¡Holas!
¡De regreso a la acción!
Muchas gracias a todos los lectores que han dejado su rvw y dado Follow, aqui esta para ustedes el segundo y último capitulo de esta divertida/sexy historia.
Y a todos los lectores fantasma, también un enorme agradecimiento y abrazo, solo informarles que pues...el alimento de los escritores sin ningún beneficio de esto (como su servilleta) se inspiran y animan a escribir más FF si les dejan saber que opinan de su trabajo ;)
Just sayin'...
N/A:
Uhm como yo he visto RWBY en inglés solamente (no lo vi con subs cuando salió hace 3 años y honestamente que flojera leer mientras veo los capis xD) Pondré las terminologías propias de la serie como me las sé: en Inglés.
En el Capitulo anterior...
Siendo honestas, ambas chicas sabían cómo y que sentían por la otra tan solo minutos antes de aquel improvisto y apasionado beso.
No eres la única
By. Leyla z
PARTE II/II
DECISIONES
...
Quizá por una vez en la vida deba dejar de huir y hacer frente a esto que me carcome y decirle a Yang lo que siento por ella, pues por lo que la rubia dejó entrever sus sentimientos eran recíprocos.
Muy bien, no más evasivas, seré directa. Asintió Blake tomando aire –y valor- antes de hablar.
"Yang… también te necesito y quiero a mi lado, más de lo que me gustaría admitir."
Dicho eso último, la rubia se lanzó a por los labios de la faunus tomándole por la cintura de manera posesiva y dulce al mismo tiempo, ¿Cómo logra Yang hacerla sentir deseada y ser necesitada a la misma vez? Eran cosas que por el momento Blake prefería descubrir por acciones y no preguntando. Tras su espalda y por debajo de su falda, la pelinegra sentía como las manos de Yang comenzaban a recorrerle suavemente conociendo el territorio hasta el momento inexplorado por la rubia.
Alzando sus brazos hasta el cuello de la rubia, entrelazó sus extremidades alrededor de este buscando evitar que la chica escapara de su agarre y posición sobre ella. Yang, por su parte, tomaba completo y total control de su boca, labios y lengua deslizando esta última dejándole recorrer la húmeda cavidad. Dentro del beso, la rubia sonrió con diversión al sentir como un ligero gemido emitido por Blake era mitigado por la intensidad de su pasión y sonrió aún más al sentir como la cadera de la chica bajo suyo comenzaba a moverse inquieta al sentirla profundizar dichas acciones en sus labios, cuello y barbilla.
Oh dust, murmuró Blake o eso pensó, "Ya-yang, espera, ¿Q-qué haces?"
Con desenfreno, cediendo ante su pasión, la rubia atacaba el cuello de la pelinegra. Mordisqueaba, succionaba y deslizaba sus dientes con libertad por la piel pálida a su paso disfrutando sobremanera de los sonidos y murmullos liberados por Blake.
"Creo que se llama ceder ante quien deseo y necesito,-" Sonrío posicionándose con libertad sobre la faunus ayudándole a separar ligeramente sus piernas cerrando la distancia entre ambas. Ante el cálido contacto de la presión de la cadera de Yang, Blake ahogó un sonido de gozo nuevamente, "-hago lo que tanto tú como yo, llevamos deseando por largo tiempo, ¿No crees Blakey?"
La realidad de las cosas era que la faunus quería contradecir a su pareja de combate, Detesto que tienes razón cuando me gustaría que no la tuvieses. Mil pensamientos rodeaban la mente de la pelinegra, desde los más incitantes hasta los más preocupantes. Sentía sus mejillas, piel y labios arder casi inmediato al contacto con la rubia.
"Ya-yang, Ruby…Weiss, ellas pue-eden venir y- Oh Dusst," suspiró buscando al rozarse contra la rubia.
"No hay de qué preocuparse-" alzándose sobre sus rodillas Yang observaba el nervioso y ansioso movimiento del cuerpo atrapado bajo ella, "-les he dicho que hablaría contigo y que después las encontraríamos,-" comenzó a desabotonarse la parte superior de su propio uniforme haciendo que los ojos ámbar bajo ella se abrieran en sorpresa y deseo.
Lanzando al suelo su propio saco, chaleco y blusa escolar, la rubia se encontraba sobre Blake regalándole una hermosa vista: Yang cubierta únicamente por un sujetador color naranja, dedos que jugueteaban con el centro donde se unían las copas. Una sonrisa malvada aparecía en la rubia justo antes de que la faunus pudiese resetear su cerebro y ponerlo a marcha nuevamente.
