FIOLEE – Spice

Si después del primer capi no vieron la canción, se las vuelvo a recomendar. Espero no haber tardado mucho. Me parecio que para que se entendiera mejor la historia tomaría la perspectiva de "punto de vista", asi que como ya di el de Marshall, aquí viene el otro:

Fiona

Estoy sola en tu cama en medio de la madrugada. Y me preguntó qué haces y en qué brazos estas. Y yo que me había escapado de mí casa un rato para verte, no es la gran cosa ya que vives al lado, pero ni aun así te he encontrado. Seguro estaba con alguna chica, dios sabe dónde. Marshall, siempre haces lo que quieres, nunca te preguntó nada, yo sé que todas ella sólo son diversión.

Pero conmigo eres tan distinto. Por qué me ignoras tan sólo a mí? no puedes ver lo que siento por ti. Ahora empezaba a jugar ya mis cartas. No creía que podía ser directa con él. Sabía lo que hacía siempre que no estaba en casa; yo era algo ingenua pero no estúpida. Y él siempre me mantenía al margen de todo. Siempre cuidadoso de no darme indicio de nada. Pero ahora yo había visto mi oportunidad. Haría que lo entendiera, que dejara de andar probando a una y otra; lo haría entender que sólo yo lo podía saciar.

Me salí de su cama, y fui a mi casa. Ese día le tenían que tomar una prueba ya que faltaba muy seguido a las clases. Su asiento estaba en la ventana así que estaba segura de que me vería.

Gracias profesor Gumball. Él era mi perfecta oportunidad. Había llegado hacia sólo unas semanas. Era la clase de persona que a Marshall no le agradaba, demasiado caballeroso. Pero era el príncipe que toda chica sueña con tener. Me le acercaba y le sonreía, estaba al máximo atenta en sus clases, y como ya estaba en último curso, para salir de la preparatoria, no me rechazaría tan fácil por ser su alumna.

Hacia unos días atrás me había separado de mi "mejor amigo" que estaba conversando con unas chicas y me fui directo a hablarle al profe Gumball que justo estaba pasando por ahí, tenía la excusa perfecta de una tarea en la que quería pedirle ayuda. Después de eso, noté como Marshall había empezado a mirar mal al profe, pero me hice la tonta. Ese día había encontrado al profe después de clases en el centro comercial y le rogué que se tomara unas fotos conmigo, debí haberle gustado mucho al profe pues la foto salió perfecta.

No sé cómo serán las cosas con otras personas que se llaman mejores amigos pero yo y Marshall nos teníamos la confianza de entrar uno en la habitación del otro, aunque el otro no estuviera, y quedarnos ahí esperando, hasta dormir si queríamos. Imprimí y coloque la foto que me tome con el profe justo en mi mesa de noche. Junto a las otras dos fotos que tenía con Marshall. Me sentía bien mirando esas fotos de antaño. Comparado con lo que ahora estaba haciendo. Ayer había caído muy bajo.

Para salir de la preparatoria desde la sala de música, se tenía que pasar por nuestro salón de clases. Me quedé conversando con él profe Gumball. En principio estaba inseguro de acercárseme tanto, pero yo lo jalé hacia mí. Estaba sentada sobre una de las carpetas y abrí las piernas para que se acercase a abrazarme como quisiera. Marshall se había quedado ese día a practicar un rato en la sala de música y tendría que pasar por ahí. Deseaba provocarlo, probar a ver si hacia algo. Realmente yo no era así, pero tenía que probar cosas nuevas a ver si eso hacía que se fijara en mí. Me concentré en que el profe se quedara cerca mío el mayor tiempo posible. Pero llegué a ver a Marshall irse por la ventana de la puerta del salón. Nos había visto. Y aunque no hubiera hecho nada, estaba segura de que no lo olvidaría. Lástima que lo siguiente no lo vio.

Después de eso el profe me besó. Cerré los ojos para no pensar en lo que estaba haciendo. Y ya que me había besado, proveché a pedirle que me recogiera después de la escuela al día siguiente. Sé que algo tan vacío no es suficiente, pero me moría de ganas por sentirlo en mí. Y si este era el juego que mi mejor amigo jugaba, yo lo jugaría también.

Al día siguiente las primeras horas de clases las teníamos con él profe Gumball. Vi a Marshall arreglando unas cosas en su casillero pero pase rápido de ahí en dirección a las clases, tenía que mostrar mi entusiasmo por esa clase. Mi mejor amigo no vino a esa clase, conociéndolo, seguro no quería verle la cara al profe, esas serían sus palabras, entonces si le había afectado lo que me había visto hacer ayer, de algo había valido la pena. En el receso me lo encontré en las escaleras.

-Marshall- lo llamé- dónde estabas?

-Me dio flojera entrar a clase, así que me fui a la biblioteca a dormir un rato.- si claro, pensé, habían muchas probabilidades de que hubiera hecho más que dormir en la biblioteca, pero me hice la tonta.

-Cuando no tú. Ahora ya no te dejare escaparte.- le dije tomándolo de la mano y llevándolo al salón de clase. Atesoraba los ratos que podíamos conversar sólo los dos. Le hable de lo que se había perdido en las clases. Marshall era muy listo, le aburrían las clases y bastaba con que yo le contara lo que se había hecho para que él estuviera al día.

