¡Hola mis bonitos lectores!
Primero solo les quería agradecer por todo el amor que recibió esta historia, fue muchisimo más de lo que me esperaba.
¡Espero que les guste el capítulo de hoy!
"Ichimatsu" El embriagante y áspero sonido de su voz acaricio mi corazón retozando mi cordura. Tentando los vestigios de mi voluntad "Mantente así un poco más" Sus manos apresaron con fuerza mi rostro recorriendo mis pómulos hasta llegar al puente de mi nariz, cubriendo mi vista del mundo, impidiéndome vislumbrar el lugar al cual me arrastraba "No se vale hacer trampa" Reí con curiosidad al percibir sus dedos jugueteando entre mis pestañas. Él era realmente infantil.
"Recuérdame el motivo por el que te estoy haciendo caso en esto" Por más que me removí entre sus brazos en busca de mi libertad esto fue en vano "No me agradan las sorpresas" Aquella frase salió insegura y tiritona al igual que mis piernas cuando a ciegas tropecé con una bajada de barro y hierbas.
"Porque en el fondo te gusta que te arrastre a mis locuras" Él no lo vio pero rodeé los ojos fastidiado ante su soberbia "Además dicen que un paseo en medio de la noche es lo más romántico que un hombre puede hacer por su pareja" Sus brazos se tensaron con brusquedad ante mi burlona risilla.
"Quizás" Sus dedos se deslizaron al costado de mi cuello haciéndome temblar "Pero no en plena noche" Mi cuerpo por inercia se aferró a Osomatsu en busca de seguridad al no saber donde debía seguir pisando para no caerme en ese endeble terreno "Ni mucho menos a ciegas"
"Supongo que esta es mi versión de romance" Con ese coqueto susurro en mi oreja escogí dejar de pensar y consentir que sus piernas fueran mis guías y sus palabras la oración que alumbrara mi camino en aquella inmensa oscuridad.
No supe cuánto tiempo Osomatsu me arrastro desde el instituto hacia lo que parecía ser una endeble colina guardada en el rincón más recóndito de la ciudad. Lo único que me importo fue que a través del fino espacio entre sus dedos pude bañarme con los tonos rojizos del atardecer, sonreír con el melancólico morado de la bruma y suspirar cuando el mundo se envolvió en una gruesa capa de brea adornada por las lágrimas del sol.
Aunque nosotros nos conociéramos desde hace bastantes años y lleváramos varios meses de noviazgo jamás me podría acostumbrar a esta extraña y empalagosa faceta de su personalidad. Que esa mirada escarlata fuera capaz de derretir las espinas con las que me rodeaba y mover los hilos del chico que pretendía sostener la Luna, es algo que no me dejará de asustar.
"Ya casi estamos acá" Mis mejillas ardieron al sentir como su nariz se acomodaba entre mis cabellos para aspirar sin pudor de estos "Dos pasos más" Con el ceño completamente fruncido lo obedecí, intentando mantener el equilibrio en una especie de subida mal construida.
"¿Ya?" Tan pronto balbucee aquello sus manos se retiraron de mis ojos.
"Ya" El de arrogante sonrisa me presento con orgullo la noche en su máximo esplendor "¿Qué te parece?"
"Si querías ver las estrellas lo pudimos hacer desde tu casa, no era necesario tanto" Me arrepentí al haber matado la ilusión que reflejaban esas cándidas orbes con mi sarcasmo. Siempre acababa apagando lo que me mantenía con vida.
"Pero mi querido Ichimatsu, esto no es solo ver el cielo" Él se acomodo en un rincón de la hierba con las piernas colgando en aquella insegura pendiente "Esto es ser dueños del mismo cielo"
"¿Sabes?" Una sonrisa torcida fue lo que dibuje "Lo cursi no se te da" Aunque dije aquello no pude evitar reír por ese dulce e impropio gesto antes de apoyarme a su lado. Osomatsu tan solo chasqueo la lengua abrazándome de los hombros, ignorando la incómoda y agresiva manera en que me removía.
