Ojos negros
Ya había empaquetado la mayoría de las cosas que me eran imprescindibles, tenía las cosas de Kyu-chan en un rincón recogidas, no le había hablado a Itachi-san sobre mi mascota pero esperaba que no le importase que lo llevara. Ese día no había ido a clase para que me diera tiempo a recogerlo todo para cuando él llegara, mi ramen estaba listo, levanté la tapa y dije: "buen provecho" y empecé a comer, "Despídete de tu antigua vida" pensé mientras terminaba el caldo. Me senté en el sofá y encendí el televisor de plasma que había robado con anterioridad y puse el canal de las noticias.
—El acusado de abuso de menores y el antigua propietario del puticlub El Sonido ha sido liberado esta misma mañana por falta de pruebas después de dos años de cárcel, su abogado, Kabuto-san alegaba que la policía se había precipitado al detener a su cliente sin pruebas convincentes y que ahora…
La presentadora siguió hablando pero dejé de prestarle atención, me alegré de que Orochimaru hubiera salido de la cárcel, era cierto eso de los menores pero ninguno era obligado a hacer aquello, de hecho era él quien les había sacado del hambre y les había dado un techo y un trabajo a todas aquellas personas. Mi móvil sonó sacándome de mi ensimismamiento y lo atendí sabiendo de antemano quien me llamaba.
— ¿Diga?
—Naruto-kun soy Itachi, estoy abajo con el camión de mudanzas, abre para que puedan subir a cargar las cajas.
—Vale —contesté y colgué.
Metí a Kyuubi en la jaula de gatos, cosa que me costó pues él no quería entrar y abrí la puerta encontrándome con los de la mudanza, les indiqué lo que debía coger, que era poco y después de que salieran de mi apartamento cerré con llave aunque sabía que eso no impediría entrar al que realmente quisiera hacerlo, como posiblemente lo hicieran los dueños del bloque, en fin, tampoco había nada de valor que me importase perder. Itachi me saludó cordialmente con un beso en la mejilla y se sorprendió al ver mi mascota.
— ¿Importa? —pregunté temeroso— no quiero deshacerme de él, es muy importante para mí —le expliqué.
—No te preocupes, es solo que no esperaba que tuvieras un zorro como mascota —dijo con una sonrisa amable— ¿cómo se llama?
—Kyuubi —contesté con una sonrisa de felicidad.
—Hm, espero que Sharingan y él se lleven bien —comentó.
—¿Sharingan?
—Es la gata de mi hermano —dijo.
—No sabía que tuvieses un hermano…
¿Acaso podría ser…? No, preferí no hacerme ilusiones.
—Pronto le conocerás, no te dejes llevar por su falsa frialdad, en el fondo es muy tímido y cariñoso —dijo poniendo cara tonta.
—Ah…
No supe que más decir y subimos al mercedes plateado de Itachi, me dejó llevar a Kyu sobre mis piernas y por el camino, mientras el camión semivacío nos seguía, me iba contando cosas de él para conocernos mejor. Llegamos a la mansión familiar, no me impresioné mucho, ya esperaba algo así, era un gran casa típicamente japonesa, con los tejados curvados, las puertas de corredera y el suelo de tatami con el que yo siempre había soñado, me comentó que tenían un par de caballos en los establos y que me había comprado uno para que saliésemos a pasear juntos. Me ruboricé, Itachi estaba siendo demasiado bueno con migo, yo le dije que no tenía ni idea de animales pero él insistió en que probase a montarle, al final cedí, era imposible negarle algo a aquella persona. Bajamos del coche y él me tomó de la mano, le miré y me sonrió para tranquilizarme, yo tomé fuerzas para enfrentarme a ello y le recé a Kami-sama que aquello saliera bien. Entramos y unas doncellas puestas en fila saludaron a Itachi y me saludaron a mí utilizando un lenguaje muy elaborado y sumiso, sus padres no estaban en ese momento y eso me alivió.
— ¿Dónde está mi hermano? —preguntó.
—Está en el estudio con una compañera de clase estudiando Itachi-sama —contestó una de las doncellas.
—Vamos te lo presentaré —me dijo.
—Vale-ttebayou. —Esa coletilla solo me sale cuando estoy muy nervioso.
— ¿Ttebayou? —repitió para al rato comenzar a carcajearse.
Hinché los mofletes y le seguí de la mano aun con la jaula de Kyu en la otra. Atravesamos un par de pasillos bastante anchos y llegamos ante unas puertas de madera vieja pero no eran de corredera si no como las occidentales, Itachi llamó dos veces antes de entrar.
—Pase —dio permiso una voz familiar.
"Que no sea quien estoy pensando Kami-sama por lo que más quieras que no sea él" pensaba mientras me ponía pálido. Entramos en el estudio lleno de libros y en una mesa rectangular en el centro de la sala estaban sentados Sakura y él haciendo algún tipo de trabajo o estudio, ambos parecieron sorprenderse de mi presencia y la presidenta puso mala cara mientras Sasuke nos miraba incrédulos, luego recompuso su semblante frío.
