Título: Sexo muggle a través de una Blackberry

Autora: Fanfiker_Fanfinal

Personaje: Harry, Draco

Rating: NC-17

Advertencias: Slash

Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling, iBloomsbury Publishing, Scholastic Inc. y AOL/Time Warner Inc./i Nadie gana ningún beneficio económico con esta historia ni se infringen deliberadamente derechos de autor.

Resumen: Las reuniones siempre son aburridas y Draco Malfoy le encuentra a su blackberry una utilidad muy placentera... ha tenido sexo muggle con Harry Potter y le ha gustado.

Notas: Gracias mil por los comentarios. Como soy muy obediente, aquí está la conti. A los anónimos que no pude responderos, lo hago después del texto.


CAPÍTULO 2: DRACO Y THEO

El resto del día fue una mierda, ni siquiera volví a hablar a Blaise, y tampoco los siguientes tres días, me largué de copas con Pansy el viernes y la muy aguda supo que algo me ocurría.

—¿Qué pasa, Draco? Llevas toda la noche de un borde…

Quería contarle que estaba cabreado: primero, mi amigo Theo me anima a usar un móvil muggle para comunicarme con él; después, tengo una experiencia de sexo cibernético muggle con Potter, y por último, Blaise, como buen amigo, me revela que la idea de incluir el teléfono del cararajada en mi Blackberry fue de Nott.

Pero no, no es buena idea contárselo porque las noticias corren demasiado rápido entre los Slytherin, sobre todo cuando son amigos, y más aún si ellos tratan de buscarte pareja.

—Blaise es un mierda —fue la conclusión.

—¿Y qué ha hecho ahora?

—Existir.

Pansy se rindió.

—Vale, Draco. No vas a contármelo. Lo he pillado, llevamos demasiados años soportándonos. Pero creí que la última vez me prometiste que ibas a estar menos irascible. Podrías haber heredado el carácter de tu madre.

Si Pansy supiera... todo el mundo cree que mi madre es una esposa completamente entregada, y no es mentira, pero las paredes de la mansión tiemblan cuando a mi padre se le ocurre hacer algo sin consultarle. No deberían subestimar la herencia Black.

—Será el estrés del negocio. Me iré de viaje este fin de semana, ¿quieres acompañarme?

—¿Vas a irte solo otra vez?

Es cierto que, como niño malcriado, mis viajes acompañados de mis amigos o padres habían sido memorables, pero ahora, por algún motivo, disfrutaba más de mi compañía.

—¿Es un problema?

—Bueno… no, Draco, pero…

—Voy a la playa.

La cara se le iluminó a la muy bruja.

—¿Por qué no vas con Theo? Creo que no tiene planes.

¿Es que pretende juntarnos, o qué?

Uff… en ocasiones hay palabras que deberían estar vetadas. O nombres. Pero, hasta donde yo sé, Theo es mi amigo y estos meses atrás hemos estado saliendo juntos de marcha para divertirnos. No me apetecía nada pasarme solo el fin de semana, salvo que tuviera otros divertimentos, y no iba a pedirle nada al idiota de Potter; digamos que enterarme de que antes había "metido" su polla en Nott me bajó toda la líbido.

Como ya dije, hablar con Pansy no fue buena idea, porque el sábado por la noche, mientras yo salía para disfrutar de una noche de juerga, una figura familiar se plantó en el hall de mi hotel.

—Theo… qué sorpresa.

—No podía dejar que vinieras solo. ¿Por qué no me llamaste? Pansy dice que estás volviéndote insociable otra vez —tomé nota en mi agenda mental de darle un rapapolvo a mi querida amiga.

—Bromeas, ¿tengo que aguantar a Blaise a diario y ahora también a ti en mis días libres? —mientras salía del hotel sin esperarlo, él me alcanzó.

—¿Algo que haya hecho mal? ¿No te gusta el color de tu Blackberry? —mis amigos siempre bromeaban acerca de lo pesado que podía ponerme si algo no era del color adecuado. Supongo que hay otras cosas importantes en la vida, pero como Malfoy, también le concedo valor a eso, por principios.

—Me gusta más de lo que quiero admitir y ese es el único halago que oirás de mí toda la noche.

