento a este fic, espero hayan disfrutado de una hermosa navidad y deseo que este nuevo año reciban, no solo un año más, sino uno que los llenará de amor, salud y todas las satisfacciones, esos éxitos que los hagan sentirse realizados. =)
Hime_chan_kyu, muchas gracias por tus palabras, el que consideres a Lyserg algo cute me relaja un poco, me paso con él personaje, pero todo con el fin de divertirnos, n.ñ creo..
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.¡FELICES FIESTAS! ¡FELIZ AÑO NUEVO!
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ADVERTENCIA: La siguiente escena no es apta a todos los publicos, puede ser fuerte para aquellas personas que no están acostumbrados a encontrar "SEXO", y créanme que cuando digo "SEXO" es porque realmente lo es…. por lo tanto, si eres susceptible a esta clase de situaciones, ni lo leas.
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Comentarios respecto a la redacción de la narración:
-"Diálogo del personaje" –
-"Diálogo interno del personaje" -
"expresión, pensamientos del personaje"
La oración como la siguiente, es para resaltar una expresión cuyo significado dependerá de su contexto.
- . - x - . - X - . - x - . - // cambio de escenario.
Y OJO:
& - & - & // cuando aparece estos caracteres, significa que la narración a continuación se hará, ya sea por la narradora (su servidora) o porque el personaje comenzará a narrar los sucesos. (bueno., u///u un intento de…. )
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CAPITULO II.
Oportuna Tentación.
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Hubiera preferido haber seguido dormido en vez de llevarme la supresa que me encontré al despertar, la escena frente a mis ojos fue algo que no pude creer, un joven ... ¿por qué no admitirlo?, bien parecido, mas o menos de mi edad, dormía a mi lado… y sabrá Dios a qué hora el degenerado lo hizo.
Pero al divagar en la idea de que aquel feo, arrugado y espantoso animal tan horrible, se convirtió en un ser….. guapo – aclara su garganta - me hace caer en la vaga conclusión de que verdaderamente los sapos se convierten en "príncipes", y me aterró, o es que ¿acaso los cuentos de hadas son reales?.
Él era real, muy real, pero ignoraba de qué manera y cómo fue que llegó a mí recámara…
Me moví, no quería estar acostado a lado de ese… chico, y procuré que mis movimientos fueran imperceptibles para el joven que dormía, y sigiloso, pude encaminarme a dejar la cama, pero para mi desgracia, antes de que eso pudiera pasar, sentí que el cuerpo que descansaba se movió logrando que mi corazón estuviera a punto de salirme por la boca, ¡puros sustos y demasiados problemas para que surgieran de un día "supuestamente" especial!. Desde que Ren me entregó la dichosa cajita azul y fui por mi oportuno obsequio, las cosas han sucedido de una manera extraña…
"Quizás debí haber dejado que las cosas se quedaran como estaban…"
"Quizás no debí de haber seguido este plan malvado…" pensé.
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y el joven inglés comenzaba a creer que la razón de todo ese problema había surgido cuando él hizo que el nacido en China le jurara…
-"no debí permitirlo" – pensó, -"y menos cuando Ren por puro orgullo lo tomó como un reto, jurando cumplir una sentencia que el mismo se autoimpuso en caso de no cumplirlo".
-"para empezar, las cosas empezaron mal desde ahí" - pensó.
Creyó que, el que se lo haya tomado enserio; el que lo haya convertido en su reto; y agrando el incidente que Lyserg esperaba ansioso el momento…
- "Pudieron ser factores para que comenzara una mala broma ¿no?" – pensó.
Lo miró nuevamente y sonrojado, desvió la mirada decidiendo apartarse de ese encuentro incómodo, y cauteloso, salió la habitación.
Las cosas no podían se más complicadas, él no creía en la historia de: sapos que se vuelven "príncipes" y por lo tanto, aquello debía ser una mala broma, y muy pesada.
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Si Ren lo que trataba de decirle era, que ese espantoso animal que le regaló se había convertido en ese joven de lo más apuesto, entonces le haría saber que estaba muy equivocado en creer que caería tan fácilmente en sus tonterías, era capaz de cruzar el mar de Japón nadando con tal de llegar a China para exigir la respuesta que necesitaba.
"pero, para eso estaba el teléfono ¿o no?"
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Lyserg se alejó de la puerta de la entrada de su alcoba procurando hacer el menor ruido posible, tomó el auricular del teléfono y monitoreando la puerta cada cinco segundos, se enlazó hacia la mansión del causante de su tormento.
