Capítulo 2.

"Mierda" pensé al despertarme

Era realmente muy atractiva aquella mujer que salvó a mi hija: Cabello oscuro, ojos grises, piel dorada y una figura con las curvas en los lugares correctos. No había podido parar de pensar en ella desde el segundo en que la vi.

Miré el reloj y note que ya era hora de despertarme.

Me levanté rápidamente, tomé una ducha, me vestí y me puse mi traje cómodamente.

Cuando bajé encontré a Clare, la mujer que limpia mi casa, preparando los desayunos y a mi madre leyendo el periódico.

-Hola mamá-dije sonriendo.

-Me enteré de todo-dijo fulminándome con la mirada.

Doble mierda. Aunque somos seis personas en mi familia (lo sé, mis papas no tenían televisor y somos cuatro hijos varones) en mi familia no existe el concepto de "guardar un secreto" así que ahora estaba frente a Effie Trinket, la filosa abogada o peor, mi madre, debiéndole una explicación.

-Realmente oí que era muy buena… no sé cómo pude ser tan ciego…-repliqué

-Ahora no importa eso-dijo mi madre de repente-ya que ahora volví y la seguiré cuidando yo y no dejaré que consigas ninguna niñera… porque no tienes madera para eso-dijo finalmente.

-Bien-dije suspirando. Tenía razón y no podía discutir con mi madre.

-Y me encargaré de abrir una causa con esa tal Enobaria-replico molesta-Esa no se meterá con mi única nieta-dijo dramática.

Ella realmente insistía con eso de tener nietos: Marvell tenía dos niños, Natt y Matt con su esposa Glimmer, luego venía yo con Eva y Gale con Theon, pero Madge, su esposa, falleció hace un año. Finnick, mi otro hermano, Gale y yo nos definíamos como solteros eternos o que ninguna mujer nos atraparía.

-Pues habla con tu hijo soltero o pídele a Marvell y Glimmer que trabajen duro en otro hijo y de preferencia mujer-dije cortante. Ya sé a dónde iba esto.

-Deberías salir con una mujer-dijo mientras tomaba su café-no has salido desde…

-No mamá-dije nuevamente-no volveré a eso otra vez… la única mujer en mi vida es Eva… y bueno tú también.

Suspiro triste negando con la cabeza. Sé que no tenía malas intenciones pero no quería repetir la historia… me hizo un maldito estúpido bastante tiempo.

-Bueno, vete que sino llegaras tarde-dijo haciéndome entender que no iba a continuar insistiendo.

Mi mamá se encargaba de Eva casi siempre ya que dejo de ejercer hace un tiempo, ya que aun no tenia edad para ir al club donde iba Theon. Pero ayer su buffet cumplió 25 años y era fundamental que estuviera, ya que anunciaría su retiro permanente y designaría a Marvell como su sucesor. Eso también era triste, porque era el abogado de la empresa y ahora debíamos buscar uno nuevo y todo el rollo familiar de trabajar juntos se estaría deshaciendo…

Mamá dice que se retiró completamente porque ya trabajó mucho y ahora se dedicaría a sus nietos y su familia… también para cuidar al señor Haymitch, más bien mi padre, que sufrió de un paro cardíaco hace un mes y nos dejó la presidencia a mí y a mi hermano Gale ya que el estrés de dirigir una empresa lo abrumaba. Ahora simplemente se limitaría a tener una buena dieta, hacer ejercicio, dejar el tabaco y malcriar a sus nietos… realmente me alegro que haya dado un giro tan grande a su vida y mamá lo esté apoyando.

En eso Gale y yo nos encargamos de la empresa. Decidimos que la empresa la dirigiríamos los dos ya que aspiramos demasiado esta empresa desde pequeños y no queríamos pelearnos por eso y porque el trabajo que asumía mi padre era para dos personas… después se preguntaba por qué le dio un ataque…

Fui al cuarto de Eva y me despedí depositándole un beso en la frente. Amaba a esta niña.

Tomé el auto y me dispuse a conducir mientras pensaba.

