Espero que les guste y disculpen las fallas ortográficas.

Los pensamientos van en "..." y los flashback en cursiva


Deku se encontraba más confundido de lo que estaba, y como no iba a estarlo, se había enamorado de su amigo de la infancia, y ni el mismo lo entendía, como era posible? El rubio siempre lo había tratado mal, acaso era masoquista? Ni el mismo lo entendía, pero algo si sabía, de los sentimientos que tenía por el rubio no eran de amistad, siempre había pensado que si de alguien estaba enamorado debía de ser de Uraraka, pero mientras más pensaba en las palabras dichas por la castaña más pensaba en su amigo.

El peliverde aún no entendía bien sus sentimientos y pensaba detenidamente a quien debería preguntarle para aclarar sus dudas.

Las clases habían terminado y Deku alistaba su mochila para salir del salón junto a sus amigos.

-Hoy no voy a poder acompañarlos – Hablo el chico de lentes a sus 2 amigos – voy a ir a ver a Hatsume para que me ayude con una modificación de mi traje.

-Si deseas podemos acompañarte – El peliverde lo miraba emocionado, después de todo ir a visitar a Hatsume siempre era emocionante, cada vez que iban la chica tenia nuevas creaciones.

-Discúlpame Midoriya, pero me gustaría ir solo, me gustaría que fuera una sorpresa para más adelante, si no te importa – El chico de lentes los observaba con una sonrisa que solo aparecía cuando era relacionado a su hermano, entonces el peliverde entendió sus motivos y le devolvió la sonrisa.

-No te preocupes Iida-kun, te esperamos en los dormitorios, vamos yendo Deku-kun – dijo la castaña.

-S… si, "regresar solo junto a una chica" – Deku se sonrojo ante el pensamiento, después de todo aún no se acostumbraba a la amistad femenina.

Se despidieron del chico de lentes para después salir del salón rumbo a los dormitorios, mientras caminaron por el largo camino que los llevaba, la castaña decidió hablar de lo ocurrido el día anterior.

-Deku-kun… disculpa que te incomode, pero… - La chica comenzó a hablar puesto que su curiosidad era grande, estaba segura que lo conversado el día anterior lo hizo darse cuenta de sus sentimientos, o eso esperaba, para ella no era fácil ver que el peliverde estaba enamorado del chico explosivo, a su parecer el rubio solo lo haría sufrir, pero aun sabiendo eso deseaba que su amigo se percatara de sus sentimientos, quería ayudarlo; así como a ella la ayudaron a darse cuenta de sus sentimientos.

-Qu… que sucede Uraraka-san? – El pecoso aún se encontraba nervioso al caminar solo junto a la chica.

-Es acerca de lo que hablamos ayer…

El chico al recordar lo ocurrido, todo su cuerpo se tensó.

-Ya te diste cuenta verdad? – dijo la castaña con una sonrisa.

-Yo… yo… - El peliverde no podía articular palabra, su cara estaba completamente roja y parecía que le estaba comenzando a salir humo de la cabeza.

-Puedes confiar en mí, además yo ya lo sabía – dijo la castaña deteniéndose – eres muy evidente Deku-kun – intentaba contener con sus manos su clásica risa evidente.

El peliverde solo puedo observarla estupefacto.

-Pero no te preocupes… él es igual que tú, así que no creo que se halla dado cuenta - hablo la castaña mientras intentaba dejar de reírse.

El peliverde se encontraba hecho una piedra, no sabía qué clase de conversación estaba teniendo con su amiga, y más aun no entendía como era que ella lo sabía, tan evidente era?

-Co… como te enteraste? – Pregunto con nerviosismo.

-Mmmm… te lo dije verdad? Cuando uno está enamorado, solo tienes ojos para esa persona, se percata de cosas que otros no ven – hablo mientras que miraba a otra dirección.

Midoriya al entender lo que había dicho su amiga, se alteró sin saber qué hacer, e instintivamente agacho toda su espalda hacia adelante, haciendo una reverencia.

-LO SIENTOOO! – grito el peliverde mientras que la chica se sorprendió ante tal gesto y solo le brindo una sonrisa acogedora.