—Bueno, ¿entonces, qué cazamos hoy? ¿Rubios o morenos?

Miré detenidamente al chico que me acompañaba; en los días de escuela no solíamos hablar demasiado, él siempre parecía querer mantenerse al margen de mi pandilla, pero nos hicimos mayores y descubrimos que nos entendíamos mejor de lo que creíamos, incluso que disfrutábamos viendo revistas de magos masculinos. Además, él no tenía ningún problema para ligar, era un chico apuesto, sin pluma y bastante inteligente. No solía tener polvos de forma indiscriminada con nadie, por eso, el hecho de saber que él y Potter se habían estado magreando por wassap me cabreaba más aún. Empezaba a encontrar al auror bastante útil como para saber que uno de mis amigos ya se había fijado en él. Y, además, jugaba con ventaja: seguramente, dicho auror le había solicitado alguna cita, y, para mi mala suerte, Theo es de los pocos Slytherins que no se metió con él en Hogwarts, así que, ¿qué probabilidad había de que se quedase conmigo teniéndole a él? Una probabilidad mínima e infructuosa, pero que le den por culo a Potter. Él se lo pierde. Yo no soy plato de segunda mesa de nadie y por eso corté cualquier comunicación con él en cuanto me enteré de su promiscuidad.

En Brighton es prácticamente imposible irte al hotel solo; hay de todo, para todos los gustos y matices. Comencé a fijarme en tipos altos y castaños, porque, sobre todo, no quería a ningún moreno que me recordara a ese idiota, pero, al parecer, Theo tuvo más suerte que yo, y el tipo se fue con él al cuarto oscuro. Se me acercaron algunos mientras me tomaba mi mojito -una bebida muggle que he empezado a apreciar-, y entonces me di cuenta de que algo brillaba junto a la bebida aún sin terminar de Theo: era su móvil y acababa de recibir un mensaje.

"¿Encontraste a Draco?"

Oh, mi querida amiga Pansy confesando su autoría del crimen. Decidí dejarla un poco con la miel en los labios y, unos minutos después respondí desde el móvil de Theo:

"Claro que sí. Ahora estamos en un bar lleno de tíos que exudan sex-appeal y me vas a perdonar, uno acaba de echarme el lazo"

"jajaja, disfruta, tonto y olvida al auror de una vez"

¿Alguna vez has oído ese estúpido refrán muggle que dice "no preguntes si no quieres respuesta"? Bueno, pues así me sentí. Al parecer, Nott tenía cierta predilección por un auror en potencia, Pansy sabía quién era y creo que yo me estaba haciendo una ligera idea. Uno no tiene aleatoriamente sexo cibernético con cualquiera como quien come pastel de Yorkshire. Un maquiavélico plan se comenzó a formar en mi mente: Nott se había ido con el tío bueno, pero me había dejado su móvil, aparato muggle que, en ese instante estaba encontrando muy divertido, y que mi querido amigo me prestaría durante unos minutos, o lo que tardara en correrse. Tenía poco tiempo, Theo no suele entretenerse en preliminares. Con las teclas, busqué rápidamente el nombre de ese auror y le mandé una misiva inmediata por el programita de las narices.

"Estoy cachondo"

Claro, conciso y sin lugar a dudas, y sin embargo la respuesta se hizo esperar.

"Hola, (dibujo incomprensible)"

Analicé la respuesta: si había respondido, no estaba tan ocupado; al menos, no estaría follando, si no, habría pasado por alto el mensaje. Alargué mis dedos, gloria de la humanidad mágica, para responder, insistiendo. Pero, ¿qué debería decir? ¿Debería llamarle Potter o Harry? Con cualquiera de los dos nombres podría cagarla; no sé en qué términos estaba Theo con él; si le llamaba Potter y habían tenido algo más que escarceos cibernéticos, sonaría un poco raro; si lo llamaba Harry, quizá fuera demasiado familiar.

"Vamos, auror, te necesito esta noche"

Al parecer nada mejor como un buen sinónimo de "héroe" o algo así.

"Está bien, espera unos minutos y estaré contigo"

"Ve quitándote la ropa"

Algo en mí se infló; de repente, ver a tíos exudando sex-appeal y ejecutando danzas morbosas para mis ojos no era tan atrayente como molestar al Gryffindor, sobre todo cuando estaba utilizando otra identidad.

