Siento el atraso pero estoy con los exámenes de mitad de semestre y entregando trabajos... informes... y muero... lo peor es que justo estas semanas a mi madre se le ocurrió ponerme las horas del dentista y el doctor (me receta como un remedio para la concentración)

¡Lo bueno es que para compensar hay un capitulo muuuy largo! Y ya sé que pasará después :D

Lo malo es que no sé cuándo podré subir el otro... al menos para la próxima semana no lo tendré listo porque tengo una semana un poco (muy) colapsada... y hay como un 30% de posibilidades que sea la sub-siguiente

¡Importante! Hagan como si Ludwig aparentase 11-13 años en esta parte. En la anterior tenia aprox 9-10 años.

Disclaimer: ¡Yo no soy dueña de Hetalia! Si lo fuera habría muchas insinuaciones de yaoi xD

~Pelearé por lo que es mío, cueste lo que me cueste~

Ya es de día, como siempre Gilbird me picoteó delicadamente la cabeza para que despertase. Y como siempre abrí los ojos de inmediato. Las sucesivas guerras hicieron que sea susceptible a cualquier ruido y movimiento fuera de lugar, ahora cualquier cosa que este fuera del lugar es capaz de interrumpir mi sueño.

Pero eso no me importaba en absoluto. Todo pensamiento de molestia se esfumo al ver la cara tranquila y bella de Ludwig.

El sol recién estaba asomándose por el horizonte dando una agradable y tenue luminosidad a la habitación.

Igual que cuando éramos niños no se despegó de mi en toda la noche, lo único que faltaba para completar esta imagen eran los gritos de Germania al vernos juntos, sus constantes reprimendas.

'Bueno, no más recuerdos, tengo que ir a conseguirle ropa' - Observe la situación en la que me encontraba con detenimiento. Ludwig seguía agarrado a mi camisa – 'No hay forma posible para salir de la cama con el de esta manera... ¿ahora como saldré sin despertarlo?' – suspiré derrotado al ver que la única opción que tenía era tratar de que me soltase sin despertarlo.

Mi mano tocó la suya y sus ojos se abrieron completamente dejándome anonado – '¿Desde cuándo tiene un sueño tan ligero? ¿Cómo ha cambiado tanto durante estos años...'.

Brüder?... ¿Qué pasa? ¿Y que es ese pajarito? – me preguntó extrañado y levemente preocupado.

Me fije en sus ojos. Estaban acuosos dándole un mayor brillo. Es como si tuviese un lago en ellos. Podría pasar toda mi eternidad mirando esos ojos tan... mágicos. Siento que soy capaz de transportarme al paisaje turquesa de ellos.

Brüder? - me pregunto de nuevo acercando su rostro más al mío.

Gilbird, y no me pasa nada - me paré estrepitosamente para no seguir distrayéndome – 'despierta, no tengo tiempo que perder. Tengo que hacer que Ludwig cambie de apariencia rápido, tengo que hacerlo crecer.' - Hice que Ludwig perdiera el equilibrio sin intención, cayendo de boca al colchón y un chillido de sorpresa escapando de sus labios. No pude evitar reírme ante un acto tan inocente y gracioso.

Brüder!se levanto rápido y se lanzó contra mí en forma de venganza.

¡Woah! – Me agarró desprevenido y esta vez yo fui quien perdió el equilibrio. En unos segundos mi cuerpo chocó contra el duro suelo. – Auch... – Pude notar que Gilbird me miraba desde mi almohada – 'me pregunto que estará pensando'.

El pelo rubio de mi hermano moviéndose en mi campo visual hiso que me fijara completamente en él – 'Espero que no se haya hecho daño' – Me senté de golpe y con ello Ludwig calló sobre mis piernas sin antes haberse golpeado la cabeza contra mi pecho.

¡H-hey! ¡Ten más cuidado! ¡Aún estoy encima de ti! – me recriminó.