-"Si, diga" - responden al fin.
-"¡Jun!" – expresó esperanzado –"¡Qué alivio es escucharte! Dime, ¿esto es un sueño?"
-"¿Te encuentras bien?" – escuchó cuestionarle preocupadamente, ella sabía perfectamente quién era el que hablaba –"Lyserg, ¿Necesitas de asistencia médica?"
-"No, no" – le dijo apenado –"Necesito urgentemente comunicarme con Ren" – exclamó ciertamente desesperado al hablar, mirando por enésima vez en dirección a la puerta de su alcoba.
-"Lo siento, pero él no se encuentra ahora" – le hizo saber, escuchando su voz afligida.
-"Está bien, tendré entonces qué comunicarme a su celular. Gracias Jun, buen día".
Y antes de que la chica se despidiera, él ya había cortado la llamada.
Buscó entonces en el buró donde yacía el teléfono su agenda, buscando con prontitud el número nerviosamente.
-"¡Este es!" – pronunció al fin, haciendo una llamada nuevamente hasta China – "contesta, contesta, contesta" – expresó desesperado, –"Al fin" – pensó.
-"¿Ren?" – fue lo mejor que hizo como saludo.
-"ha, eres tú" – escuchó cómo la voz de otro joven simulaba desinterés, sin embargo, pronto escuchó: –"Me parece sorprendente recibir tu llamada a estas horas de la mañana, ¿es tan urgente?"
-"No llamaría si no lo fuera" – le dijo sonrojado, pensando que quizás exageraba al llamarle a las siete de la mañana, pero luego, tras recordar aquél joven en su cama, se convenció que tenía un motivo de peso mayor –"Necesito que me des una explicación" –exigió.
Sin embargo, el joven de China le habló con voz sarcástica.
-"¿A caso el regalo te decepcionó?"
-"De eso es precisamente de lo que quiero hablarte" – le dijo con voz quedita, mirando a la puerta asustado cuando creyó escuchar un ruido, solo Dios sabe si aquél ya se despertó. –"Esto es serio" – susurró.
-"¿A sí?" – expresó sin importancia en el asunto, sin embargo, con voz burlesca agregó: –"No me digas que hiciste caso a todas esas tonterías". Lyserg no dijo nada esta vez, la vergüenza lo enmudeció por el momento, ¿a caso, todo era cierto?. –"Esta bien, mi hermana supuso que lo harías" – le escuchó confiado –"elegirlo me dio la certeza de que sería lo mejor para ti, después de todo, tu caso era preocupante" – y volvió a reírse a manera de burla.
-"Deja de burlarte. No entiendo lo que pasa" – expresó.
Pero como si hiciera caso omiso a sus palabras…
-"¿ya lo disfrutaste?"
"¿disfrutar?, ¿pero qué clase de pregunta fue esa?"
-"¿qué cosa?" – preguntó, como si no supiera a lo que se refería.
-"Tu regalo, ¿ya lo disfrutaste?"
-"Yo…" – el joven no sabía qué responder, ¿a caso debía seguir con ese juego? ¿de qué se trataba todo esto? –"No se a qué te refieres" – le anunció sonrojado.
-"No eres tonto" – le dijo –"sabes perfectamente lo que digo".
Lyserg se puso más que nervioso mostrando perturbación al escucharlo como si lo que le proponía se tratara de lo más normal.
Más sus palabras solo podían ir en una sola dirección -"¡No puedo cometer tal barbaridad!" – gritó.
-"No hay necesidad de que grites" – le anunció, denotando con su voz lo divertido que estaba por su reacción –"Noto demasiada perturbación, ¿acaso no fue de tu gusto?"
-"¿de mi gusto?" – la pregunta logró ruborizarlo todavía más, sintiendo cómo su sangre subía rápidamente hasta la cabeza, pero dada lo confianza que tenía en él, contestó quedito: –"No te lo niego, está como se quiere, pero"
-"¿pero?" – repite con esa forma burlesca que tenía.
-"N-No…" – dudó, pero luego reparó sus palabras –"No puedo hacer… "eso" "–contestó tímido.
-"estúpido" – escuchó llamarle – "el regalo es todo tuyo" – le dijo – "No pagué para que no sepas aprovechar las oportunidades" – evidenció sin molestarse en ser menos explícito a lo que se refería con sus palabras y con toda la intensión, agregó --"Nadie te va a reclamar si "forzas" la situación"
-"¿ese era tu plan?"
