N/A:Bueno acá les traigo el segundo capítulo, pero antes que nada quiero aclarar que en algunos capítulos van a ser escritos desde el punto de vista de algún personaje en especial (Naruto, Sasuke) pero también algunos otros en segunda persona.

Agradezco de corazón a las personas que me han dejado reviews y a las que simplemente me han puesto como historia favorita o una alerta, realmente les agradezco… eso me da más ánimos de seguir escribiendo.

Bueno, sin nada más que decirles… les dejo disfrutar de este fic. Gracias!


Aclarando dudas

Las clases ese día estaban pasando bastante rápido para cierto rubio, aunque mucha atención a los profesores no les prestaba (cosa que no era nada nuevo), pero de todos modos era diferente que el resto de los días. Esa mañana había recibido una muy mala noticia, Sasuke estaba de novio con Sakura.

Y él no había podido enfocarse en ninguna de las clases ya que su mente se encontraba en otra parte. Varias veces los profesores le habían llamado la atención por no atender a la clase y como castigo ahora tendría que quedarse después de la hora de estudio limpiando el salón.

-"Maldito Uchiha".- se dijo para sí mismo culpando al azabache por su desgracia.

En todas las horas que estaba en el instituto, había evitado cruzarse al azabache al igual que a la pelirrosa. No tenía ganas de hablar con ellos y mucho menos que lo miraran con pena por un amor no correspondido.

Desde que había ingresado al edificio sintió la obscura mirada del Uchiha sobre él, pero trató de no darle mucha importancia, necesitaba primero que nada aclarar la mente y luego escuchar la "explicación" de su "amigo". Para eso en todas las clases se había sentado solo, lejos del azabache, en un banco que nadie usaba. También pudo notar la mirada de todos sus compañeros algo extrañados ya que él siempre se sentaba con Sasuke y, verlo tan distante de este mismo, los tenía preocupados. Seguramente más que nada a su buen compañero Kiba.

A la hora del receso todo el curso se había puesto de pie apenas el sonido de la campana se hizo escuchar, avisando así la hora de descanso.

Apenas se hubo puesto de pie, notó como Sasuke se acercaba a paso rápido en su dirección para aclarar de una buena vez lo que le quería decir, pero como gran actor… Uzumaki fingió no darse cuenta y se alejó lo más rápido posible del salón, cruzándose en el camino al resto de sus amigos.

El primero en interceptarlo fue Inuzuka, que apenas hubo tenido la oportunidad de acercarse al rubio, lo llevó hacia afuera, seguido por el resto de sus acompañantes que quedaron un poco más atrás.

-Naruto, te ves raro hoy… ¿te sientes mal?- se escuchó la voz de Inuzuka mientras todos se dirigían al jardín del instituto con sus respectivos desayunos.

-No te voy a mentir, Kiba. Me siento devastado.- Confesó el rubio llevando sus brazos por detrás de la cabeza en un gesto despreocupado.

-¿Por qué? ¿Qué ha pasado?- lo miró sorprendido por la respuesta del Uzumaki. Rara vez Naruto se encontraba deprimido. –Te ves apagado.-

-Hm…- respondió sin más.

El resto del grupo lo miraron preocupados, no les gustaba para nada ver al rubio así… tan perdido en sus propios pensamientos. Sí había alguien que ellos no deseaban que sufriera, ese era Naruto.

-No quieres hablar de esto ahora ¿verdad?- y no hacía falta una respuesta, todos sabían que el problema que Uzumaki tenía en ese momento era con el Uchiha y seguramente quería pensar las cosas antes de despotricar en contra de este.

-Justamente así es dattebayo. No tengo deseos de pensar en este momento, sólo quiero tomar mi desayuno tranquilo antes de volver a clases.-

-De acuerdo amigo, pero no dudes en buscarme o llamarme si de repente te entran ganas de hablar con alguien ¿de acuerdo?- habló como el buen amigo del rubio que era.

Naruto le sonrió agradecido y viendo que en ese estado no podría disfrutar del agradable día, lo mejor era poner su mejor cara y tratar de aprovechar ese tiempo con sus compañeros. Y eso era lo que haría.

-Gracias, Kiba.- dijo pasando un brazo por los hombros del castaño.- Eres lo que necesito en este momento dattebayo.- volvió a dedicarle una encantadora sonrisa.

-Jeje Naruto… para eso están los amigos. Pero debo decirte algo.- el rubio lo miró.-Eso ha sonado sumamente gay, amigo.- dijo este con una sonrisa muy amplia mostrando sus blancos dientes.

-¡Ja! Eso quisieras tonto.-

El resto del grupo rió por lo bajo. A esos dos siempre les había gustaba molestarse con ese tipo de comentarios.

-¡Qué la llama de la juventud nunca se apague!- dijo Lee integrándose a la conversación muy entusiasmado.

-¿Y a qué viene tal comentario?- Habló Gaara acercándose también.- Sonó muy tonto.