Yo solo sonreí. – E-eso ya no importa... ¿no te pasó nada? – se acomodo en mis piernas y quedamos cara a cara. No pude evitar ponerme nervioso. – 'b-bien... tranquilo... ¡Oh vamos! ¡Acabe de dormir con él y ahora me estoy poniendo tenso solo por esto! Debe ser otra cosa... Solo es falta de costumbre, eso'.

No te preocupes… ¡Alguien tan genial como yo no siente dolor por una caída! – Una puntada en mi cabeza hiso que mi mano fuese a mi nuca – 'Auch, debería cambiar el material del suelo o al menos poner una alfombra...'

¿Seguro? - me preguntó incrédulo.

¡Pues claro! - Otra puntada más. Sentía como si me enterraran una aguja en mi cerebro - '¡Ag! Nota personal: NO GRITAR DURANTE UN TIEMPO'

Los ladridos excitados de los perros se empezaron a escuchar. Los maldije internamente. –'Valla suerte la mía. Esto es un complot del destino. O una maldita comedia donde yo soy el personaje que es constantemente es víctima de su trama' (*).

Ludwig se paró curioso y miró por la ventana. Le seguí. Lo observe detenidamente – 'Esta curado... y levemente más grande. Algo tiene que estar pasando en su territorio para que se produjese esto ¿Podría ser que mi jefe este ayudando al de Ludwig?... Tengo que averiguarlo... después de que me ocupe de la ropa de Lud...'

Me tiraron la camisa con suavidad y mis pensamientos fueron olvidados. Volaron y se quedaron en algún rincón de mi mente.

Brüder ¿Cómo se llaman esos perros? –se notaba fascinado. No necesitaba verle la cara para saber, su simple tono de voz me lo indicaba.

'Me pregunto... sentirá que ellos son suyos... o al menos alguna familiaridad al verlos... Sé que ha olvidado todo, pero... su cuerpo... ¿su cuerpo los recordaría?'

Esta nueva revelación me ha alegrado el día.

Mira, el dorado se llama Aster. De los otros dos el que tiene el pelo más largo es Blackie y por último está Berlitz. Tú les pusiste sus nombres, antes siempre jugábamos con ellos. – Empecé a recordar esos tiempos. Ah nostalgia.

Es tan extraño este sentimiento, tan agridulce. No es ni bueno ni malo, ni triste ni feliz, ni desagradable ni agradable. Tienes la presión del pecho que no te deja respirar pero una incontrolable sonrisa se queda en mi rostro, y aunque quiera no se disuelve.

Es tan fascinante.

Quiero volver a esos tiempos, pero sé que no puedo, se me es imposible.

Tal vez sea un país pero no soy capaz de controlar el tiempo. De hecho no soy tan libre. Siempre tengo que estar regido por mi jefe.

Aunque me alegra, me alegra haber vivido y poder conservar aquellos momentos.

Lamentablemente eso no sucedía con Ludwig, se notaba en su mirada gélida y su cara neutra. Sé que nunca sabré como se siente olvidar todo y después enterarme de que he vivido tantas cosas. – '¿Será como imaginarse a uno mismo pero sin sentir que es uno? ¿Como si fuera un clon quien ha vivido y no tu verdadero ser?' - O tal vez lo que tiene así a mi hermano no es eso, si no impotencia al no poder recordar - 'Lo peor es que no fue su culpa'.

'¿Qué tal ambas?'

No te preocupes, no pasa nada. Tienes que entender que nada de esto es tu culpa – Sus ojos me miraron tristes - Ya sabes, lo de tus recuerdos. No tienes que culparte por lo que está pasando. Y nadie está molesto contigo por esto… Solo míralos, ellos saben que no eres capaz de reconocerlos pero están felices ¿y sabes por qué? Porque has regresado a casa vivo y eso es lo que importa. – 'Ciento que más que hablar por los perros estoy hablando por mí' – Tú no los recuerdas pero eso no significa que ellos no te recuerden, es por esto mismo que tienes que crear nuevas memorias con ellos. No te preocupes por el pasado y solo concéntrate en lo que ya te dije, crear nuevos y hermosos recuerdos, aun más hermosos que los anteriores. – Le revolví su cabello sedoso y brillante tratando de revolverle su peinado, pero no funciono mucho.

