pokemon y sus personajes no me pertenecen, esta historia no tiene otro fin más allá de entretener.

ROJO CARMESÍ.

Capitulo II: Korrina Miles

KANSAS, ESTADOS UNIDOS. MAYO 24, 1953.

Gurkin Cornelio Miles tiene 60 años, es héroe de la segunda guerra mundial, batalló en Normandía, Francia e Italia, en la operación Market Garden y demás, miembro del cuerpo de los Infantes de marina y pionero en las operaciones tácticas hoy recibió una noticia trágica, Merrick Miles su hijo murió en la guerra de Corea. La notica devastó al aciano pero la mayor sorpresa vino cuando su nuera Corelia Miles se suicidó por la muerte de su marido, dejando a la infante de los dos, Korrina Corelia Miles huérfana de padres, ahora él, en su pequeña casa de dos pisos de madera en la zona rural de Kansas acaba de recibir por parte del estado americano la custodia legal de su nieta que hoy cumplía su primer año de edad, él y su Lucario en el rancho ese día también habían adoptado a un Riolu abandonado así que ahora había en casa dos infantes, específicamente en la sala él admira a la bebé y lee el informe que el estado remitió, Gurkin prefería mil veces tener a su nieta con él a que el estado americano se la lleve, lentamente el anciano de cabello ondulado negro y canas blanca tomó a la bebé y la acunó mientras esta dormía, en la sala, a la par que Lucario y Riolu admiraban a la nueva inquilina de casa.

Korrina tenía un año, pero Gurkin la examinaba como si fuese un enemigo, sus ojos azules recorrían a la niña que ya hacía cubierta en la cobija rosa, su piel era blanca, tenía leves indicios de cabello rubio como lo era el de su hijo antes, algo en el fondo lo hizo recordar a su hijo, muy en el fondo, Korrina era todo lo que le quedaba, un anciano de 60 años cuya esposa falleció hace años y se quedó solo con pokemon. Lentamente Gurkin apegó su frente a la suave piel de la bebé y aspiró su aroma tan suave, gustoso, se dejó llevar y volvió al antaño, a su pasado, a cuando tuvo a su hijo. El aroma suave, esa piel delicada, años y glorias que son recuerdos de un hombre de cabello canoso, entonces sintió en su bigote como unas manos aprisionaban el vello facial, cuando abrió sus ojos se encontraron con los de su nieta, inocentes, puros, entonces algo le vino a la mente, Gurkin se puso en pie y alzó a la bebé que aun sostenía con sus pequeños dedos el blanco bigote de él.

-Korrina- llamó el y la bebé se detuvo- pequeña Korrina…¿sabes?...el mundo tiene tanto para ti, pero niña, tendrás que aprender hay varias maneras de caer, la gente te dirá a donde ir pero ellos no lo sabrán, es mejor tomar todo, la gente te dice que sabe pero no te lo muestra, pero tranquila, yo ahora estoy contigo pequeña princesa yo y todos los pokemon de aquí ¿verdad?-

El tomo asiento y Lucario con Riolu se acercaron, la pequeña Riolu recibió una sonrisa de la bebe y se la devolvió, mientras Gurkin miraba a su nieta

-bienvenida a casa Kori- sonrió él.

WASHINGTON, ESTAODS UNIDOS ABRIL 1965.

La casa Blanca es un lugar hermoso, según sus visitantes, pero para una niña de 13 años es simplemente aburrido, la vida de Korrina a dado un par de vueltas.

La experiencia de Gurkin en misiones de infiltración en Europa y Japón le han colocado desde que ella tenía 6 años como líder de la CIA, Y por ende ella y su abuelo se habían mudado a Washington a vivir, en el 61 la crisis de los misiles habían paralizado al mundo bipolar, y ella como siempre andaba en la casa blanca debido a que la CIA estaba metida en el embrollo escuchó las conversaciones de su abuelo con el presidente JFK en secreto.

