POV MORINAGA
Acababa de llegar al departamento luego de un día agotador. Lo único que podía hacer en ese momento era recostarme en el sillón, desabrochar mi camisa un poco y desajustar el cinturón del pantalón. Saque mis zapatos y estire mi cuerpo. Me sentía realmente cómodo de esa manera así que deje caer mis parpados y escuche el silencio; si, escuche el silencio. La paz luego de un día cargado de trabajo.
- ¡Aaaaaaah que cansado! Apenas pasaron unos minutos de las seis. ¿Debería comenzar a cocinar ahora? Mmmm creo que no necesito comprar nada ¿verdad? Mmmm… Sempai llegara después de las ocho. Creo que puedo esperar. Sempai… Sempai… han pasado dos días desde que el presidente Honna me propuso aquello y aun no le he contado nada al respecto. Muero de deseos de proponerle que sea mi compañero, él sería de gran ayuda… pero conociéndolo pensara todo terriblemente mal. No niego que sería muy sexy pasar una semana juntos en un hotel de lujo…nosotros solos… Quizás, podría abrazarlo… hablarle al oído… morder suavemente su oreja, sentir el aroma de su cabello, besar su frente y bajar suavemente hasta sus labios… ¡DEMONIOS! ¡SEMPAI ES MUY MALO CONMIGO ULTIMAMENTE! ¡APENAS HE PODIDO TOCARLO! De solo pensar en sus labios… yo… si llegara temprano y me viera así, diría que soy una bestia. Ya no podría proponer nada…
Una parte de mí, me gritaba que me detuviera, que no pensara en el rostro de Sempai sonrojado ni en esos segundos en que su mirada se vuelve tan penetrante cuando se siente duro y no sabe como pedirme que reaccione. Siempre termina besándome a la fuerza cuando era así. Solo debo lamer un poco su cuello y susurrar en su oído, para que este de esa manera.
- Tan sexy…
Poco a poco mi mano derecha se deslizaba por mi ombligo, descendiendo hasta mi pelvis.
- Si esta fuera la mano de sempai… yo… realmente me puse duro con tan poco…
Sentí un cosquilleo por todo el cuerpo cuando la mano "de sempai" llego a mi miembro. Se rozaba suavemente sobre el provocando cosquillas tan sexys y una sensación de comodidad y placer..
- Mmmm sempai…. Nnn… - mantuve los ojos cerrados, no quería ver la realidad. Deseaba profundamente que fuera sempai el que estuviera haciendo aquello, pero él jamás haría algo así. Me puse de lado en el sofá y continúe tocándome, pero esta vez un poco más fuerte. La "mano de sempai" subía y bajaba por mi pene, que cada vez se endurecía y agrandaba mas. Masajeaba mi glande suavemente – mmmmm semmpai… mas, mas … - continué con mi tarea entre suspiros, que se volvían cada vez más rapidos.
En unos minutos me encontré sintiéndole el aroma al sofá. Esa mañana sempai había estado justamente en ese lugar, preparándose para ir a una reunión en la escuela de kanako-chan. Se puso un traje negro que le quedaba realmente bien. Ato su cabello cuidadosamente de modo que parecía tenerlo bien corto – no quería que lo juzgaran por algo tan trivial – y se puso un perfume delicioso, que invadió todo el departamento. Lo hubiera tomado aquí mismo si no hubiera sido que me había quedado dormido y llegaba tarde al trabajo. De alguna extraña manera, todavía podía sentir su aroma… y eso me estaba volviendo loco. Deje que mi imaginación siguiera volando, imaginando sus dedos en mi pene, masajeándolo suavemente y volviendo más fuerte poco a poco. Aumentando la intensidad... cada vez más rápido; podía sentirme cansado, agitado y tremendamente acalorado.
- Aaaa… aaaah, sempai… semm… sempai.. – Lo sabía. Estaba a punto de venirme. Cerré fuertemente mis ojos deseando y simplemente deje que corriera - AAH, aaaaah… nnnn… mmm … - abrí los ojos y volví a mi realidad. Me vine en mi mano. Dure poco y me manche muchísimo. Definitivamente esto era por culpa de la frialdad de sempai. Sentí pena de mi mismo. –Tengo que limpiarme antes de que sea tarde.