Y qué pasa si... a pesar de todo... yo quiero recordar... – 'No'

Volver a aquella corta pero densa conversación me ponía nervioso, o aun más que eso – Lud... ayer en la noche... ¿Recuerdas que hablamos? – Sin embargo tengo que seguir con la figura de hermano mayor, no me puede pasar lo mismo que ayer. Ayer perdí el control.

Él solo asintió sin hacer contacto visual – Algunas cosas es mejor olvidarlas - forcé mi voz para que pareciese tranquila y gracias al cielo no se quebró.

Bien... – Se quedó en silencio, un largo rato.

No me molesta el silencio. Estos últimos años he estado conviviendo pacíficamente con él pero hay tipos de silencio, y este justamente es el que más odio. Cada segundo que pasa me va torturando más y más. Ese sentimiento de incertidumbre es como si me presionaran el pecho y mi cuerpo no puede quedarse quieto con lo desesperado que esta.

Tienes razón - Su voz fue como un antídoto, al instante todo desapareció y ¡Bam! Se dispara el alivio y... ¿felicidad? – Por eso – siguió Ludwig con voz decidida – por eso me esforzaré para hacer nuevos y hermosos recuerdos contigo – me miró con una hermosa sonrisa. Mi corazón dio un salto. La sangre en mis venas aumento de tal forma que mi cuerpo latía por sí solo. Sentí la necesidad de salir corriendo entusiasmado.

Gilbird se unió a nosotros y se posó en su cabello rubio mientras decía 'pio' repetidamente. Sonreí triunfante – Alguien esta medio celoso~

¡Piiii! – Me reí nuevamente –'En verdad me gustaría saber que piensa'

¡Oh! Pues claro que con Gilbird, Aster, Blackie y Berlitz también – Los cuatros animales emitieron sonidos alegres.

En eso me puse a pensar. Pensar en que tanto Ludwig es capaz de influenciarme con simples palabras... Dicen que las palabras son más poderosas de lo aparentan, que son capaces de sellar, regir, controlar las acciones de uno y su futuro. De modificarnos. (**)

Si digo que no puedo hacer algo repetidas veces me termino convenciendo de eso, y pasa lo que no quiero que suceda. Eso lo sabia... pero no que alguien sea capaz de condicionarme. Debe ser por lo importante que es Ludwig para mí.

Recién ahora me di cuenta del silencio en que habíamos entrado. Esos silencios que son agradables, donde uno disfruta la compañía de quienes los rodea.

Empecé a contemplar a mi hermano, y el miraba los perros que se habían ido a jugar entre sí.

Por cierto... ¿Por qué te levantaste tan temprano? Recién el sol está saliendo... ¿Tienes algo que hacer? – me miró cuidadosamente como si tratara de ver a través de mí. Presentí que quería ver si le mentía o no... Pero ¿Por qué?

Yo traté de ver a través de él. Un leve indicio que me dijera que pensaba. Pero esa mirada no expresaba más de lo que ya sabía – 'Mis ojos me dicen una cosa pero sé que no es así, me están engañando.'

¿Y? – inquirió.