Los rusos son hostiles, fríos, desprecio a la vida humana, comunistas, guerrilleros sin piedad, despiadados, todo eso y mas sumada a la dura campaña anticomunista en los EEUU había inculcado a la pequeña Korrina a temer a los soviéticos, con su recién evolucionado Lucario en su pokeball ella usa un vestido blanco, mientras esperan dentro del despacho a la delegación soviética que venía a hablar sobre Vietnam y los misiles balísticos, el líder supremo no vino pero sí una delegación de sus mas fieles expertos, ella tenía su pokeball lista por si los despiadados soviéticos se mostraban sospechosos, ella estaba de la mano de su abuelo y a su lado estaba John F. Kennedy con sus mejores expertos, desde el general del ejército hasta al comisión de la NASA.

-Gurkin - llamó el presidente viendo hacia la puerta- ¿Qué sabemos de la delegación?-

El abuelo de la chica se puso muy serio

-es una unidad directamente bajo ordenes del Kremlin señor, son…- Gurkin solo bufó bajo- los Krasnyy-

-¿Krasnyy?- preguntó Korrina mientras miraba como el presidente empezaba a sudar, ella con su abuelo había aprendido a defenderse muy bien, artes marciales, manejo de cualquier arma. Por eso en la escuela la tildaban de ruda y no tenía amigos o amigas, ella podía detectar la mentira, la verdad y el nerviosismo, su abuelo la preparó bien, pero en el fondo era muy insegura.

-son la élite del cuerpo de Spetznas- empezó el presidente- es el equivalente a nuestra unidad UMBREON, son 4 héroes de la segunda guerra mundial, las encabeza la legendaria The Boss-

La niña se sorprendió, la rusa The Boss no requería presentación, cualquiera que se dedicara a asuntos militares conocía a The Boss

-¿entonces que hago yo aquí?- preguntó la niña asustada de ver a The Boss en persona

-¡Korrina!- espetó Gurkin por el atrevimiento

-Tranquilo- el presidente rio- Korrina tú estas aquí porque eres la adorable nieta de Gurkin, y según sé, el hijo de The Boss viene con ella, es un signo de paz, un soviético en la casa blanca ya es malo- bufo el presidente

-yo lo vigilaré- dijo feliz ella- cuando sea grande seré una gran agente de la unidad UMBREON y superaré a The Boss-

Los adultos sonrieron, inclusive los guardias pero el momento cambio cuando llego un comunicado al guardia mas cercano

-señor presidente- empezó- los soviéticos llegaron, son 4 y un niño, todos fueron registrados, The Boss esta con ellos, están ingresando ahora, se les retuvo a todos sus pokemon, excepto al chico que tiene un pikachu, pero él se mantendrá al margen de la reunión-

-entendido- Gurkin dio la señal- los guardias que vigilen al niño, Korrina tu serás la responsable de que este ruso no intente nada-

La niña asintió, con 13 años tenía su primera misión.

-llegan- habló el guardia

Entonces la puerta de madera café se abrió de par en par, allí estaba una rubia alta usando un uniforme café con varias medallas en su pecho, al igual que 3 hombres más, y un chico que vestía un terno negro con una gabardina y en su hombro un pikachu con un gorro de lana café con un par de agujeros que dejaba salir sus orejas y en el centro una estrella roja con la hoz y el martillo.

-Bienvenida a la casa blanca Boss- saludó JFK

-señor presidente- la sonrisa estoica de Cynthia no cambiaba- a lo que vinimos, Ash retírate-

-Pero Boss- Ash iba a protestar, a los 15 años seguía recibiendo ordenes de ella.

-Luxio- llamó ella- soy tu superior, retírate-

Ash asintió y se dispuso a salir con una reverencia pequeña

-espera- Gurkin muy serio dijo- Korrina enséñale el jardín a nuestro invitado-

Serbal y Tobías junto a Richie cruzaron miradas mientras Cynthia asentía

-recuerda Ash Amerikanskiye zhenshchiny ne khamyat (las mujeres americanas no son rudas)-

- ponimat (entendido) –

Ash y Korrina salieron de la estancia, mientras que en la sala de reuniones se sentaban a deliberar los adultos.