El peliverde alzo su vista y se encontró con la más bella sonrisa que pudo haberla dado la castaña, su amiga era hermosa y él lo sabía, pero no podía corresponder sus sentimientos, no era correcto, no si el no sentía lo mismo que ella.

-No te preocupes - continuo caminando la castaña.

-Yo hace mucho que me di por vencida – La castaña hablaba con desanimo.

El peliverde continuo caminando con su amiga sin articular palabra, la confesión que le realizo la castaña lo había dejado en shock puesto que nunca espero que eso sucediera.

-Siempre te estaba observando – sus cachetes se tornaron rosados – ahí fue cuando me di cuenta que siempre estabas observando a Bakugou, siempre era tu inspiración, así como lo eres tú para mí – El peliverde se sonrojo al escuchar el nombre de su amigo y las declaraciones de su amiga.

-Yo de verdad lo siento Uraraka-san – Deku sentía un vacío en su corazón, sentía que la amistad que había formado se estaba destruyendo, la castaña se percató del dolor del peliverde e intento cambiar el tenso ambiente que se había creado entre ambos.

-No te sigas disculpando por favor, me haces sentir como si me volvieras a rechazar – levanto su mano hacia cabeza, mientras que una gota de sudor cubría su cara.

-Quiero que sigamos siendo amigos – la castaña le volvió a sonreír.

-Yo también quiero eso! – hablo casi gritando el peliverde mientras que miraba fuertemente a su amiga.

-Gracias Deku-kun. – el peliverde le devolvió la sonrisa.

Ya estaban llegando a los dormitorios, y antes de subir por las escaleras que los lleva a la puerta principal, la castaña se detuvo.

-ME GUSTAS! – El peliverde volteo al escuchar a su amiga y vio su mirada, la determinación en sus ojos y recordó las palabras de la chica – "No te sigas disculpando" – apretó sus manos convirtiéndolos en puño.

-A MÍ TAMBIÉN ME GUSTAS! – La castaña se sorprendió y comenzó a reír, y termino por darle la espalda.

-Pu… puedes ir entrando, voy a ver si Iida-kun ya termino – al terminar de hablar salió corriendo por el camino que habían recorrido.

-URARAKA-SAN! – El peliverde quiso seguir a su amiga, pero entendió que era mejor dejarla sola, era frustrante para él, apretó los puños y entro corriendo para ir directo a su habitación.

Mientras tanto la castaña seguía corriendo, sin ver hacia adelante, hasta que se tropezó con alguien, que la sujeto de los brazos para que no se cayera debido al impacto.

-Uraraka-san? – Se escuchó la voz de su amigo de lentes.

-I… Iida… Iida-kun… - Se escuchaba la voz entrecorta de la castaña, mientras se sujetaba fuertemente de los brazos de su amigo – Yo… yo le dije… por fin se lo dije.

El chico de lentes entendió a qué se refería, ya que ese día en la hora del almuerzo, cuando el peliverde no se encontraba, la castaña le había pedido que por favor, por ese día le dejara regresar a solas con el pecoso.

-Hiciste tu mejor esfuerzo… - el chico de lentes depósito su mano sobre su cabeza, la castaña levanto su cabeza y sus ojos se cristalizaron.

-WAAAAHHHHHH! – La castaña rompió en llanto, para abrazar de golpe a su amigo, por fin podía dejar fluir sus sentimientos – yo… yo me esforcé – decía entre gimoteos – yo son… sonreí… yo quiero… yo quiero seguir siendo su amiga…

-Sí, si - decía tiernamente su amigo mientras acariciaba su cabeza intentando consolarla, y así continuaron hasta que la castaña se tranquilizó.

-Gracias Iida-kun – la chica se sentía muy agradecida por tener a su amigo en ese momento, desde hace mucho se había preparado para ser rechazada por el peliverde, pero fue más doloroso de lo que pensó.

-Estas mejor? – pregunto preocupado el mayor.

-Si… - Tomo aire llenando sus pulmones para después soltarlos - ahora estoy más calmada – se llevó las manos a los ojos, para secar sus lágrimas.

-Qué piensas hacer ahora? – El chico se acomodó los lentes, para comenzar a caminar.

