Finn Hudson era el "novio" de Rachel, un tonto sin cerebro y sin nada bueno que brindar a la sociedad, además de ser fácil de engañar; al menos eso hacia creer a todos en la escuela, pero Finn sabia muy bien como ocultar sus pensamientos tras la fachada de tonto que todos veian. El había estado muy cerca del lugar donde Rachel besó a la rubia y lo vio todo, pero prefirió callar; lo único que quería era el dinero de la rubia, ya que el si la conocía pues era su vecina.
Por su parte, Quinn se quedó pensando en todo lo sucedido durante esa semana.
Diablos, esto es lo mas raro que me ha pasado en la vida, ¡Rachel Berry me besó!, además de descubrirme….pero ¿ahora que hago con eso?.
Asi pensaba la rubia y decidio hablarlo con su padre, cuando llego a sus brazos se derrumbo y empezó a llorar
Tranquila pequeña, tranquila, nadie te puede lastimar, estamos juntos en esto, te amo hija.
Gracias papa, no sabes cuanto me tranquilizan tus palabras.
Pero ahora dime hija, ¿te gustó el beso?
No puedo mentir papa, fue tan increíble, aunque sali corriendo de miedo, pero, papa, ¿no te molesta que haya besado a una chica?
Hija, escúchame con atención, cuando tu naciste yo supe que serias especial, serias la luz de mis ojos y lo eres, hoy eres una linda jovencita con un don de la naturaleza que estoy seguro esta lista para recibir y dar amor, no te niegues la oportunidad, si esa chica decide conquistarte y tu le abres el corazón pues siente Quinn, no escondas tus sentimientos jamas hija, jamas.
Papa, gracias por siempre estar conmigo, te quiero y aunque no se porque mama nos dejo no le guardo rencor, igual que tu, los amo a los dos y estoy orgullosa de quien soy, por ti papa.
Bueno, dejemos el drama pequeña y vamos a la camita, mañana tienes escuela.
Si señor, vamos!.
Una noche mas pasaba y Quinn no lograba dormir, recuerdos de lo sucedido volvían a su mente y la calidez de esos labios contra los suyos realmente la ponían algo "emocionada", pero prefirió leer un poco para despejarse. Rachel por su parte solo ideaba la manera de acercarse a la rubia, quería conquistarla a como de lugar, pero tenia que tramar la coartada perfecta y como un flash de inspiración encontró la idea perfecta.