Los chicos caminaban ya fuera de la estancia, allí caminaron en silencio con sus pokemon atrás.

-Pokemon trener ty?(¿eres un entrenador pokemon?)-pregunto Korrina

Ash solo empezó a reír

-hablo tu idioma- sonrió- y sí, fui campeón de Ucrania-

A Korrina se heló la sangre, el soviético hablaba con acento perfecto

-¿ah sí?- dijo ella

-los americanos- Ash sonrió- tienen estereotipos muy definidos de los soviéticos-

-y ustedes – contraatacó Korrina – sobre los estadounidenses-

Entonces llegaron a un pequeño riachuelo que alimentaba el estanque de Primarinas en la casa blanca, Ash lo salto pero antes que Korrina le imite él se volteo y le extendió la mano

-la guerra ideológica no me importa-

Cuando ella cruzó sus ojos se encontraron, con 15 años Ash era solo un poco mas grande que ella, él vagamente tenía sus ojos posados en los azules de ella, ambos miraban a su contraparte, Ash se acercó Korrina peligrosamente invadiendo el espacio personal de la rubia cerca de su boca, a lo cual ella se sonrojó mucho, entonces Ash sonrió

-CIA ¿verdad?- inquirió él dándole su espacio

-¿eh?- ella estaba perpleja-

-lo sé por tu postura, la CIA entrena a sus soldados para que ataquen solo bajo ordenes directas de un superior –

-¿Qué?- Korrina sabía que eso era verdad pero aun así miro al chico y abrió los ojos al notar que siempre mantenía una mano libre, entonces

-¡KGB!- gritó ella aunque nadie la escuchó-

-exacto- sonrió él- ¿Cómo te llamas?

-¿Cómo te llamas tu?- pregunto ella mientras seguían su camino

-John Doe- rio Ash-

-entonces soy Jane Doe- rio ella- escuché a The Boss, te llamó Ash-

-es un diminutivo, mi nombre es Ashton-

-un soviético con nombre facil- rio ella- yo soy Korrina-

Ambos rieron

-¿tu abuelo es el líder de la CIA?- dijo Ash

-¿The Boss es tu madre?- contraataco la rubia

-no- Ash con simpleza respondió- pero sí-

La rubia se paralizó ante la negativa y decidió dejar el tema por la paz

-sabes- Ash se detuvo – no quiero seguir así-

La rubia e asombró cuando él le tomó las manos

-quiero conocerte Korrina- sonrió él- a la Korrina que no es una niña en la CIA-

La chica se puso roja, nadie nunca le había querido conocer, ella era ruda y miedosa, y por eso la gente se alejaba, ahora el joven del KGB soviético quería saber de ella, entonces dudo un poco

-¿Cómo sé que esto no es una treta soviética?-

Ash con pikachu se miraron y se quitaron la banda en sus pata y brazos que los identificaba como soviéticos y la guardaron en sus bolsillos, tomando un pañuelo rojo con la hoz estampada.

-hoy soy Ash- sonrió- ¿y tú?- le señaló en su collar con la bandera americana alli.

-yo…- ella le miró a los ojos y ciertamente algo ocurrió

Quizá sería porque ella era alguien marginada; o quizá la soledad en un país de dominio masculino que la colocaban como una de las pocas agentes femeninas que tenía la CIA; pero en los ojos de Ash, ocurrió un chispazo de humanidad que en el fondo ella encontró sublime, había mucho amor para dar en sus ojos, entonces, ella sabía el amor nacionalista de los rusos, por eso, al verle quitarse la banda ella entendió que estaba en serio.

Ash solo miraba los azules ojos de Korrina, ¿Qué había en ellos? Muy en el fondo una niñita que necesitaba cariño tanto como él , no es que The Boss fuese mala con él, pero el amor familiar y el de pareja te llena en formas distintas, sublimes, ya no era cuestión ideológica, solo de ser feliz.