"Y yo que quería hacer algo lindo por nuestro aniversario" Abrí mis ojos de golpe al igual que mi boca. El aire se me escapo.
"¿Ya se cumple un año?" Mi cara me quemo por su mueca de altanería y burla "¿Tanto te he soportado?"
"Hieres mis emociones" Sus expresivos y mentirosos ojos fueron cerrados por sus largas pestañas, mientras él se llevaba de manera dramática una mano hacia el pecho "Tanto que yo me esforcé en esta planificación para que ni lo valoraras"
"¡Sabes que soy una mierda con los detalles!" Le di la espalda frustrado sin saber bien por qué "Para mí no es tan sencillo esto ¿Sí? No me pidas un gesto de regreso" Mi labio inferior tembló. Suspire sabiendo que aún me era infernal predicar el arte de la sinceridad "Me asusta un poco tener una relación"
"Eres tan lindo" Antes de que pudiera reclamar percibí como su sucia y rasgada chaqueta escolar se posaba sobre mis hombros.
"¿Qué diablos te?" Su dedo contra mi boca me silencio.
"Deja de pensar tanto las cosas y hacerte dramas mentales por nada" Los desordenados cabellos de su flequillo fueron removidos de su rostro por culpa de la fría brisa nocturna "No hice esto para que me devolvieras el gesto, lo hice para que se te quitara la amargura un rato y te despejaras" Con sumisión baje la nuca "Maldición, eres tan difícil de leer. Si fueras más abierto serías más normal" Le gruñí al percibir como su mano ascendía sobre mi muslo.
"Eres un estúpido de mente pervertida" Bramé sin apartarme de su lado. Dejando que esa sudada y fea prenda me protegiera.
"Tal vez" Musito por última vez "Pero soy a quien escogiste" Con esa frase él desapareció con los lamentos del viento para dejarme solo, aún cubierto por su chaqueta.
Pronto todo a mí alrededor se volvió a oscurecer desamparándome en el olvido con esas amargas palabras. Hace diez años nosotros éramos una pareja anormal y rota; destruida, marginada socialmente y defectuosa. Pero aún así, para mí, Osomatsu y yo significábamos perfección. Porque las opiniones ajenas no importaban sí lo tenía a él escudándome. Hoy no puedo decir lo mismo.
"Qué bello es el comienzo" Musite con melancolía observando aquella sucia y vieja chaqueta olvidada en un rincón de mi armario "Que repulsivo es el final" Maldecí arrojando un par de camisas al azar hacia la maleta que me encontraba haciendo.
En mi juventud no valore estos vergonzosos y torpes gestos. Solo los llegue a extrañar cuando él ya no me los regalo y fue muy tarde para pedirle una explicación.
"¿Aun estás haciendo la maleta?" Cada uno de mis músculos se tensó al percibir como sus dedos subieron destilando malas intenciones por mis hombros "Te estas demorando demasiado"
"No es como si me emocionara mucho este tonto viaje" Como mecanismo de defensa golpeé su mano bailando sobre los trozos de nuestro amor. Su expresión de desagrado me congelo.
"Entonces ¿Por qué vas?" Mis mejillas ardieron por mis infantiles motivos, aun así sostuve la mirada simulando seguridad.
"Me gustaría integrarme bien al equipo de la escuela" Fruncí el entrecejo por su estruendosa risa. Yo mentía realmente mal "¡¿Qué es tan gracioso?!"
"¿Tú, el chico más antisocial que conozco quiere conversar por voluntad?" Osomatsu se limpió de forma dramática una lágrima que se la había escapado de tanto carcajear "Sí claro, y yo no te conoceré, amor" Antes de que pudiera reaccionar él me atrapo en contra del closet de nuestra habitación elevando mi mentón "Puedes decirme cosas lindas de vez en cuando"
"No sé de qué hablas" Él no me permitió bajar la mirada.
