Capítulo 2

-chan…Lu-chan-sentí como me tocaron el hombro. Mire a Levy que tenía una cara de preocupación.

-¿Qué pasa Levy-chan?-mi voz sonó algo forzada junto con mi sonrisa.

-¿Qué te sucede…hace rato que no tocas la comida?-me pregunto.

Hace minutos que las clases acabaron y en estos momentos estamos en la cafetería de la escuela, estos picando mi comida distraídamente pensando en los nuevos alumnos, pero en particular lo que me hiso sentir la mirada verde del pelirosa.

-¡Lucy!-escuche que me gritaron sacándome de mis pensamientos.

-¿Nani?-le contente a Levy que me miraba con el ceño fruncido.

-Vas a decirme que te pasa-afirmo.

-No es nada Levy-le dije con una sonrisa.

-Pero-se escucharon murmullos. Levy y yo miramos hacia la puerta viendo a los nuevos chicos.

La que responde con el nombre de Juvia junto con el chico de pircings fueron a escoger algo para comer, mientras que los demos se sientan a tres mesas atrás de nosotras, de tal forma que Levy queda enfrente de ellos mientras que yo les doy la espalda.

-Son los nuevos…no se te hacen guapos y sexys Lu-chan-susurro como si nos pudieran escuchar.

-No lo sé-dije con inseguridad, ya que en cuanto a temas de chicos no me interesa demasiado.

-Venga, al menos uno te debe parecer apetecible-

-¡Levy!-susurre para que nadie más nos escuchara.

-Oh-exclamo-

-¿Qué?-

-El pelirosa te está viendo-esas simples palabras hiso que mi corazón temblara.

-De seguro está viendo a otra persona-decirlo fue más doloroso que pensarlo, pero que rayos pienso si apenas se su nombre.

-No…me di cuenta que te está viendo desde que entro, y en el salón no te quitaba la vista-me dijo con mirada picara moviendo una y otra vez sus cejas hacia arriba y abajo.

-Por favor-dije irónicamente.

-Al menos míralo y dime que te parece-me dijo.

-No lo hare-contraataque.

-No seas así Lucy, hazlo sé que te mueres por hacerlo-como rayos me conoce tan bien.

-No lo hare-volví a repetir.

-Bien si no lo haces, te conseguiré una cita para mañana-¡¿Qué rayos?!

-¡No puedes hacer eso!-

-Mírame-maldita Levy, ya me las pagara.

-Bien lo hare, pero ya verás lo que te espera-la amenace.

-Uyy que miedo…mira como tiemblo-se burló de mí.

-Ja ja que graciosa-dije irónicamente.

-Solo hazlo-

-Bien-

Me di media vuelta en mi haciendo y en cuanto lo hice mi mirada se topó con aquellos ojos verdes que me tienen hipnotizada, tiene una sonrisa de medio lado, su codo esta recargado en la mesa y su cara la tiene en su mano. Me está mirando fijamente haciendo que me ruborice, pude ver como se tuvo que voltear para reprimir una risa ese gesto hiso que me indignara, pero quien rayos se cree que es, entonces pude sentir otras miradas, me topé con la mirada serie de Erza como si me estuviera estudiando, también vi como el pelinegro me miraba pero con una sonrisa burlesca y por último el peliazul me dio una sonrisa mientras me saludaba, le devolví el gesto al mismo tiempo en que me daba la vuelta quedando enfrente de Levy, que me miraba con la boca abierta.

-¿Has visto eso?-exclame indignada.

-Si…no lo puedo creer-dijo.

-Ni yo…pero quien se cre…-

-Han hecho contacto visual-me interrumpio.

-¿Qué?-

-Sus miradas se han cruzado-

-Si me he dado cuenta…al igual que con la de los demás-

-Eso no importa Lu-chan-dijo moviendo su mano dando a entender que no le importaba.

-¿Entonces qué importa?-le pregunte soltando un suspiro de resignación.

-Lo que importa…es que puede que Dragneel sea en un futuro el padre de tus hijos-ante esto me fue de espalda, sinceramente pensé que diría algo diferente.

-Levy…no sé si te has dado cuenta…pero apenas lo conozco-

-¿Y eso que?-

-Olvídalo-intentar hacer que ella cambie de opinión es difícil, y eso que llevo siendo su amiga desde niña.

-Bien…no te espantes…pero…Dragneel se acerca-escupí el refresco que me estaba tomando, Levy tiene un radar de impresionarme cada vez que llevo una bebida a mi boca.

-De seguro va a la cafetería-junto cuando termine de decirlo escuche el ruido de una silla al moverse, mi corazón empezó a latir a una frecuencia demasiado alta, mire a mi derecha y vi una cabellera rosa.

-¡Yo!...¿chicas que hacen?-su voz es ronca pero a la vez sensual.

-Hablando…etto…soy Levy Mcgarden y ella es mi amiga Lucy Heartfilia-presento Levy al darse cuenta que yo no podía hablar por la impresión.

-Ah…gomen,gomen…yo soy Natsu-

-Dragneel-le interrumpió Levy.

-Al parecer me conoces-

-Claro…después de todos somos compañeros-

-¿Enserio?-no sé como no se dio cuenta de ella si cuando se presentaron Levy estaba enfrente de él.

-Hai…bueno eres nuevo de seguro estabas pensando en algo cuando te presentaste para que estuvieras distraído-

-SI distraído-murmuro viéndome de reojo, esa simple acción provoco un sonrojo en mí.

-Bueno…¿Qué te trae por aquí Dragneel?-

-Llámame Natsu…lo mismo va para ti-dijo viéndome fijamente. Sin darme cuenta me perdi en su mirada olvidando que estaba Levy y que teníamos a todos en la cafetería viéndonos curiosos.

