Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen, sólo los uso para la creación de esta historia.
Este fic participa en el Reto #62: "En la Guardia Real" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".
Siete guardias, siete vidas
Por Franela
Madre
.:.:.:.
La Madre regala el don de la vida,
vela por toda esposa y mujer.
Su sonrisa dulce aplaca la ira,
y ama a los niños.
.:.:.:.
Nunca estuvo de acuerdo con ese matrimonio. No tenía queja alguna contra Rhaegar, pero sabía que Desembarco del Rey no era lugar para su preciada Elia, tan pequeña y frágil, aun cuando la sangre Dorniense corriera por sus venas.
Cuando se marcharon a Rocadragón las cosas no mejoraron. Aerys estaba loco, ya lo sabía él antes que la gente comenzara a susurrar esa palabra junto con su nombre.
—¡Quiero diez mil de los tuyos! —Lewyn trató en vano de recordarle que, al momento de aceptar aquella capa blanca que caía por sus hombros, ya no tenía familia, no tenía suyos que darle—. Entonces no te importará lo que suceda con la princesa esa, ¿verdad?
Apretó los puños. Su preciada Elia, tan pequeña y frágil, era ya toda una mujer, una madre, y aún quería seguir protegiéndola.
Antes de partir al Tridente, Lewyn recordó que la pequeña Rhaenys olía tanto a dorniense como ellos.
Un poco de contexto: Lewyn Nymeros Martell fue un hermano juramentado de la de la Guardia Real del Rey Loco (alias, Aerys II); además, fue tío de Doran, Oberyn y Elia Martell. Rhaegar y Elia, después de su matrimonio, se fueron a vivir a Rocadragón en vez de la Fortaleza Roja. Tiempo después, cuando visitaron a los reyes para presentar a Rhaenys, su primera hija, Aerys se rehusó a tocar o sostenerla quejándose de que "olía a dorniense".