"Si no me querías dejar ir solo porque me ibas a echar de menos, me lo puedes decir, no me enfadare" Mis manos apretaron su camisa con frustración. Solo atine a fruncir las cejas.
"Sigues siendo un estúpido" Su sonrisa altanera se ensancho.
"Es parte de mi encanto, cariño" Su aliento a tabaco acaricio mi nariz, sus adictivos y venenosos ojos me atraparon en un hipnotizo trance. Pronto solté mi agarre para enredar mis brazos alrededor de su cuello y acercarme hacia sus labios, fundiendo ambas agitadas y necesitadas respiraciones en espera de un toxico beso que jamás llego. Osomatsu con una indescifrable expresión me aparto tomándome de la cintura, disculpándose en silencio con un "Te espero en el auto"
"Lo sabía" Musite para mí mismo recogiendo los trozos de mi corazón.
Osomatsu al ser el entrenador del equipo de basquetbol estaba obligado a acompañarlos a cada partido y actividad extracurricular que se les presente. El director queriendo que este año ganaran las regionales les pago un campamento de tres días con los mejores especialistas del cual mi pareja no pudo escapar.
Y aunque lo último que habría deseado era pasar mi fin de semana con un montón de mocosos criticones "Yo me ofrezco a acompañarlo como todos los años" Ese irritante chico de mirada rosácea me obligo. Su relación era un verdadero fastidio, él jamás había mencionado al dichoso y amado profesor de artes. Es el mismo diablo en silueta angelical.
"Solo son dos noches" Me repetí cual mantra tomando mi pequeña maleta, caminando al auto en busca de paciencia.
El transcurso hacia la escuela fue una densa niebla de concreto creada por el forzado y tajante silencio. Mi pareja incomoda trato de encubrir lo que ocurría por su mente con el irritante sonido de la radio mientras yo no podía evitar ahogarme al saber que era el único culpable por el que las cosas acabaron de esta trágica manera. Yo tuve un lindo amor, un mejor amigo quien me apoyo al estudiar medicina, una roca angular, y ahora seguramente lo mantengo atado por lastima. Patético.
"¡Osomatsu!" Al llegar lo primero que escuchamos fue el efusivo y chillón grito de emoción del maestro de artes. El de mirada rojiza no dudo en salir del vehículo para abrazar al de facciones delicadas quien con burla río. Sin duda él era el mismo diablo.
"Te ves muy emocionado para ser solo un viaje escolar" Con un caminar firme, tratando de lucir erguido fui a marcar territorio.
"Creo que no nos han presentado formalmente" Su aniñada sonrisa ocultaba unos sedientos y peligrosos colmillos "Soy Todomatsu, el maestro más amado del lugar" Apreté mis puños al observar como el susodicho se apegaba al pecho de Osomatsu con cierto aire de recelo. Este drama escolar no acabaría bien para nosotros.
"Ichimatsu" Bufe cruzando los brazos con fastidio "El nuevo enfermero" Rechazando su mano con una descortesía que ya había adoptado.
"Pero que pintoresco personaje han traído" Mis dientes rechinaron a causa de su burlona risilla "Espero que nos llevemos muy bien"
"Yo también lo espero" Pronto respirar comenzó a pesar y las máscaras enseñaron sus primeras grietas.
"Qué bonito es ver a todo el equipo reunido" Cada uno de mis poros se erizo ante la galante y áspera voz del hijo del director "Me sorprendí cuando te ofreciste para venir con nosotros, incluso llegue a pensar que era un rumor, pero me alegra que te estés integrando" Atsushi sin mi permiso colocó su brazo sobre mi hombro para regalarme una sonrisa de casanovas de comercial.
"Soy el único miembro nuevo este año después de todo" Gruñí por lo bajo ansioso por la fastidiada mirada del de rosa "¿Tú también vendrás hijito de papá?" El más alto acaricio mi cabeza con una afinidad que no existía. Su reacción dulce e interesada me incómodo, pero no más que la mueca de desagradado del más joven.