-yo confío en ti- Korrina se quitó el banderín del collar y lo guardo- entonces…¿Qué quieres saber?-

-¿alguna vez..- Ash le tendió la mano- has jugado a las cogidas?-

Ash desde niño no tuvo muchos amigos, solo a Brock, el hijo de un médico moscovita y Misty su compañera de clases, ademas de Gary el hijo del mayor Oak, la mano derecha de Cynthia en la unidad Krasnyy Kobra. Nunca jugaba con nadie, todos los niños se le alejaban por ser el "Hijo" de The Boss. Le temían un poco. Pero aquella chica, según el veía, no dudaría no un minuto en combatirle

-"¿no hay chicas rudas en America? Creo que debes plantearte de nuevo el concepto de las agentes de la CIA Boss"-.

Korrina le tomó la mano, y empezaron a correr por todo el jardín mientras los guardias admiraban como la amistad no distinguía ideología, jugaban como dos infantes a pesar de estar en la juventud, ella lo atrapaba y el lo hacia igual, ciertamente era algo muy divertido de ver y sobre todo, Korrina Miles se estaba divirtiendo, ambos corrían con pikachu y Lucario detrás de ellos, ambos se daban la mano mientras los Strarraptor y Torterra de la casa blanca los miraban, en el rostro de Korrina se pintaba un delicado color carmesí, Ash por su lado sonreía mucho, la horas pasaron y ambos llegaron a la casa blanca y se detuvieron antes de entrar, viendo que no haya nadie Ash sacó su banda roja.

-Korrina- el la miró- ten en señal de nuestra amistad..-

Suavemente la banda roja con el martillo y la hoz fue colocada en el brazo de ella, Korrina dejó que una lagrima escapara en su rostro

-Ash…- ella susurró y le dio un gran abrazo- ten para ti-

Ella sacó su collar y se lo colocó con cuidado

-prométeme- ella empezó llorando- que a pesar de que nuestros países se odien tu y yo no lo haremos-

Un gran abrazo se hizo presente

-yo nunca odiaré lo que quiero- contestó Ash

Ambos se sonrojaron un poco e ingresaron a la estancia, donde la prensa inmortalizó el apretón de manos de la comisión soviética con los americanos, mientras que otros fotografiaron a Ash y Korrina. Desde ese día la blonda chica ha guardado la foto con cuidado, ella en el fondo sentía que volvería a ver a Ash, y estaba en lo cierto.

NEW YORK, ESTADOS UNIDOS, MARZO 5 (DOS DÍAS DESPUÉS DEL CAP II) 1975.

Una chica esta en la oficina presidencial donde una fuerte discusión entre Gurkin y el presidente se lleva a cabo

-¡Gurkin una David Crocket reventó la selva de Guyana!- espetó el presidente

-¡no podemos ir a la guerra nuclear señor Nixon!- advirtió Gurkin

-mira- Nixon explicó- desde Vietnam mi poder ya no es como antes; la CIA y el FBI no pueden controlar el ejército como antes, hablé con Breznev y colaboraremos, las demandas ya están, ellos mandarán en un mes al aprendiz de The Boss, si ella sigue allí él la eliminará y quiero que Korrina vaya, si otro incidente ocurre y él falla iremos a la guerra nuclear-

-¿Qué sucede con Clemont Meyer?- inquirió Gurkin

-que siga trabajando en el Proyecto Giratina- sonrió Nixon-Korrina en dos semanas serás la intermediaria entre la CIA y el agente que manden los rusos-

La chica asintió y procedió a retirarse, el escenario mundial estaba jodido, una desertora soviética detonó un misil nuclear portátil en la zona virgen de Guyana matando y contaminando una zona entera, los rusos fueron puestos a prueba y para probar su inocencia, la legendaria The Boss debía ser eliminada, ella abrió de su traje blanco una foto la cual guardaba con una banda roja de los soviéticos.

-"mantengo mi promesa Ash"-sonrió ella y empezó a caminar para prepararse ante tal misión.

CONTINUARÁ.