'Tenía que buscarle ropa nueva para... ¡No! ¡No puedo perder más tiempo! ¡¿Cómo no me di cuenta antes?' - Esto me llego como un balde de agua fría. – ¡Tú ropa! ¿Cómo se me pudo haber olvidado? ¡Tenemos el tiempo en nuestra contra! - 'Tengo que focalizarme en que crezca, rápido. Necesita cambiar sino Austria... me lo va a arrancar de las manos' – Sin perder más tiempo corrí a mi armario, lo abrí sin preocuparme de la fuerza que utilicé y revolví mi ropa buscando algo que le quedase. No me preocupe de nada más que encontrar la ropa que utilizaba cuando era del porte de Ludwig. – '¡Solo necesito una mísera prenda! Aunque sea para poder salir'.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por un leve picoteo en mi cabeza. Traté de no prestarle atención pero se volvió desesperante de igual manera. -¡Ag! – Tomé lo que me molestaba con la mano y me encontré con pequeñas plumitas. – 'Gilbird' – Fue lo primero que se me vino a la cabeza.

Gilbird chilló y yo le mire curioso - ¿Qué quieres? – Recibí otro sonidito de respuesta, pero con un tono más molesto y demandante - ¡¿Qué? – repliqué levemente molesto.

Brüder! – El grito de Ludwig hiso que me diese vuelta de inmediato y contemple el gran desorden que había hecho. Todo, TODO estaba cubierto por mi ropa, incluso Ludwig.

Mein Gott – El dolor de cabeza resurgió ante tal escena.

¡Al fin! Si no fuese porque Gilbird te trajo de nuevo a la tierra esto estaría aun peor. – La pequeña bola amarilla voló de mi cabeza. Le seguí con la mirada hasta que se detuvo en el hombro descubierto de Lud.

Lud después tomó la camisa que le cubría la mitad del cuerpo y la empezó a doblar – Mira el desastre que has hecho – terminó y en un espacio que no estaba cubierto por ropa la dejo elegantemente. – 'Creo que ha estado mucho tiempo con Austria... De todo lo que podía recordar se quedó con esto... Ahora es igual de obsesionado con el orden y la perfección... ¿Qué más le habrá quedado de ese tiempo? ¿Qué más habrá aprendido mientras yo no estuve con él?'

Me hubieras dicho antes – dije en un fallido intento de defenderme.

Te llamé miles de veces... pero estabas tan absorto en tu búsqueda que no fuiste capaz de escucharme – me recriminó – 'Cierto... tengo que continuar buscando'.

Enseguida reanude mi actividad solo que con mayor tranquilidad – Errr... –escuche que dijo Alemania – ¿Qué tal si solo ocupo esto? - observé la prenda que me mostraba y me golpee en la cabeza con mi mano – '¿Cómo se me pasó ESO?'

Tenía el traje de las cruzadas, completamente blanco y con la cruz en el medio de la prenda. – 'pero ¿no le quedara grande...? En ese tiempo era mucho más alto que Ludwig...'.- Pruébatelo.

Bueno... – Me di vuelta para darle más privacidad. Para distraerme empecé a ordenar el desastre que había dejado.

Listo – Cuando me encontré con su figura se cortaron todos mis pensamientos.

Parezco niña... ¿No tienes unos pantalones o algo parecido? – Me dijo ruborizado – 'Mein Gott...' – Pude haber jurado que estaba tan rojo como él y, que si no fuera porque hice un gran esfuerzo que puse en calmarme, me hubiera salido sangre por las narices.

Se veía divino. – 'Tengo que hacer que se ponga este tipo de ropa cuando crezca… me pregunto cómo se vería'.

Lo siento, no tengo nada así – Mi voz era monótona...

Bueno... – suspiró aun más sonrojado – tendré que salir así... puedes parar de mirarme de esa forma – Me paré instantáneamente, tomé lo primero que tenía y me dirigí al baño. – 'Baño, baño, levantarse' – No podía pensar coherentemente.

¿Dónde vas? – me preguntó justo antes de que pusiera un pie fuera de la pieza.

Preparé mi voz para que así saliese lo más normal posible - Me iré a bañar, tenemos que salir – Mi voz salió nerviosa... sentí la necesidad de pegarme contra la pared. – 'Vermant (1)'

No podía mirarlo, si lo miraba no sabía que podría pasar.