-Mmmmm… ya te lo dije… quiero seguir siendo amigos… seguir los 3 juntos como hasta ahora – sonrió la castaña caminando al lado de su amigo.

-No va a ser doloroso? – Su amigo se encontraba preocupado, y quería evitar que la chica sufriera – No es mejor… darte un tiempo… - sugirió.

-No te preocupes, no va a ser necesario… siento que por fin me puedo olvidar de estos sentimientos – nuevamente respiro profundamente para después formar una sonrisa en su rostro.

Iida no puedo evitar quedar hipnotizado por aquella escena, como parecía que la castaña se fundía con el paisaje en su alrededor, el susurro del viento golpeando las hojas hicieron que se olvidara de todo, y así continuaron hasta llegar a los dormitorios.

Al llegar se encontraron con sus compañeros reunidos.

-Por fin llegan! – Grito Mina para luego acercarse a ellos.

-Paso algo? – pregunto monotamente el chico de lentes.

-Estábamos pensando hacer una prueba de valor, ya que no todos pudimos realizarla en el campamento – hablo animadamente el chico eléctrico.

-Todos van a participar, incluso Bakugou – continuo hablando Mina.

-Solo porque no tengo nada que hacer, no se emocionen idiotas – Gruño el chico explosivo.

-Aun así, que quieras participar en alguna actividad de la clase, es sorpréndete – sonrió ampliamente su amigo pelirrojo, el rubio chasqueo la lengua e iba a decir algo pero se escuchó otra voz.

-NO PUEDO PERMITIRLO! – hablo fuertemente el representante de clase mientras se acomodaba los lentes – Como representante de clase, no puedo permitir que salgan de noche por los alrededores del campus.

-EEHHHH! – se quejaron sus demás compañeros.

-Pero se escucha emocionante – Le sonrió ampliamente su amiga castaña, mientras que levantaba sus manos en puños y sus codos en la cintura.

El chico de lentes suspiro con desanimo.

-Si es solo por esta vez y prometen no meterse en problemas, lo dejare pasar– acomodo sus lentes mientras hablaba, después de todo si su amiga se mostraba entusiasmada, no quería arruinarlo, se merecía dicha distracción – Como su representante me hare responsable de la organización.

-SSSIIIIII! – Gritaron Mina y Kaminari, que eran los más entusiasmados, después de todo Iida era una molestia cuando se oponía a algo.

-Como si necesitarnos tu permiso – hablo el rubio con desafío, pero el chico de lentes decidió ignorarlo.

-Bueno, bueno ya está decidido, hay que prepararnos – dijo entusiasmada Mina y todos comenzaron a moverse.

En ese momento la castaña se percató que faltaba alguien.

-Y Deku-kun – pregunto la castaña a Asui.

-Todoroki fue a preguntarle, y regreso diciendo que participaría, pero aún no ha bajado – Al escuchar la respuesta de su amiga, la castaña pensó que por su culpa tal vez el peliverde estaba deprimido.

-Dijo que estaba arreglando su traje de héroe y que bajara cuando todo ya esté listo – Hablo el de ojos bicolor, al ver la preocupación de la chica.

-No te preocupes, estoy seguro que está bien – se acercó Iida mientras hablaba.

-Entonces acabemos pronto con los preparativos – hablo la castaña calmadamente.

Así continuaron los preparativos de la prueba de valor de la clase 1-A, el campus era lo suficientemente grande para hacer una ruta en medio de los árboles que rodean los dormitorios, Shoji y Sero se habían encargado de delimitar la ruta, una era la ruta de ida llegando a un ovalo sin arbustos donde sería la meta, y otra ruta de regreso.

Denki, Sato y Ojiro se encargaron de poner algunas trampas para asustar a sus compañeros

Ya estaban por salir cuando se ve bajar a Deku por las escaleras.

-Ya terminaste Midoriya? Justo estábamos por salir – Se acerca el chico bicolor al peliverde.

-Justo estábamos por ir a buscarte Deku-kun – Se acerca Uraraka y el peliverde se percata de la mirada de su amiga, sus ojos estaban levemente hinchados y se sintió culpable al saber lo que había provocado.