Las clases continuaron y la profesora le pidió a Marshall y a otros compañeros que se quedaran después de clase. Ya sabía para que era, aun a varios profesores les sorprendía como el playboy de la escuela podía tener tan buenas calificaciones cuando faltaba a clase. Me salí rápido del salón apenas tocó el timbre de final del día. Me crucé al salir con el maestro Mentita que les iba a tomar la prueba extra. Era un interesante apodo el que le habían conseguido a ese profe, y era verdad, porque siempre tenía olor a menta; que colonia extraña usaría.

En la puerta de preparatoria me estaba esperando Gumball. Levanté la mano, para saludarlo y él hizo lo mismo, fui directo a él y lo bese antes de subirnos a su carro e irnos. No fui capaz de ver si quien yo quería me había visto pero por ahora el plan parecía ir bien. Fui al cine con el profe. Comimos algo y luego me fue a dejar en mi casa como todo un caballero. Sentí pena de estar usándolo de esa manera. No se lo merecía. Por instante desee sentir verdadera atracción por Gumball. Sólo por un instante. Él no era mi tipo.

Cuando se fue mire hacia la casa de Marshall. Estaba todo oscuro. Su padre era una gran persona y siempre iba a cada viaje que lo mandaba su jefa, alias: la madre de Marshall, esa señora me daba miedo, no era mala, pero intimidaba, supongo que esa debía ser la personalidad de la gran jefa de una empresa. Por eso no había nadie que controlara las horas de salida y llegada de mi mejor amigo. Entre a mi casa y Cake estaba ahí terminando de preparar la cena. Me dijo que se tenía que ir temprano al día siguiente y yo tenía que levantarme temprano por mí misma. Que flojera. Cuando fui a dormir volví a ver las fotos de la mesa de noche. La que me tome con el profe la deje ahí pero las otras dos las cogí y las mire por largo rato antes de dormir.

Escuche a Cake cuando serró la puerta al irse por la mañana. No quería levantarme aun. Entre dormida y despierta me pareció oír leves pasos. Abrí un poco los ojos y sólo vi la cara de Marshall delante de mí al tiempo que cubría mis labios con suyos. Sus movimientos eran suaves y agiles, era mejor de lo que había probado con Gumball, apenas pude responder un poco cuando se separó de mí, me miro confuso un momento y luego se fue. Estaba tan sorprendida que no pude detenerlo, ni decir nada. Pasó un minuto antes de que reaccionara y dijera:

-¡Sí!- aún no estaba segura pero estaba feliz. Mi alocado plan había funcionado.

Por ese rato mientras me cambiaba, me la pasé feliz. Recordé que de pequeños ya nos habíamos besado, fue una ocasión cuando me comí el último dulce que él quería. Puso cara de empezar a llorar y antes de tener que aguantarme su llanto lo besé dándole el dulce que ya había puesto en mi boca, "ahora más te vale que no llores", fue lo que le dije.

De seguro faltaría las primeras horas de clase. Pero vendría después a darme la cara. No sé cómo era él con "las otras" pero a mí siempre me daba la cara cuando hacía algo. Todo el caminó me la pase pensado que podría decirme cuando me viera. Había estado feliz pero no podía estar segura de que no se arrepentiría y me diría "Fue un error, sólo somos amigos". Decidí dejarle una nota para hablar con él a la salida. Tenía que actuar como si nada hubiera pasado. Le preguntaría por qué hizo lo que hizo y según eso actuaria. Él llegó en el primer receso y yo actué como si fuera cualquier otro día. Al segundo receso fui a caminar un poco para reunir valor y encarar a quien yo tenía que encarar.

Sabía que él profe Gumball estaría solo en la sala de profesores las últimas horas de clase. Le dije que tenía que hablar con él. Le dije que no podía seguir saliendo con un profesor, que estaba mal. Me preguntó entonces porque me le acerque en un principio. No le di una respuesta concreta. Y aunque él pareció entender noté la decepción en su mirada. Luego de eso me fui a la azotea a esperar el fin de las clases. Había hecho lo correcto. No podía seguir jugando con ese profe, era buena persona y no se lo merecía.

No tardó mucho en sonar la puerta de la azotea al abrirse después de que tocara la campana de salida. Le sonreí e inmediatamente él se abalanzó sobre mí jalándome hacia él. Cuando me di cuenta estábamos los dos en el suelo. Sólo lo mire, esperando una respuesta por su manera de actuar. Entonces mis ojos se abrieron de par en par al verlo llorar, bueno, no llorar precisamente, pero una lágrima había caído de él hacia mi mejilla. Marshall no soltaba una lágrima a menos que algo realmente importante lo ameritara.

Lo había conseguido.

Levanté una mano hacia él, lo abrasé como pude y él me correspondió. Me sentí un poco mal por haber llegado a ese extremo de hacerlo llorar pero igual sonríe mientras lo abrazaba.

Lo había conseguido. Ya no importaba lo que me fuera a decir, ahora no lo iba a soltar.

Segundo capi listo!

El ultimo es un epilogo y este si lo pondré en muy pocos días.

Gracias a Lukaluka night fever, maggilefay, NessaAbadeer, blackoctubre, ZoweyConito, Mel Escobedo,… no saben cuan feliz me hicieron sus coments…

También gracias a los que pusieron esto es sus favoritos y en su "alert history" TTwTT