En un instante, lentamente y con cuidado, una de las manos de la rubia tomó entre las suyas las de la asombrada pelinegra de sus costados, separándolas de las apretadas sábanas que empuñaba, dirigiéndolas hasta sus pechos incitándole a apretar ligeramente. Sonriendo nuevamente, esta vez con dulzura, ayudó a Blake a reajustar su posición hasta quedar sentada bajo su peso nuevamente. Una vez consciente de lo que estaba ocurriendo, la pelinegra parpadeaba perpleja observando incrédula sus manos sobre el pecho cubierto de la rubia, la generosa vista de sus aun cubiertos pechos y la sonrisa divertida y gentil que esta le regalaba.
Yang, sumida en un torrente de emociones, se obligó a salir de su estado eufórico ayudando a su chica e incitándole a recorrer su cuerpo apretando sus manos sobre las que cubrías sus pechos. En un instante se vio obligada a cerrar fuertemente los ojos echando la cabeza atrás presa de las caricias delicadas que las cuidadosas y suaves manos de Blake regalaban a sus pechos sobre la tela que les separaba del contacto directo. Un escalofrió le recorrió por completo al sentir algo cálido y húmedo recorrer el área entre estos dando pequeños mordiscos de vez en vez, era inevitable pensar y sentir el inesperado movimiento de caderas bajo ella, y en un movimiento inconsciente las suyas comenzaron a seguir aquel pausado y decidido vaivén que Blake le ofrecía.
Sorprendida al sentir como una de las manos de la faunus se había posicionado entre sus pechos y jugueteaba con el clip en esta área, se obligó a bajar la vista encontrándose con la decidida y sobrecogida mirada de Blake al recorrer su cintura, cadera y vientre con devoción.
¡En realidad esto está pasando! Pensaba la rubia al sentir como el clip había sido abierto y las inquietas manos de Blake comenzaban a deslizar fuera de su lugar dicha prenda.
Inesperadamente, justo al dejar a Yang con nada más que una enorme ansiedad como cubierta en su desnudo dorso, la faunus se detuvo en sus movimientos y caricias sin poder articular palabra.
"Yang, estamos en la habitación del equipo," murmuraba Blake, volviendo momentaneamente en sí lanzando miradas inquietas hacia el área donde descansaba la precaria litera improvisada de Ruby y Weiss.
"Oh-" una risa divertida escapó de los labios de Yang cuando los acercaba al oído de la pelinegra, "-que observadora," dijo con sorna.
Blake rodó los ojos, "No vamos a hacer algo así, aquí…"
Fingiendo tristeza, la rubia frotaba su pecho desnudo contra el aun cubierto de la pelinegra, "Uhm," murmuraba suavemente ahora sobre la sien de la chica, acercando peligrosamente su pecho a su rostro haciéndola inhalar con dificultad, "¿Por qué no? No es como si estuviéramos en la cama de la reina de hielo, aunque si eso es lo que quier-"
"¡NO!" la firme voz de la faunus la interrumpió, "Yan-yang de-detente," dijo entre laboriosas respiraciones al sentir como los botones de sus ropas superiores eran desabrochados. Todos y cada uno de ellos era sacado de su sitio con sorprendente facilidad.
La habitual confiada y parlanchina rubia boqueaba sin poder emitir palabra al estar sobre el ahora descubierto dorso de la faunus, "Oh por dio…Blake-,"
Pálida piel, complexión delgada y definida… no pudo evitar deslizar su mano en ademán ascendiente desde el ombligo de la chica, pasando por su abdomen, entre sus pechos; deteniéndose un instante sobre sus clavículas y área de pulso en su cuello soltó un repentino suspiro cerrando los ojos dejándose envolver y memorizando cada sensación provocada por la pelinegra bajo ella, "Blake, ¿Tienes una idea de cuánto te deseo y necesito?" preguntó recargando su frente contra la de su chica respirando con dificultad.
"Eso aplica, ¿A pesar de que soy un poco diferente a ti?" preguntó observando hacia arriba suyo, señalando el moño negro sobre su cabeza, "Eh, ¿Qué haces?" preguntó sorprendida. Yang llevaba sus manos hasta la base del cabello en la nuca de Blake buscando el nudo de aquel moño, al encontrarle le desató.