En mi familia, como dije anteriormente somos seis: mis padres, Effie y Haymitch, mis cuatro hermanos y yo: mi hermano Marvell que se encargara del Buffet de mi madre en cuanto consiga algún abogado a su altura, era el mayor edad y el menor en mentalidad. Tiene 29 años y parece un niño de 6 años por su inmadurez. Glimmer lo dirige bastante bien. Luego esta mi hermano Finnick de 28 años, él es el director de la sede de L'oreal París que se encuentra en este pueblo bastante moderno. Luego viene mi hermano Gale de 27, con el que me plantee competencia prácticamente desde que nací. Ahora es distinto porque ambos nos encargamos de la empresa y tenemos el mismo nivel de responsabilidad. Luego vengo yo con 26 años y una hija producto de un amor completamente ciego… no hace falta entrar en eso.

Nosotros somos una empresa de publicidad… realmente con el tiempo ha crecido bastante porque muchas empresas de renombre o editoriales han acudido a nosotros para promocionarlos… papá era una fiera en su área y Gale y yo aprendimos del mejor.

Llegué rápido entre mis pensamientos a la empresa y cuando entre vi una gran cola femenina.

-Bueno días Mike-dije saludando al guardia.

-Buenos días Sr. Mellark-dijo amablemente.

-Lamento mucho que debas decir eso mas veces más hoy-dije en broma. Mis hermanos jamás serán enfermamente puntuales como yo

El simplemente sonrió y negó con la cabeza.

-¿Todas vienen para el puesto?-pregunté viendo la cola

Mike asintió. Ben, un muchacho de 21 años por recibirse, hace las prácticas para Gale como su asistente, así que decidí que era hora de yo también tener un asistente para facilitar algunas cosas…

Cuando subí a mi oficina, la cola comenzó a avanzar… ¿Debería mencionar que todas eran mujeres y, tenían la falda excesivamente corta o me comían con la mirada? Después de la sexta o decima decidí que me conformaría con alguien que no me mirara y me haga sentir violado…

Y de repente entro una muchacha menuda de cabello rubio, ojos oscuros y bonitos rasgos, vestida de una manera decente… ¡Al fin!

-Buenos días…-dijo sonriendo.

Para sus 18 años, Primrose Everdeen había terminado la escuela con calificaciones perfectas, conseguido una beca en la universidad donde estudiaba mi hermano pero en la catedra de medicina, sabia seis idiomas y ahora buscaba un trabajo.

-Sé que soy joven pero realmente pongo mucha dedicación a lo que hago y…

-Contratada-dije finalmente.

-¿Cómo?-preguntó asombrada.

-Me impresionaste y te contraté-dije encogiéndome de hombros.

-¿Y las otras chicas?-preguntó asombrada.

-Estoy seguro de que ninguna se asemeja a tu talento-sonreí-¿Aceptas o no?

-¡Claro! Comenzaré ahora-dijo mientras se iba a sentar en el escritorio a unos metros de mi oficina.

Salí afuera para mostrarle el escritorio.

-Muchas gracias por venir y perdón-le dije a la cola femenina volviendo a mi oficina.

En cuanto entré me dedique a hacer algo de trabajo en la mañana y esperar a que Prim se acomode… Hablando de eso, su voz me sonaba extrañamente familiar, pero jamás la había visto, estoy seguro de eso...

-Hola hermanito bonito-dijo Marvell entrando con una serie de papeles y sacandome de mis pensamientos.

-Marvell… ¿Jamás podrás ser serio, verdad?-pregunté rodando los ojos.

-Estamos solos… además vengo por algo serio-se defendió mientras se sentaba.

Rodé los ojos

-¿Y se puede saber cuál es?-pregunté acomodándome.

-Mi renuncia-dijo poniéndome el papel en el escritorio.

Fruncí el ceño… Aunque sea un idiota, es un idiota sumamente bueno en lo que hace, y realmente no estaba en mis pensamientos perderlo tan cómodamente.

-¡No me mires así! Necesito la firma de los dos presidentes y me falta la de uno-dijo acusatoriamente.

Hice una mueca… ¿El cabrón de mi hermano Gale lo firmó? Lo mataría.

-Escucha, simplemente la firmaré cuando encuentre un abogado que te superé o se asimile a tu talento-dije cortante-hasta que eso no pase no podré firmarlo-dije en un tono serio.

