Darkness Over Eden
Chapter II Inventio
"En el centro del universo, en el punto más alejado de Dios, entre los hielos que envuelven las sombras, está Lucifer, emperador del reino del dolor, sacando medio cuerpo fuera de la superficie glacial."
La Divina Comedia
Se encontraba sentada en un sillón viejo y mugriento, los resortes se le incrustaban en el trasero y en las piernas, pero ella no prestaba atención a la incomodidad, contemplaba sus manos; las uñas llenas de suciedad. Un ruido sordo y ella se estremeció, obligándose a no levantar la mirada, a no girar la cabeza.
- - De pie, tus vacaciones aún no terminan- escuchó decir en tono monótono a Kurenai, que venía acompañada del hombre con tapa boca- ¿A dónde la llevarás?
- - Omotesando- fue la escueta respuesta de Kakashi.
Cerró los ojos sintiendo las lágrimas acumularse, las uñas sucias se enterraron de nuevo en las palmas de las manos, la empujaron dentro del apartamento, y ella ya no pudo detener las lágrimas. La escena era surrealista; un departamento de paredes y muebles blancos, con accesorios plata y rojo, con hermosas vistas del exclusivo barrio y la belleza se empezaba a difuminar al reparar en las botellas de licor y los envoltorios de cigarrillos. Tirada junto a un enorme sillón blanco una mujer en medio de un charco de sangre, del otro lado dos mujeres semidesnudas con hematomas en los brazos y cuerpo, con los ojos vacíos mirando a la mujer en el suelo. Y ella quiso gritar, llevarse las manos al cabello y tironear de él.
- - ¿Y Nara?- preguntó a Kakashi sin dirigirse a alguien en particular, una de las mujeres titubeó.
- - Le hemos llamado hace 10 minutos.
Kakashi tiró del cabello rosa de ella y le susurró al oído- Dejemos de perder el tiempo, esa puedes ser tú- señaló con la cabeza a la mujer en el suelo- Regresarás hoy a Red Hall y será mejor que te portes como se espera de ti- dijo en un tono de voz normal.
Y un escalofrío la invadió, sabía que era el momento de dejar de jugar, los mandos de Uchiha se habían cansado de darle el recorrido por el lugar, suponía que había visto suficiente de los horrores que le podían esperar. Lamentablemente así era, estaba lo suficientemente traumatizada como para querer y poder luchar contra Uchiha, si le estaban dando a escoger la mejor puerta a un círculo del infierno, la escogería.
Escuchó como entraban al departamento, el hombre de coleta y semblante aburrido se acercó al cuerpo ensangrentado y frunció el ceño. Ella abrió los ojos grandemente al ver como Temari abofeteaba fuertemente a las mujeres.
- - ¿Saben cuánto les costará esto?- murmuró enojada Temari- Kawaki, sácalas de aquí.
- - El departamento fue alquilado por el senador "N"- informó Nara de manera casual- Tendremos que informarle a Uchiha- dono.
- - ¿Cuánto cobrábamos por ella?- preguntó Kakashi, sacando el iphone del bolsillo de su pantalón negro. Ella reprimió un sollozo, esas personas estaban hablando de otro ser humano como si nada, como si una mujer no estuviera muerta en medio de la habitación.
- - 140,000 dólares por los dos meses- contestó Temari.
- - Supongo que tendré que visitar al senador… Nara, Sabaku No, es momento para que el paquete regresé a Red Hall.
- - ¿Desde cuándo no la bañan?- Temari la observaba de arriba abajo, arrugando la nariz.
- - Kurenai no vio la necesidad de hacerlo- dijo Kakashi con matiz aburrido en la voz- puedes hacerlo tú y vestirla como muñequita de pastel o alguna estupidez similar.
- - Como si a Uchiha-dono le gustarán las muñecas de pastel- farfulló Temari.
La habitación se llenaba de respiraciones agitadas y gemidos bajitos, casi como si los estuvieran conteniendo. La ropa negra esparcida, una lámpara de pie en algún rincón dando un poco de luz a la habitación en penumbras y en medio de sábanas blancas dos personas.
- - ¿Esto es demasiado para ti?- preguntó agitada y con el rostro cubierto de rubor.
Shikamaru centró su atención en los ojos aguamarina, mientras llevaba las manos a las caderas desnudas de la mujer. Sabía perfectamente que no se estaba refiriendo al encuentro que tenía lugar. Presionó las manos e hizo que su compañera descendiera totalmente sobre él, ella soltó un gemido satisfecho y él apretó los labios.
- - Estoy cansado… estamos cansados- murmuró él, mientras elevaba las caderas con fuerza.
- - ¿Qué estimulo necesitas?- Temari se llevó las manos a los pechos, masajeando con intensidad, él emitió un ronco gemido- si Uchiha-dono terminará de una vez tomando el poder- susurró ella.
- - Dejaría de ser complicado- dejó de moverse mientras sentía como se liberaba, Temari se apoyaba en sus hombros mientras movía las caderas frenéticamente, buscando su propia liberación.
El hombre se encontraba recargado en la barra del café con semblante aburrido vestido con un traje negro, veía el ir y venir de las personas en todas direcciones, rápidamente, haciendo caso omiso de todo menos de su existencia. Seres tan arrogantes e indiferentes.
Murmullos y sonrisitas tontas llegaron a sus oídos, levantó la mirada y encontró a tres asientos de él a un grupo de amigas que lo veían intensamente, probablemente estaban decidiendo quién se acercaría a saludarlo.