POV SEMPAI
Luego de dejar a Kanako en casa de Matsuda me dirigí al departamento. Realmente no me tarde mucho; no es que estuviera cansado por algún motivo, es solo que ya no podía soportar estar de traje y con el cabello atado de una manera tan incómoda. Camino al departamento me solté el cabello por completo y me quite la corbata, así que cuando llegue tenia la corbata y las cintas para el cabello en la mano. Ya podía saborear la cena preparada por Morinaga.
No es que estuviera esperando verlo. ¡Eso sería tan homosexual! –Cosa que no soy-. Sinceramente el idiota cocina demasiado bien, por lo que no me apetece comprar algo preparado en el camino. Además, si me detenía el camino por algún motivo, llegaría más tarde al departamento y ya no podríamos cenar juntos. Sabia de esta reunión desde hace tres semanas y pensando en ello adelante trabajo del laboratorio todo lo que pude; eso produjo que muchas veces llegara después de la medianoche, cuando el dormía y solía irme más temprano.
- Pero hoy me fui mas tarde de lo acostumbrado. Creí que se levantaría temprano, sabiéndolo. – Deje escapar mis pensamientos mientras subía las escaleras al departamento. - ¡Maldición! ¡no es como si hubiera esperado que se levantara temprano solo para estar conmigo! ¡Somos hombres, mierda, no doncellas enamoradas!... ¿enamo…ra…das? ¡¿QUIEN MIERDA ESTA ENAMORADA?! POR SUPUESTO QUE NO. Es verdad que fui yo quien le pidió que estuviera conmigo.. y en este ultimo año.. nosotros hemos… bueno, él me ha… él.. me hizo.. él… -suspire profundamente- dejé que me obligara a hacerlo más veces de lo acostumbrado. Pero de ESO a AMOR hay una gran diferencia ¿no?
Me tome unos segundos para abrir la puerta. Sabía que estaba adentro Morinaga por que las luces estaban encendidas, entonces respire profundamente para deshacerme de esos patéticos pensamientos que me invadieron en las escaleras y entre.
Desde la entrada note que Morinaga estaba en el sofá completamente dormido. Boca arriba y con la camisa abierta. ¿Qué clase de idiota dormiría así? Definitivamente no había sido un día caluroso; la camisa abierta era una exageración.
Deje mis zapatos en la entrada y la corbata con las gomas para el cabello. Luego de despertar a Morinaga las buscaría. Fui directamente con la intención de darle un buen golpe en la cabeza, pero algo me detuvo. Su rostro se veía totalmente calmado. Estaba profundamente dormido. Su cabello esta desordenado y realmente hasta ahora no había notado que se estaba poniendo un poco largo. Algunos mechones de cabello llegaban a su cuello.
- Aah, su cuello también es bastante largo – pensé y de pronto comencé a sentir calor. ¿acaso estaba encendida la calefacción? Me quite el saco del traje, pero por algún motivo mi mirada seguía fija en ese idiota que estaba ahí dormido. – su camisa está abierta, ni siquiera se tomo el tiempo de quitársela por completo. ¿Por qué siento que es la primera vez que lo miro tan detenidamente? Hace años que lo conozco y apenas ahora noto lo ancho que son sus hombros. Su pecho… se mueve… tan calmadamente… - Estaba parado a su lado podía ver perfectamente sus su torso semi desnudo, apenas cubierto con la camisa, pero que aun así dejaba ver sus tetillas. Mi mirada continuo descendiendo hipnotizada no sé por qué cosa y se detuvo debajo de su ombligo. - ¿mmm? ¿Qué es eso? Eso.. es.. ¿blanco? ¡MALDICION! ¡MIERDA! – sentí instantáneamente mi cara arder de calor - ¡ESTUPIDO HOMOSEXUAL PERVERTIDO DEL DEMONIO! ¡MALDICION! ¡NO PUEDO CREER QUE SEA CAPAZ DE HACER ESTE TIPO DE COSAS AQUÍ MISMO Y SE DUERMA SIN SIQUIERA LIMPIARSE! ¡ESTUPIDO IDIOTA!