-Tengo una esposa, dos hijos y aparentemente dirijo un Bufete de abogados y lidió con la parte legal de la empresa… ¿Bromeas, cierto?-preguntó exasperado. Realmente me sentía mal por Marvell, pero era verdad eso de que aún no encontré un abogado competente para el puesto-¿Siquiera has empezado a buscar?

Iba a responder pero cerré la boca y ví a Prim parada en la puerta con dos cafés… Maldito Marvell y su mania no cerrar las puertas, ahora seguro nos escuchó toda la empresa.

-Disculpe Señores Mellark, les traigo sus cafés-dijo Prim amablemente posándolos en el escritorio-¿Necesitan algo más?

-¡Como a mí me gusta!-dijo Marvell contento.

-Le pregunte a Marta todo-dijo Prim conforme porque la valoraran. Esta industria podía ser realmente muy competitiva, pero acá nos gustaba valorar a la gente y remunerarla por su trabajo… y Marvell era realmente un buen tipo.

-Necesito la versión más actualizada de la agenda-dije con voz neutra- y prepara una entrevista para el lunes… habla con Beete sobre la entrevista de abogadas.

-Disculpe-dijo Prim y me volteé. Estaba bastante roja-no pude evitar escuchar que necesitan una abogada…

-¿Y?-incentivó Marvell a que continuará.

-Yo… conozco a… alguien que está interesado en mudarse al pueblo y busca empleo-dijo nerviosamente.

-¿La conozco?-pregunté-en todo caso debería presentarse a la entrevista-dije pacíficamente.

-Es Johanna Mason-escupió de repente.

Mi hermano se quedó completamente en shock mientras yo trataba de entender por qué.

-Hermano es Johanna Mason-dijo de repente.

-Eso dijo Prim-dije encogiéndome de hombros.

-Ella acaba de ganar el caso de James Hemil y su esposa trepadora-dijo contento mientras yo hacía una mueca por hablar así frente a Prim-amigo… no podrás conseguir a alguien mejor para el puesto...

Me quedé impactado; sería un idiota si no aceptaba pero debería poner un poco más difícil las cosas… no iba a renunciar a Marvell tan fácilmente.

-¿En qué bufete esta?-pregunté escondiendo mi sonrisa porque de alguna manera sabia la respuesta.

-Bueno… ella ha renunciado a su más reciente bufete para encontrar empleo pero… estoy segura que encontrará un bufete en cuanto lean quien es-dijo un poco más segura.

-Dile que deje de buscar-dijo Marvell-y pregúntale si le interesaría trabajar para el bufet Trinket.

Me quede en shock… ¿Le estaba ofreciendo un trabajo? La expresión mía y de Prim era a base de ojos como platos y la boca abierta…

-Puedo pasarle su número y puede comunicarse con ella-dijo reprimiendo una sonrisa… la sobriedad ante todo.

Ambos salieron y Prim rebusco en su teléfono y anotó el numero en el celular de Marvell y… ¿Mencione que no posee capacidad de espera? Bueno, la prueba de eso es que se puso a llamarla en cuanto Prim termino de marca la última cifra. Ni siquiera el se encargaba de hacer esas cosas... debía ser buena.

-¿Estoy hablando con Johanna Mason?-preguntó tranquilamente-Bueno… la señorita Prim me dio su número…-dijo Marvell pacíficamente-ella me habló de que busca empleo por la zona donde trabajo y…-dijo y paró de repente-en el Bufete Trinket… necesitamos una abogada para la empresa M-dijo pacíficamente-¿De verdad? ¡Genial!-dijo formando una sonrisa-Bien, comprendo… Londres… muchas gracias, adiós-dijo cortando y se volvió hacia mí-¡Aceptó! Comenzará en tres días…

-Es una gran admiradora de su madre-dijo Prim desde el escritorio-se ha inspirado en ella en todo…

Aunque mi malhumor era algo notable, no pude evitar reír ante la mueca de miedo de mi hermano… mi mamá era realmente una perra en el juzgado así que si esta chica se inspiró en mi madre… sería muy interesante verlo.

-Espero que puedan sobrevivir a eso-dijo Marvell.

-¿Sobrevivir a qué?-preguntó Gale de sopetón mientras ingresaba con un café.