Una enorme y cálida sonrisa se hizo presente en el rostro de Yang al ver como ambas orejas gatunas color purpura se separaban contrayéndose ante la súbita liberación de su estrecha posición moviéndose hacia delante y atrás en confort. Sonrojándose ligeramente, la faunus se dio cuenta de lo mucho que aquel gesto involuntario hizo sonreír a la rubia, lo cual provocó que evadiera su mirada abochornada. A Yang no le pasó desapercibida esta reacción.
Tomándole por la barbilla, le hablaba dulcemente a su compañera, "Eh, Blake, mírame,-" haciendo acopio de todo en sí, la pelinegra sostuvo su mirada en la de la rubia, "-eres hermosa, sexy, inteligente, amable…y estas-" dijo acariciando suavemente tras las lindas orejas sobre su cabello, "-solo son un lindo adorno que te hacer ver súper adorable," aseguró dándole un ligero beso en la comisura de los labios ganándose una tímida sonrisa de la pelinegra, "-ahora,-" dijo volviendo a ser tan confiada como siempre, "¿Dónde estábamos?"
Con determinación, Yang se alejó ligeramente de Blake unos centímetros para dejar viajar sus manos por los costados desnudos de esta, subiendo por el tonificado y pálido abdomen. Mordiéndose el labio no dudó ni un segundo en acariciar recorriendo suavemente de la base a la punta los pechos de la pelinegra haciéndola inhalar aire pesadamente al arquear su espalda buscando acercarse más al suave y burlón toque de la rubia.
Incapaz de contenerse, las manos de la faunus se sujetaban nuevamente a apretar un poco más fuerte el trasero de la rubia antes de hablar, o tratar de, "Ya-yang, por favor-" en ese punto Blake ya no sabía si estaba pidiendo detener toda acción o rogando no se le ocurriera detener los escandalosos toques sobre sus pechos.
Alzando una ceja divertida, Yang seguía con su tono semi-burlón, "¿Eh? ¿Por favor más?"
Blake negaba con la cabeza débilmente, "N-no eso, Umph -" comenzó a responder pero se vio silenciada cuando sintió como Yang comenzaba a juguetear con sus pezones entre sus dedos, "Umph," nuevamente se vio incapaz de contener los sonidos satisfechos que salían de su garganta.
"¿Segura quieres que me detenga?" preguntó la rubia disminuyendo la intensidad de las caricias sobre los pechos de su compañera, "Eh, Blakey, ¿me detengo?" susurró haciendo que su aliento golpeara cálidamente sobre uno de los objetos de su atención antes de atenderle pasando su lengua delineándole delicadamente en espera de su respuesta.
¡NO, Yang, no pares! "Eh…eso s-se sie-siente bieee-nn,-" las manos de la fauno se sujetaban con intensidad bajo los muslos de la rubia y en ocasiones sus uñas se clavaban ligeramente en su trasero.
"En efecto, se siente divinamente," susurraba una vez más mientras alternaba utilizando sus dedos y lengua entre los pechos de la pelinegra, "-puedo hacerte sentir aún mejor,-" murmuró.
Blake comenzaba a sentir escalofríos recorrerle, un enorme calor se apoderaba de lo más profundo de sus entrañas y una necesidad enorme de contacto más íntimo, por parte de la rubia gritaba dentro de ella.
Pensando gritar en frustración cuando sintió los labios de Yang abandonarle de succionar la sensible área sobre sus pechos y casi grita en el instante en que una de las manos de la rubia dejó de acariciar su otro pecho al desaparecer rumbo al sur en su cuerpo, pero no lo hizo. Lo que en realidad sustituyó aquella ansiedad de gritar en frustración fue sentir la atrevida mano de la rubia hacerse camino entre ambos cuerpos, alejar de en medio de ambas la falda escolar de la faunus para comenzar a acariciar la parte interna de su muslo. Instintivamente, al sentir el calor de la mano de la rubia a nada de distancia de su centro, sus caderas parecieron cobrar vida instintivamente comenzando a buscar el contacto más íntimo contra la mano invasora entre sus piernas.
"Yang…" las manos de la faunus aferraron su agarre bajo la falda de la rubia acercándole más a ella. Blake no sabía si el nombre de la chica que hacia maravillas en su libido era pronunciado pidiéndole alejarse o no detenerse, Aunque si te detienes me volveré loca de ansiedad…
Buscando un mejor ángulo para sus maniobras, en un suspiro, Yang se colocó entre las piernas de la chica separándolas cuidadosamente, bajando sus manos hasta la parte posterior de sus muslos y en un seguro movimiento ahora la pelinegra se encontraba sobre ella sujetándose a su cuello besándole con abierto descaro y necesidad.
