Eran exactamente las 7:20 am, otra que se me olvidó mencionar, es que soy algo impuntual, lo peor de todo es que la clase que me estoy perdiendo es la más importante de todas, así que por eso vengo corriendo aprovechando que los pasillos se encuentran absolutamente vacíos, *claro Lucy todos están en clase* llegue totalmente agitada a la puerta del salón y doblando mi espalda hacia el frente mientras recargaba mi brazo en la pared de soporte y el otro que se encontraba libre lo usaba para sostener mi estómago y conté hasta tres parándome totalmente derecha y dando dos leves golpes a la puerta.
-Señorita Fabray, un poco tarde, que novedad- girando los ojos me hizo pasar de golpe.
-Disculpe señor Harrison pero el autobús se retrasó un poco- me excuse de inmediato.
-Los jóvenes de ahora tienden a poner excusas muy baratas, pero los maestros tenemos la capacidad de fingir creer para no perder más tiempo, como usted comprenderá- ¡Pum! Una indirecta muy directa por parte del profesor Harrison mi profesor de historia. Enarcando mi ceja muy a mi estilo me dirigí a mi lugar.
¡Oh! Suspiro enormemente al verla, si, ahí está, mi compañera de butaca, la chica de mis sueños, a poco creyeron que porque la clase es historia por eso era importante, JA JA JA, ella es el verdadero motivo de mi retrasó de y mi rapidez por llegar, la inigualable Rachel Berry, quien me sonría tan hermosamente que casi tropiezo con Jackson pero justo a tiempo tome mi lugar antes de perder el equilibrio por completo, he llegado al lugar donde puedo morir felizmente, a su lado.
-Fabray, tan tarde como siempre- ¡Su voz! ¿No les había dicho que es increíble?
-Berry, tan preocupada estabas ante mi ausencia- Le respondí sonriendo cálidamente recibiendo una carcajada que gloria para mis odios.
-Pon atención Quinn, llegas tarde y te distraes- advertía mientras me apuntaba con el lápiz muy cerca de mi ojo.
-Tenerte de compañera es una gran distracción Rach- le arrebate el lápiz que sostenía y ante su cara épica de confusión e indignación por ver que me puse a tomar nota con su lápiz solo pude sonreír.
-Toma nota, no me distraigas Berry- fue lo último que le dije después del berrinche que hizo con sus labios, hermosos, carnosos y antojables labios.
La clase dio por finalizada cuando el timbre sonó, provocando un revuelo de alumnos huyendo muy deprisa del aula que se mesclaban con los demás andantes del pasillo. Yo a diferencia del resto trataba con colma las cosas, no tenía demasiada prisa, si, bueno, sabiendo que Rachel siempre era la última en salir pues ya tenía un motivo más por no correr de prisa.
Muchas veces me reprimía a mí misma por la forma tan "especial" por no decir "torpe" que tengo cuando estoy con ella. Yo siempre me reía de lo exagerado que actuaban las personas cuando estaban enfrente de la persona que les gustaba, pero como siempre se dice que es de sabios cambiar de opinión pues en mi caso al conocer a Rachel todo el fuego fue opacado por el agua, y no porque no me provoque ninguna llama ardiente al tenerla en frente o con solo verla, sino más bien, ella es como la calma en mi vida, es la que apaga todos esos miedos y esos malos pensamientos que muchas veces pasan en mi descontroladamente mente. He llegado al punto de asegurar por completo que ella es mi complemento, es esa pieza en mi rompecabezas, estoy segura que es el amor de mi vida, con solo verla mi corazón se lanza asía ella y no lo puedo evitar simplemente pasa. Como cuando dice mi nombre, ¡oh Dios! En verdad genera tantas cosas en mí, creo que muchas veces hasta alucino cuando me llama, oh, oh, esperen….
-Quinn….Quinnn...¡Quinnnn!- Si, en definitiva parecía una persona más torpe que todos los torpes que pueden existir y vaya que son muchos. Al parecer mi pequeña morena tenía rato llamándome, lo podría jurar, sus labios están absolutamente fruncidos asía arriba, eso solo pasa cuando está haciendo un berrinche y nadie le presta la atención que siempre quiere tener, pero ella no sabía que mi atención siempre la tenía, aunque debe comprenderme, digo, como pretende que mi imaginación no vuele al estar pensando en ella ¡Dha!
-Eh, Discúlpame, ¿decías algo?- Pregunte un poco nerviosa, la verdad que torpe me quedaba algo corto.
-Solo decía que tu celular lleva un rato sonando, pero al parecer estas en otro mundo, mira que casi recurro a golpearte para que volvieras-
-¡JaJaJa! Es broma ¿no?, digo, ¿Tú? ¿Golpearme? ¡JaJaJa!, buena broma Berry, muy buena, tu diminuto cuerpo no soportaría dar un golpe… he, ¡oyes!- Mi risa ceso de inmediato cuando sentí un puño en mi hombro y una mirada triunfante cortesía de mis diva Berry, ¡genial! Ni tiempo tuve de responderle porque había salido echa una furia del aula. Tendría que arreglar eso, todo lo que hago es broma, pero creo que esta vez no se la tomo como tal.
Termine de recoger mis cosas de la butaca y me retire del salón observando detenidamente asía ambos lados de los pasillos pero ni un rastro de ella. Camine con dirección hacía mi casillero, pero fui detenida por un fuerte jalón de brazo que me regreso provocando el choque con una persona un poco más alta que yo, aunque físicamente éramos algo igual, pero eso no impidió que mis ojos se abrieran realmente se abrieran, digo, quien no tiene algo de miedo al tener en frente de ti a la gran Sue Silvester.