"Alguien tiene que supervisar que los niños estén bien" Todomatsu bufo indignado escondiéndose detrás del de sarcástica sonrisa "Supongo que tú y Osomatsu al ser tan buenos amigos se sentaran juntos en el bus y compartirán habitación"
"¡No!" La extraña pareja intercambio una expresión desafiante "Él ira conmigo"
"Pero" Antes de que Osomatsu pudiera reclamar, el hormonal maestro lo tomó de la mano para meterlo a un gigantesco autobús escolar de gastados neumáticos y neurótico conductor.
"Todomatsu es todo un caso" Su ceño fruncido se relajó, una tímida y aniñada sonrisa acompaño el armónico sonido de un suspiro de nostalgia. Su expresión parecía ser un cuadro de incertidumbre y desamor "Supongo que iremos juntos, entonces" Más que una pregunta fue una declaración "Te espero adentro"
"Claro" Balbucee confundido por su afilada risilla.
¿En qué diablos me estaba metiendo?
Antes de que pudiera dar un paso en su dirección un grupo de atléticos mocosos me atropello para llegar al vehículo con sus costosas maletas, ansiosos por poder escoger asientos, y empezar lo que para mí simbolizaría un martirio. En medio de la turba de escolares un par de brazos se aferraron con timidez a mis los hombros en busca de captar mi atención, con dificultad entrecerré los ojos fijándome en el chico de llamativo uniforme y brillante equipaje. Realmente doloroso.
"¿Vendrás?" Su mirada zafiro desprendió un brillo que hasta entonces me era desconocido. No comprendía su felicidad.
"Pidieron voluntarios para el campamento así que" No supe que más explicar.
"It's perfect, my Karamatsu boy" Mi boca se deformo "Así podrás ver lo bueno que soy anotando y hacerme barra en los partidos"
"¿Sabes? A nadie le gustan los chicos presumidos, Kusomatsu" Me mordí la lengua al haber llamado con semejante falta de respeto a un estudiante, controlar mis barreras seguiría siendo un imposible "Lo siento yo no estoy acostumbrado a lidiar con menores, necesito tiempo para adaptarme" Él pudo armar un escándalo por culpa de mi torcida y desagradable personalidad, no obstante, al contrario de todas mis expectativas tan solo rio.
"No es el apodo que me hubiera gustado, pero" Él repentinamente lucia apenado "Si me lo das tú está bien"
"¿Pero qué?" No pude preguntar cuando él me guiño un ojo antes de hacer un gesto de susurro con su dedo y subir al autobús. Era bastante irritante verlo "Como sea" Bramé entrando para arrojarme al lado del hijo del director.
Como era de esperarse Atsushi me ignoro todo el viaje hojeando sin interés una revista de novedad escogida del montículo del bus al azar. Riendo con lo que pretendía ser casualidad cuando el maestro de ojos rosados se paseaba delante de nosotros intentando captar su atención. Era evidente el desagrado que le provocaba a Todomatsu verme junto al hijito de papá, y aunque yo estaba cansado de desencajar donde mis manos tocaran y ser el veneno de las cínicas lenguas decidí darles de que hablar siguiéndole el juego de amistad.
Él no me pregunto mis motivos ni si había descubierto lo que parecía ser ilusión por el más delicado, tampoco me importo su indiferencia. Pero aquella tarde, después de varias horas escuchando canciones de moda por esos irritantes adolescentes y soportando estruendosas peleas de pareja, Atsushi encontró un cómplice para molestar a su platónico amor.
En medio de la tarde el autobús frenó frente a un gigantesco complejo con bastas cabañas de madera y dos canchas olímpicas deseando ser estrenadas por las gastadas zapatillas de los alumnos. Karamatsu ignorando las instrucciones de su entrenador me sacó antes del vehículo hacia uno de los gimnasios para hacerme una demostración personal de sus dotes.