- - ¡Disculpa la tardanza!
- - Ya era hora, dobe- el hombre de traje, le señaló un lugar a su izquierda- Shibuya siempre es complicada, no entiendo por qué me citaste aquí.
- - Directo, siempre sin rodeos…- el rubio de mirada risueña y semblante alegre, se sentó en el lugar indicado, desajustando la corbata azul marino y desabrochando los dos primeros botones de la camisa blanca- me estoy jugando el cuello en esto, pero debes saber que han asignado a un nuevo detective en el caso "Killing"
- - ¿Debo preocuparme por un detective transferido de narcóticos?- preguntó Uchiha Sasuke con una sonrisa de suficiencia- cualquier cosa que encuentre será desestimada, te lo aseguró- hizo una pausa mientras tomaba café del vaso blanco con logotipo verde- la policía ha decaído bastante, debes cubrirte la espalda Naruto y eso es un consejo gratuito.
El hombre rubio bebió del vaso, mientras entrecerraba los ojos, pensando en lo dicho por Uchiha. Lo irritaba en sobremanera, cuando el abogado defensor tenía información a la que él no había accedido, siempre un paso adelante, sin embargo, no podía dejar de estimar y querer al hombre frente a él, creciendo, compitiendo y compartiendo juntos. Siempre estaría para él y lo protegería con todo, así como sabía que el otro haría lo mismo.
- - Dime, Naruto- Sasuke Uchiha entrelazó los dedos frente a su rostro- ¿sigues cobrando esa mierda mensualmente?
Naruto entrecerró los ojos de nuevo, esta vez prestando a atención a su interlocutor, el cual vestía un traje Armani negro de 3 piezas, camisa blanca, corbata de seda negra, zapatos de agujeta en pico y un rolex que adornaba la muñeca izquierda del Uchiha.
- - ¿Puedes dormir en las noches, Uchiha?- preguntó
- - Lo hago- contestó sin dudar- existen nueve círculos del infierno y una cantidad de puertas inimaginable para acceder a ellos.
Y Uzumaki se estremeció, desvió la mirada intentando no encontrarse con los fríos ojos negros. Siempre había sabido que Uchiha Sasuke era alguien retorcido, en la universidad habían peleado varias veces; él siempre defendiendo al pobre, a la injusticia, a la víctima; Sasuke haciendo lo opuesto… siempre en constante distensión.
Estaba sentada mientras una mujer de ojos tristes y apagados le cepillaba el cabello. Una mujer de no más de 25 años de larga cabellera roja la observaba desde un sillón gris.
- - Sólo complace a Uchiha-dono- dijo la pelirroja como si hablará del clima- trata de no fastidiarlo y jamás regresarás a China.
La pelirrosa fijó su mirada a través del espejo en la persona que le hablaba, había sido rápido, casi fugaz pero Karin lo había visto, esa luz de valentía, de querer escapar, la luz de la esperanza. Y eso enfureció a Karin, ella lo había visto y esa chica tenía suerte por eso, si hubiera sido Kakashi o Temari o Shikamaru o el mismo Uchiha…
- - Debo celebrar tu valor, pequeña perra, pero te aseguró que si no complaces a Uchiha-dono terminarás atendiendo a 20 clientes por día- escupió Karin.
Estaba furiosa con ella y con esa pelirrosa, ellos eran jóvenes aun cuando Itachi el hermano de Sasuke había caído en desgracia, por un error, por un encaprichamiento y pareciera que Sasuke haría lo mismo. Nadie lo permitiría, si debían proteger a Sasuke de él mismo lo harían; Shikamaru, Neji, Temari, ella y el propio Kakashi.
Siempre le había parecido fascinante la doble moral japonesa, siempre cuidando el orden, la elegancia, la disciplina, siempre siendo pervertidos, desviados, crueles. Esbozó una sonrisa irónica al observar al paquete de ojos esmeralda llenos de miedo. Se acercó despacio, midiendo a la joven frente a él. Un paso, dos pasos, otro más y disfrutó como ella comenzaba a temblar.
- - De rodillas- ordenó y la sonrisa se amplió al verla obedecer- Dime, Sa-ku-ra- enredó los dedos en el cabello rosa que estaba seco y maltratado- ¿Aún eres una Haruno?- la pelirrosa gimió bajito al sentir el jalón y negó con la cabeza.
Sakura tragó saliva, sin atreverse a nada, concentrada en salir lo menos dañada de esa noche. Había visto lo que sucedía con las chicas que se negaban a complacer a ciertos hombres, había visto la decadencia del ser humano. Y frente a ella estaba de nuevo ese ángel caído, el cual se sentaba en el sillón gris arrastrándola con él, dejó de sentir el dolor en su cuero cabelludo, con un brusco movimiento la sentó en su regazo, comenzando a besar su cuello y moviendo las manos por todo su cuerpo y el instinto de supervivencia afloró de nuevo, comenzó a removerse tratando de alejarse, a gritar la palabra no. Segundos después la tiraban en la cama y le abrían las piernas sin compasión.
- - No más consideraciones- sentenció Uchiha, mientras se acomodaba entre sus piernas- tuve un mal día- se quitó el chaleco negro, Sakura consideró la información innecesaria, sin embargo, algo encajó en su cabeza, él le estaba teniendo una consideración final- Buena esclava- susurró el hombre mientras se inclinaba y depositaba varios besos en el cuello femenino.
Notas:
Ninguna en particular, espero sea de su agrado y logre un comentario o saludo.