Inmediatas, las manos de la rubia nuevamente se posicionaron donde se encontraban segundos antes solo que esta vez una de sus manos se encontraba directa en el centro de placer de la faunus haciendo a un lado la estorbosa tela de su ropa interior para tocarle sin tapujos mientras la otra mano la acerca a ella por la parte baja de su cintura sin deja espacio a que esta retrocediese a sus toques.
La reacción de Blake fue inmediata: Espalda arqueada ante el súbito -y placentero- contacto, sus uñas ligeramente enterradas en la espalda de la rubia, piernas temblorosas separándose permitiéndole libre movimiento al sentirla asaltar su más íntimo espacio murmuraba el nombre de Yang sintiéndola explorarle de arriba a abajo con adoración incrementando su ardiente sensación al sentirla besar su cuello al introducirse en ella por completo. La pelinegra trataba de no avergonzarse por lo preparada que estaba para recibirla dentro de sí.
Al sentir a Yang sonreír contra su cuello al susurrar, "Estas tan lista, y todo para mí-" se sonrojó notando como su mano se empapaba rápidamente por la excitación más que su cuerpo emanaba, "-esto es tan sexy. Tú eres tan sexy, Blake." La vio sonreír agilizando nuevamente sus movimientos adentrándose aún más en su íntima cavidad haciendo que espasmos y pequeños temblores recorrieran su cuerpo descaradamente.
Yang disfrutaba cada reacción que Blake ejecutaba: su voz entrecortada, suspiros, ligeras maldiciones, los escalofríos que recorrían su piel, "Jod…-" exhaló pesadamente al sentir sus dedos ser succionados y comprimidos por las temblorosas paredes intimas de la chica. Ahora quiero que tu nombre sea lo único que deje tus labios Blakey.
Comenzaba a sentirse demasiado necesitada de la pelinegra, no podía evitar darse cuenta de lo mucho que su cuerpo ansiaba su toque también. Haciendo acopio de toda su voluntad, lentamente retiró su mano de entre las piernas de su chica para alzarla y observar detenidamente la sustancia que cubría sus dedos. Blake observaba a la rubia lamer lentamente los húmedos dedos de manera sonriente, disfrutando lo que obtenía de ella.
"No creí que fuera posible que alguna parte de tu cuerpo supiera más delicioso que tus labios…" murmuró, y sin más resumió su tarea regresando al lugar previo su mano entre las piernas de la pelinegra alzando su rostro hasta besar de manera posesiva. Yang sabía que deseaba probar más de aquella esencia pero por el momento deseaba escuchar y sentir a la pelinegra explotar al alcanzar el máximo gozo.
"Yo…Yang-"
Los incesantes sonidos placenteros de la pelinegra, aunados a los frenéticos movimientos de sus caderas contra los rápidos y rítmicos toques íntimos de Yang en su centro, acercaban a Blake cada vez al gran final.
Justo cuando pensaba que aquella sensación no podía crecer o volverse más exquisita, la rubia hizo que su mente se nublara y su cuerpo fuese sacudido fuertemente por una ola de placer inesperada al sentir como el dedo de pulgar de esta comenzaba a masajear delicadamente el cúmulo de nervios que había estado siendo ignorado pero que pulsaba necesitado.
Presa del incesante calor que su cuerpo emanaba, la pelinegra tomó desesperadamente por la nuca a Yang obligándole a besarle nuevamente ignorando por completo si le lastimaba al tirar de su cabello o si con esto activaba la semblanza defensiva de Yang, Quizá ya está activada...este calor en la base de mi-uhg, es increíble lo que... Oh por… no voy a-
No había razón para contenerse. Sus caderas se empujaban en busca de prolongar lo más posible la irresistible sensación de la que era presa. Notando la incapacidad de la pelinegra para expresarse en palabras completas, Yang separó sus labios de los de esta hasta susurrar en la base de su cuello, "Blake, déjame escucharte, estamos solas, nadie más que yo está aquí contigo…" ligeramente presionó sobre el clítoris de la faunus mientras seguía removiéndose dentro de ella
Y con ese ultimo toque el mundo de Blake se volvió insonoro, intangible y totalmente blanco. Su respiración se salió de control y no pudo controlarse más, "¡Yang!" exclamó cuando la fuerza de su orgasmo se apoderó de ella.