-Ah sí…etto…a mí me puedes llamar Lucy-dije con nerviosismo.

-Okey…Lucy-la forma en que dijo mi nombre se me hiso parecida, lo malo es que no recuerdo en donde la eh escuchado.

-Lu-chan tenemos que irnos-

-¿Cómo ya se van?-dijo Natsu con decepción, eso hiso que me sintiera feliz de alguna forma.

-Si…es que tenemos unos asuntos pendientes que hacer-dijo Levy parándose, yo imite su acción al igual que Natsu.

-Entonces nos veremos mañana…o puede que nos topemos por casualidad-esto lo dijo mirándome.

-Si, tienes razón, entonces hasta mañana-se despidió Levy llevándome arrastra.

Mi mirada no se despegó de el en todo el camino hasta que ya no pude verlo más.

-¿Por qué dijiste que teníamos cosas que hacer?-le pregunte una vez afuera, claro que lo que fijo Levy no fueron más que mentiras.

-No me gusta-dijo, levante una ceja dándole a entender que no sabía de que habla.

-¿Ah?-

-Natsu no me gusta-

-Si…eso sueles decir para que me emparejes con ellos-

-No Lucy…él tiene algo…no sé qué…pero pude verlo en su mirada, el escode algo y cuando te mira es como si mirara un platillo de comida.

-Por favor…acaso parezco algo comestible-

-Tienes razón me estoy imaginando cosas-

-No importa…vamos te invito a comer-

-Pero si acabamos de comer-

-No tu comiste…yo no probé bocado-

-Eso te pasa por quedarte babeando por Natsu-se burló de mí.

-Que…y-y-yo no…estaba babeando por el-dije intentando sonar indiferente cosa que no logre.

-Ya claro-rodo los ojos.

-¡Es verdad!-

-Si, si…lo que digas-me dio palmaditas en la cabeza como niña chiquita cosa que se vio rara, teniendo en cuenta que yo soy más alta que ella.

-¡Levy!-dije inflando mis mejillas mientras volteaba mi rostro aun lado y cruzándome de brazos, escuche una risa y vi cómo se reía provocando que me uniera a ella.

-Vamos a llenar esa pancita tuya-dijo retomando el camino.

-¡Matte!-grite alcanzándola para caminar junto a ella.

000

-Hoy sí que fue un día agotador-solté un suspiro de cansancio dejando mi mochila en mi escritorio.

Después de comer acompañe a Levy a su casa y nos quedamos charlando hasta que se hiso tarde, por ende estoy toda cansando y lo único que quiero es irme a dormir.

Me quite mi ropa quedando en interior, como hace calor decidí dormir con la ventana abierta para que entrara el aire, hice la tarea, aunque en estos momentos me estoy muriendo de sueño, pero no por eso debo desatender mis responsabilidades. Mi madre me inculco esos valores, como la extraño.

-Mi pequeña Lucy-escuche que decían mi nombre, pero no logro ver quién es.

Todo está oscuro, camino lentamente y me doy cuenta que estoy descalza. Llego a una puerta y la abro lentamente como si esperara que algo saliera de ahí.

Una vez dentro me doy cuenta que solamente hay un sillón siendo alumbrado por una vela, se escucha el tronar de unos dedos haciendo que la habitación se ilumine. Miro hacia abajo dándome cuenta que llevo un camisón transparente de color rosa, y que no llevo mis bragas.

-¿Qué es esto?-susurro.

-Es un sueño o no lo es-habla alguien.

Alce mi mirada viendo que en el sillón esta un hombre pero no logro verle la cara, ya que lleva encima una capucha negra, no trae camisa y los pantalones los lleva desabrochados.

-¿Quién eres?-pregunte.

-Tantas veces dándote placer y todavía no lo sabes-estiro su mano derecha hacia mí, invitándome a acercarme a el-acércate nena-mis pies empezaron a moverse por sí solos.

-Que-llegue hasta él puso sus manos en mi cintura, provocando un escalofrió en mí.

-¿Quieres que te de placer?-me pregunto tocando mi sexo haciendo que me humedeciera al instante. Estaba a punto de decirle que no cuanto empezó a mamar de mi pecho izquierdo, gemí ante la sensación, sé que él es el hombre con el que sueño, pero aun así quisiera saber quién es.

Lleve mis manos hasta su cabeza con la intención de quitarle la capucha, pero, unas manos me detuvieron.

-Todavía no es el momento nena-dijo.

-¿Entonces, cuando?-pregunte, quiero saber quién es la curiosidad me está matando.

-Muy pronto-y sin darme cuenta me alzo haciendo que yo quedara en su regazo con mis piernas en su cadera-solo espera cariño-y me penetro de una manera brusca y salvaje.

Desperté sobresaltada, estoy en mi cama, en que momento me acosté, lo último que recuerdo es que estaba en mi escritorio cuando de repente estaba teniendo un sueño muy placentero, por el cual tendré que darme un baño.

Estoy dándome una ducha pensando en el sueño y en las palabras de esa persona, él sabe mi nombre, y también me dijo que dentro de poco sabré quien es, aunque sea un sueño quiero investigar porque tengo esa clase de sueños. Averiguare que rayos está pasando conmigo. Con esos pensamientos salí de la ducha para vestirme e ir a la escuela, pensé en Natsu y me ruborice al instante, aun así tengo la sensación de que ya he visto esa mirada.

Bueno aquí esta el otro capitulo.

Cada vez me emociono mas para donde va a parar esta historia, y esa Levy que atrevida y picara es aunque no tienen confianza en Natsu.

¿Quien sera el hombre de los sueños de Lucy?

Gracias por sus reviews