-"Descuida, será nuestro secreto".
"¡¿Dios?! ¿qué fue eso? ¿una forma de decirle, viólatelo en el mejor momento?"
-"¿te sientes bien?" – cuestionó al dudar de la salud mental de Ren.
-"Ignoraba que podrías llegar ha ser tan sentimental" – expresó en su manera sarcástica, escuchando cómo se reía de la situación, pero al ver que Lyserg seguía confundido agregó –"Es solo una ilusión Lyserg, no tienes por qué tener ese tipo de enredos".
-"¿lo dices ... en serio?" – cuestionó rojo. Lo de ser "ilusión" no le sonaba tan malo después de todo. –"no soy una bestia, como otros parecen disfrutar serlo" – le hizo saber.
-"Ni lo digas" – escuchó sin ninguna perturbación –"cuando regrese a Tokio, no quiero encontrarme con "virgencitas" de nuevo, esta es tu oportunidad, es toda tuya".
-"¿mía?" – cuestionó extrañado, sin embargo las cosas tuvieron que concluir para aquella extraña y malsana conversación.
-"Te llamo cuando regrese" – y dicho esto con seriedad, el joven colgó.
Lyserg quedó petrificado en su lugar. – "Disfruta tu regalo ¿dijo?" – cuestionó iluso. – "¿Desde cuándo Ren Tao se daba el lujo de regalarle "un hombre" para su juguete sexual?" -. La idea comenzaba a molestarle – "esto no me gusta nada"
Cierto ruido que se pronunció en la habitación lo sacó de sus pensamientos, dándose por enterado de que su sapo, mejor dicho, que el príncipe, si es que lo era, había despertado, y aún confundido con la reciente conversación con el proveniente de China, se acercó hasta la puerta, aventurándose a descubrir lo que ocurría por detrás de ella, la abrió y por la apertura, le miró…
…ahí estaba, desnudito, listo para comerse. Su bronceada tez era signo de ser piel pecaminosa que le incitaba al mayor de los placeres y su cuerpo, ¡huy su cuerpo!, aquel bien torneado era motivo suficiente para caer en la fantasía….
Cerró nuevamente la puerta, buscando tranquilizar su agitado corazón y borrar de su mente los pensamientos impuros.
-"¡Esto no esta pasando!" "¡esto no esta pasando!" – se repetía –"¡A mí me gustan las mujeres!" " ¡a mí me gustan las mujeres!".
Y diciendo esto, volvió abrir cautelosamente la puerta, observando al joven, dueño de una envidiable cabellera castaña que llegaba por debajo de sus sentaderas y para su entera satisfacción, lo miró a través del espejo y sonrojado, cerró una vez más la puerta.
-"¡Dios! ¡Qué hombre!" – expresó a punto de morirse ahí mismo –"¡¿En qué pensabas al darme un chico y no una chica Ren?!" –. Lamentó no habérselo preguntado, ignorando que su voz se había pronunciado fuertemente.
La puerta detrás de él se abrió, dejándolo petrificado al sentir correr la adrenalina por sus venas…
"¿y todo esto por un… sapo apestoso?."
Inevitable era encontrarse con aquel chico, "enterito" como sólo aquél méndigo se le quería.
Se alejó un poco, nervioso, apenado de mirarle lascivamente su cuerpo desnudo. No obstante, aquel sujeto le miró y Lyserg se sintió cautivado por sus profundos ojos al verle sonreír tan endemoniadamente sexy, y con un aire de superioridad, dijo:
-"¡Ya era hora de que alguien rompiera este maldito hechizo!" – expresó de mala gana, llevando sus manos sobre su cintura mientras analizaba con la mirada al de ojos verdes –"y tenía que tocarme uno de esos raritos" – se quejó, cruzándose de brazos.
-"¿perdón?" – expresó ofendido –"¿te refieres a mí?" – cuestionó molesto –"¡Te recuerdo que no fui yo el que venía en su cajita envuelta!" – le contradijo haciéndole notar su disgusto.
El chico le miró tan solo unos segundos, y con una sonrisa de medio lado, dijo – "vamos" – le invitó cínico –"No te me amargues, tampoco es el fin del mundo" – anunció el muy descarado.
- "Lo que me faltaba, ¡arrogante!" – pensó el inglés –"pero, ¡terriblemente Sexy!"
