Suelto un suspiro y abro la puerta del comedor, sé que ahí me encontrare con Sawamura, eso está obvio y sé que las cosas se pondrán algo incomodas para ambos, si no puedo mantenerle ni la mirada entonces en el entrenamiento estaremos ambos más que muertos. Quiero aclarar las cosas pero ni siquiera yo estoy del todo claro, en realidad, si me pidiesen que describiese mi mente en este minuto diría que es un claro remolino negro y la frase "tengo sueño" escrito al medio porque, si, apenas dormí, por no decir que logre ver el amanecer y yo continuaba sin pegar un ojo.

En cuanto entre mire de inmediato hacia donde el solía sentarse, él no estaba, claro, es normal que me evite. De inmediato me dirigí a mi asiento y comí en silencio, Kuramochi estaba sentado a mi lado pero no dijo nada, ni siquiera menciono algo sobre Sawamura, me hablaba con normalidad, estoy seguro de que Sawamura le contó lo sucedido la noche anterior, sin embargo, él no me dice nada y no sé si eso es bueno o malo.

Entonces escuche la puerta, levante la vista a la velocidad de la luz y mire como esa persona, más baja que yo, de cabello castaño, ahora, caminaba cabizbajo y sin mirar a nadie a la cara hasta su asiento habitual, ninguno de sus compañeros de mesa dijo cosa alguna, lo mire con atención y descaradamente, a estas alturas no me importa si alguien me descubre mirándolo fijamente. Claramente él durmió lo mismo que yo, la nada absoluta, aunque, estoy seguro que el hecho de que tenga la zona debajo de sus ojos enrojecida no es debido a su falta de sueño.

Bajo la mirada a mi plato. Me siento horrible, claro que debería hablar con él, al menos, debería pedirle que me espere un tiempo para pensar, pero no dejarlo esperando, o sea lo que sea en lo que estemos en este minuto. ¿Por qué no preste atención a lo que me decía? Ah, claro, porque estaba pensando cosas que no debería.

- Te arrepientes – hablo Kuramochi a mi lado, aun comiendo.

- ¿de qué? – pregunte de inmediato

- Sabes de que – dijo algo brusco – te reíste de él e ignoraste una declaración que había ensayado por mucho tiempo, luego intentas frenarlo para hablar con él pero decides quedarte callado y dejarlo ir – dice como si nada y agradecí que nadie más estuviese prestando atención – eres un gran idiota sin remedio.

- Te lo conto él – claro que sí, no me sorprendo, sabía que él le contaría todo.

- Claro que lo hizo – dijo Kuramochi ahora mirándome a la cara – me costó solo una llave simple sacárselo todo

Solté un suspiro y deje los palillos, había acabado con mi comida pero no tenía intenciones de moverme de mi asiento, no aun, quería saber más.

- Eres un idiota – dijo él – y yo también, después de todo, pensé que sería correspondido y lo motive a que lo hiciera – eso me sorprendió.

- ¿Qué te hizo pensar eso? – pregunte de inmediato, este tipo es bastante observador, pero aun así, quería saber que tan obvio había sido al llevar mi investigación "secreta" del caso, del cual termine siendo yo el asesino, si, aun no me lo creo.

- Pasabas todo el día mirándolo y cuando otra persona se le acercaba te ponías tenso o te sucedía algún accidente vergonzoso – dijo ahora él mirando a Sawamura – aunque, al parecer, nunca te paso conmigo.

- Claro que no – solté rápidamente y sin pensarlo.

- Acabas de admitirlo todo – dijo él. debo ir con cuidado, él es muy astuto.

- ¿Por qué? – se apresuró a cuestionarme.

- Simplemente no – dije, es que no tenía mayor explicación – es como si ustedes fueran hermanos o amigos, además, el solo pensar en ti como un sospechoso me hace sentir las ondas malignas de Ryosuke.

- ¿sospechoso? – genial. Ahora sí que moriré, este tipo terminara por sacarme todo y soltara una de sus risas peculiares que se escuchan hasta el otro lado del continente.

- Es una larga historia – intente salvarme, pero el solo ver como el fruncía el ceño me dio a entender que me rindiera de una vez, aunque, no soy del tipo que lo hace sin dar pelea antes, decidí por solo terminar por contarle todo y esperar a que el aclare un poco mi panorama oscuro.

Y como ya sabía, en cuanto termine de contarle todo lo que pensaba soltó su clásica risa que hizo que más de una persona en el comedor se volteara a mirarnos, por mientras él tomaba aire e intentaba controlarse, decidí mirar hacia algún otro lugar y fingir que era uno más de todas las personas que no entendían que le sucedía.