— ¿Quién es, Itachi? —preguntó.
—Él es mi prometido, Uzumaki Naruto —me presentó.— Naruto-kun, él es Sasuke, mi hermano pequeño.
—Un gusto-ttebayou —dije inclinado la cabeza. ¡Estaba tan nervioso!
—Hm Lo mismo —contestó con altanería.
—Oh Sakura-san, perdóname, no te había visto —mintió con una sonrisilla.
—No se preocupe Itachi-san —contestó ella con una agradable sonrisa.
—Bueno ya os dejamos, tenemos que desempaquetar —dijo Itachi. — nos vemos en la cena.
—Sí, hasta luego —contestó.
Salimos de allí y nos dirigimos al cuarto de Itachi en la otra planta, tenía el estómago hecho un manojo de nervios, no podía creer que la persona de la que yo estaba enamorado fuese mi cuñado. No sabía si llorar o sentirme feliz de compartir techo con él en esta situación.
—Parece que os conocéis —dejó caer.
—Vamos a la misma escuela pero en clases diferentes, solo le he visto un par de veces. —le expliqué.
—Oh
La habitación de Itachi era preciosa, me encantó, el suelo tenía una moqueta blanca y las paredes estaban pintadas de azul claro, la cama matrimonial situada en el centro presidía la sala y había dos puertas, una para el baño y otra para el vestuario, enorme cabe destacar.
—Te dejaré solo para que coloques tus cosas —me dijo.
—Gracias —contesté.
Como había dicho, Itachi se marchó y yo coloqué mis cosas en los espacios que me había dejado, mientras colocaba las cosas Kyu no paraba de refunfuñar desde su jaula y vi la razón de sus nervios sobre la almohada de la cama.
—Tú debes de ser Sharingan, un gusto conocerte, soy Uzumaki Naruto —me presenté ante la fierecilla negra de ojos cobaltos.
La gata tan solo me ignoró y siguió en su tarea de vigilancia, suspiré, se parecía a su dueño. Al rato volvió Itachi con muchas bolsas de ropa que dejó sobre la cama, sacó un conjunto y me ordenó que lo usara durante la cena, luego llamó a una doncella y la encomendó la tarea de asearme a pesar de que yo podía solo, además se llevó a Kyu por ahí cosa que a mi mascota no pareció importarle.
A la hora de la cena estaba más que nervioso y no podía parar de balbucear y contestar a medias lo que sus padres y mis supuestos suegros me preguntaban, ¡me estaban acribillando! Y Sasuke parecía divertirse aunque no puedo asegurarlo, Itachi de vez en cuando me daba un apretón de manos para infundirme confianza y yo se lo agradecía con una sonrisa.
Mikoto, la madre, me calló bien, a pesar de que preguntaba mucho, lo hacía amablemente y feliz de que su hijo hubiera encontrado el amor, Fugaku se mantenía en silencio y de vez en cuando me mandaba indirectas de su disconformidad, me daba algo de miedo ese tipo.
Me sentía mal, yo estaba engañando a una familia feliz, estaba disfrutando de una cena en compañía con gente que me valoraba por algo que es mentira y me traban con cariño y cordialidad, no con gritos ni insultos, tampoco órdenes lascivas. Cuando abandonamos la cena y estábamos a punto de entrar en el cuarto de Itachi, no lo soporté más y comencé a llorar, Itachi me abrazó y susurró en mi oído palabras que me calmaron y me hicieron sentir mejor, y cuando menos me lo esperaba, Itachi me besó, solo juntó nuestros labios y yo no pude apartarle porque sentí que se lo debía, tampoco me desagrada su contacto, debió notarlo porque profundizó el beso juntando nuestras lenguas, a pesar de ser un beso apasionado podía sentir el cariño de sus caricias recorriendo todo mi cuerpo y alma, era la primera vez que alguien me besaba así, de nuevo no pude contener las lágrimas por la emoción y estas mojaron nuestras caras pero a Itachi no pareció importarle pues me siguió besando con aún más ahínco.
Esa noche experimenté por primera vez lo que era hacer el amor, no estaba enamorado de él y mi corazón ya estaba ocupado por otra persona pero de algún modo supe que podría llegar a enamorarme de él.
Aquella noche, mientras Itachi dormía y yo observaba el jardín a través del ventanal, me pregunté qué pensaría Sasuke y si nos habría oído, seguramente así fuera, me entristecí con el solo hecho de pensar que podía haberle decepcionado, estaba a punto de arrepentirme y echarme a atrás cuando Itachi rodeó mi cuerpo desnudo con uno de sus brazos y susurró que no le dejara solo. Sonreí, no podía negarle nada a ese hombre.
Joker: wojojojj he recibido muchos comentarios, que bien hm hm pronto el proximo cap :D
Para todas la que me habeís dejado Review muchas gracias! siento no poder contestaros a las que no tentís cuenta, aki no puedo porke si no Gaa me corta la cabeza XD matta ne!