"¿Dónde estás?"

¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Piensa venir?

"Estoy en un pub, lleno de gente"

"Debes estar muy aburrido"

Mierda, esa frase la he oído antes. Menos mal que es Harry Potter y resulta bastante tarado para darse cuenta de nada.

"Te he mentido, estoy solo, en mi cuarto, y cachondo"

"Eso está mejor. Quítate los pantalones"

¿Qué se supone que responde uno? ¿Ya los tengo quitados? Menos mal que tengo inventiva.

"Mis calzoncillos están mojados"

"Oh, joder, Nott, ¿qué más llevas?"

Sentí un pequeño impulso: si se trataban por el apellido no podrían haber llegado tan lejos... ¿no?

Claro que Potter sería muy malo en la cama.

"Esa camisa negra que tanto te gusta"

Al parecer, Potter tampoco razona cuando se trata de sexo.

"Mmmm... quítatela"

"Ya sabes que es de seda y me roza los pezones. Tócamelos, auror"

"Están tan duros como siempre. Me gustan. Me estoy masturbando pensando en ellos"

Y ahora quiero pegar a mi amigo... así que tus pezones están duros... y Potter, al parecer, sueña con ellos. Empiezo a experimentar lo que les ocurría a los ingredientes de Finnigan en clase de pociones.

"Deja que lo haga yo. Sabes que tengo una lengua talentosa"

Como ocurrió la última vez, me pareció que debería escaparme a algún sitio: mi erección era evidente y entre tanto tío corría el peligro de ser arrastrado al cuarto oscuro. Y esa noche era tan patética, que prefería encerrarme en el baño con un móvil muggle. Así lo hice, dejando dinero para nuestras bebidas. En el baño, la música no taladraba los oídos y mis tímpanos parecieron agradecerlo. De todos modos, era la mejor idea, porque si Theo volvía y me encontraba con su Blackberry de color blanco en la mano, quizá diera por terminada nuestra amistad: éramos muy respetuosos con nuestras propiedades, pero claro, él aún no ha proclamado al auror como suyo, por lo que puedo poner mis garras sobre él. Solo por fastidiarle.

"Tengo mi dedo entrando y saliendo de mí, Nott. Más te vale poner algo decente o terminaré yo solo"

"Yo añado dos dedos más, auror. Eres un poco vicioso y al parecer no aprendes"

"aaaah"

Dejé el móvil sobre la tapa del váter para poder bajarme los pantalones y la ropa interior. Luego, puse mi mano a trabajar.

"Estoy frotando nuestras erecciones, Nott, como a ti te gusta"

Tomé nota.

"Sabes que sí, y... estoy a punto, voy a follarte como deseas, Potter"

"aaaah, por favor"

No aguantaría mucho más. Imaginaba a Potter con el traje de auror puesto, suplicándome que lo follara y luego lo imaginé desnudo volviéndome a suplicar. Con esa jodida boca suya abierta y restregándose sobre las sábanas. Aquella imagen me llevó al final.

La pantalla parpadeó.

"Vosotros los slytherins sois tan ardientes. Sois jodidamente buenos con las palabras"

¿Y ese repentino halago? Mi boca se curvó en una sonrisa de suficiencia y estuve tentado de responderle como Draco, pero aún no había terminado mi actuación.

"¿Vosotros? ¿A quién más te has tirado, pervertido?"

Creo que se podía adivinar cierta indignación en mi pregunta.

"¿Tú crees que alguien más de tu casa estaría dispuesto a tener sexo conmigo?"

"Creo que eres tú quien desea tirarse a medio Slytherin, auror. Has demostrado ser realmente vicioso"

"No hay muchos magos gays en la comunidad mágica y al parecer Slytherin sí ofrece esta posibilidad"

"No mientas, ya te la cascabas pensando en tus duelos con Malfoy en Hogwarts"

La pantalla tardó en parpadear, pero el idiota respondió:

"¿En serio? Exactamente, ¿qué idea tienes tú de mí? "

"Te gustaba el profesor Snape"

"jajajaja, me rindo contigo, estás chalado"

"Un chalado que te gusta"

"(dibujo incomprensible)"

Espera... me está sacando la lengua. Y espera otro poco. ¡Este idiota está flirteando con Theo, y no conmigo!


