*Todos los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

EL RETO DE HINATA

Primer movimiento

Paso la tarde, y oscureció; un rubio regresaba de una misión muy cansado llego a su casa, entro a oscuras y se recostó.

-Naruto-kun...

-(despertando y tallando sus ojos) ¿quién...?

Ante sus ojos una silueta en la oscuridad se acercaba, de momento desapareció, cuando se dio cuenta estaba inmóvil y atado a su cama

-¿Quién eres?

-Shhh... No vengo a hacerte daño, sino a hacerte una invitación...

La joven se acercó a él y subió a su cama a gatas acechándolo como un felino a su presa, su cabello largo con olor a lavanda caía suave sobe sus hombros rozando la camisa del shinobi, susurró en su oído

-Te haré mio…

Y desapareció, Naruto estaba impactado creyó que había sido un sueño pero al levantarse vió una nota en el piso, la levanto; olía a lavanda y se leía en ella:

"Te espero mañana

Por la noche, a la vuelta

Esta un pequeño mapa...

No pienses mal, solo

Que soy muy tímida...

Pero te admiro...

Te esperare...

Atte.

Tu admiradora secreta"

-¡Wow! ¡Tengo una admiradora!, espero que no sea una loca... Olía muy bien, su cabello era suave, su voz dulce... me sonaba familiar, pero bueno quien sabe... jeje, mañana veremos (Se duerme)

Una chica entraba rápidamente por la ventana de su cuarto.

Lo hice... pude ha...hacerlo, mi corazón va a estallar... demo... mañana como le hare... ya no puedo retroceder, el tiempo se acaba y la misión apenas empieza... (Se recuesta tratando de dormir).

Suerte y destino

Al día siguiente Naruto se encontraba desayunando en Ichiraku Ramen, mientras le contaba a Sasuke lo que le había pasado.

Hinata pasaba por ahí, iba a ver a Kurenai, cuando Naruto dijo a Sasuke

-¡Ese olor... es ella!

Naruto salió corriendo hacia aquel olor, iba tan rápido que no vio a Hinata; choco contra ella y ambos cayeron, el rubio estaba encima de la chica, esta se quedó helada, tan helada que el rubor de sus mejillas no apareció. Fue un instante pero en sus cabezas mil cosas pasaron

-Naruto-kun... esta so...sobre mi...

-pero si es Hinata... no ella no haría algo como lo de anoche... un momento ¿qué es esto tan blandito? ¡¿Qué?!

Naruto se paró de golpe muy avergonzado, Hinata seguía en el suelo

-...dobe ya la mataste

-¡no! ¡Solo esta inconsciente!

-no te quedes como idiota, ¡levántala!

El ojiazul la acogió en sus brazos

-Etto dobe, ¿y a donde la llevo?

-qué se yo, a su casa a la tuya, ¡no se!

-¿su casa... o mi casa?

El rubio la llevaba en brazos; después de imaginar qué pensarían en la mansión si la llevaba así, la llevo su casa; la recostó en su cama y espero a que despertara. Como pasaba el tiempo y seguía dormida, salió a comprar comida para la cena, antes paso por un tazón de ramen. Mientras Hinata despertaba...

-¡Aww! Etto... ¿dónde es-estoy?

Examino aquella habitación, ya había estado allí; recorrió de nuevo el lugar, en una mesilla junto a un retrato de equipo se hallaba aquella nota que había dejado; abierta y vuelta a cerrar acomodada como si fuera importante.

-Naruto-kun...

Continuo examinando la habitación, estaba un poco sucia; así que decidió limpiar, al terminar todo quedo perfumado con su esencia a lavanda, fue a la cocina y después de arreglar se puso a lavar los platos

-con gusto haría esto siempre... para mi Naruto-kun