Nunca lo confesaría en voz alta, preferiría morir hundido en un mar de brea antes de hablar pero el de resplandeciente mirada y teatral hablar tenía talento nato para el basquetbol. No pude evitar quedar pasmado por la naturalidad de sus movimientos y maravillado por su trabajo en equipo. Él fue la razón por la que me quede toda la tarde en aquellas canchas mientras el resto desempacaba, la misma razón por la que Osomatsu se apartó.
"El equipo es muy bueno ¿Cierto?" Mi piel se erizo ante ese empalagoso tono de voz. Con un fingido desinterés voltee la nuca sin moverme de la banca para encontrarme con un par de territoriales ojos rosáceos "¿No te molesta si te hago compañía?"
"De hecho sí" Solté un gruñido de defesa al ser ignorado. Apartándome un par de centímetros de mi asiento para evitar contacto con Todomatsu.
"No tienes porque ser tan arisco conmigo" Risa más fingida jamás se escuchó "Osomatsu me ha hablado bastantes cosas de ti"
"¿Qué clase de cosas?" El más bajo centro su atención en mi pareja mientras esté entrenaba al equipo de Karamatsu. Una tenue capa de vergüenza adorno mi rostro cuando él me saludo con afecto a la distancia.
"Muchas cosas" Mi atención volvió sobre él al percibir atisbos de agresión "Ichimatsu yo he sido amigo de ese idiota desde hace varios años, me importa más de lo que te puedes llegar a imaginar y" Mi estómago se revolvió al ver como se mordía el labio inferior volviendo a sellar un gran secreto "Y no me gusta verlo mal"
"¿Insinúas que yo lo pongo mal?" El maestro de artes enseguida regreso a su frío y defensivo semblante.
"Insinuó que quizás alguien lo haría mejor" Arqueé las cejas fastidiado. Me enfermaba que externos especularan sin conocimiento de las espinas que pise para poder estar a su lado.
"Y ese alguien serías tú" Clavé mis uñas con impotencia en las palmas de mis manos por culpa de su enfermiza risilla "¿Acaso me equivoco?"
"Más equivocado no podrías estar" Se mofo arreglando un corto y lacio mechón detrás de su oreja, esquivando mi mirada con aires de superioridad "Pienso que si te importa una persona la debes anteponer a tus propias necesidades"
"No pareces ser un altruista"
"No lo soy" Una media sonrisa se formó sobre sus finos labios "De hecho soy bastante egoísta"
"Es un tanto cínico pedirme algo que no harías" Todomatsu rio con amargura encogiéndose de hombros.
"Puede que lo sea" Cuando nuestros ojos se encontraron los deseos de gritarle cesaron al encarar a la misma melancolía pintada sobre un enigmático mar de confusión "No te estoy diciendo todo esto porque tenga un interés oculto, sin embargo, Osomatsu en verdad me importa"
"No es lo que tus acciones me dan a entender" El chico escondió sus orbes con sus rizadas pestañas antes de levantarse liberando un agotado suspiro.
"Cree lo que se te dé la gana" Sus blancas manos se posaron sobre su cintura "Pero si yo te lo hubiera querido quitar lo habría hecho hace años, cariño" Todo mi ser se congelo con esa declaración "Por cierto, me sacrifique para compartir cuarto con Atsushi esta noche con tal de que ustedes arreglen sus asuntos" Con un último movimiento de manos y contorneo de caderas él se despidió.
"¿Asuntos?" Murmulle fijando la mirada en las marcas de zapatos que se le habían hecho a la cancha bajo techo. ¿Desde cuándo yo y Osomatsu teníamos asuntos pendientes? ¿Por qué soy el último en enterarme de que estamos tan mal?
¿Por qué él sí lo sabe?
Me removí los cabellos de la frente con frustración antes de irme a medio partido hacia lo que suponía sería nuestra habitación. Esas escarlatas son lo único que he conocido, a quien he seguido por una década y a quien pretendía amar mil años más. Incontable noches de pasión, sedientos besos de amor, lágrimas tatuadas en el cuerpo. Si lo dejo ir no me quedara nada, no seré más que una basura no combustible desechada al tener la palabra "Defectuosa" Escrita con sangre en la frente.