A pesar de que en mi mente se desataba una cadena de insultos sin fin… no podía dejar de mirar aquello. ¿Por qué hizo algo asi? ¿Acaso no es suficiente conmigo? ¿Eh? ¿Conmigo? ¿Cuándo fue la última vez que lo hicim…. Me lo hizo? 14, 21, Mmm, 25 días. Justo unos días antes de enterarme de la reunión de Kanako.
- Jmm ¿entonces es por eso, verdad? ¿no he estado aquí lo suficiente? Un momento… ESTO NO ES MI PUTA CULPA MALDITO SIN VERGÜENZA. IDIOTA ORDINARIO. – Intente golpearlo con todas mis fuerzas, pero algo me detuvo nuevamente.- casi no hemos hablado en tres semanas ¿y lo despierto a los golpes solo por esto?
- Oe, Morinaga. Despierta. – le dije sacudiéndolo-
- Mmm, sempai… no, no quiero ir hoy… sempai… no quiero… -me respondía entre sueños. Pero no podía dejarlo solo así. Lo obligaré a despertarse, a bañarse, y luego lo golpearé por pervertido. Me abrí la camisa para no mancharla con esa cosa que tenía en su pelvis y lo levante para llevarlo al baño.
En el camino dijo algunas cosas poco importantes, sobre el querer dormir un rato más. Creo que pensó que lo llevaba a su cuarto.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH! ¡¿QUE SUCEDE?! ¿AH? Sempai…
- Lo sabía. Una ducha helada despierta a cualquiera. Es la primera vez que veo a un ser humano abrir la canilla del agua caliente tan rápidamente. En un punto me causo gracia, pero no podía olvidar eso que había visto. Oe, tu, pervertido… ¿Qué es lo que supones que estoy haciendo? Cuando alguien se hace ESO normalmente se limpia luego ¿lo sabes verdad? Además, podrías haberlo hecho en tu cuarto, idiota. Mejor agradece que fui gentil y te traje hasta la ducha.
POV MORINAGA
¿Qué he hecho? No podía creerlo. Caí profundamente dormido luego de masturbarme pensando en sempai. Se lo ve furioso. Siento tanta vergüenza…
- Lo siento tanto, sempai, lo siento… lo siento… yo, caí profundamente dormido apenas me corrí. Realmente lo siento.
- ¿Hmp? Tu.. no… digas cosas así tan a la ligera – contesto el mayor, evitando sostener la mirada.
- ¿Por qué no? Es algo natural. Sempai también lo ha hecho.
- ¡TU, GRANDISIMO IDIOTA! Desvístete y báñate. Traeré tu pijama. – dijo y salió rápidamente.
Realmente he hecho algo patético. Ya no pretendo que sempai me declare su profundo amor. Tan solo me conformaría con que se dejara llevar un poco más y no se horrorizara por cosas tan naturales. ¿Seguiré pidiendo demasiado de la vida?
Al cabo de unos segundos me di cuenta de que sempai había vuelto con mi pijama en sus manos, pero que no entraba a dejarlo. Estaba ahí, inmóvil, observándome, como si pensara en algo importante.
No sé si fue por el cansancio, o por la frustración, pero me propuse no sacarlo de ese estado de hipnosis en el que estaba. Al contrario. Iba a hacer que se chocara contra su realidad, desde ese estado.
Di media vuelta y comencé a quitarme la camisa. Deje que callera lentamente por mi espalda, dejándola al descubierto. Pase mis manos por mi cabello, revolviéndolo. Poco a poco comencé a dejar caer mis pantalones, mientras el agua de la lluvia seguía mojando mi espalda.
- Morinaga, traje tu pijama –entro sempai interrumpiéndome.
- Oh, bien sempai. Disculpa que te moleste... pero… ¿podrías hacerme un favor?
- Ah, sí. Dime. – contesto sonrojado hasta las orejas.
