"EL PLACER DE HACER LO INCORRECTO".

Mi nombre es Edward cullen, y mi trabajo es ser asesino. Te preguntaras si me arrepiento de ser lo que soy. Quieres saber la verdad?, si?, pues no, no me arrepiento de nada de los trabajos que he hecho, yo solo les doy su merecido alas personas que se lo merecen.

"TRABAJO, ES TRABAJO"

Mi nombre como ya lo mencione es Edward cullen. Y al igual que mi hermano Emmett soy asesino justiciero, o bien como lo quieras llamar, a mi me da igual.

Tengo veinte años, y ha esta escasa edad ya asesine a mas de cincuentaicuatro personas, hoy era viernes, pensé que tendría el dia libre, para poderme dedicar un momento a la música, que se me olvidara lo que he hecho por un momento, pero mi tranquilidad se vio interrumpida por una llamada.

-si, amaro? – pregunte

-Evan, necesito de tus servicios –me llamo por mi nombre de asesino, con su muy "común" tono acido.

-que necesita señor? –dije con tono desanimado, hoy enserio quería dedicarme a mis cosas en mi departamento.

-quiero que vengas a mi oficina en cuanto antes, tengo un trabajo para ti.-finalizo, colgando el teléfono

Amaro era mi "jefe" empecé a trabajar con el cuando tenia diecinueve años, yo ya era caracterizado por se uno de los mejores y por lo que se de ese alemán, el solo tiene a los mejores. Aunque me molesta trabajar para el , me tengo que aguantar Emmett me recomendó con el y a mi hermano Emmett no lo puedo decepcionar.

Sali de mi departamento y subi a mi volvo plateado, para ir a su oficina, quince minutos mas tarde ya estaba ahí. Cuando entre me dio un aroma, y no era precisamente de hombre, era de mi mujer, olía a fresas y fresias, lo ingnore tal vez llevo a una puta a su oficina con tal, no le gustan los amores "duraderos" solo polvos.

-que trabajo tiene para mi? –pregunte con desdén

-un asesinato, como siempre –dijo con una sonrisa

-oh, -dije acercándome a su escritorio – de quien?

Saco un folder de su escritorio y me lo tendió, y yo lo tome.

-vete, lo matas, y regresas a mi oficina –dijo

-esta bien.

Sali de su oficina y fui a mi volvo, abrí el folder, se suponía que tenia que matar a un sujeto saliendo de un restaurante alas 7 p.m., me diriji al restaurante, era elegante por lo tanto no había gente en el estacionamiento.

Baje de mi auto a esperar, cuando por fin salió como alas 7:15 p.m., tome mi arma una PT-8O, una arma limpia, el trabajo era sin complicaciones, como la mayoría de ellos. Todo iba ala perfección, pero algo salió mal, el tipo estaba muerto… pero no por mi, ni por mi arma. Subi a mi auto y Sali de ahí tendría que explicarle esto al imbécil de amaro

Porque no hace esto el?, ah si porque para eso estoy yo.

Cuando llegue a su oficina toque la puerta y entre

-lo mataste? –pregunto

-no, exactamente, pero esta muerto –dije con indiferencia

-y como esta eso? – dijo con un astivo de enojo

-lo que pasa, es que fui, y cuando lo iba a matar, le dispararon…

En ese momento, tocaron la puerta.

-adelante! –grito, y de pronto entro una chica, muy, muy guapa, tenia el cabello color marrón y ojos achocolatados. Mis ojos se abrieron como platos y mi boca se abrió en una ligera "o"

-lo mataste? –le pregunto ala chica, no se a que se refería

-si – contesto

-perfecto! –exclamo amaro –bueno Issah, el es Evan.

-mucho gusto –le conteste ofreciéndole mi mano

-ajam! –dijo volteándose a ver al jefe

Eso me hizo enojar un poco, como se atrevía a despreciarme de eso modo?, amaro saco unas llaves de su escritorio y dándonoslas.

-y esto, para que? –pregunte

-son las llaves de su departamento, vivirán juntos mientras trabajen para mi.-contesto

-que?!, yo no voy a vivir con el! –exclamo exaltada, me dolió que digiera eso

-ni, yo con ella – le dije defendiéndome

-oh, si lo aran! –le grito el jefe – además no estarán solos tendrán vecinos, que se dedican a lo mismo, ahora largo!, sus cosas ya están allá –nos grito casi nos saca a patadas de su oficina.

-esta bien me largo de aquí,-dije irritado

-la dirección es; weyside # 33, departamento AB, pronto ira alguien para darles indicaciones de lo que tienen que hacer.

Por cortesía le ofreci a Issah llevarla hasta alla

-quieres que te lleve? –pregunte con mi voz atreciopelada

-no, gracias guapo – me contesto, para después irse rápido al estacionamiento

Wow, la chica me dijo guapo, como si no lo supiera. Subi a mi volvo y me fui al departamento, cuando llegue metí mi auto al garaje de los departamentos, ya estaba acostumbrado ha hacer este tipo de cambios. Cuando llegue me di cuenta de una cosa que me dejo muy pensativo.