La rubia no podía evitar saborear y sonreír ante el hecho de que había logrado sus objetivos esa tarde: Declarar su amor e intenciones a Blake y hacerla gemir en éxtasis su nombre.
Sorprendida, Yang dio un respingo y contuvo el aliento al sentir como la pelinegra temblaba y seguía sus movimientos en busca de prolongar su clímax lo más posible al tenerla dentro de ella.
Deteniendo paulativamente sus movimientos, Yang le observaba descender del intangible lugar al que le había enviado.
Respirando con muchísima dificultad, se retiraba de dentro de Blake admirando el resultado de su obra: La pelinegra jadeando recargada sobre su hombro buscando calmar su respiración, su pálida piel se encontraba humedecida por su previo ejercicio sobre ella, dedos y uñas se clavados en la espina de esta al alcanzar el máximo clímax, su boca entreabierta y ojos cerrados con fuerza dejaban claramente ver que el resultado placentero había sido devastadoramente bien recibido y alcanzado en su máxima proporción.
Máxima por el momento. No creí que pudieras verte aún más hermosa, Blakey. Pensaba la rubia observando con adoración como recuperaba la compostura poco a poco la pelinegra justo después de alcanzar el ansiado orgasmo.
Una vez fuera de la intimidad de la faunus, la rubia acariciaba el cabello de la pelinegra susurrado suavemente mientras le abrazaba con fuerza por la cintura, "¿Se sintió bien?"
Asintiendo débilmente con la cabeza, la pelinegra trataba de encontrar su voz nuevamente, "S-sí,-" confirmaba.
Sonriendo con picardía, Yang le sujeta por el trasero acercándola a ella. Alzando el rostro, Blake conectó sus labios con los de la rubia para besarle de manera hambrienta devorándole por completo haciendo que el beso se intensificara. La pelinegra, sonriendo de manera malvada, movió su cuerpo de forma que su muslo y rodilla rozaban suavemente la entrepierna de la rubia ganándose una fuerte inhalación de su parte al alejarse súbitamente de sus labios.
Fue Yang quien rompió el silencio segundos después, "No puedo esperar a volver a sentirte de esta manera," le dijo con honestidad en su voz. "-quizá deberíamos salir de aquí e ir antes que-"
Blake inesperadamente invirtió los papeles. En esa ocasión quedó sobre la rubia sujetándole los brazos sobre su cabeza de manera firme posicionándose entre sus piernas, la faunus sonreía de manera seductora y sensual ante la perpleja mirada que le regresaba Yang.
"Bl-blake, ¿Qué haces?"
La pelinegra alzaba la ceja divertida mordiendo ligeramente su labio inferior al analizar el dorso desnudo bajo el suyo subir y bajar a causa de la agitada respiración de Yang.
"No pensarás que te dejaré escapar después de lo que acabas de hacer, ¿O sí?"
Yang sintió un escalofrió recorrerle por completo ante aquella declaración e inesperadamente todas las sensaciones que había estado suprimiendo durante el encuentro con la pelinegra se dejaron sentir a viva piel nuevamente, su necesidad se intensificaba con cada roce de cadera que Blake realizaba sobre la suya.
¡En realidad espero que no! ¡No me dejes escapar!
"Según recuerdo," susurraba la faunus haciendo espacio bajo ella para sacar la falda del uniforme que aún vestía Yang, "-dijiste que esto se llamaba: Ceder ante quien deseas y necesitas."
¡Oh dust, Blake! pensaba Yang al asistirle a la pelinegra a acercarse a ella invitándole a tomarle ahí mismo tal cual ella había hecho momentos atrás.
Este día va a ser memorable, Yang Xiao Long…
::END::
Y es todo...¿Que les ha parecido?
¿Lo odian?
¿Debo dejar RWBY Y Bumblebee?
¿Debo volver al HP O Sailor Moon fandom?
Díganme! No sean malitos..
En fin, espero que les haya gustado y se hayan divertido leyendo mis ocurrencias tanto como yo me divertí escribiendo esto!
Oh, por cierto:
Un amigo que habla pero no escribe en español me ha pedido traducir del ingles un par de FF suyos... así que si les interesa que sigamos con el Bumblebee en mi cuenta, hagánmelo saber porfis!
Un saludo y abrazo a todo lector que ha dado con mi loca historia!