- ¿podrías tomar mi camisa? Necesitare lavarla después. Ponla en el canasto que está detrás de ti. – Sempai tomo mi camisa y la puso exactamente en donde yo le pedí que lo hiciera. – espera un momento. También esto. – me puse frente a él y termine de quitarme los pantalones. Me asegure de hacerlo lo más lentamente posible. Deseaba que me mirara. Se los alcance para que hiciera lo mismo que hizo con la camisa. Pensé que se iría furioso después de eso, pero se quedo… súper sonrojado, mirándome, pero se quedo. Entonces, comencé a quitar la última prenda: mi ropa interior. Podría jurar por todo lo que amo en el mundo que sempai me golpearía fuertemente. No fui sutilmente provocador esta vez. Fui directo a la cuestión: me desnude y lo mire profundamente. Era evidente que era lo que quería.
POV SEMPAI
Termine de tomar todas las prendas y las puse en donde correspondían.
Luego de ver cómo me miraba, estoy seguro que debo salir de este cuarto cuanto antes. De hecho, me dispuse a hacerlo, pero en cuanto me di la vuelta me sentí oprimido.
- Ya suéltame idiota ¿Qué piensas que es lo que haces?
- Abrazarte
- Realmente no tienes sentido de la vergüenza. Suéltame y báñate.
- Pero sempai, no me dejes solo – susurro a mi oído.
- Estaré del otro lado. No estarás solo. – trate de mantenerme fuerte.
- Sempai ¿sabes por qué ocurrió lo de hoy? En verdad, has trabajado mucho últimamente y me he sentido solo. – decía susurrando mientras mordía suavemente mi oreja.
- ¿Entonces es mi culpa que tú seas un pervertido?
- Mmm SI. – culmino con una sonrisa burlona.
Me tomo el cabello y lo hizo hacia un lado. Pude sentir su lengua pasando por mi cuello suavemente. De pronto comencé a sentirme terriblemente sonrojado y sin fuerza para luchar… sin deseo de luchar. Cerré los ojos y él me llevo hacia debajo de la lluvia de la ducha. Pude sentir el agua cayendo por mi cuerpo mientras las manos de Morinaga bajaban mi camisa y sus labios besaban mis hombros apasionadamente.
- Nnn… mori…no… ya, detente – Morinaga no me escuchaba. Tomo mis manos, las puso contra la pared y descendió besándome la espalda hasta mi cintura.- nnnn… mori… na… ya… - mi respiración se acelero. Cada pequeño espacio que besaba ardía, como si me quemara el cuerpo.
Lentamente comenzó a bajar mis pantalones, acariciándome las piernas. Bajo mi ropa interior.. y… - ¡OYE! ¿Qué es lo que intentas hacer idiota? NI TE ATREVAS.- le grite, sacando la poca fuerza que me quedaba para resistirme… pero luego vino esa cara… esa cara que tanto detesto. Lo vi, arrodillado ante mí, bajo la lluvia de la ducha con esa cara que parecía a punto de echarse a llorar. - ¿acaso le entristece tanto no poder hacer ESO? Es degradante. ¿Qué se cree? – No lo pude soportar. Haría lo que fuera por cambiar ese rostro.
En ese momento mi mente se bloqueo. Yo… yo… me arrodille frente a él, tome su rostro… y lo bese. Su lengua se metió en mi boca rápidamente, como si no soportara ni un minuto más de espera, pude sentirla profundamente en mí, buscando mis zonas sensibles.
Una de sus manos rozaba mis tetillas mientras la otra bajaba por mi espalda. Él… el muy idiota comenzó a estimular ESE lugar, sin dejar de besarme en ningún momento.
- Mmmm… mori… mmm… aaaa… espera… - definitivamente este hombre no me escuchaba- mmmmmmm.. aaaaaa… espe..- Metió uno de sus dedos en ese lugar. Moviéndolo lentamente - Morinaga... AH… Mo..ri… aaaaa… mmmm ¡DEMONIOS! ESTE TIPO… ya encontró ese punto… mmmm… maldición.. se siente bien… demonios… no debería sentirse tan bien.. aaa… -
- Sempai se siente increíblemente bien ahí dentro… pero.. veo que aquí adelante también necesita de mi atención ¿verdad?
