No creí volver a sentir esta punzada otra vez, el dolor de perder a una persona importante, mi clan, mi hermano.

Pero eso no basta, tendré que perderla a ella también, la persona que creyó en mi cuando me juzgaron, me equivoque una y otra vez. Sin embargo no se movió, me observo y me mostro una de esas sonrisas que utilizaba para tratar de informarme que debía levantarme.

Sus ojos jade me observaron, sus lágrimas cayeron, sus mejillas tomaron un color ligeramente rosa y de sus labios carmesí genero un susurro.

Mire sus ojos jade- Vive conmigo, Sakura.-

-Sí-susurro dándome un fuerte abrazo.

Me acerque a su cuello, inhale su dulce olor a cerezos, procedí a lamer y relamer su cuello, bese, mordí y succioné la zona, dejando una marca en su piel.

-Pero… Sasuke debo hablar con mis padres hoy, decirles, arreglar las cosas y llamarte mañana cerca de las cuatro de la tarde.

-No todos los días les dices a tus padres que te iras a vivir a otro sitio-dije recostándome en el sofá.

-Con un hombre-hablo juguetona completando la frase y pasando su lengua por mi mejilla- Sasuke-kun.

Sonaba egoísta

Muy pero muy egoísta

Sus padres también la necesitan

La quieren, más que nadie

Egoísta, sonaba aquello

Pero la quería para él

Ellos la tuvieron toda la vida

El solo pedía las mañanas

Las tardes y las noches

La vi, al día siguiente a la hora acordada, en mi coche coloque sus pertenecías, sus cosas y fuimos a casa.

Su respiración irregular, su rostro más pálido que de costumbre, desapareciendo su rubor, su color y allí me di cuenta que:

El amor sin dolor, no es amor

Dolor por tu ausencia

y por eso mismo

Necesitando tú presencia

Tú calidez, tu voz

Porque si caigo

Solo sería en locura

Locura de amor

De dolor, de necesidad

Locura provocas en mí.

No quiero verte sufrir, pero no quiero separarme de ti, por eso solo te pido que luches, por favor.

Vive un poco más

Por tus seres queridos

Por ti, por mí, por nosotros.