Capitulo dos

Ya hacía tres días que se habían enterado de que Selene estaba embarazada, los cambios en ella, aunque indetectables para cualquiera que no fuera cercano a ella, ya habían empezado. Michael ahora se encontraba en el almacén de provisiones, tratando sin éxito de convencer a la vampira encargada de por qué necesitaba que les rellenar el refrigerador, cuando este había estado lleno después de la misión. Estaba a punto de desistir cuando una voz muy cantarina para pertenecer a un hombre le llego junto con unos pasos, al tiempo que un vampiro aparecía detrás de la encargada y se paraba a su lado.

"Oh, WenT espero que no le estas dando problemas al jefe" Deam le dijo con un tono de burla en la voz, él era su superior después de todo. Le sostuvo la mirada de fastidio que le dio y después se dirigió al hombre "Michael, ¿verdad? Ven conmigo"

Este lo siguió inmediatamente. "Mi nombre es Deam, ¿qué necesitabas de mi colega de la entrada?"

"Sangre, en nuestra habitación se nos agotó"

"¿Cuándo se les lleno por última vez?"

"Hace tres días" Michael pudo observar la sorpresa en el rostro del vampiro y quiso agregar algo pero que le diría, ¿que ella había estado alimentándose de él para cumplir con su embarazo?

Era impresionante que se acabaran tanta sangre entre dos en tan poco tiempo, sin embargo estaba consciente de que era el hibrido y de que Selene podía llegar a ser salvaje cuando quería. "Oye, si se quieren drenar follando diez veces al día es su asunto. Pero deberían tener consideración de los que reparten la sangre y limpian las habitaciones" lo digo sin pelos en la lengua, no sabía por qué pero Michael le había inspirado una fuerte confianza.

Michael no sabía que pensar, por un lado el vampiro solo había estado bromeando, por el otro se había referido a algo personal sin siquiera conocerlo. Algo común en los vampiros, se recordó y solo le dio al vampiro una ceja en alto y una media sonrisa, que este regreso abiertamente.

"Anda, solo bromeaba, ¿Cuánta necesitas?" le dijo ahora en serio

"Treinta bolsas" le respondieron con simplicidad, mientras veía a Deam voltearse desapareciendo y apareciendo de nuevo por un pasillo, entregándole cuatro bolsas de sangre, lo miró confundido.

Su cara lo divirtió un poco "No es buena idea, que tu lleves el resto por las instalaciones, enviare a alguien a llenar tu refrigerador" Michael le asintió un tanto sorprendido y tras decirle un sencillo Gracias se dio la vuelta regresando por donde vino, pero antes de que llegara a la puerta, Deam recordó algo "Dile a Selene que la felicito". Estas palabras se referían por supuesto a su comentario de antes en cuanto a beber sangre mientras tenían sexo, pero Michael no pudo evitar voltearse asustado, relajándose al ver la sonrisa sin malas intenciones del vampiro, prontamente siguiendo su camino.


Selene se había despertado cuando Michael se levantó y le dijo que no tenían ya sangre y que iría por más, pero este le había insistido a ella que se quedara a descansar, y Selene, aunque no había hecho absolutamente nada que la cansara en los últimos tres días, no se negó.

Se había vuelto a dormir en cuestión de minutos; pero al poco tiempo el timbre de su celular la despertó de nuevo, ella aun adormilada alcanzo el aparato del nochero y contesto la llamada "¿Que sucede?"

"Selene, Maldita sea. ¿Dónde diablos estas? nadie te ha visto en más de tres días"

Escucho la voz de Carlos desde el otro lado de la línea pero ignoro su pregunta anterior "¿Qué sucede?" insistió

"Hay un situación por acá. Sería muy agradable de tu parte si regresaras al mundo. Te necesitamos urgentemente" le dijo en tono de reclamo.

Selene no estaba segura de sí era conveniente que fuera pero al cabo de un par de minutos le acepto diciendo que ya iba para allá. Se levantó de la cama de un solo movimiento, arrepintiéndose cuando este le causo un fuerte mareo, recupero su equilibrio e hizo nota mental en tomar un par de bolsas de sangre antes de llegar a la sala. Se dio una ducha rápida y se metió en su traje de traficante, tomo su celular del nochero y salió de la habitación camino a la sala de estrategias, parando un momento en el comedor por una bolsa de sangre.

Al llegar a su destino, todo estaba en caos, había varios vampiros discutiendo en un rincón, un grupo de traficantes examinando unas coordenadas e imágenes satelitales, otros caminado de un lado a otro de la sala en busca de papeles o fijándose en los múltiples ordenadores; el mero aire de stress en el lugar le mareo un poco. Finalmente diviso a Carlos en el centro de la habitación frente una gran pantalla ocupada por imágenes, videos y enlaces, sin perder un segundo se dirigió a él "¿Qué está ocurriendo aquí?" el vampiro volteándose a ella con el ceño fruncido.