No me detuve ni mire a nadie hasta llegar a mi modesta habitación, omitiendo el espacio de Osomatsu me arroje sobre la primera cama deseando que este primer horrible día se terminara. Me quede horas en aquella posición con el rostro en contra de la fragante almohada y el corazón en la garganta, podría haberme quedado días, inclusive una eternidad de no ser por el crujir de la puerta advirtiéndome de un visitante en mi infierno de lamentos.
"Oye" No me moví ante su agitada voz "Te fuiste de repente" Tan solo me encogí sintiéndome patético "Pensé que te estabas divirtiendo al ver a tu novio trabajar por primera vez"
Por como el colchón se hundió supe que él se había recostado a mi lado, su mano trato de revolver mis cabellos solo para recibir una arisca y ácida reacción. No sabía cuánto tiempo llevaba en esta batalla sosteniendo nuestro amor. Solo sabía que estaba agotado.
"Te vi hablar con Totty" Eleve ligeramente el mentón del cojín sin llegar a verlo "¿Qué fue lo que te dijo para que te pusieras de ese modo?"
"Nada importante" Un brusco agarre tomo mis mejillas forzándome a sucumbir dentro de sus orbes.
"Dime la verdad" Insistió "¿Te dijo algo raro?"
"No" Mi labio tiritón me delato "Solo no me agrada"
"Es lindo que te pongas celoso" Su sarcástica y despreocupada sonrisa regreso con ese estúpido gesto de apoyar un dedo bajo la nariz "Aunque ese no es motivo para enfadarse conmigo"
"Osomatsu" Su expresión fue un poema para mí "¿Debería sentirme celoso de alguien?"
"¿Que?" Su nuca se ladeo "No entiendo"
"No comprendo que es lo que está pasando con nuestra relación, todos parecen saber que hay algo mal en ella excepto yo" Mis hombros perdieron fuerza y solo se dejaron caer en contra del respaldo de la cama "¿Qué es eso que está mal con nosotros? ¿Qué hice para que te apartaras así?"
"Ichimatsu" Aunque él me llamo y acuno mi pómulos entre sus manos "No imagines cosas por favor" Pese a besar mi frente con el brillo de un enamorado y envolverme en versos dignos de un juglar "Todo está bien" No me pude tragar esa perfecta actuación.
"Solo dime" Estábamos a una palabra de caminar descalzos sobre los trozos de un toxico amor "¿Hay alguien más?" Ambos sabíamos que la respuesta era redundante.
"No" Después de todos, esos ojos jamás me pudieron ocultar la verdad.
"Necesito ir a tomar aire" Susurre arrastrando mis pies por las ásperas alfombras del cuarto, tratando de salir con el orgullo hecho mierda de la habitación.
"¿A dónde vas?" Él pudo haberme agarrado del brazo para frenar mi huida, contradecirme con una melancólica sinceridad, refugiarse con un chantaje, sin embargo, no hizo nada más además de preguntar. Ya ni siquiera valía la pena pelear.
Con un sinfín de emociones prisioneras de mi pecho me fui de la cabaña que se nos había asignado cuidar para buscar un solitario rincón entre las áreas verdes que ofrecía el lugar, deseando cavar mi sepultura para no volver a despertar.
Cuando llegue a los límites del plan que pago la escuela me recosté sobre la húmeda hierba observando las mismas estrellas que hace diez años con tanto júbilo me hicieron sonreír. Fue mi culpa, jamás le pague las risas que me sacó, no lo apoye lo suficiente, no fui atento. Tenía una infinita lista de motivos y defectos por la que este romance fracaso.
Yo no era el más cariñoso ni expresivo, siempre me encontraba de malhumor, era agresivo, estoico, no lo acompañaba a apostar, cuando trabajo medio año de rescatista tan solo me burle de su sueño, pero aun así…Percibí como un diminuto rastro de tristeza se deslizo por mis mejillas para perderse con el rocío del pasto, con vergüenza apoye mi mano sobre mi frente recriminándome estos repulsivos lamentos.