-¿Qué no te das cuenta? ¡Esta es la llama de ser joven! ¡Todos deberíamos actuar como Naruto-kun, que sin importar nada él siempre sigue adelante! – gritó este con pose guay y llamas en los ojos.

-Sigo sin entender tu estupidez.- dijo resignado el aguamarina.

Todos rieron entre los comentarios que se hacían para animar un poco al rubio.

Ya todos sabían el por qué del estado del rubio. Hacía unos días habían visto al Uchiha cogido de la mano con la Haruno, y de sobra conocían los sentimientos de Naruto por la pelirrosa, pero habían decidido no decirle nada ya que eso le correspondía a cierto azabache.

Ya olvidándose en poco de su depresión, Naruto continuó el resto de las clases entre risas y bromas que Kiba junto a Lee le dedicaban. Esos sí que eran amigos de los cuales uno podría contar cuando lo necesitase.

El día en el instituto había finalizado pero no para Naruto, él tenía como castigo la limpieza del salón; así que cuando la campana se escuchó el rubio permaneció en el banco esperando que la habitación quedara completamente vacía.

Los alumnos se retiraban de apoco, conversando en el proceso. Algunos despidiéndose del pobre Uzumaki y algunos otros burlándose (Kiba, Lee, Chouji), se retiraron dejando así solo a Naruto.

-"Que fastidio".- se dijo poniéndose de pie para comenzar con la labor.

Sasuke, que sabía que Naruto tendría que quedarse a limpiar, aprovechó cuando todos se fueron, diciéndole primero que nada a Sakura que tenía que hablar con su amigo con respecto a la relación de ellos. Así que la pelirroja comprendió que tendría que volver sola a su casa; luego se disculparía con el rubio ella también por haberle escondido el secreto de que salía con su mejor amigo, sabiendo a la perfección lo que éste sentía por ella.

Naruto cogió el borrador que se encontraba sobre el escritorio de los profesores y comenzó a limpiar lo que estaba escrito en el pizarrón.

La puerta se abrió suavemente ingresando por ella el pelinegro, siendo ignorado por el rubio que no se había percatado de su presencia.

Sasuke se quedó ahí de pie, contemplando a su mejor amigo que seguía en lo suyo mientras tarareaba una conocida canción que ellos solían cantar cuando ambos se ponían a tocar la guitarra, cada uno haciendo diferentes acordes pero que concordaban a la perfección mientras cantaban con dulces voces.

Sonrió al acordarse de eso. Definitivamente no quería perder todos aquellos momentos que siempre vivía con su rubio amigo, no quería, no podía. Si tenía que renunciar a Sakura por ello, lo haría sin chistear.

-Naruto.- llamó por fin cuando este se hubo volteado para acomodar los bancos.

El joven se tensó cuando oyó aquella voz tan conocida delante de la puerta.

-Quisiera hablar contigo ¿podría?- preguntó llevando sus manos adentro de los bolsillos de su pantalón, con aquel porte elegante que lo caracterizaba.

-Sasuke…- susurró mirándole de frente. No se había percatado de él. -¿Qué haces aquí?-

-Quería hablarte sobre lo que te dije esta mañana… realmente necesito aclarar algunas cosas.-

Naruto quedó en silencio, no sabía que decirle. Ya no se encontraba enojado, pero si extraño. ¿Qué le diría el azabache? Él también deseaba hablar y arreglar todo aquel asunto. Había estado reflexionando toda la mañana y había llegado a la conclusión de que perdonaría al azabache, total él no tenía la culpa de que Haruno no lo quisiera como él la quería.

-Yo también necesitaba hablarte.-

-Lo sé.- respondió el azabache caminando hacia el rubio. –Pero quisiera hablar yo primero. Te debo una disculpa.- Naruto asintió.

-Perdóname Naruto… lo que hice estuvo muy mal y lo sé. Quiero decirte por qué estoy saliendo con Sakura. Ella también se encuentra muy deprimida con todo esto.- y realmente ambos lo estaban. Sentían que traicionaban a su amigo y así lo hacían, no sabían cómo mirarle.

El otro guardó silencio, Sasuke quería antes que nada decirle la verdad por eso no lo había interrumpido. Por más que le dijera que ya no importaba tanto todo aquel asunto este querría disculparse.

-Sucedió la semana pasada. Sakura y yo teníamos que hacer un trabajo práctico ¿lo recuerdas? A ti te había tocado con Gaara.- Uzumaki volvió a asentir. Lo recordaba, él se había quejado con Kakashi por la forma en que había armado los grupos. No porque no quisiera hacerlo con el Sabaku, pero él prefería con la pelirrosa.