-A la nueva abogada-dije de repente- es la nueva debemos entrevistarla en tres días… Marvell la contrató para el Bufete.

-¿Así que asumiste que se irá?-preguntó Gale en broma.

-No me ha firmado la renuncia aun-dijo Marvell recordando molesto.

-Tranquilízate-dije de repente-si la entrevista sale bien, tendrás tu renuncia firmada y aceptada.

Era una especie de semi-rendimiento… ya saben, se acabaron las excusas para retenerlo y debía asumirlo, pero mi orgullo de hermano no se iría tan fácil.

Al cabo de una hora, seguí haciendo trabajo, realmente quería terminar esto y tomarme un día libre para estar con Eva… ella lo merecía por soportar semejante mujer a su lado…

Mis pensamientos fueron brutalmente interrumpidos cuando alguien tocó la puerta.

-Adelante-dije observando la puerta.

Era Prim.

-Aquí tiene la versión actualizada de su agenda y quisiera disculparme-dijo con la cabeza gacha.

-¿Y por qué?-pregunté confundido.

-Pude notar un segundo después de que ofrecí contratar a Johanna que usted no lo deseaba… lamento haberlo hecho, no fue a propósito, solo que me pareció que ella era genial para el puesto y ella realmente deseaba vivir por acá-dijo suspirando.

Me le quedé observando: realmente parecía arrepentida. Me dio una punzada de culpa: yo realmente no quería hacerla sentir así, parecía amable y dedicada y ella quería ayudar.

-En realidad no te perdono-dije secamente y vi una mueca de susto-no hay nada que perdonar… más bien, te debo un favor.

-¿De verdad?-preguntó asombrada.

-Me tomé la libertad de sacar algunos datos de esa tal Johanna-dije-y no podríamos tener algo tan bueno si no fuera por ti-dije sonriendo.

Ella pareció conforme.

-Hay algo que me gustaría proponerle-dijo contenta.

-¿Y?-la hice proseguir porque vi cómo se estaba arrepintiendo.

-Bueno… mi hermana tiene una cadena de tiendas de deportes y...-decía nerviosa.

-¿Puedo saber su nombre?-pregunté tranquilamente.

-ESS (NA: Everdeen's sport store)-dijo ruborizándose

Abrí los ojos como platos. Así que era esa Everdeen.

-Ella logró expandirla por todo estados unidos con una empresa de publicidad buena-prosiguió rápidamente-pero está por abrir la primera sede en Canadá y mencionó que presiente que su empresa de publicidad no es lo suficientemente grande para llevar a cabo un negocio así… además de que quiere ampliarla a otras zonas del mundo… así que me preguntaba si...-dijo y se trabó ruborizándose.

-¿Podíamos hablar con tu hermana y tratar un contrato con ella para poder promocionarla?-pregunté mientras asentía tímidamente-estoy molesto…

-Perdón… yo sabía que…-empezó a disculparse.

-… porque me estas pidiendo esto como un favor, y me estas trayendo un negocio realmente bueno-dije negando con la cabeza.

Ella se sorprendió mientras yo sonreía. La ESS era realmente muy conocida, tenía potencial y tenía capital, lo que nos lleva a otro buen negocio.

-Es solo que no es mi trabajo…-dijo tímidamente.

-Regla n° uno, por lo menos en mi empresa, si sabes de un buen negocio y eres listo, realmente debes sacarlo a florecer-dije mientras ella sonreía-imagino que debe de estar ansiosa por una reunión-dije mientras ella asentía-llámala y dale una cita con Gale, hoy estoy realmente muy ocupado, pero él se encargará de todo, solo avísale a Ben, su asistente-dije y ella salía tratando de reprimir una sonrisa.

Cuando dieron las 12:00 salí a almorzar. De paso, vi que me entraba una llamada de Gale.

-Gale-dije mientras pedía mi orden.

-Lo siento hermano, Theon se lastimó y…-dijo estresado.

-¿Está bien?-pregunté rápidamente.

-No lo sé… estoy conduciendo como un demente-dijo con preocupación en la voz-realmente no podré quedarme tranquilo hasta…

-Respira-dije interrumpiéndolo-voy a hacerle la entrevista yo y tú te encargaras que Theon esté bien. Sabes de sobra que te entiendo-dije tranquilizándolo.