E-Eh, yo por mientras terminaré de ordenar esto – escuché como caminaba por la habitación y me apresure por alejarme lo más posible de él.

Miles de cosas se vinieron a mi cabeza, pero el último pensamiento que tuve antes de entrar al baño fue que tanto se parecía Ludwig a una esposa...

¡Contrólate! - Me dije a mi mismo – Aun es muy pequeño...– Me decidí a olvidar todo y continuar con lo tenía que hacer.

En unos minutos estuve listo. Me miré, mi ropa estaba impecable. Salí y me encontré con Lud al otro lado del pasillo - ¿Q-quieres que te prepare algo? – me preguntó.

No, comeremos afuera... – desvié la mirada – 'no tengo que mirarlo directamente'.

¿Nos vamos? – me preguntó. Yo solo asentí. Dentro de mi había una lucha, de verdad quería verlo pero... lo mejor es que no.

Fui a la salida de mi casa, y escuchaba atento los pasos de Alemania - ¿Por qué utilizas esa capa? – me preguntó en un intento de romper el silencio.

Salí al exterior – Solo es mi traje – dije cortante. La verdad es que no me apetecía mucho hablar.

¿Hice algo que te ha molestado? – preguntó después. Me volví hacia a él por acto reflejo y un leve escalofrío recorrió mi espina.

No es eso – Dudoso me arrodillé y lo agarré entre mis brazos. Sus brazos rodearon mi cuello y me dispuse a caminar nuevamente, en dirección al pueblo.

¿Entonces? – nuevamente esos ojos que me atravesaban.

Nada... solo tengo muchas cosas en mi cabeza – Evadía su mirada. – 'No está conforme con la respuesta, lo puedo sentir' – Sentía como no despegaba sus ojos de mí.

¿Por qué no quieres mirarme? – Preguntó esta vez más demandante – 'no quieres saberlo...'

Suspiré y para que no hubiesen más problemas le miré directo a los ojos – 'Estos ya es mucho para mi...' – No es nada... no te preocupes – De nuevo... no le gusto la respuesta pero no dijo nada hasta que llegamos al pueblo.

Cuando llegamos note como muchos ojos observaban al objeto de mi adoración. Lo abrecé posesivamente y lanzaba miradas de muerte a todos aquellos que posaban sus ojos en Ludwig. Bueno, aquellos que lo miraban curioso no intente asesinarlos con la mirada, después de todo un niño con ropa del 1200 en el 1800 es extraño. Pero habían otros... que no tenían un interés muy sano.

Brüder... No quisiéramos llegar rápido a la sastrería – dijo en un tono medio suplicante.

Falta poco – traté de animarle. La verdad es que yo también quería llagar rápido, odio que se fijen en mi Ludwig, aun más con esas miradas tan... tan... sucias.

Apuré el paso hasta que al fin llegamos.

Abrí la puerta y bajé a Alemania – ¡Gloria! – grité apurado. No quería perder nada de tiempo.

Por el marco de la puerta apareció la rubia de siempre, con sus ojos verdes y vestido café. Cuando vio a Lud literalmente se tiró encima de él - ¡Gloria! – Esta vez grite levemente furioso.

¡Señor Prusia! ¿Cómo no me pudo haber presentado a esta lindura antes? ¿Quién es esta hermosura? – preguntaba mientras le revolvía el pelo y lo examinaba con la mirada.

¡Me alteraba! – '¡¿Cómo se atreve a tocarlo de esa manera? ¡Como si se conocieran desde siempre! ¡Y Ludwig no la aparta! Lo que pasa es que él es muy buen niño, nunca sería irrespetuoso. ¡Pero aun así!

Se nota que esta incomodo ¡Parece congelado! ¡Y hasta su cara dice lo incomodo que esta!'

