Lo k se hereda….NO SE HURTA!
Chapter 2: Hogar, dulce hogar!
Tal como lo había predicho Remus, Malfoy apareció en el departamento de los Potter-Black-Lupin una hora más tarde, con su maleta a un lado y un asistente social al otro. Por su cara, se podría decir k ninguna de las dos cosas le importaban mucho. Remus se adelantó ofreciéndole una mano en forma de saludo. Malfoy simplemente lo ignoró.
- Señor Lupin, es un gusto volver a verle. Mi nombre es Andrew McCracken y soy asistente social del Ministerio de Magia.- saludó Andrew.
- Igualmente encantado, Andrew. Por favor, tomen asiento; Sirius está por bajar.
Mientras Remus entretenía a sus invitados, Harry se apresuró en ir a buscar a su escurridizo padrino. Golpeó tres veces la puerta y sin esperar respuesta, entró.
- ¡Sirius¿Qué crees que estás haciendo?
Sirius estaba danzando por la habitación con una vestimenta hecha de plumas y hojas, con rayas de colores en la cara y un par de maracas en las manos (sin mencionar el tambor de madera y cuero tirado en el piso, por supuesto...). Miró a Harry con cara de espantado y enseguida adoptó su posición de inocente y desentendido.
- Emm...este...yo...nada?
- Si, claro... Vístete y baja. Malfoy ya está aquí.
- ¡Oh vamos Harry! No esperarás que baje a darle la gran bienvenida¿o si?
- Sirius, siéntate por un minuto.- dijo el ojiverde con aires de seriedad. Desde la conversación con Lupin le había picado el bichito de la madurez.- Te voy a explicar algo: Yo no tengo más ganas que tú de estar viéndole la cara a Malfoy día tras día hasta que seamos mayores de edad, pero él ya está aquí y no se va a ir hasta un buen tiempo más. A mí ya me costó bastante aceptar la situación, y créeme que estoy al borde del colapso, así que lo único que te pido es que por esta vez me ayudes a mantener el autocontrol y te domines al igual que yo. ¿Puede ser?
Sirius soltó un soplido, se estiró la cara con las manos y relajó la cabeza. Un minuto más tarde estaba vestido decentemente y acompañando a su ahijado camino al living.
Un vez abajo, saludó al asistente social, soltó un "hola" al rubio y se fue a sentar al lado de Lupin.
- Bueno, veo que todo está en orden, así que me retiro. Un gusto haber charlado con usted, señor Lupin. Nos estaremos viendo un mis visitas mensuales. Señor Black, Harry, ha sido un placer. Confío en que no tendrán problemas para hacer sentir al joven Malfoy como en su casa.- dijo esto sin mucho convencimiento.
- Lo acompaño a la puerta, Andrew.- Remus se levantó para despedir al funcionario.- Gracias por todo, adiós.
Al cerrar la puerta todo quedó en silencio. Remus volvió al living y le dirigió una mirada significativa a Sirius, algo así como "di algo". Draco tenía la mirada perdida y la expresión ausente. Harry lo miraba en silencio y Sirius le dirigía una mirada fría.
- Bien Draco – tuvo que ser Lupin quien rompiera el hielo nuevamente.- Ojalá que todo sea...
- No necesito que me mantengan.
Remus creyó no haber escuchado bien. Sirius y Harry se miraban con caras de "¿qué fue lo que dijo?"
- Dije que no necesito que me mantengan.- De repente, Malfoy parecía haber vuelto a la realidad.- No necesito ni su lástima ni sus limosnas para sobrevivir. Me las puedo arreglar bastante bien yo solo, así que sólo tendrán que darle un reporte al tipejo ése como si yo estuviera viviendo con ustedes una vez al mes ¿Está claro? Me voy.- Se levantó y tomó sus cosas, listo para marcharse. Remus tenía los ojos abiertos como platos. Harry fue el único que atinó a decir algo.
- ¡Malfoy! -lo llamó y éste se volteó.- No que me ponga feliz el hecho de que te vengas a vivir con nosotros, pero ¿tienes idea de donde estás parado, al menos?
- Nada que no se pueda arreglar con un poco de magia, Potter. Y, en todo caso, ESE es MI problema.
- Claro. Sólo por curiosidad¿con qué varita pretendes hacer magia?- Malfoy de palpó los bolsillos y entendió lo que Harry quería decir. Harry sonreía con astucia mientras recordaba el protocolo del ministerio: Durante el primer mes en que viviera con su padrino, su varita estaría bajo su responsabilidad. Confiando en que esta vez sería similar, se había aventurado a ocuparlo como comodín y había acertado. Malfoy lo miraba con odio.