Realmente discutíamos por todo, pero después de que Madge muriera, pasamos a ser los padres solteros de la familia y eso nos unió mucho. Cuando Eva pasaba por algo, el me cubría y del mismo modo al revés con Theon.

Le corté y después de comer fui a mi oficina a esperarla… la reunión estaba pactada para las 12:30 y ya eran menos cuarto… realmente odiaba los imprevistos, pero ni modo, Theon primero.

Cuando llegué vi a Prim preocupada.

-Está en la oficina, ya la hice pasar-dijo nerviosa-es muy impaciente y odia las impuntualidades así que…-dijo nerviosamente.

-Yo me encargo-la silencié para que dejé de ponerse tan nerviosa.

Cuando entre la silla giratoria en frente de la mia del escritorio dio media vuelta.

Mierda. Mierda. Mierda. Por dios, mierda otra vez.

-¿Qué…?-dijo levantándose de su silla.

La arpía sensual estaba aquí… la que "rescató a mi hija": estaba con sus ondas sueltas bien acomodadas, sus hermosos rasgos faciales, sus brillantes ojos grises me miraban con ira y tenía un bonito vestido blanco que le ajustaba el cuerop en los lugares correctos y unos tacones negros que solo hacían lucir fabulosas esas largas piernas.

-Definitivamente esto debe ser una broma-dijo indignada.

Prim. Con la que hablé por teléfono, para saber la dirección para ir a buscar a Eva. Ella no me reconoció porque no me vio cuando la fui a buscar a mi hija y yo no la vi a ella. Pero seguramente se dio cuenta por mi voz y lo confirmo al ser mi apellido Mellark.

-Adiós-dijo viendo como seguía mudo. Decidí actuar.

-Espera… ¿Por qué te vas?-pregunté parándome frente a la puerta mientras ella me miraba con odio.

-¿Qué por qué me voy?-preguntó ofendida.

-Tú tienes una empresa que necesita publicidad en el exterior, yo tengo la publicidad en el exterior… nuestros problemas personales no tienen nada que ver en esto-dije lo mas poco afectado que podía aparentar.

-¿Problemas…?-preguntó enojada pero me obligué a interrumpirla

-Escucha, realmente me gustaría hablar de lo que paso, pero ayer, me callaste rápidamente así que debido a que cuando desees escuchar lo que quiero decir, lo haré. Pero no en este lugar… es mi empresa-dije para que comprenda-y realmente tus tiendas nos darían prestigio y tus empresas necesitan publicidad de la buena, cosa que yo puedo ofrecerte en Mellark Publicity-dije para cortar.

Ella pareció suavizar su rostro y serenarse. Pero también asombrarse y cabrearse. No suelo decir esto pero temía por mis bolas con esta mujer…

-Oiré lo que tienes para decir-dijo cortante. Así que orgullosa…

Fuimos a mi escritorio y nos sentamos en nuestros respectivos lugares.

-Entonces esto es lo que vi-dije tomando unos papeles que me dio Prim antes de entrar. Gale se había encargado de hacer al respectiva investigación-la empresa publicitaria con la que trabajas es bastante competente en el mercado nacional, pero en el internacional tiene sus desventajas-dije revisando los expedientes-es una etapa de crisis para el mercado en el sentido que es muy complicado llegar al mercado internacional, por lo que solo progresan aquellas que ya están acomodadas en este-dije-tus tiendas tienen mucho potencial para no solo Canadá sino para el resto del mundo y si te asocias con nosotros te aseguro que antes de fin de año tendrás al menos 4 sedes en Canadá y propuestas para otros países del mundo-dije finalmente terminando. Parecía haberla asombrado… habría asombrado a la sabelotodo. Reprimí una sonrisa.

-Bueno… tengo que ver el contrato-dijo tratando de reprimir un "si", pero yo me di cuenta de esto.

-Te lo haré mandar a tu casa en cuanto esté listo-dije-habrá una pequeña demora por…

-El cambio de abogado, lo sé-dijo tomando tu portafolio negro… demonios, la persona que la vistiera si, se ganó el cielo-Johanna Mason es amiga mía…

Genial, lo último que necesitaba, ahora ella sabía todo de la empresa.