De acuerdo, no había calibrado las consecuencias, lo había tomado como un divertimento del momento, pero allí estaba Nott, una semana después de nuestra escapada a la playa, con la Blackberry en la mano, con cierto signo acusador en su rostro.

—¿Tienes idea de por qué Harry Potter está insistiendo en pedirme una cita?

Parpadeé, confuso. Pero Theo, como Blaise, es de las pocas personas a quien estar en Malfoy Manor no parece imponerles lo más mínimo.

—¿Y por qué me lo preguntas a mí? ¿Desde cuándo me has visto con ese idiota en otros términos que no sean sangrientos o vengativos?

Theo se acercó, realmente enfadado.

—Probablemente no lo estés, pero no pierdo de vista mi Blackberry, y eso me lleva a la conclusión que la única vez que lo hice fue cuando aquel rubio me llevó al cuarto oscuro y yo tuve sexo y tú no.

—No sangres, Theo. No tuve sexo porque no me dio la gana.

—Deja el teatro, Draco. Estás completa y absolutamente colado por el Gryffindor heroico desde Hogwarts —lo miré con desprecio y algo de sorpresa—. Quizá ni tú mismo lo sepas, pero así es. Por eso puse su teléfono en tu Blackberry cuando te la configuré. ¿Por qué no tratas de hablar con él a través de tu identidad, sin suplantar la de nadie?

—No seas estúpido.

Yo me había asegurado de borrar la conversación. Claro que sí, no había dejado evidencias de ningún tipo, salvo que el auror le hubiera dicho algo de la otra noche...

Theo se guardó su móvil y se cruzó de brazos, y por alguna razón su imagen resultó intimidante.

—Creo que esta conversación ha llegado a su fin. Si no quieres que sea yo quien le hable de ti al auror Potter, será mejor que lo hagas en el plazo de una semana.

Una sonrisa malvada se dibujó en mi rostro.

—¿Amenazando, Nott? No es tu estilo...

—Bueno, no, es más el tuyo, y, sinceramente, prefiero que vuelvas a ser el capullo que eras cuando estabas en Hogwarts si eso va a sacarte de la inapetencia e idiotez en la que estás porque no follas.

Ahora sí me molesté.

—¿Que no follo? Bueno, Nott, podría contar más amantes en mi currículum que tú, así que no deberías hablar con la boca tan grande.

Theo sonrió. En serio, si no fuera mi amigo ya me habría fijado en él. Tiene un brillo espectacular cuando su cerebro se pone astuto.

—¿Cuánta gente conoces que folla con cualquiera y sigue siendo feliz? ¿Cuánta?

—Blaise Zabini, Andrea Pucet, Daphne Greengrass, ¿quieres más ejemplos?

—No me jodas, esa gente es promiscua por naturaleza. Hasta sus padres recibieron una lechuza como advertencia el mismo día de su nacimiento, para prepararlos.

—¿Ahora defiendes la monogamia? —nos miramos, retadores. Me estaba sacando de quicio.

—Una semana, Draco. Por cierto, tienes que saber que él y yo hemos tenido sexo. Del de verdad. Hasta luego.

El muy gilipollas anduvo hacia la red flú de la sala y desapareció entre llamas verdes. Una oleada de rabia me recorrió por dentro. Recordé nuestra conversación a través del móvil de Theo. No le llamaba auror por respeto, sino porque le daba morbo. Odié a Theodore Nott y odié aún más al imbécil de Harry Potter.


CONTINUARÁ


Respuesta a los geniales anónimos:

Gata89: Todos sabemos que Harry hubiera estado a gusto en Slytherin. Pero él tenía demasiado miedo para reconocerlo. Y sí, Blaise tiene el récord de promiscuo mundial. Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Flororstarhotmail: Hola, flor. Dime qué recuerdos tan agradables te trae el fic. Me ha entrado curiosidad. ^^

BellatrixLestrange: Uh, uh, gracias. Espero que hayas disfrutado este también. Besos.

Keira potter: ¡Gracias! Me esfuerzo mucho escribiendo y siempre es agradable tener lectoras como tú. Un abrazo.