Pero aun así yo estoy enamorado.
"¿Sensei?" Mis ojos ardieron por la brusquedad con la que me limpie las lágrimas, con el ceño rígido y la mandíbula tensa fulmine a mi irruptor.
"¿Qué mierda estás haciendo acá?" Mande al carajo mis políticas de buena educación y respeto estudiantil. El de mirada azul confundido retrocedió "Los mocosos deberían estar durmiendo, tu hora ya pasó"
"Lo iba a hacer pero" Su entrecejo se relajó al analizar mi expresión "Cuando estaba terminando de enseñarle a jugar a un compañero te vi venir para acá"
"¿Por qué tan masoquista para seguirme?" Pude percibir como las espinas a mi alrededor me asfixiaban incrustándose en mi cuerpo "Lo último que necesitaba era la compañía de un idiota que no sabe nada" Incrustándose en mi corazón.
"Porque parecías triste" Me encogí sobre la hierba, apoyando mi rostro sobre mis rodillas al escuchar su caminar aproximarse "Y me preocupe" Karamatsu ignorando mis infantiles berrinches se sentó a mi lado acortando todo espacio entre nosotros, tomándome de los hombros en un cálido abrazo.
"¿Qué crees que?" Mis reclamos perecieron entre mis labios cuando volteé y una extraña estática entre nosotros reino.
"No me gusta verte triste" Mis piernas se estremecieron con su abrigadora sonrisa "Sé que nos conocemos desde hace poco y tan solo eres un funcionario de la escuela, pero me agradas"
"Eso se escuchó más patético de lo que me habría gustado" Pese a hacer burla de sus palabras y risa de su personalidad, Karamatsu parecía genuinamente contento por escuchar mi pesada y venenosa risa. Él me aterraba "¿Qué acaso no tienes amigos de tu edad? ¿Tanto irritas a tus compañeros?" Lo debía apartar.
"Soy bastante popular" Su tono arrogante provoco que mi estómago fuera inundado por las nauseas "Tengo un gran grupo de amistades y muchas Karamatsu Girls"
"¿Entonces?" Por primera vez me relaje protegido en ese agarre.
"Dentro de ellos no hay nadie como tú" Mis mejillas cosquillearon hasta arder por esa ridícula confesión junto a una extraña y pesada explosión en mi pecho. Sus ojos parecieron devorar con intriga mi expresión al acercarse rosando con su aliento mis labios, fundiendo ambas respiraciones, cubriéndome con el perfume que desprendía su piel.
"Esa es una forma muy dolorosa de decir que no tienes amigos" Brame esquivando esas profundas orbes de mar.
"Eres la primera persona sincera que conozco" La noche se apagó para él entregándole su único reflector "Yo en efecto tengo cientos de amigos, sin embargo, a veces yo" Pude ver como aquella galante máscara se fracturo "A veces me siento como el hombre más solitario de la Tierra" Para dejar expuesto al frágil niño en su interior.
"¿Porque?" Me regañe mentalmente por la curiosidad que exprese. Dentro de cada adjetivo del diccionario sinceridad habría sido el último con el que me definiría.
"Mis padres cuidan bien de mí, Choromatsu hace lo imposible por ser mejor y darme un buen ejemplo, Jyushimatsu me anima constantemente, no obstante, ellos jamás me dicen las cosas como son" Él lucio más pequeño con aquella confesión "Sé que estamos económicamente mal y por eso casi nunca los veo, que la beca de mi hermano mayor peligra, que el pequeño no quedo en el equipo de baseball y aun así nadie me lo dice por miedo a que me afecte"
"¿Y tus amigos?" Por un instante las espinas me dejaron respirar para preocuparme por alguien más.
"Sé que mis compañeros me buscan por algún interés. Porque soy el capitán del equipo, tengo buenas notas, o es fácil hablar conmigo" La ironía a él no le sentaba "Esta bien, no me molesta que me usen si eso los ayuda"
"Yo" Me mordí el labio sintiendo el peso de la culpa por los insultos que liberé.