-Uraraka-san yo… - Agacho la cabeza – yo… - antes de continuar sintió una mano en su hombro.

-Uraraka, Yaoyorozu te estaba llamando, parece que quiere que le ayudes con los palillos del sorteo – hablo el chico de lentes.

-Gracias Iida-kun – La castaña se alejó de sus amigos.

-Midoriya, a veces es mejor no decir nada y dejar que el tiempo arregle las cosas – comento Iida mientras que soltaba su hombro – Tenemos que divertirnos esta noche, para eso está la prueba de valor – hablo sonriéndole, mientras que Deku le agradecía en su mente.

-Qué raro que estés de acuerdo con todo esto? – comento el chico de cabello bicolor, haciendo estremecer al chico de lentes.

-YA ESTÁ TODO LISTO! – se escuchó el fuerte grito de Mina, haciendo que todos se acercaran

-Irán de dos en dos cada 10 minutos – comenzó a explicar el representante – al llegar a la meta se encontraran estos palitos fluorescentes – Momo creo un palo fluorescentes para mostrarles – estos serán la prueba de que han completado la prueba, solo pueden obtener uno por pareja, de acuerdo a Sero no deberían tardarse más de 40 minutos en ida y vuelta.

-Ahora comencemos el sorteo - hablo Uraraka trayendo unos palillos en sus manos – cada palillo tiene un número, los numero que sean iguales serán pareja – habiendo hablado la castaña todos se acercaron a tomar un palillo.

-Ya que todos tienen un número –Siguio explicando el chico de lentes - no deben decir su número hasta que los llame para la meta, así ninguno sabrá quien en su pareja hasta antes de salir.

Todos salieron dirigidos por Sero ya que era quien más conocía el camino, era de noche y el grupo se encontraba listo para la prueba de valor.

-Espero que me toque con una chica – dijo con euforia el pelimorado.

-Conociendo tu mala suerte seguro te toca con Aoyama, jajajaja – se burló el chico eléctrico.

-Yo solo espero escuchar algunos gritos – hablo animada Mina.

-SILENCIO! vamos a comenzar– Hablo el chico de lentes – los dos que tengan el numero uno acérquense.

Quienes se acercaron fueron Kaminari y Jiro, que se quedaron mirándose por un momento al ver que eran pareja, hasta que sus compañeros comenzaron a silbar, a lo cual la chica se sonrojo.

-Parece que seremos pareja – Sonrió animadamente el chico eléctrico, mientras que la chica musical solo desvió la mirada.

-Tomen una linterna y pueden empezar – Hablo el representante y la primera pareja avanzo.

Pasaron 10 minutos y el representante llamo a la segunda pareja.

-Los que tengan el numero dos acérquense para tomar la linterna.

-Siiiii! Por fin es mi turno – hablo Mineta acercándose – quien fue la afortu…. – se quedó paralizado al ver con quien iba a salir.

-Parece que yo seré tu pareja – hablo Yuga mientras caminaba con elegancia.

-NOOOO! Es la maldición de Kaminari! Exijo un cambio – comenzó a gritar el pelimorado.

-No hay cambios, es la regla – hablo firmemente el representante y con resignación salió el segundo grupo.

Pasaron 10 minutos más y el representante llamo a la tercera pareja, esta vez se acercaron Deku y Todoroki.

-Todoroki-kun – El pecoso al ver a su amigo suspiro aliviado - felizmente eres tu – hablo con tranquilidad, ya que le asustaban las cosas de terror y tener a su amigo cerca lo tranquilizaba.

-Yo también estoy feliz de que seas tú – dijo sonriente el chico bicolor.

-Ya dejen de coquetear y continúen – grito con burla el pelirrojo, lo cual altero a Deku haciendo que se sonrojara.

Todoroki cogió la linterna y avanzaron.

Mientras tanto el rubio comenzó a echar humo por la cabeza, al saber que esos dos estaba formando pareja, estaba alterado y sus celos crecían cada segundo, por más que intentaba controlarse, al verlos desaparecer de su vista había sido su límite.

-Que siga la siguiente Pareja! – grito el rubio muy enojado.