Entonces, se calmó y limpiándose una pequeña lagrima que salía de su ojo, comenzó a hablar de nuevo. Yo solté un suspiro y me resigne a todo lo que se avecinaba.

- Pensaba que eras más inteligente - ¿Qué? ¿eso es todo lo que tiene planeado decirme? – ahora entiendo porque todo te salió tan mal, de verdad no te lo esperabas.

Solo asentí unas cuantas veces.

- Es todo tu culpa – terminó por decir.

- ¿eso es todo? – dije extrañado

- Creo que ya tienes suficiente castigo y dolor interior por todo esto – dijo mientras se ponía en pie con la intención de retirarse del comedor, a estas alturas ya éramos los únicos en este.

- Espera – dije, él se giró a mirarme extrañado - ¿Qué tan obvio fui? – de verdad quería saber esto.

- Sawamura es un idiota sin remedio – por un momento me relaje – pero hasta él comenzaba a sospechar un poco y se dio cuenta de que actuabas extraño

Bien. Fui obvio. Esto es un golpe bajo.

Sabía de sobra que este día sería difícil, pero al ver como estaban yendo las cosas, no me esperaba que fuesen a ir tan difíciles. Bueno, la verdad es que nos evitábamos mutuamente, pero aun así, me sentía preocupado por él, suele ser muy ruidoso y ese tipo de cosas, pero el día de hoy está demasiado silencioso, tanto que es como si no estuviese con nosotros entrenando.

No actúa ni trata de forma a ninguna otra persona del equipo. No pido que me trate como si nada hubiese pasado, eso sería peor, pero si seguimos ignorándonos en el entrenamiento podría afectar a nuestro desempeño en el equipo, en especial como batería. Entonces, escuche claramente como el entrenador me llamaba y me pedía formar batería con él.

Y vaya que me comprendí al ver como actuábamos como si nada pasase, con normalidad, él lanzaba de una forma que pocas veces puedo apreciar, estaba en perfecta forma y obedecía a todo lo que le pedía sin discutir, lo malo es que podía notar por su expresión y sus ojos que en realidad no estaba tan bien como aparentaba o quería verse.

Miraba con suma atención cada movimiento que hacía para lanzar, sabía de memoria los procedimientos y todo eso, pero en él todo se ve más interesante, todo lo vuelve más único y me llama especialmente la atención.

- Por favor, deja de mirarme así – dijo él repentinamente, me sorprendió y por un minuto me sentí algo confuso, ¿acaso lo estaba mirando de alguna forma en particular? La verdad es que no me di cuenta – no me mires de esa forma después de todo lo que ha pasado.

- Lo siento – dije aún confuso.

Entonces el ambiente se puso tenso, los lanzamientos comenzaron a ser como siempre y en ocasiones desastrosos, entonces, decidí pedirle que paráramos y descansara, se le veía claramente intranquilo. Le di su espacio y fui a recibir algunos lanzamientos de Furuya, el cual, me esperaba ya listo para lanzar.

Y desde entonces no volvimos a tener algún contacto o intercambio de palabras por el resto de la tarde, de todas formas, tengo pensado aclararle que no tengo sentimientos románticos por él esta noche, es lo mejor después de todo. No pensaba planear nada que decirle en específico, no tenía nada ensayado y tampoco quería hacerlo, el solo hecho de pensar en que palabras podía usar hacia que me imaginase el tipo de expresión que él me regalaría, eso solo me haría torturarme antes de tiempo. Será mejor que todo suceda rápido.

Decidí pedirle que hablemos luego de la cena. Me encontraba ya sentado en el comedor, luego de darme un relajante baño, la cena estaba servida ante mí, se veía deliciosa y se derretía en mi boca, sin embargo, no la disfrutaba del todo, eleve mi vista para ver a Sawamura, "solo una vez me dije", pero en cuanto intente mirarlo en la mesa continua frente a mí, solo me topé con su espalda, se cambió de su usual lugar en la mesa con la intención de no mirarme y que yo no pudiese mirarlo tampoco.

Mire su espalda con descaro y algo impresionado, vaya, de verdad he echado a perder todo, y esto me lo confirma más de lo que ya tenía confirmado por mí mismo.

- ¿le darás una respuesta como se debe? – escuche a Kuramochi a mi lado, yo ni siquiera me moleste en dejar de mirar la espalda de Sawamura.