"Tan solo trato de ser el mejor para probar que soy fuerte, probar que puedo ayudar, realmente lo intento" Sus puños se cerraron sobre sus pantalones de tela brillante "Aunque nunca llego no dejo de intentar porque realmente quiero que los demás cambien su manera de tratarme" Ahora él era quien se encontraba encorvado apoyando su mentón sobre sus rodillas con la melancolía destilando de sus poros "Me gustaría encontrar algo real, alguien con quien me pueda equivocar y me diga las cosas de frentón"
"Hey" Me sorprendí por la impropia dulzura con la que mi mano acaricio su hombro "¿Qué te parece si soy tu primer amigo de verdad?" Su pintoresca sonrisa renació con esa endeble frase.
"¿Lo dices enserio?" Aunque mi mente me gritaba que me debía retractar, que lo más prudente sería empujarlo para huir hacia ningún lugar, mi cuerpo solo reacciono.
"Enserio" Nuevamente mi cara ardió al ser analizado.
"Gracias" Karamatsu no se atrevió a acercarse más al haberlo fulminado con la mirada "Ichimatsu" Pero aquello no fue necesario para desarmarme con la amigable manera en que pronuncio mi nombre con su áspera y juvenil voz.
Aquella noche le di un nuevo significado a las estrellas e inicie un chispazo que después no fui capaz de apagar. Aquella noche empezó la batalla en busca del rol protagónico.
Primero voy a responder sus hermosos reviews:
ExplosiveCoffee: Quiero que sepas que antes de que mi cuenta viviera yo me leía Omega Housewife así que en resumen, te amo y me emocione como no tienes idea al ver que te había gustado. Enserio muchisimas gracias -, para mi significa un mundo que lo leas y si, puede que salga un poco más lento pero también me gusta que las cosas pasen de forma más creíble.
En los siguientes días va a haber un giro que provocara ciertas emociones (Más ambiguo no pudo ser el spoiler) Aunque Karamatsu ya se ve emocionado.
Mil gracias por leer 3 3
CreppyCupcake: A mi también me encanta este au, y al menos yo no encuentro mucho de ellos ;-;.
Osomatsu tiene sus propios motivos que involucran a cierto chico (Creo que te imaginas quien es) Pero eso se sabe más a fondo en el siguiente capítulo. Jajaja Atsushi se respeta, ay no sé, solo me gusta mucho este personaje y como queda con Totty, te daré más AtsuTodo especialmente a ti.
Kara es dolorosamente brillante e Ichi...tiene un mundo de imaginación pero al final por tsundere solo deja salir agresión.
Mil gracias por haber leído y comentado y también por lo que dices de mi escritura, que amor. Te envió un abracito acosador 3 3
Lizz972: Oso, jajaja espera a que vea como se comporta con Choro (Usted si me entiende)
Lo siento si hasta ahora he puesto mucho de OsoIchi, es como para hacer la transición, pero ya en el siguiente te dare más de tus amadas parejas y pues pronto pasara algo que se interpreta como declaración de guerra.
Muchas gracias por leer 3 3
matsucolor (Guest): Que amor! MUchas gracias! Me alegro de que te haya gustado como va la historia y que no se te haga muy densa mi redacción porque tiendo a irme a la larga, es un alivio saberlo.
Kara es hermoso, Kara es vida, es amor (Notece que soy Karamatsu Girl) pro bueno, él sera quien saque a Ichi de todo esto, aunque en teoría solo es el comienzo.
MIl gracias por leer 3 3
Ahora sobre el fic...
El siguiente capítulo se vera más de Osomatsu para que se comprenda también sus razones para actuar así, se vean sus relaciones con los demas y no encerrarlos en una visión.
No se cuando les subire el capítulo pero será en menos de cinco días.
Espero que les haya gustado, ojala comenten y mil gracias por haber leido 3 3