-Bueno, debo irme-dijo levantándose-umh… Adiós.

Batallamos unos segundos para ver cómo nos saludamos y optamos por un apretón de mano. Tuve que contenerme para no atraerla hacia mí y subirla a mi escritorio

Es enserio Peeta, deja de pensar así… Esto es tan no-tú como nadie… eres padre.

Se fue y me quedé haciendo trabajo y seguí avanzando para tener ese día libre que tanto esperaba… aunque ahora con la reunión inesperada sería algo un tanto complicado, pero no soy conocido por rendirme tan fácil.

A las 5:00 me retiré y me encaminé al estacionamiento.

Llegué antes de lo que creí a casa y, al entrar pude ver que no había nadie. Me preocupé rápidamente ya que esto no es normal es mi casa… Será mejor que la llame.

-¿Hola?-preguntó mi madre

-¿Mamá, donde están?-pregunté con mi corazón volviendo a mi pecho lentamente.

-Yo estoy en casa preparando la cena para tu padre-dijo tranquilamente-Eva esta con Katniss…

-¡¿Con quién?!-pregunté rápidamente exaltada. Me lleva la…

-Peter y Evan me llamaron hace un par de horas e insistieron que Eva debía conocer sus nuevos juguetes que les trajo una tía llamada Annie-dijo pacíficamente-les pedí que me comunicaran con su mamá y me dijo que no había problema pero que pasara a retirarla personalmente…

-¿Lo harás?-una pequeña parte de mi no quería, pero jamás lo admitiría.

-No, iras tú… tu eres su padre-sabía que ese no era el motivo una vez que mi muy lenta mente después del trabajo entendió todo.

Suspiré exasperado.

-No mamá, tiene dos hijos-dije para que entendiera.

-Y tu una-dijo-es madre soltera y autosuficiente… sabes lo mucho que me gustan las mujeres autosuficientes…

-¿Cómo sabes que es madre soltera?-pregunté preocupado-Oh no mamá… ¡¿la interrogaste en rollo abogada?!- ¿Recuerdan la parte de perra en el su trabajo? Bueno…

-A su amiga Annie-dijo contenta-que por cierto trabajará en L'oreal parís-dijo con una risita

-Finnick no va a estar feliz…-dije sabiendo que tendría su merecido.

Finnick era del tipo serio, meterse con su trabajo era como un rodillazo en los huevos… ya sabes, era sumamente correcto y si venia mi madre con su nueva asistente de la nada se enfadaría…

-Está buscando una nueva asistente de todas formas… no aguanto una semana la última-dijo con voz tranquila.

También era algo exigente y cabrón, pero no hace falta decirlo para darse cuenta.

-Tengo que cortar mamá, no pasara-dije cortándole. No iba a discutir más.

En fin, salí de mi casa y fui a la de Katniss… por cierto, muy bonita, hogareña… era realmente genial.

El viaje se hizo bastante rápido… en fin, vivíamos en el mismo complejo, solo que a unas 10 calles, por lo que el viaje de por si es breve.

Toqué el timbre y me abrió una muchacha menudita de cabello pelirrojo y ojos verdes vestida lo más hogareña que jamás vi.

-Buenas tardes… ¿Es usted el señor Peeta Mellark?-preguntó con una pizca de miedo en los ojos.

-Si…-dije preguntándome cuantos eran en la maldita casa.

-Por favor pase-dijo amablemente… Bueno no era tan arpía como su amiga.

Cuando pasé pude ver con más detalle todo: aún estaba en proceso, definitivamente debían terminar la mudanza.

-Soy Annie Cresta, amiga de Katniss-dijo presentándose y luego miró a donde yo-Lo siento mucho por esto-dijo rápidamente- Katniss creía que la prioridad eran las habitaciones y luego la cocina así que aún falta el resto-dijo mientras me hacía pasar a la cocina

"Entonces no era tan mala madre" pensé en mis adentros.

-Eva esta con los chicos y Katniss… fueron a ordenar pizza, entendimos que Eva se quedaría a cenar-dijo arqueando una perfecta ceja depilada.

"¡¿Qué demonios?! Mi mamá es una maldita buena persona para hacer trampas así…"

-Emmm… yo-dije pero mi corazón se detuvo al escuchar un portazo.