- Lo rechazare claramente – conteste en voz baja, lo suficiente para que solo él me escuche.

- ¿lo rechazaras? – dijo sorprendido y evitando alzar la voz, fue un gran esfuerzo de su parte y lo note.

- ¿te sorprende? – dije alzando una ceja, aun sin quitar la mirada de su espalda, bueno, mi mirada viajaba por toda su espalda, nuca y cabello.

- Claro que me sorprende – dijo rápidamente – lo estás devorando con la mirada

- No lo hago – negué rápidamente.

- Si lo haces – supe que no serviría de nada debatir el hecho que solo lo miraba de forma normal, nada más.

- Solo estoy pensando en cómo hacerlo – claramente esto era una mentira.

- Sí, claro – y al parecer él no me ha creído, como era de esperarse.

Y la conversación termino. Antes de darme cuenta ya había terminado de comer todo en mi plato y llego el extraño sentimiento de haber querido tomarme más tiempo en comer, pero al ver como Sawamura también terminaba su comida, supe que había hecho, al menos esta parte, bien.

Decidí salir antes y esperarlo afuera, sería algo incómodo pedirle que hablemos en privado frente a algunas personas del equipo, en especial si dichas personas ya tienen la sospecha de que algo está pasando entre nosotros, eso es claro. El aire fresco del exterior me hizo sentir mucho mejor, tome aire algunas veces para tranquilizarme, mantenía mis pulmones llenos y luego botaba lentamente.

Mire el cielo, estaba estrellado y hermoso, para nada perfecto con lo que tenía planeado decirle al idiota, pero bueno, espero que si lo ayude un poco a él para que se calme, o algo por el estilo. Entonces, sentí como la puerta se abría a mis espaldas, me gire rápidamente y me encontré de frente con Sawamura, ahora si podía ver su rostro a la perfección y por un momento desee que hubiese continuado dándome la espalda.

Sus grandes ojos que solían mostrarme su mirada juguetona y alegre ahora me dejaban ver todo lo contrario, incluso, tenía algo enrojecida la zona bajo estos, podía notarlo decaído pero lo peor de todo es que cuando cruzo la mirada conmigo la mantuvo solo unos segundos, luego la desvió, él nunca había hecho algo así conmigo, en realidad, él era el tipo de persona que me mantenía la mirada y hacia que yo fuese él que la desviase por alguna razón.

- Necesito hablar contigo – comencé – vayamos a un lugar más apartado – entonces por su segundo vi como el fruncía el ceño y apretaba su mandíbula, claramente estaba enojado y esperaba que comenzara a gritarme en cualquier momento. Pero no lo hizo – sígueme

Y el obedeció, claramente de mala gana, pero lo hizo de todas formas. Me preocupe de llevarlo a algún lugar donde claramente no nos molestarían, algo alejados de los lugares donde suelen entrenar, termine por llevarlo detrás de uno de los muchos edificios de la escuela, claramente a estas horas de la noche ese lugar estaría como un edificio abandonado.

Me gire y lo mire a la cara, debía ser claro y terminar esto de inmediato, sin tardanza ni darle vueltas al asunto, pero como era de esperarse, termine por dudar en el último momento, ¿De verdad iba a hacerlo? ¿De verdad lo rechazare? Vamos, se honesto contigo mismo ¿puedes decir sin dudar que no sientes nada por él? claro que no, siento algo por él, claramente no estoy enamorado, pero el verlo de esta forma despierta algo en mí que se niega rotundamente a rechazarlo como si nada.

Solté un suspiro. Decir que no pierdo nada con darle una oportunidad es una clara mentira, pierdo mucho si lo que llegásemos a ser termina de mala forma, pero de todas formas, lo miro y no puedo negarle intentarlo, bueno, eso pienso, pero luego de todo lo que ha pasado estoy dudando que el acepte como si nada, después de todo, hice algo bastante despreciable.

- Siento mucho lo que paso – empecé por decir – estaba pensando muchas cosas y estaba impresionado, lamento hacerte sentir mal, Sawamura – analice sus expresiones, estas apenas habían cambiado un poco – me gustaría que me repitieses lo que me dijiste – entonces el frunció el ceño – solo si quieres, de todas formas, quiero que intentemos salir juntos – entonces mostro un claro cambio, sus hombros se relajaron, su expresión algo dolida y de desconfianza fue sustituida por una de clara confusión.