-Estábamos haciendo el informe en mi casa y en cuanto habíamos terminado una parte de este, Sakura se volvió a declarar como lo hacía como cuando éramos chicos. Me confesó que sus sentimientos no habían cambiado por mí, que seguía enamorada como años atrás. Por más que ya no se comportara como una chiquilla escandalosa por conseguir mi atención, ella aún quería lo que siempre me pedía… que fuera su novio.- Naruto bajó la mirada apenado. Ella siempre estuvo detrás del Uchiha sin importar cuantas veces éste la rechazara, realmente lo amaba.

-Al principio me negué como siempre lo hago, ya que no me atraía y estabas tú también. Aceptar no era una opción para mí… o eso creía…- hizo una pausa. –Sakura no dijo nada, sabía mi razón. Siempre supo tus sentimientos y los respetaba, pero te quiere como un amigo… fue eso lo que me confesó.-

-Eso no es nada nuevo, Teme.- rió recordando todas las veces que se declaraba a la pelirrosa de pequeño y esta como de costumbre le ignoraba. Era bueno que en este momento fueran grandes amigos.

Si poder contenerlo el azabache esbozó una sonrisa, Naruto volvía a llamarlo por ese apodo que le había puesto desde pequeño, eso quería decir que aún eran amigos.

Naruto notó ese cambio en el Uchiha y también en el tono normal con que le había hablado. Lo perdonaba de eso estaba más que seguro.

-Ya no hay problema… olvídalo Teme. Siempre supe que no tendría a Sakura.- dijo luego de unos segundos de silencio. –Si tu también la quieres, no hay de qué discutir.-

Sasuke lo miró sorprendido y más aún cuando el rubio le sonrió mostrando los blancos dientes.

-Lamento el escándalo que te hice esta mañana, me agarraste por sorpresa.-

-Eres un gran amigo ¿lo sabes, verdad? Naruto- dijo el Uchiha riendo de medio lado. –Pensé que no me perdonarías.-

-Que poco me conoces entonces.- se burló este acercándose y golpeando el hombro de este en gesto cariñoso.

Sasuke le devolvió el gesto y poniendo una mano delante de los dos, habló.

-¿Amigos?- Naruto miró la mano extendida delante de él, y con una sonrisa la estrechó.

-Nunca dejamos de serlo.- cogió con fuerza la mano del otro moviéndola de arriba hacia abajo.

-Me alegra oír eso… dobe-

Si, las cosas volvían a ser como antes. Aunque no hubiera pasado mucho tiempo de aquella pelea, ambos sentían que había pasado mucho y al no tener la compañía del otro por más o menos seis horas.

Ya volviendo como antes, el Uchiha se ofreció a ayudarlo a terminar de limpiar el salón para así volver rápido a sus casas, cosa que el Uzumaki aceptó y entre risas y bromas, ambos terminaron el trabajo para luego ir directo hacia sus hogares.

Para el día que siguió fue el turno de Sakura de hablar a solas con el rubio y disculparse, aunque Naruto entendió que no tenían que disculparse, no era la culpa de ella no amarlo ¿no?

Así que luego de una larga charla entre ellos, la Haruno abrazó con fuerza a su amigo diciéndole que si ella no se hubiera enamorado del azabache, seguramente lo amaría a él. Cosa que al rubio le causo gracia y molestó un poco a la pelirrosa con eso.

Pero por lo menos lo peor había pasado, como solía decir Minato a su hijo: "Esto pasará y tu pecho se calmará". Eso sí que era verdad. Al principio se sintió muy mal por la noticia, pero ya se encontraba mucho mejor aunque si le incomodaba un poco cuando los veía juntos. Pero él ya había aceptado ese hecho asique no había vuelta atrás y no era la clase de persona que retira lo dicho.

Él era Uzumaki Naruto, hijo de Minato y Kushina Namikaze, y deseaba la felicidad de aquellos que amaba, y si Sasuke quería pasar el resto de su vida con la pelirrosa, lo aceptaría mostrando su mejor cara aun que le doliera en el alma.

Agradecía internamente por los fabulosos amigos que tenía porque, luego al otro día al ingresar al instituto con Sasuke a su lado, todos lo habían defendido por la decisión del Uchiha y él tuvo que calmar las aguas diciéndoles que no había problema y que perdonaba al azabache, que ya todo estaba arreglado y que volvía a ser como era antes.

Todos se disculparon con el azabache por haberse entrometido de esa forma en la relación de ellos dos y volviendo a conversar, ingresaron al instituto como amigos.


N/A: Lo sé…. Estuvo corto y medio vacío este chapter, pero les prometo que el que viene va a tener mucha más acción.

Les agradezco por haberme dejado reviews, eso me hizo que actualizara antes…. Gracias!

Bueno yo sé que ustedes ya quieren que Sasuke termine con Sakura para poder quedarse con Naruto, pero ténganme paciencia, que el que primero se tiene que dar cuenta de sus sentimientos es Naruto y después el Uchiha. Me la voy a pensar bien para que queda realmente bueno, si?

Bueno, como dije antes gracias y nos vemos en la próxima! (no dejen de comentar).