A los pocos segundos vimos como Katniss ingresaba a la cocina con una niña en un brazo y caja de pizzas en el otro y dos niños pisándole los talones con algunas bolsas.

-¡Papi!-dijo mi niña contenta estirando sus manitas hacia mí.

Sonreí…. ¿Mencioné que adoro a esa niña?

-¿Qué haces tú aquí?-preguntó la arpía fuera de sí.

-Pues… ¿Venir a buscar a mí hija?-pregunté pacíficamente.

Katniss iba a abrir la boca, pero fue abruptamente interrumpida.

-Señor Mellark…-comenzó Annie.

-Dime Peeta-suficiente detestaba el Sr. Mellark en el trabajo… no se imaginan fuera de él.

-Peeta… deberías quedarte a cenar-dijo Annie sonriendo mientras Katniss quedaba shockeada-hay suficiente para todos y Eva realmente desea comer pizza… ¿Verdad, Eva?-preguntó a la niña pequeña en mis brazos.

-¡Sí!-dijo emocionada.

-No lo sé…-comencé. Lo último que necesitaba es ser una molestia en la casa de la arpía sabelotodo.

-Insistimos-dijo uno de los niños idénticos-Soy Evan, mucho gusto Peeta-dijo aproximando su mano.

Tome su mano y la estreché.

-Mucho gusto… a que eres el hombre de esta casa-dije sonriéndole.

-Yo nací primero que Peter… así que se podría decir que si-dijo susurrando para que su hermano no lo escuchase.

-Estoy aquí-dijo con una mueca de disgusto. Presentía que no era solo por la broma de Evan.

Estreché su mano de manera fuerte para que se agitara y comenzara a agitarse cual gelatina. Para mi sorpresa, funciono y un rato después se estaba riendo. La sabelotodo salió de su estado de shock a una cara de sorpresa.

-¿No quieres que me quede a cenar, a que no?-pregunté.

Él no sabía a qué responder, así que cuando Evan fue a ayudar a su tía le dije en el oído.

-Estoy seguro que en realidad tu eres el hombre…-comencé a decirle

-¿En serio?-preguntó asombrado.

-Claro… ¿Tu eres el que protege a tu madre, no es así?-pregunté mientras el asentía-prometo que no te comprometeré con tu tarea-dije en broma-será solo una pizza-le dije mientras sonreía y comprendía mientras que Katniss hacia una mueca.

-Yo puedo cuidarme sola, gracias-dijo interrumpiéndonos-ahora ve a ayudar a tu tía o no respondo de mi…-dijo mientras Peter corría con su tía-No sé si hay suficiente para todos así que a lo mejor te quedaras sin comer…

Y sonó el teléfono el cual respondió Annie.

-¿Bueno…?-preguntó ocupada tratando de contener a ese par de revoltosos-Si, yo le digo, descuida, pásalo bonito-dijo cortando-Prim no viene para comer… ha quedado con sus nuevas compañeras de trabajo.

La cara de la arpía Katniss no tenía precio.

-A lo mejor no-dije en su oído cerca de ella. Olía bien.

-Aléjate de mí o te prometo que Eva no tendrá hermanitos-dijo amenazante.

-Pues no los tendrá de todas formas, no te preocupes-dije sin alejarme cosa que le sorprendió.

-Entonces aléjate porque según testimonios una patada en los huevos duele… y no quieres ser parte de esos testimonios… ¿o sí?-preguntó volteándose y nuestras caras estaban a pocos centímetros.

Me aparte rápidamente no sin antes cortar un poco de nuestra distancia y mirando sus labios para después irme a ver si necesitaban ayuda con eso.

Por suerte, todos estaban demasiado inmersos en sus propios asuntos y nadie presencio esa escena tan no Peeta.

Los niños se sentaron contándome sus aventuras y Eva también. No pudieron notar el incómodo silencio entre Katniss y yo… a lo mejor Annie lo hizo, pero le preguntaría a Katniss en todo caso y no a mí lo que no me daba a mí un momento incomodo más en el día… gracias a dios.

-Mamá… ¿Podemos ir arriba un rato?-preguntó Peter-será sólo un rato.