- Nn… espera.. Morin..aga… espera. Solo un minuto.
- ¿Qué sucede sempai? ¿Por qué intentas detenerme todo el tiempo? – de nuevo puso ese rostro que tanto detesto.
- Aquí, está mal. Está comenzando a helar. – susurre con mi rostro en su cuello. Y aunque no lo estaba mirando directamente pude darme cuenta, de que el también, estaba sonrojado al igual que yo.
- Etto… entonces… ¿para sempai estará bien continuar? Quizás… ¿en mi habitación?
No conteste a su pregunta; ya sabía que significaba. Entre besos y suspiros me llevo hasta su cuarto. Yo ya no podía soportarlo más. Lo de adelante necesitaba desesperadamente de sus atenciones y Morinaga lo había notado.
Me recostó en su cama y abrió mis piernas colocándose entre medio de ellas. De pronto su mirada se volvió intensa. Ese hombre me devoraría si pudiera.
Se dedico a lamer mi cuello mientras con una de sus manos masajeaba mi pene y con su otra mano estimulaba mis tetillas. Su lengua recorría mi cuello hasta llegar a mi oreja para morderla lascivamente y sus dedos jugaban con mi pezón, estirándolo, masajeándolo y volviéndolo a estirar.
Empezó a moverse lentamente sobre mí, sin penetrarme. Pero aun así, podía sentir el suyo…. Estaba duro. Muy duro. Parecía ansioso por meterlo y aun así no lo hacía. Continuaba estimulándome con sus manos.
De pronto sus labios comenzaron a bajar por mi pecho, lamiéndome las tetillas y mordiéndolas. Realmente parecía estar quemándome vivo. Siguió su camino dejando marcas de sus labios por donde iban. Besaba y lamia mi ombligo al tiempo que mis manos se posaron sobre sus cabellos.
- Mmmmm… mori… mori…mmmm – mis manos presionaron hacia abajo, guiándolo hacia donde deseaba que este. Morinaga puso mi pierna derecha en sobre su hombro. Comenzó a lamerla. – mmm no… no mas… no..
- ¿no más? ¿acaso deseas que me detenga en ese estado en el que se encuentra, sempai? – me contesto burlonamente.
- Mmmm.. no.. tu.. ya sabes a lo que me refiero..
- Pues, no. No comprendo.
- Deja de jugar conmigo.
- No juego. Aquí quien siempre juega es sempai. Siempre pidiendo que me detenga aunque no lo desee. Asi que, digame sempai. ¿Qué desea?
- Tu… idiota.
- Bien, si no lo dice, no hay mas remedio que continuar como estaba – culmino pasando su lengua por pierna mientras me miraba penetrantemente.
- No… tu… idiota… - lo tome del cabello y guie su cabeza hacia mi miembro mientras él me miraba extasiado de deseo.Él se hizo cargo de mí con su boca, lamiendo mi glande con delicadeza, para luego meterlo todo dentro de su boca. – mmmmmm… aaaaa… aaaaaa…. Mori…. Naaaaaaa…. Aaaa.. mmmm… - mis dedos seguían enredados en su cabello mientras me provocaba ese placer. El, volvió a estimular mi entrada, con dos de sus dedos. Los metió y comenzó a moverlos. Pero esta vez no lo hizo pacientemente; al contrario, lo hizo con rapidez, provocando un poco de dolor – mmmmm.. aaaa… morinaaa… aaaaaaaa….. mmmm… yaaa…. Basta… es… suficiente….
- Sempai ya no puedo esperar más… lo siento… - dijo levantándose un poco para mirarme, mientras se colocaba entre mis piernas. Me penetro profundamente y comenzó a moverse: de forma lenta al principio y luego… luego… cada vez más rápido… provocando que la penetración sea más profunda.
- En verdad, este hombre es una bestia AAAAAAAAH, Mmmmmm.. AAAAAAAHH… MORI..NAGA… MORI… - Me abrace a él y puse mi cara en su cuello… no deseaba gritar. Deseaba que solo él me escuchara de esa manera.
