Hola a todos. Espero que aquellos que visitaron esta historia sientan curiosidad de seguir leyendo . Ahora que estoy a solo unos días de llegar al cuarto de siglo y de cumplir uno de mis sueños más grandes, estoy enormemente inspirada. Ojalá este capítulo les guste y no olviden dejar sus comentarios sobre el mismo. Recuerden "nadie te amará si no te arriesgas a que alguien te aborrezca".
Disclaimer: todo le pertenece a JKR y Warner, yo solo me divierto.
La chica estaba totalmente sorprendida. ¿Qué estaba haciendo Severus Snape en su oficina? Miles de ideas se agolpaban en ese momento en su mente, cada una de ellas más preocupante que la anterior.
-Profesor...-no sabía qué decirle. Se limitó a hacer un gesto con su mano invitándolo a pasar olvidando por un momento que Robert seguía ahí.
-Ahm... Profesor le presento a Robert Starr, es el director del Departamento de Cooperación Mágica Internacional.-el aludido se acercó hasta el profesor con premura y le saludó.
-Es un honor conocerle señor.-se saludaron con un apretón de manos y un ligero asentimiento de cabeza. Era obvio que sus palabras incomodaron a Severus.
-Hermione creo que es mejor que me retire, te llamo después.-los colores se subieron en automático al rostro de la chica. Sus palabras habían sonado como si fuera de lo más habitual que el la llamara. Lo que menos quería era que Severus malinterpretara y ahí estaba Robert haciendo lo que mejor sabía, complicar todo.
El chico salió del despacho y dejó a la chica sola con Severus. Trato de tranquilizarse y mantener la compostura, ante todo era una profesional.
-Y dígame profesor, ¿a qué debo tan sorpresiva visita?-tomó asiento en su lugar habitual al tiempo que sacaba un pergamino limpio y tinta. Parecía que el profesor no había escuchado las últimas palabras de Robert.
El profesor Snape parecía estar inspeccionando el despacho de la chica cuando ella le distrajo, si había que ser honestos, Granger se miraba de por más imponente y profesional en su lugar de trabajo. Estaba casi seguro que su petición iba a ser pan comido para ella.
-En efecto señorita Granger, tengo una consulta que hacerle.-
La chica miro con el ceño fruncido a Severus, ella era abogada, ¿qué clase de consulta podría querer un héroe de guerra condecorado con la primera orden de Merlín?
Sus dudas fueron rápidamente disipadas cuando el profesor comenzó a hablar. Durante la guerra el profesor había rescatado a varios squibs y magos de las atrocidades de Voldemort, muchos de ellos habían sido sometidos a los juicios dementes de Dolores Umbridge; habían perdido sus varitas y su registro en el censo mágico. Severus buscaba una forma de ayudar a esa gente a recuperar sus registros y varitas, aún cuando el ministerio aseguraba haberlo realizado, él tenía, por lo menos, una docena de personas esperando.
Hermione estaba sorprendida. Primero, le parecía increíble que el profesor siguiera velando por tanta gente después de la guerra y que aún quisiera hacer tanto por ellos, segundo, estaba indignada, el Ministerio había asegurado que todos los hijos de muggles que habían sufrido los juicios por status de sangre habían recuperado sus varitas y registro mágico, era claro que eso no era cierto y tercero, era un hecho que esto solo hacía que se enamorara más y más de Severus Snape.
-Me gustaría saber si está interesada en el caso señorita Granger. Sé que usted ha logrado ganar juicios importantes como el de los gigantes de los Andes y la defensa de los derechos de los hombres lobo, sé que es la persona indicada para este caso-
No supo si fueron las palabras de Severus o su verdadera indignación como abogada lo que la orilló a decir que si. Estaba ahogada de trabajo con el caso de los trolls de Baviera, seguramente tendría que trabajar los fines de semana, pero todo lo valió al ver la cara de alivio que el profesor había puesto cuando ella aceptó ayudar.
-Será un gusto poder hacer algo por todas esas personas. Me gustaría que empezáramos a trabajar a la brevedad en el caso, pero debo pedirle un poco de paciencia. Si no tiene inconveniente podríamos empezar las entrevistas la próxima semana, esta semana tengo la última audiencia sobre los trolls de Baviera, ¿qué le parece?-
Estúpida verborrea, era obvio que estaba nerviosa, pero por Dios, que el no le había pedido ninguna explicación. Una ligera risa la sorprendió y vio por primera vez desde hacía tanto tiempo una expresión sincera en el rostro de Severus.
-Tranquila Granger, no mintieron al decirme que era la más apasionada de las defensoras mágicas. La próxima semana es perfecto. Si no le importa, les acompañaré a las entrevistas.-
Un pretexto ideal para verlo, ¿qué más podía pedir? Se castigó mentalmente por lo egoísta de su pensamiento y asintió levemente con la cabeza mientras anotaba la primera cita en su agenda.
-Sin problemas profesor, lo veré entonces la próxima semana al medio día.-la chica se levantó de su asiento y se acercó a estrecharle la mano al hombre que le quitaba el sueño.
-Gracias señorita Granger. Estaré eternamente agradecido por esto.-
La que tenía que estar agradecida con Merlín, Morgana y todas las deidades mágicas era ella.
Notas de la autora.
Ahora ya sabemos que pasa. Snape es un sol y Hermione lo ayudará, ¿podrá algo pasar?. Espero que les haya gustado este capítulo, gracias por las alertas, me encantaría que me dijeran en un review que les pareció este capítulo. Lo subo hoy porque me voy de viaje de cumpleaños y no quería dejar la historia sin actualizar. Estaré de regreso para mediados de noviembre. Gracias por leer y no olviden "nadie te amará si no te arriesgas a que alguien te aborrezca".