Sin embargo, de una forma galante, dándose su lugar de ser lo mejor que pudiera pasarle, le expresó:
–"Siéntete afortunado, piedrita de jade, porque yo"– y sonrió –"Soy, tu príncipe".
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-"¿mi príncipe?" – mencioné pasmado, como toda chica que experimenta: su primer y gran amor.
Se acercó a mí atrevidamente, llevando sus manos sobre la piel de mis mejillas, la sensación me hizo estremecer cuando sus ojos se encontraron con los míos…
Muy cercas de mí
-"¿Me quieres?" – me cuestionó en una sutil voz que logró hacer que sintiera que mi corazón estallaría en algún momento.
-"yo" – susurré idiotizado por él, me pareció un encanto…
"pero no pude olvidar que ese chico se había burlado de mí"
-"¿no que el rarito era yo?" – cuestioné con toda intención de aniquilarle el momento.
Él sonrió, ¡Dios!, ¡su sonrisa! … atrayéndome atrevidamente a su cuerpo, rodeándome con un brazo.
-"Pequeño, soy tu príncipe" – susurró sobre mi oído, recorriendo con suave aliento mis mejillas hasta quedarse tormentosamente sobre mis labios –" y…" – prolongó con tortura, el tiempo –"te pertenezco" – su voz, seductora, terminó conquistando cada poro de mi piel, mis labios lo deseaban y mi sonrojo se hacía notar cada vez más. –"Soy todo tuyo" – susurró en esa voz tan cautivante como todo lo que él era –"pero… si no me amas" – sus palabras estrujaron mi corazón, ¡Dios! ¡Este chico sabía como hacer sufrir, alejándose como si en verdad eso sucediera..,
Y yo, todo endiosado, no lo dudé ni un momento para decir –"¡Te amo!" – en un arranque de deseo.
El sonrió, logrando estremecer mi cuerpo otra vez…
"¡Este chico simplemente era maravilloso!"
-"Di, cuánto me amas" – pidió endemoniadamente seductor, acercándose a mis labios, incitándolos tras el leve roce.
"¡Dios!, la pura sensación me hacía sentir que estaba en otro lugar.."
-"Mucho" – le dije, pero pareció no bastarle mi respuesta porque se alejó un poco decepcionado de mí.
-"Tan poco efecto causo en tí".
Y con eso, me hechizó.
-"¡Mucho! ¡te amo!¡te amo! ¡Estás como se quiere!" - grité con desesperación.
El chico volvió a mí como si mis palabras lo hubieran incendiado, y me dijo: –"Entre más me ames, más perfecto seré"
Y aquello me encantó todavía más, ¿hacerse más guapo por amarlo?, sólo un tonto no lo haría…y claro, eso tonto no lo sería yo.
-"¿Qué serías capaz de hacer por mí?" – cuestionó para mi sorpresa y yo como idiota le dije:
-"¡Todo, mi amor! ¡todo!"- exclamé.
Y fue ahí que escuché –"Entonces, hagamos algo divertido".
"lo que quieras" acepté en mis pensamientos, endiosado con el joven castaño, mas por un breve tiempo, mis pensamientos me atormentaron al desear desesperadamente un momento de pasión con él, y es que, ¿cómo podía aceptar que aquel joven me gustara?, pero cuando sus labios danzaron sobre los míos, el deseo de que él fuera para mí no me dejó en paz y hambriento de su cuerpo, mis manos lo recorrieron con lujuria.
"Si él era una ilusión, era .. simplemente perfecto".