-Pero solo han pasado 5 minutos Bakugo – Le hablo calmadamente el chico de lentes.

-Y eso que importa… que vallan de una vez si no quieres que te haga explotar – amenazo al representante, el pelirrojo al ver a su amigo decidió intervenir.

-Parece que Bakugo está ansioso por participar, porque no continua la siguiente pareja de una vez – hablo animadamente el pelirrojo.

-Pero… - Iida iba a hablar acerca de las reglas y de la importancia de ellas, cuando el pelirrojo lo interrumpió, hablando en susurro.

-Solo por esta vez Iida, no queremos que Bakugo haga una escena y los profesores nos descubran verdad? – El pelirrojo tenía razón, tener al rubio descontrolado era un peligro para todos, así que decidió hacerle caso.

-Está bien – Hablo resignado – solo por esta vez, que avance la cuarta pareja.

-Que bien, ahora si vamos Bakugou – Dijo Kirishima, ya que él tenía el número cuatro, cuando para su sorpresa se acercó Ojiro.

-Yo tengo el número cuatro – Ojiro hablo con timidez y miedo al ver la cara del rubio.

-QUEEE!? – Se sorprendió Kirishima, después de todo el jaleo que estaba haciendo su amigo, lo mínimo que esperaba era que tenga el número que estaba por salir, pero se dio cuenta que no era así.

-Oye basura… - Se dirigió hacia Ojiro y paso su mano por sus hombros para hablarle mientras se alejaba, después de unos segundos regreso hacia donde se encontraba Kirishima – Parece que se confundió, vamos de una vez – Y comenzó a correr adentrándose entre los árboles.

-BAKUGO! ESPÉRAME! – Grito el pelirrojo mientras que corría para alcanzarlo.

-"Lo ha amenazado" –Pensaron todos mientras que veían a Ojiro asustado.

El chico explosivo con todas sus fuerzas para alcanzar su objetivo, mientras su cara claramente expresaba el enojo, no entendía como era que se habían alejado tanto

-MALDITO DEKUUU! NO ME VAS A GANAR! – El rubio estaba dispuesto a encontrar al peliverde.

Mientras que el rubio se impulsaba con sus explosiones pasando todas las "Trampas de terror" pudo distinguir las sombras de dos personas que asumía que serían ese par.

-DEKU BASTARDO! No creas qu… - Se detuvo en seco viendo como las dos personas se voltearon a verlo – Que mierda hacen ustedes aquí! – Grito con enojo.

-Eso debería decirlo yo, porque vienes gritando! – hablo el pequeño de cabello morado.

-Sin nada de estilo – Yuga deposito su codo encima de su otro brazo, señalando al rubio.

-Bakugouoooo! – Llega el pelirrojo - por fin te alcanzo… - se detuvo respirando profundamente - porque corres tan rápi…

-Dónde está? – el rubio agarra con fuerza el polo del pequeño y lo levanta – Donde diablos esta Deku?

-Yo… yo no sé… - contesta un asustado Mineta.

-Cálmate viejo… - el pelirrojo intenta tranquilizar a su amigo, que parecía que iba a matar al pequeño.

-Debió pasarlos, no le he visto en todo el camino, habla bastado si no quieres que te mate! – el rubio levanto su mano libre y genero pequeñas explosiones, habiendo que el pequeño se asustara.

-Ya te he dicho que no se! – grito asusta el pelimorado con medio a que el más grande pueda cumplir su amenaza.

-No hemos visto a nadie en todo el camino, ustedes son los primeros – Hablo Yuga, esperando que Bakugo se calmara – pero… - hablo pensativo.

-Habla imbécil – hablo Bakugo soltando al pequeño y dirigiendo su atención en el otro rubio.

-Hace unos minutos escuchamos un grito – hablo Yuga mientras sudaba al hablar con el chico explosivo.

-Sí, sí, sí, parecía la voz de Midoriya – dijo Mineta mientras se levantaba del suelo.

-Creen que les haya pasado algo… - El pelirrojo hablo preocupado.

-No digas cosas absurdas… estamos dentro de Yuhei… seguro solo se retrasaron – Mineta negaba la afirmación del pelirrojo.