Mein Gott Gloria! ¡Quítale tus manos de encima! ¡Mírale la cara! - la mujer hiso como le había dicho y me saco la lengua y... ¡Me saco la lengua! ¡Y ahora esta asfixiando la Ludwig con su abrazo! Parece una serpiente – ¡Gloria! ¡Obedece!

Tal vez seas nuestro territorio y todo pero no eres mi jefe – 'Me está desafiando ¡De entre todas las personas me está desafiando una mujer! Y no cualquier mujer ¡Mi sastre! ¡Y por mi hermano! ¡El mundo está loco!' - Te ordeno que-

Brüder... – Ludwig me habló de forma sumisa y callé al instante.

Así que es tu hermano~ No parece, él es mucho mejor que tú en todo aspecto – De nuevo ¡Porque siempre tiene que burlarse de mí! Si no fuera porque sus antepasados son amigos míos la habría exterminado al instante.

¡Ya es suficiente! ¡Vine para que le hicieses un traje no para que lo pegaras a tu cuerpo! – Me exaspere, encontré mi límite. Ya no puedo soportar que esa mujer lo toque tanto.

Tuve que intervenir, los intente separar manualmente. – '¡¿Por qué no lo deja?'

Brüder! Madam! Ambos, ya es suficiente, me van a partir en dos – Ambos paramos al instante. Ludwig suspiró, sus ojos se pegaron al suelo.

Miré a la mujer, y ella solo me sonrió con malicia mientras se cruzaba de brazos. Yo le mande una de esas miradas que intentan matar.

De verdad lo intenté, esta vez más que nunca pero no funciono. No pude matarla. Pero no me rendiré hasta que salga de la tienda.

Bien, si has venido a que le hiciera un traje entonces tendré que tomarle las medidas – Me puse tenso. Me fije en Ludwig y estaba aun peor que yo. No lo culpo, esa mujer es... es malévola, el demonio mismo. – Vamos liebling (2) - le extendió su mano. Lud lenta y dudosamente la tomo.

¡E-Espera! ¿No puedes tomárselas aquí? – dije apresurado. Ella sonrió aun más.

Pero no querrás que nuestro querido liebling sienta frío cuando se desvista – mi sangre se heló mientras la mujer decía cada palabra lentamente – ¿Y si alguien entra? ¿Me imagino que no querrás que alguien lo vea de esa forma?

¡Entonces entro contigo! – La mujer sonrió aun más.

Pero Herr Preußen (3), alguien tiene que quedarse a cuidar la entrada. Y el único que puede es usted. Como usted habrá notado mi aprendiz no está, y no querremos dejar el lugar desprotegido. – 'No puede ser. Tendré que dejarlo solo con ELLA.'

No importa, ella tiene razón – me dijo nervioso Lud.

Ves, hasta liebling piensa que tienes que quedarte – '¡Que pare con lo de liebling! ¡Tercera vez que le dice así! No es SU liebling'

¡BIEN! – Mi voz lanzó veneno, o al menos eso intenté – solo si dejas de decirle liebling.

No hay problema. – se dirigió con mi hermano al otro cuarto.

¡Y ni se te ocurra hacerle algo! – grite antes de que cerrase la puerta.

No te preocupes, nunca sería capaz de hacerle algo a mi Schatz (2) - se rió y cerró la puerta.

...

Me quedé un rato callado hasta que al fin mi cerebro empezó a funcionar. – ¡TÚ! HEXE! (4) MISTSTÜCK! (5)

No recibí respuesta. Enojado golpeé fuertemente la muralla. – 'Es una insolente, como se le ocurre ser tan falta de respeto. Qué bueno que no es un país sino buscaría cualquier forma para suicidarme. Soportarla por toda la eternidad sería terrible'.

Respiré hondo para tranquilizarme pero no funcionó. Como un perro amarrado empecé a girar por la habitación, en círculos. Fácil pude haber hecho un agujero.

