Pasaron dos semanas desde que nos habíamos enlistado en los aspirantes, y los siguientes en pasar al salón de prueba éramos nosotros. Afortunadamente eran audiciones grupales, aunque de todas maneras, mis amigos parecían estar bastante asustados. Quizá si tenían razones para estar temerosos, ya que nueve de cada diez grupos que vimos entrar a ese salón salían por la puerta negándole con la cabeza a sus colegas en señal de derrota. No lo consiguieron, ¿por qué mis amigos y yo habríamos de hacerlo, entonces? Jeff y Trent ni siquiera querían venir aquí en un principio, y me rompería el corazón ver que queden deshonrados de aquella manera. Sin embargo, tenía fe. Confiaba en nuestro talento plenamente, así que cuando pronunciaron nuestros nombres, me levanté de mi asiento y con una palmada en la espalda hacia mis hermanos en señal de aliento, entramos a la sala de pruebas.
—Estimados compañeros Warblers, mi nombre es Nick Duval. Tengo quince años, voy a segundo y vengo en compañía de mis dos talentosos amigos, Jeff Sterling de dieciséis y Trent Nixon de quince años. Para esta audición, interpretaremos Runaway Baby, de Bruno Mars. —Anuncié. Quien estaba a cargo de la sesión era un chico de rasgos asiáticos, que además tenía un martillo de juez en la mano que resultaba bastante intimidante.
—Hola, chicos. —Dijo el asiático. Cuando habló, de repente sentí menos miedo. Su expresión era firme, pero de cierta forma, sus ojosdecían que era un chico de buenas vibras. —Mi nombre es Wes, y mis compañeros son David y Thad. Comiencen cuando gusten.—Concluyó Wes, y los tres sonreímos para ellos. Nos miramos fugazmente entre nosotros y contamos hasta tres, comenzando nuestro número.
Fui yo quien comenzó la canción. Teníamos una formación de triángulo clásica, y habíamos estado practicando horas y horas esas dos semanas, por lo que estaba bastante aceitado. Entre nosotros teníamos una buena química musical, así que todo se nos estaba dando muy bien. En el pre-estribillo, le pasé la posta a mi mejor amigo y fue él quien ocupó el centro de la escena. Pude ver desde el rabillo del ojo las bocas abiertas en una gran 'O' de los Warblers al ver bailar a Jeff mientras nosotros repetíamos sus frases y hacíamos nuestros pasos justo atrás suyo.
—Así que a cada chica que conozco, ¡esto es lo que le digo!—Se deslizó Trent hacia el centro esta vez, y Jeff y yo nos unimos para pasar al coro. —Corre, corre cariño, antes de que te lance mi hechizo. —Entonamos los tres mientras nuestros cuerpos fluían con el ritmo. David desde su silla bailaba entusiasta, mientras que Wes sonreía con disimulo, y Thad, el menos amigable de los tres, permanecía cruzado de brazos. —Mejor te vas cariño, porque cada palabra que oíste sobre mí es cierta. —Hice una onda con mi cabeza y mi torso al cantar aquello mientras Trent hacía los coros y Jeff me secundó con el verso siguiente. Finalmente, los tres cantamos la última frase del estribillo. —Así que, corre, corre, huye lejos, cariño.
La canción siguió hasta su final: fui capaz de demostrar todo mi talento como cantante al igual que Trent y mi mejor amigo, quien incluso se había dado el gusto de dar una de esas volteretas en el aire que tanto amaba hacer, ocasionando una mirada sumamente aprobatoria entre David y Wes. David fue el primero en levantarse de su asiento cuando concluimos, y nos aplaudió tan fuerte que supimos que incluso se escuchó desde afuera. Jeff, Trent y yo nos miramos emocionados y nos chocamos las manos, porque entráramos o no, sabíamos que lo habíamos hecho bien.
—¡Dios mío! ¡Hacía años que no veíamos un número tan bueno, muchachos! —Exclamó David con una sonrisa gigantesca en su rostro, haciendo brillar el lugar con sus dientes excesivamente blancos ¿Por qué la gente de piel oscura tenía esa suerte y los blancos no?—Todavía tenemos que votar, pero tengan por seguro de que tendrán mi voto positivo.—Aseguró, y fue Jeff esta vez quien habló.
—Mil gracias por esta oportunidad, chicos. Fue un placer cantar y bailar para ustedes.—A Jeff ya no parecía desagradarle tanto la idea de ser parte de los Warblers. Wes le sonrió asintiendo solemnemente.
—De acuerdo, chicos. Tomen asiento por allá mientras votamos, por favor. —Nos indicó el líder, y así lo hicimos, alejándonos de ellos. Se tardaron unos buenos cinco minutos que parecieron ser eternos. Desde la distancia, observábamos como se debatían. Por lo visto, Thad mostraba desacuerdo frente a sus dos compañeros; evidentemente no le habíamos caído del todo bien por alguna razón, pero si logramos conseguir dos votos sobre tres, era suficiente. Vi como Wes abría sus brazos en una especie de "Lo siento, pero..." en dirección a Thad, y David sonrió triunfante. En ese momento, supe cuál era el resultado. Mi corazón latía con fuerza, y al girarme para decírselo a mis amigos, me di cuenta de que ellos también estaban viéndolo todo. Wes finalmente se puso de pie y nos hizo señas para que nos acercáramos y así anunciara el resultado.
—Jeff, Trent y Nick... —Nos llamó y nosotros contuvimos nuestro aliento, mirándolo fijamente. —Bienvenidos a los Warblers. La próxima práctica será el miércoles a las siete. Los esperamos, y felicitaciones.—Mis ojos se abrieron como platos y de nuestras bocas salieron gritos de festejo. Pude ver como David nos guiñó el ojo, y desde ese instante supe que seríamos amigos algún día. Luego de aquello, caminamos silenciosamente hacia la salida, y cuando finalmente salimos, explotamos en vítores otra vez.