-Pero anteriormente hemos sido atacados dentro de Yuhei… lo mejor sería avisarles a los demás y comenzarlos a buscar – El pelirrojo estaba pensando que podrían hacer para comunicarse con los otros, ya que para la prueba de valor habían dejado sus celulares con el representante.

-Tsk… me importa una mierda lo que les pudo haber pasado – Bakugo comenzó a caminar de retorno.

-Espera Bakugou… ustedes sigan avanzando, si llegan a la meta y no esta Midoriya ni Todoroki, les informan a los demás, yo voy a regresar con Bakugou para ver si los encontramos - El pelirrojo termino de dar las indicaciones y fue detrás de su amigo.

El chico explosivo caminaba mirando hacia los lados y aunque no lo aceptara estaba preocupado, deseaba encontrarlo lo más pronto posible.

-Entiendo que estés preocupado pero deberíamos pensar mejor que hacer – hablo Kirishima mientras que levantaba sus manos hacia su nuca.

-AAHHH! Porque me preocuparía por esa mierda de Deku, no digas sonseras bastardo si no quieres que te golpee – El rubio hablaba con enojo mientras intentaba intimidar a pelirrojo.

-Lo que digas… pero yo sé que… - En ese momento los dos escucharon a alguien acercándose por los arbustos, dirigen su mirada hacia ese lugar y ven como se asoma una figura.

-Kacchan… - Los dos chicos reconocen a la persona, el peliverde se acerca saliendo de los arbustos y a su tras sale su compañero bicolor.

-Qué bueno que estas bien Midoriya… - Hablo animado el pelirrojo.

-QUE MIERDA ESTABAN HACIENDO ATRÁS DE LOS ARBUSTOS! – interrumpe el rubio, mientras que Deku se sobresalta al ver la cara de enojo de Katsuki.

-Tran… tranquilízate Kacchan… - Hablaba temblando el peliverde, y antes de que continuara el rubio avanzo hacia el dándole un puñetazo en el rostro, haciendo que el menor salga volando hacia atrás, el rubio se encontraba descontrolado por los celos.

-Tranquilízate viejo – le sujeto del brazo Kirishima.

-SUÉLTAME! – El rubio se solto del pelirrojo enviándolo un golpe que le hizo retroceder.

-Te voy a matar maldito! – dirigió sus ojos rojos hacia el peliverde que se encontraba en el piso, sujetando su rostro, en el lugar donde impacto el golpe.

-Si das un paso mas no respondo Bakugo – hablo Todoroki poniéndose delante del peliverde con las manos en los bolsillos de su pantalón y con las piernas separadas.

-BIEN! Entonces te voy a matar a ti prime…

-LO QUE HAGA MIDORIYA Y YO NO ES ASUNTO TUYO! – Grito el chico mitad hielo y fuego, sabiendo el motivo por el cual el rubio se encontraba molesto.

Las palabras dichas por Todoroki golpearon fuertemente al rubio dejándolo estático, era verdad después de todo, quien era el para exigirle alguna explicación, no tenía derecho a molestarse, sus celos siempre lo conducían a descargar su enojo hacia el peliverde sin fundamento, se enojó consigo mismo al verse tan idiota.

-Es verdad… lo que ustedes hagan no es mi problema… - le dio la espalda al chico bicolor y comenzó a caminar de regreso.

-Kacchan espera… - Se puso de pie el peliverde, pero el rubio solo lo ignoro.

Cuando Katsuki avanzo lo suficiente para ya no escuchar las voces de sus compañeros, el pelirrojo hablo.

-Estábamos preocupados por ustedes ya que nos topamos con Minera y Aoyama, pero a ustedes no los vimos, por eso retrocedimos para buscarlos.

-Lo… lo siento Kirishima-kun – Agacho la cabeza el peliverde, sintiéndose un poco culpable.

-Chicos que hacen aquí? – Vieron a dos chicas que se estaban acercando.

-Tuvimos algunos inconvenientes – Todoroki le hablo a Yaoyorozu que se acercaba junto con Uraraka.

-Me imagino… nos encontramos a Bakugo muy enojado cuando veníamos – hablo la chica de cabello azabache.