"Vaya, reapareciste" Selene le iba a reclamar, pero la interrumpió no tenían tiempo para eso "Un grupo de lycans bastante numeroso tuvo un encuentro con un grupo de reconocimiento; los llevaron a sus instalaciones como rehenes, regresaron intactos hoy al anochecer, aseguran que no les hicieron ningún daño y que solo les pidieron que nos entregar un mensaje." La traficante frente a él le alzo una ceja pero lo dejo continuar "Quieren aliarse con nosotros, aseguran querer la paz con los vampiros, desean que nos encontremos en un terreno intermedio que no pertenezca a ninguna de las dos razas, nos enviaron las coordenadas del lugar que ya están siendo comprobadas, también incluyeron una lista explicita de quienes deben asistir" tomo la hoja de papel sobre el escritorio y se la paso a Selene "Únicamente siete vampiros: tres escoltas, el segundo del consejo, un representante civil, un secretario que escriba todo el encuentro y … nuestro jefe militar" Selene levanto la vista del papel con una expresión en blanco " Te solicitaron explícitamente. Quieren que nos encontremos en cuarenta minutos. ¿Qué vamos a hacer?".

A simple vista podía ser una trampa, pero en el remoto caso de que fuera cierto, La Paz es por lo que habían estado luchando, las líneas divisoras de ambas razas se habían borrado hacía meses, ya no había razón para la guerra, y ella honestamente solo quería vivir con Michael alejados de toda esa muerte y dolor. Por otro lado si resultaba siendo una trampa su embarazo estaría en serio riesgo. "Michael no tiene permitido ir" no lo pregunto pues al ella ser una vampira el estaría del lado de estos, a lo que el hombre enfrente negó con la cabeza. Selene no estaba muy segura de lo que debía hacer pero al cabo de un par de minutos había tomado una decisión. "Jane ve a buscar a Jessica, Aron y Louis. Evan trae a Peterk para que sea el secretario. Carlos busca a alguno de tus amigos civiles, pero por favor, que no se ponga a lloriquear en frente de los licántropos. Nathiel dile a su majestad Esthefan que su presencia es requerida para una misión y que lo espero en el helipuerto Nº 4 en 10 minutos" Dio las instrucciones en forma rápida a los vampiros a su alrededor, formando el grupo de siete vampiros para la misión. Pero aun tenía alguien con quien lidiar.

Vio llegar a los tres traficantes de muerte que harían de escoltas y rápidamente cogió a Aron del brazo y le susurro "Michael fue a la sala de provisiones, asegúrate de que no salga de allí hasta que hallamos despegado" Decir eso le produjo un pesar en la boca del estómago, pero si se enteraba de la misión ahora intentaría detenerla. Al Aron alejarse su mirada se posó en Jessica, quien la miraba con curiosidad y sospecha. Aparto la mirada mientras hacía nota mental en acompasar sus latidos con los de los fetos.


Michael llego su habitación apenas unos treinta minutos de haberse ido para encontrarla vacía. Dejo las bolsas con rapidez sobre la cama para luego salir de la habitación y dirigirse al lugar donde sabia encontraría a Selene, La sala de estrategias.


Esthefan llego al helipuerto casi seis minutos después de lo planeado. Como era de esperarse, no paraba de farfullar sobre avisar su participación en las misiones con anticipación y sobre lo ingenuos que eran por ir a caer a una trampa Lycan.

A lo que Selene solo rodo los ojos y se quedó inmóvil junto al helicóptero enfrente de Jessica quien la miraba atónita con la realización en los ojos, lo que la hizo sentirse incómoda. Adentro del helicóptero, Louis encendió el motor, obligándolas a subirse.

Al salir volando de las instalaciones el teléfono de Selene empezó a sonar, Michael. Dudo por un momento pero decidió contestar, al menos eso le debía. Se llevó el teléfono a la oreja, de inmediato escuchando la voz de Michael gritándole.

"SELENE, ¡¿COMO SE TE OCURRE?! ¿TE VOLVISTE LOCA? Una cosa es que vallamos a una misión JUNTOS. ¡Otra muy diferente es que te dé por ir sola a una misión suicida SIN DECIRME UNA MIERDA! ¿A dónde se dirigen? Estaré ahí de inmediato."

Sabía que tenía razón. "Michael tú no puedes venir. Lo siento pero no está a discusión. Estaré bien, se cuidarme sola. Volveremos antes del amanecer."

Selene, ¡Por amor de Cristo! Estas embarazada, no te estas cuidando a ti sola. Bien sabes que puede ser una trampa. Te lo ruego, yo tampoco quiero perderlos."

Los ojos se le llenaron de lágrimas al oírlo. Pero ella había tomado una decisión y la seguiría. "Lo lamento. Cuídate" pudo oírlo gruñir mientras bajo el teléfono y la colgó.

Jessica la miro atentamente con sus ojos azules mientras ella se perdía en sus pensamientos viendo por la ventana. Cuidadosamente de no ser vista saco su propio celular y envió un mensaje a uno de sus contactos nuevos, esperando que estuviera a tiempo.


Michael observo con frustración hacia el lugar por donde había desaparecido el helicóptero hacía apenas un par de segundos, cuando sintió su teléfono vibrar al recibir un mensaje de texto:

´Michael, ¿Selene está embarazada, no es así? La dirección del sitio al que nos dirigimos está en la computadora central, tú conoces la clave. No tardes´

Jessica.