'Como se supone que me voy a relajar con esa mujer y mi hermano en una habitación, a solas. Y peor aún, esa mujer lo está toqueteando. Más le vale que no le haga nada sino va a quedarse sin manos.' – me imagine la escena y sonreí sádicamente.

Los minutos pasaban, y pasaban, pero esos dos no salían – '¡Me está torturando! Lo está haciendo a propósito, mujer estúpida.' – ¡Gloria! ¡Termina rápido!

¡Deja hacer mi trabajo! – respondió desde la pieza.

No me di cuenta si alguien había entrado o no. Y tampoco me interesaba mucho, pero al fijarme en la puerta me encontré con un paquete. – '¿Qué? ¿Cuándo?... no importa' – lo recogí y lo dejé en la mesa –'se habrá acobardado al ver al asombroso reino prusiano. Soy tan reconocido que mi imagen ya habrá dado la vuelta al mundo' - me dije orgulloso de mí mismo.

¡Ya terminé! ¿Feliz? Mein Gott... No sobreactúes tanto... – la mujer salió de la habitación con un fuerte portazo anunciando su llegada, se quejaba y quejaba pero escuche la mitad de lo que decía. Mi concentré en el menor que había hecho su aparición tímidamente por la puerta y lo examine buscando algo fuera del lugar. – 'Todo está en orden, al parecer'. - Herr Preußen, haría el favor de escucharme. Tenemos que discutir de los precios en mi oficina. - el sonido constante de su zapato golpeando la mugrosa madera del suelo me desconcentraba levemente.

Bien, vamos Ludwig – Me acerque a él pero de nuevo esa bruja se interpuso entre nosotros dos.

Nein! Tenemos que hablar en privado. Y alguien tiene que quedarse cuidando el lugar – me dieron unas ganas de retorcerle el pescuezo o acuchillarla con la espada que siempre traía como nunca antes.

Hagamos esto rápido entonces – hice que en mi tono se notase el enojo que tenía hacia ella.

¡Pero ella lo ignoró!

Caminé furioso al mismo lugar por donde había visto desaparecer a Ludwig y a Gloria unos minutos antes.

Me quedé mirando por la ventana de brazos cruzados, demostrando mi impaciencia, esperando el sonido de la puerta cerrarse.

Lo escuche y me di vuelta - ¿Cuánto es? – dije cortante.

Lo de siempre, será lo mismo que un traje tuyo... pero en vez de uno te llevarás dos. Me imagino que necesitará más de una tenida para cambiarse ¿no? – 'Bien, tal vez sea muy molesta pero es astuta, al menos algo que destacarle.' – pensé sarcásticamente.

Necesito que hagas al menos 4 o 5... No, mejor 6. No quiero ninguno igual a otro y tú ya sabes, ocupa los mismos criterios que conmigo – la mujer se sentó en su escritorio y anotó en los papeles lo que tenía que hacer.

Esperé a que ella me diese una señal para irme porque no estaba muy seguro si habíamos terminado. Nunca había tenido que pedir ropa que no fuera la mía.

Deberías controlar más tus celos – me dijo de la nada.

Me quedé en blanco. Finalmente lo único que atiné a decir fue un '¿Ah?'

No te hagas el que no entiendes. Crees que no se nota, estás loco por ese chiquillo. Al fin el misterio de '¿Quién es el dueño del corazón del señor Prusia?' es revelado.

¿Es un reino como tú? Necesito que me digas... aunque es un poco evidente, después de ver la cantidad de cortadas y cicatrices de guerra que había en su cuerpo. Pero es muy pequeño ¿Es porque aun no alcanza su esplendor o qué?

Silencio. Simplemente no sabía que decir. Fue un golpe de información muy importante.

Lo tomaré como que es pequeño por lo que te dije. Tienes suerte, cuando ese niño crezca será todo un galán, y va a ser para ti por lo que he visto – rió – lo mejor es que tu podrás esperarlo todo lo que quieras, como eres inmortal...