-¿Solo un rato de ustedes o el solo un rato mío?-pregunto arqueando una ceja.

Ambos sacaron sus labios inferiores. Katniss me señalo a mí… ¿Qué? Ahora tres niños me miraban con mohines en su rostro.

-Bueno… es la casa de su madre-dije a los chicos encogiéndome de hombros… no quería mencionar que soy malo en este tipo de limites

Volvieron a mirar a Katniss.

-Ni un segundo más…-dijo rápidamente y se fue afuera.

La observe irse mientras Annie sacaba dos latas de cerveza y subía con los niños… ¿Ella quería que la acompañara? Pero si apenas nos pudimos comportar frente a los niños no quiero imaginar a solas…

Me resigné a pensar en todo aquello porque estaba tan agotado… había sigo un día jodidamente largo…

Tomé las latas y pude verla sentada en una de las reposeras. Me miró un minuto extrañada y luego se volteó a la piscina. Decidí imitarla, sentarme en la silla continua, abrir las latas y dejar cerca la de ella.

Estuvimos un buen rato sin decir ni hablar, simplemente limitándonos a darle sorbos a nuestra cerveza y mirar la pileta un tiempo interminable.

Hasta que me animé a mirarla: se había cambiado y lucia unos jeans cómodos y una playera vieja que le quedaba grande; sus rizos estaban en una coleta y sus ojos grises tenían un aire melancólico… su nariz pequeña se limitaba a inhalar y exhalar mientras sus labios estaban semi abiertos.

Y luego me miró… y me pillo mirándole. Podría haberme dado vuelta inmediatamente pero me sostuvo la mirada y yo a ella. Era una arpía bonita… y cuidaba a mi hija… admito que cuando les vi juntas cuando llegaron, tuve esa extraña sensación de estar en casa… aunque no lo admitiría… de momento.

Nos acercamos mutuamente y quedamos peligrosamente cerca… debía analizar esto un solo segundo: al demonio… después vería, al fin y al cabo soy un hombre…

Nos separamos rápidamente por un estruendo en la casa. Ambos sabíamos correr porque antes de lo que canta un gallo estábamos viendo tres niños revoltosos partiéndose de la risa.

-¿Qué sucedió?-preguntó preocupada.

-Prendimos el televisor y estaba al máximo volumen, y estaba en una película de acción-dijo Annie ya que los niños se partían de risa.

-No entiendo que es tan gracioso-masculló Katniss molesta.

-¿Y Eva?-pregunté de repente asustado. No estaba por ahí.

-Callo hace media hora-dijo Annie amablemente señalando escaleras arriba.

Me pregunté qué hora era… pero primero subí y vi en el cuarto de Evan y Peter, supongo que no muchos son masculinos y con dos camas. Estaba plácidamente dormida y por nada del mundo perturbaría su paz, así que la tomé rápidamente y me dirigí a la puerta cuando a vi a Katniss.

Ella simplemente se volteó y se fue mientras yo iba tranquilamente con mi hija en brazos.

Annie me abrió la puerta, me dijo adiós con un simple saludo y llegué al auto. Después de poner a Eva en su sillita, lo más sigiloso que pude, me dispuse a subir cuando una silueta conocida salió de la casa y vino en mi dirección.

-Te olvidas esto-dijo Katniss con el bolso de Eva en brazos.

Lo tomé rápidamente.

-Gracias-dije y, en vez de estar mucho tiempo pensando como saludarla, le besé en la mejilla.

Ella lucía sorprendida, pero no me dijo nada… se limitó a entrar nuevamente a la casa.

Muy nueva en fanfiction para ser verdad... jaja PERO OMG en mi correo me llegaro notificaciones con unas reviews que AMÉ! Anna Santamaria, MMika94 y anonimos (por cierto, gracias por lo del Mason realmete aca eran las 2:00 A.M y tenía un poco de sueño :B) muchas gracias por todo y gracias a todos lo que lo pusieron como favorito y siguen la historia... amé que la hayan amado y me dan muchas ganas de seguirla... ahora mismo voy a empezar el capitulo 3 si la inspiracion surge jaja... y no se preocupen por las actualizaciones porque estoy en vacaciones wujuuu

Cambio y Fuera tributos