-Deku-kun estas bien? Tienes la cara hinchada? – pregunto preocupada Uraraka.

-Si… no te preocupes… pero creo que será mejor que regrese – hablo con una sonrisa.

-Yo te acompaño Midoriya, porque no acompañas a las chicas Todoroki – hablo el pelirrojo mientras hacia un puño con sus manos.

-Está bien vayan con cuidado – asintió el chico mitad hielo.

Deku y Kirishima comenzaron a caminar de regreso, mientras que sus demás compañeros continuaban.

-Cuéntame Midoriya… porque estaban detrás de los arbustos? – comenzó a hablar Kirishima

-Es un poco vergonzoso – dijo Deku mientras desviaba la mirada, pero al ver los ojos de Kirishima decidió contárselo.

-Lo que sucede es que soy… soy muy miedoso… - levanto sus manos para esconder su rostro – y me asuste por una trampa que pusieron y comencé a correr en otra dirección, Todoroki me siguió hasta que me alcanzo y luego regresamos, nada más paso – Descubrió uno de sus dedos que cubrió su rostro, para observar a su amigo.

-Jajajajaja no… no puedo creerlo…. Jajajaja – Se comenzó a reír fuertemente el pelirrojo – pero si en el campamento no tuviste miedo… y hasta te fuiste solo.

-Es que en ese momento no pensaba nada más que ir a salvar a Kouta, en cambio la situación ahora es diferente – hablo tímidamente el peliverde.

-Pero no le tienes miedo a los villanos? – continuo el pelirrojo.

-Los villanos y los fantasmas son diferentes – hizo un pequeño puchero.

-Jajajaj – volvió a reír el pelirrojo - Realmente eres único Midoriya – puso su mano alrededor de su cuello atrayéndolo hacia el – puedo entender un poco a Bakugo.

-eh? – Deku no entendía lo que decía Kirishima.

Y así había terminado la prueba de valor, los únicos que no la completaron eran Kirishima, Bakugo y Deku, felizmente no hubo más percances y los profesores no se enteraron, o más bien no dijeron nada ya que no hubo ningún accidente.

Todos se encontraban cenando a excepción de Bakugo, que ni bien había llegado se encerró en su habitación.

Terminando de comer Todoroki se dirigió a su habitación y se recostó en su cama boca arriba mirando su mano para luego acercarla a sus labios depositando un beso y comenzó a recordar.

-No sabía que fueras tan miedoso Midoriya – hablo calmadamente después de alcanzar a su amigo que había corrido sin rumbo.

-Lo… lo siento Todoroki-kun, me deje llevar – se escuchó el sonido de algunas ramas – que… que es e… e… eso? – Hablo con miedo mientras temblaba – se…. será un fantasma…

-No lo creo – Todoroki levanto una piedra y la lanzo hacia el lugar del cual provenía el ruido.

-IIIIHHHH! – se cubrió el peliverde al escuchar el impacto y del lugar salió un ave volando.

-No era nada ahora si podemos irnos – sin darse cuenta sujeto la mano del peliverde y comenzaron a caminar, se sintió tan normal caminar así, que ninguno de los dos se dio cuenta.

Caminaron hasta que comenzaron a escuchar unas voces.

-Parece… Kacchan? – Pregunto para sí mismo, y volteo a ver a su compañero, fue en ese momento que se percató que sus manos se encontraban unidas, Todoroki al ver el lugar donde se dirigían los ojos de su amigo, también se percató e instantáneamente soltó la mano del menor, agradeció que fuera de noche y que no había mucha luz, porque en ese momento sus mejillas se sentían arder.

El peliverde se encontraba sonrojado así que volteo la mirada y se dirigió al lugar del cual provenían las voces.

-Midoriya – susurro su nombre mientras besaba su mano, al recordar la calidez de la mano del peliverde sintió nuevamente que sus mejillas ardían, el chico mitad de hielo se sentía flotar y a pesar de no verse el rostro sabía que estaba sonriendo, aquellos sentimientos que tenía por su amigo estaban creciendo.


Gracias por leer! si les gusto déjenme un comentario, me encantaría saber sus opiniones.

Bye bye.