Ustedes dos ¿son hermanos biológicos? No es que me importe ni nada (***) es mera curiosidad.

Silencio. Finalmente empecé a articular palabra – Sí... somos hermanos biológicos. Y el... es el antiguo Sacro Imperio Romano – 'pero perdió la memoria' – y ahora pasó a ser Alemania – 'espera... ¡¿Por qué le estoy diciendo todo esto?' – Ni-

Oh... me estás hablando del territorio lleno de tropas francesas – '¿Qué?' – me quedé mirándola interrogante, exigiendo una explicación – No me mires con esa cara ¿No te has enterado? Napoleón y sus tropas están en el territorio, han tomado la mayor parte de las ciudades. O al menos eso dijeron unos habitantes del Sur.

Francis, maldito – dije entre dientes – quitándome lo que es mío – golpee fuertemente la mesa en un arrebato de furia – 'Eso significa que pronto vendrá por Ludwig. A quitármelo. Sobre mi cadáver. Me las vas a pagar, me vas a pagar cada daño que nos has hecho, cueste lo que me cueste, Francis Bonnefoy'

Salí caminando rápido, y agarré enseguida la mano de Ludwig – B-Brüder? ¿Q-que pasa? ¿D-donde vamos? – me preguntó confundido. Me di vuelta y me puse a su altura. Con total seriedad le dije – Vamos por el caballo, tenemos que recuperar lo que es tuyo juntos – me miró confundido pero después con determinación – 'debe saber de alguna forma a que me refiero'.

Herr Preußen! No cree que es arriesgado que lo lleve – antes de que pudiese contestar Lud se me adelanto.

Tengo que proteger lo que es mío. Mi corazón y mente me ordenan ir y luchar a pesar de que no sé qué me pasa ni que debo defender. – Me sentí orgulloso ante tal actitud – 'Será un buen guerrero cuando crezca' – me dije.

Es hora, no hay tiempo que perder – La mujer me puso su mano en el hombro – Antes de que se vayan, dejen que al menos le otorgue a Ludwig algo adecuado para presentarse al enemigo, así no es indicado que vaya.

Ambos concordamos y Alemania corrió a cambiarse después de haber recibido el traje.

En menos de 5 minutos estaba listo.

En menos de 6 ya habíamos partido corriendo a nuestra casa.

En menos de 15 ya estábamos en mi caballo azabache.

Y en menos de 16 minutos ya estábamos rumbo a su territorio. Armados en forma de precaución, preparados para declarar la guerra y dispuestos a dar todo de nosotros.

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(*)Esto apareció en un libro que se llama 'El Túnel' de origen Argentino (bueno no como esta en el fic...) es muy bueno y rápido de leer, se los recomiendo.

(**)No me resiste. Esto lo saque de xxxHolic, de verdad le encontré mucha razón, y me pareció adecuado ponerlo en la historia

(***) Antiguamente el incesto era muy común, especialmente en la edad media con sus reyes y etc. Los de la realeza se unían entre ellos para mantener la 'pureza' de su sangre.

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(1) Vermant = Maldición

(2) Liebling = Schatz = Querido

(3) Herr Preußen = Señor Prusia

(4) Hexe = Bruja

(5) Miststück = perra

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Lo prometido es deuda, esta vez Prusia dejó de ser tan deprimido como en el capitulo anterior. Pero pronto va a volver a ese estado aunque no ha tal magnitud.

Traté de hacerlo rápido de leer, dinámico... ojalá haya resultado ^^;

En el próximo capítulo no habrá escenas de guerras... casi nada... PERO SERÁ MUY IMPORTANTE (bueno en verdad todos los capis son importantes pero el siguiente tiene harta relevancia... por ahora)

Gracias por todo los revis, Story Alerts y FAVS! Me hicieron muy feliz.

Ya, he dicho mucho!

~ Hasta el próximo capi~