- "Miyuki Kasuya, eres de lo peor por ni siquiera haberme dejado declararme como lo tenía planeado, aunque, sabía que no funcionaría de todas formas. Le di muchas vueltas e intente buscar una buena forma de decirlo, pero por mucho de lea mangas sobre situaciones como esta no pude encontrar nada que me pareciese suficiente, asique, he decidido terminar por decirlo de una forma clara. Simplemente me gustas y mucho" – dijo el como si estuviese recitando algo que se sabe de memoria, sonó algo carente de emociones pero eso era bastante entendible – eso era lo que te dije en ese momento.

- Lo siento – termine por decir, vaya que soy idiota.

- ¿de verdad quieres intentarlo? – me pregunto serio – porque si lo haces para ahorrarte problemas o porque sientes lastima, déjame decirte que solo lo empeoraras todo.

- No es eso – conteste rápidamente – de verdad quiero que lo hagamos – oye, oye, hace menos de cinco minutos pensaba en rechazarlo, debería calmarme y pensar antes de abrir la boca, pero claro, ya es tarde para eso.

Entonces, terminamos por salir, claro, fue incomodo en el momento, aun sentía algo tenso el ambiente por parte de ambos. Lo acompañe hasta su cuarto y en cuanto se despidió algo distante comencé a caminar hacia mi cuarto. No sé si empeore las cosas o las mejore, porque eventualmente si él no me gusta de forma romántica, entonces esto terminara en algún punto.

Y me di cuenta de que tal vez había cometido un error que terminara por solamente empeorar demasiado las cosas. Odio decirlo, pero Sawamura tenía razón.

Me van a matar y preferiría que me maten antes de que termine por hacerlo yo mismo. Ya es de mañana y lo único que pienso es "¿qué debería hacer ahora que estamos saliendo?" claramente el trato debe ser diferente, pero de todas formas, no quiero actuar como una pareja completamente enamorada y dulce, estoy seguro de que eso nos desagradaría a ambos.

Suelto un suspiro e inicio mi día, sé que el día de hoy estará literalmente lleno de cosas nuevas. Y lo he confirmado cuanto en cuanto entro al comedor y cruzo miradas con Sawamura, el no hace nada en particular, no grita ni se mueve, se queda como estatua, su mirada fija en mí y su sonrojo se hace cada vez más visible, tanto, que todas las persona del equipo ahí presentes se dieron cuenta de que algo había sucedido entre nosotros.

- Buenos días – dije mientras me diría hacia mi usual puesto

- Buenos días, Miyuki-senpai – escuche como él hablaba en voz baja y se sentaba

Y pasaron unos cuantos segundos para que el comedor comenzara a hacer el ruido usual de las conversaciones, claramente me sentí algo incómodo, nuestro momento no había pasado desapercibo para nadie.

Solté un suspiro y me concentre en comer, o eso al menos quería hasta que todos llevasen su atención hacia otra cosa, pero en cuanto levante la vista me encontré con el rostro burlón de Kuramochi, claro, el jamás desaprovecharía esta oportunidad para molestarme.

- El amor – dice sonriendo

- No hables mucho, tú eras peor con Ryosuke – y con eso basta para que borre su sonrisa.

- Así que es algo oficial – dijo intentando cambiar el tema. No me sorprenda que sepa, apuesto que en cuanto Sawamura llego a su cuarto le conto todo lo sucedido, en realidad no me importa, si no se enteraba por él se enteraría por mí.

- Lo es – dije continuando con mi comida

- Pero no te veo especialmente feliz

- ¿Qué te hace pensar eso? – dije distraídamente

- Miyuki, creo que eres lo suficientemente inteligente como para saber que si descubro que aceptaste salir con él sin sentir en realidad nada, te hare un repertorio de llaves digno de un campeonato de lucha libre – bien, esa es una amenaza digna de Kuramochi y por razones como está siempre pienso que son prácticamente como hermanos.

- Lo sé – dije – y no comencé con él por eso

Y después de esta conversación no volvimos a tocar el tema. Lleve mi mirada hacia la mesa de al lado, donde se sienta Sawamura, esperaba encontrarme de nuevo con su espalda y estaba listo para mirarlo con descaro, por eso, no me había preocupado de fingir mucho al mirar hacia allá, pero en vez de encontrarme con su espalda, me encontré con su rostro, el cual, volvió a sonrojarse en cuanto chocamos miradas. Vaya, ya es segunda vez que sucede esto en menos de una hora.

Desvió mi mirada rápidamente y suelto un pequeño suspiro.

- Te sonrojaste – me dice Kuramochi.

- Cállate – termino por decir antes de escuchar su risa

GRACIAS POR LEER.