- Mmmmmm… sempai… sempai… mmmmm…
- Aaaaaaa…. Mori
- Sempai… mmm
- Morinaga… no…
- ¿no?
- No te detengas… no… no lo hagas..
- Aaaaah, sempai…. Mmmmm… no….
- Mmmm… mas… Morinaga… Más…
- Mmmm… te amo, sempai… te amo tanto..- dijo y luego me beso. Pude sentir como se corría dentro de mí. Eso que venía de su cuerpo al mío para hacerme suyo e inundarme, provocando un espasmo que recorría todo mi cuerpo, haciendo que me corriera con él y solo con él.
La noche término entre suspiros, sudor y respiraciones entrecortas, no sin antes decirme:
- Oi sempai, no se duerma. Tengo algo importante que contarle. – dijo abrazándome por detrás justo cuando estaba por quedarme dormido.
- ¿mmm? ¿Qué sucede ahora?
- Tuve un importante ascenso en el trabajo. Mucho mejor de lo que podría esperar.
- Oe, espera. ¿no habías tenido uno hace poco? - me sorprendí.
- Si, lo sé. Pero hace dos días llego el presidente de S farmacéuticos a la sucursal de Nagoya. El vino especialmente para conocerme y proponerme un nuevo empleo. Primero pensé que había hecho algo terrible sin darme cuenta de ello. Pero luego el presidente explico la situación.
- ¿mmm? ¿Y qué dijo?
- Bien, quiere que sea su nuevo cazatalentos. Sin dejar el puesto en el que ahora me encuentro. Estos dos días estuve pensándolo detenidamente y no creo que sea una mala propuesta. Veras, sempai, el presidente me ofrece que viaje por distintas universidades reclutando investigadores para S farmacéuticos. Además, las estadías en los hoteles van por parte de la empresa y mi salario será el doble. – comentaba con gran naturalidad y buen humor. Al parecer su decisión ya está tomada.
- El trabajo será el doble. – sabía que era algo bueno, pero a todas las propuestas hay que evaluarle el lado negativo ¿verdad?
- Jeje sí, eso también lo sé. Pero confío en que podre hacerlo. Por otro lado, no estaré solo. Y eso… facilita todo en gran medida.
- ¿acaso tienes un nuevo compañero?
- Bien, aun no. El presidente de S farmacéuticos me pidió que buscara yo mismo mi compañero. Al parecer confía en mi criterio. Por supuesto que esa persona deberá pasar ciertos criterios, pero conozco varias personas que pasan holgadamente cualquier test.
- ¿y bien? ¿Quién será? – le cuestione intrigado
- Solo hay una persona que me interesa que me acompañe en algo como eso. –susurro eso a mi oído. Se lo que quiere decir…. ¡este grandísimo idiota!
- NI LO SUEÑES.
- Ah, sabía que sempai me contestaría algo así… - contestaba con una sonrisa burlona
- TU TE LO GANAS. DEMASIADO TRABAJO TENGO EN LA UNIVERSIDAD YO SOLO, COMO PARA ACEPTAR SER TU COLABORADOR.
- Es por eso que, aunque sempai siempre sea mi primera opción, se lo propuse a Yamaguchi. – esa respuesta sí que fue una sorpresa. ¿acaso no insistirá para que sea yo?
- ¿aaa? Ese amigo tuyo ¿verdad? Mmm… bien. El también es bueno en lo que hace.
- Y sobre todo, sempai sabe que él es un buen amigo, así que no se sentirá celoso ¿verdad?
- ¿Quién MIERDA SE SENTIRÍA CELOSO DE UN SUCIO PERVERTIDO COMO TU? ¡IDIOTA! –me di vuelta, y golpee su cabeza con todas mis fuerzas. ¡ese maldito tono burlón en el que me habla! ¿Quién se cree que es? Idiota-
- Ouch… jajajaa…. – se quejo aunque con buen humor. No dijo nada más. Solo se aferro a mí y se quedo dormido en cuestión de segundos. Yo no podía hacerlo porque sin importar en qué posición me pusiera, cada momento que cerraba mis ojos, me atormentaba un gran¿Por qué?.. Aunque ni yo mismo sabía a lo que me refería.