- Quiero que me entreguen mi varita. Ahora.
- No.- Todos se voltearon a ver a Sirius, quien se había puesto de pie y se acercaba peligrosamente a Malfoy.- Y no te la voy a devolver hasta que te comportes como el hombre que eres.
Malfoy no lo podía creer (los otros dos tp...Sirius, adulto? K miedo): Sirius Black, el exreo, su tío, el padrino de Harry-san-Potter estaba dirigiéndose a él como lo habría hecho una persona perfectamente racional. Y peor: Como un adulto responsable! Sirius llegó junto a él, tomó su maleta con una mano y con la otra lo cogió a él de la oreja. Acto seguido, lo obligó a sentarse de vuelta en el sofá.
- Escúchame, jovencito, y escúchame bien que no lo diré dos veces: Esta es nuestra casa, y si nosotros te recibimos aquí es porque lo digas o no, es lo mejor para ti. Siendo yo el que está a cargo tuyo desde hoy en adelante, te exijo que demuestres respeto. No me interesa que nos hagas malabares ni nada por el estilo, pero si llegas a hacerle algo a Remus o a Harry, yo mismo me voy a encargar de enviarte derechito al primer orfanato muggle que encuentre.- le dijo esto último con bastante energía, cosa de dejar en claro que no estaba bromeando.- sin retorno.
Malfoy tragó saliva audiblemente mientras digería dolorosamente las palabras de Black. Viendo que las "reglas" estaban claras, Remus se apresuró a alivianar el ambiente.
- Bien. Harry¿serías tan amable de mostrarle a Draco su habitación?
- Seguro.
Harry le indicó al rubio que lo siguiera, mientras que un muy sorprendido Remus miraba a su novio con fascinación.
- No lo puedo creer...
- ¿Qué¿Acaso tengo garabatos en la cara?
- Nada de eso, Sirius, pero te acabo ver convertido en un... ¿padre responsable y disciplinario?
- ¡No fue para tanto!
- ¡Qué sí! A Harry también lo asombraste. Debo darte crédito Sirius Black, no pensé que pudieras ponerlo en su lugar sin arrancarle los ojos.- Sirius rió abiertamente. Luego abrazó a Remus y lo besó.
- Sé que acostumbrábamos a andar por ahí con plena libertad, pero desde hoy debemos ser cuidadosos por dos.- Declaró Lupin.
- Bah...
Mientras tanto, Harry le mostraba el cuarto que iban a compartir al rubio.
- Pensé que como sólo te vas a quedar por unos meses, sería absurdo convertir mi habitación en dos, por lo que habrá que compartirla. Es lo bastante amplia como para que cada uno tenga su espacio sin expulsar al otro. Ahí está el baño, el armario y ésa será tu cama.- Indicó la que estaba cerca de la ventana y el balcón.- Pensé que quizás te agradaría más que a mí... Bueno, si necesitas algo ya sabes... pregunta.- Y salió de la habitación, dejando a un ojigris muy contrariado detrás.
Tan pronto estuvo solo, Draco se lanzó de espaldas sobre su cama. Se cubrió el rostro con ambas manos y suspiró. Las palabras de Black resonaban en su mente como si fueran uno de esos jinggles pegajosos de la TV. Sabía que estaría a salvo ahí, que con la caída del Dark Lord, todo iba a ir de maravillas en ese lugar, pero controlar su orgullo era algo que nunca le habían exigido antes. Es más, siempre le habían enseñado a lucirlo, ya que un Malfoy sin orgullo no era digno de dicha familia. Aunque, pensándolo bien, más de una vez quiso no serlo. Y ahora que sus padres estaban en prisión y él estaba libre... Tendría que aprender a morderse la lengua de vez en cuando si pretendía sobrevivir en ese departamento. ¿Quién en su sano juicio lo había enviado a un nido de jodidos Gryffindors? El vejete, seguramente. En fin... El agotamiento lo superaba pero no pudo ignorar una sensación extraña en su interior. Algo débil, pero inquietante.
- Mañana. Lo que sea que tenga que hacer, pero mañana...
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Tarán! Si, lo sé... es un asko! Pero entiéndanme... tengo k estudiar"! jajajaj bueno..en todo caso, la accion ya se ha visto demasiado atrasada, asi k en el 3ero comienza lo bueno... solo por si no lo dije antes esto sera un SLASH! OK? FUI LO SUFICIENTEMENTE EXPLICITA? El k no entendió, se aguanta. Besos, adios!