Comencé a sentir sus labios rozar mi cuello, su aroma era limpio, adictivo como el calor que emanaba su cuerpo junto al mío, sentí sus manos recorrerme sin privarse de tocar aquellas partes que me estremecieron, mi piel respondía en cada estímulo del joven, y sin advertirlo, me tomó de la cintura acercándose a mi oído para decirme "quiero que seas mío", yo temí, él me cargó entre sus brazos llevándome sobre la cama en el que con maestría quitó mis ropas, era atrevido, demasiado, y mi pudor no fue suficiente para que él se detuviera; la sensación me avergonzó, yo temía mostrar mi desnudez de ésta manera pero fuera de lo que creí, aquello se había vuelto un arranque de deseo; un beso apasionado fue todo lo que necesité para que la excitación fluyera en mi ser mientras nuestras lenguas se encontraban, entrelazándose en una oleada de placer, besos ardientes que lograban avivar mi lujuria dejando en el olvido la timidez que sentía. Aquellas manos, ágiles y encantadoras cómo él mismo, exploraron sin ningún reparó mi virgen cuerpo, sus caricias llegaron hasta mi sexo, la sensación me hizo temblar logrando que un gemido se ahogara sobre su boca, en aquella cavidad de un dulce exótico que me gustaba, mi excitación aumentaba y se mezcló con el miedo que experimentaba por ser mi primera vez… se alejó un poco, su mirada inyectaba el morbo y sus ojos se hundían en los míos con el mismo deseo que yo sentía, me gustaba enormemente todo lo que me causaba. Mi corazón palpitó fuerte al sentir sus labios tomar nuevo rumbo, recorriendo con lo ardiente de su lengua mi piel, pasó por mi piocha, bajando lenta y tormentosamente sobre mi cuello y ahí, mordió, par de veces en la que meolvido de mí viviendo tan solo el placer que me provocaba. Siguió descendiendo por un enloquecedor camino recto encontrando mi ombligo, sentí su jugueteo, su lengua revivía un cosquilleo que lograba curvarme varias veces implorando con mis manos a que dejara el agujero en paz, pero su lengua, libre y juguetona, contorneaba las paredes como si quiera obtener de ahí algo que le gustaba, mordiendo y provocando para volver a jugar. A fin me rendí sintiendo la delicada zona completamente mojada, y él concluyó el juego depositando un placentero beso sobre mi ombligo continuando su trayecto, la sensación mientras se deslizaba me extasiaba, dejando la evidencia de su recorrido con la humedad de su lengua… pronto lo sentí ahí, tan cercas de lo que temía, yo apenas y podía respirar, quise impedir que avanzara más lejos de lo que ya había hecho, pero sus manos no dejaron que mis piernas le estorbaran y las abrió atrevidamente, colocándolas a cada lado de él llevando su rostro al final de su camino, y me besó, "Oh", en ese momento sentí una tremenda excitación desorbitado por mis sentidos, más no se comparó nada cuando sentí que me lamía con su lengua, disfrutando de cada milímetro de mi carne y mis pelotas, hundiéndome en la holeada de emociones que me produjo, y todavía cruel, no perdonó escapar las emociones que nublaron mi vista, su boca reclamó mi erección como si tratara de su dulce haciendo que una corriente eléctrica pasar por mi cuerpo al sentirlo presionado entre sus labios, cada recorrido que hacía, intensificaba el ritmo sintiéndome desfallecer, sentir esa boca caliente me enloquecía y llegué a creer que no resistiría tantas sensaciones en mi cuerpo: se curvaba, se movía enterrando las uñas sobra el colchón, mordiendo mis labios en cuando en cuando y gimiendo de placer.
El joven sonrió con maldad, y mientras seguía devorando la expansión de mi pene, sentí un dedo jugar en cierta parte que no le di importancia, el estímulo de su boca me llevaba a sufrir lo imaginable, pero la sensación en mi pequeño culito creció, sintiendo otro intruso en mi entrada, esta vez gemí por el atrevimiento y mis ojos le reclamaron al mirarle, pero él, metió otro y mi cuerpo se tumbó enteramente sobre la cama, pronunciando con mis labios un quejido al seguir con su labor. Se apartó de mí, creí que al fin mis plegarias fueron escuchadas por él, tomó mis caderas colocando su propia carne entre mis nalgas, sentí miedo, mucho miedo, pasando lo inevitable… me penetraba de golpe terminando la mitad de su erección dentro, quería que lo sacara, el dolor era espantoso, era bastante grande y mi tormento no disminuyó al intuir que se encapricharía en meterlo todo, ¡quería quitármelo de encima al desgraciado ese! y mis lágrimas fueron las que hablaran de mi dolor…. creí que me torturaría y sin embargo, se acercó a mí, sus labios sobre mis mejillas…
-"Hey, no sigas llorando pequeño, ya estoy dentro"
-"me duele" – comenté, y aunque sonrió cínico el muy descarado al que buena hora volví mi amante, sus ojos me dijeron que comprendía la situación.
Respiré profundamente tratando de controlar el miedo, mi dolor, y él esperó un poco, tan solo un poco, tiempo casi nada para mí, y siguió con envestidas que se pronunciaban sin darme tiempo a reaccionar, y lo hizo sin previo aviso, mostrando la poca amabilidad que tenía al meterlo finalmente todo, pero poco a poco volví a sentir placer, la sensación fue hermosa, lo más delicioso que pudiera imaginar, sentirlo que entraba en mí era lo más íntimo de los placeres, mis caderas lo buscaron, moviéndose deseosas, lo querían todo, cada vez más dentro, acelerando ese vaivén enloquecedor… y entonces, en esa búsqueda de intimidad total, él tomó mi pierna, posándola sobre su hombro y siguió ese rico y excitante movimiento que me elevó al cielo… moví mis caderas más rápido, escuchando nuestros gemidos pronunciarse cada vez más y más fuertes, y deseé abrazarlo, fue entonces que nuestra posición cambió, me tomó por la cintura atrayéndome a su cuerpo quedándome sobre sus piernas, y abrazados, nuestras lenguas volvían a encontrarse como si necesitaran del otro con desesperación, pasó a mi cuello y no dudé en clavarle mi uñas sobre su espalda, aquello provocó más pasión, más deseo y con sus manos en mi cintura me invitó a mantener el ritmo de mis caderas a su merced, "oh" me abracé a él con fuerza sobre su cuello, no pude resistir más, y estallé, rociando su abdomen, su pecho, y me besó con ansias, "Oh, maldita sensación que provocaba" él quería más y nuevamente me tumbó sobre la cama, limpiando el semen con su lengua, saboreando mi cuerpo, llevándose de nuevo mi pene con tanta pasión, y yo, en el estado de excitación tan alto, tomé su rostro entre mis manos proclamando esos labios suyos para hacerlos míos en mi boca, y de nuevo, nos encontramos sintiendo mi lengua hurgar en su boca saboreando el nuevo néctar que él me había probado, y me excitó todavía más, entonces fui yo, quien esta vez lo hice girar sobre la cama logrando que él parara por debajo mío, quería ser yo el que ahora lo probara, quería ser yo quien provocara todo esos placeres. Llevé mi mano sobre su erección, masajeando mientras miraba su rostro, aquél que me decía que gozaba del placer… mi deseo por probarlo crecía, me desconocí a mí mismo, adicto por explorar todas esas nuevas sensaciones… acerqué mi rostro frente a su hermosa erección, dejando en él besos suaves mientras iba bajando por su carne ansioso y lamí los testículos al llegar ahí, chupando, saboreándolos como si fueran lo mejor que había probado en mi vida, algo exquisitamente nuevo y sentí entonces el cuerpo de mi amante estremecerse, le contemplé, excitado por lo que causé, como si fuera mi deseo darle ese pequeño tiempo a recuperarse, pero ansioso, lo tomé entre mis manos una vez más, llevándolo a mi boca tímidamente, mis movimientos fueron suaves, quería hacerlo bien, y sentí la respuesta de su cuerpo, era tan placentero su rica y caliente carne dentro de mi boca, que no quería hacer otra cosa que devorarla, era un gozo que me invitaba a tragar más y más de su delicia… cambié mi estrategia, mis labios se entretuvieron en su glande, dando círculos primero y luego, delinearlos con mis labios, lamiendo y succionando de él, era delicioso y su estremecimiento me hizo estremecer, y vuelto completamente un loco desesperado, me apoderé de su carne sin privaciones sintiéndolo duro en mi boca, él lo desfrutó logrando arrancarle gemidos de los que no creí llegar escuchar, y miré el pene que recorría en ese vaivén intenso hasta que por fin, estalló dentro de mío, "¡oh my god!" pude comer golosamente el exquisito néctar de aquel hombre, miré su rostro, suave, satisfecho y se incorporó un poco para tomar mi rostro con sus manos, me levante quedando más alto que él y me atrajo a sus labios, acostándome encima suyo mientras nuestros partes más intimas se rozaban logrando una fricción electrizante en nuestro encuentro… nos besamos arrebatándonos el aliento con esa hambre, con esa sed que procuraba hacer mía su boca, me llevó debajo suyo, sus manos jugaron sobre mi cara, pasándola por mi nuca haciendo un beso más intimo y luego, agitados y cansados, terminamos nuestro encuentro, él se acostó a mi lado, me miró y yo me acerqué a él, abrazándolo al proclamar su cuerpo mío, porque yo lo era de él.
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T.T sexo, sexo, puro sexo.... y lo nerviosa qué se me quita, disculpen.
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¿les gustó?
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