Parte II
Me dormí temprano y me desperté a las seis de la mañana, me fui a correr por la playa… 8 km en 45 minutos, no iba tan mal, mejoraría con el tiempo, llegando a casa mi celular sonó, tenía miedo de ver el número, pero afortunadamente era uno desconocido.
M – Isles - ¡Maldita costumbre! – Bueno.
EM – buenos días doctora Isles, habla Elizabeth Montenegro, Directora del Instituto de Ciencias Forenses, espero que me recuerde.
M – Hola Elizabeth, si por supuesto que la recuerdo.
EM – Me he enterado que se ha retirado del departamento policial
M – sí, así es Elizabeth… - ¿tan rápido corren los chismes?... estoy del otro lado de mi hogar y apenas tengo dos días fuera de casa, ¿Cómo es posible?…
EM – quisiera ofrecerle una vacante que tenemos en el Instituto Dra. Isles… y antes de que me diga que no, quiero que no le quede la menor duda de que si usted acepta mi invitación tendrá toda la libertad que necesite, libertad de catedra absoluta, sé que usted es una mujer muy ocupada, pero con nosotros podrá elegir sus materias y las horas que usted prefiera, creo que al Instituto le haría bien tenerla entre sus miembros y debe de saber que puede elegir el lugar en donde usted quiera dar clases, Boston, Seattle, Washington, Nueva York, es usted libre de elegir, en cualquier lugar usted será bienvenida…
M – es un honor para mí la invitación… pero en este momento… yo….
EM – no tiene que decidirlo ahora doctora… sabemos esperar, piénselo, por favor… tómelo como una distracción, estaré esperando su respuesta…
M – Gracias Elizabeth, la llamare tan pronto como me sea posible.
Era una buena propuesta, debería enfocarme en otras cosas, el hospital me deja tiempo para enseñar, lo considere por un rato y decidí que iba a aceptar… me duche, me puse una pijama, y me fui a la sala, encendí la televisión, busque un documental, pasaron las horas y decidí que era hora de llamar a Elizabeth, aceptaría su propuesta, también llame a Lauren, eran más o menos las tres de la tarde…
L – Bueno
M – Hola Lauren, habla Maura, ¿me recuerdas?
L – ¡por supuesto!, me da gusto que llamaras, pensé que no lo harías
M – en realidad, para ser sincera…
L – no te preocupes no tienes que explicar nada Maura, pero dime ¿puedo ayudarte en algo?
M – quería saber… si… si ¿te gustaría llevarme a conocer Seattle?...
L – por supuesto, de hecho estoy saliendo del hospital, ¿te parece si paso por ti en una hora?
M – si me parece muy bien… gracias Lauren.
L – De nada Maura… nos vemos en un ratito
Lauren llego a la hora acordada, venía muy guapa, siempre vestía bien, no como mi estilo, pero ella tenía el propio y le sentaba muy bien… yo llevaba un vestido azul, parecido al que use en la boda de Korsak, puede ver que le gustaba como me veía, y eso me agrado, fuimos a almorzar, resulta que Lauren solo había desayunado y yo ni siquiera eso, ni correr hizo que me regresara el apetito, durante el almuerzo platicamos acerca de ella, me dijo que sus padres vivían en Toronto, los visitaba tan seguido como podía, su vida era su trabajo, prácticamente trabajaba casi 12 horas algunos días, le gustaba la ciencia, eso hacía en Canadá, pero había cambiado los laboratorios por atender personas que la necesitaban, me conto que desde joven sabía que le gustaban las chicas que había tenido tres relaciones serias y que podía hablar de ese tema sin pena, porque ella sabía que yo era primeriza en estas cosas y me dijo algo que jamás se me va a olvidar…
L – Maura, te enamoras del alma de la persona, no de su género, no de su físico, te enamoras de quien es la persona, de su mente, de lo inteligente o lo maravillosa que puede llegar a ser… no elegimos de quien enamorarnos, el corazón elige lo que el alma quiere y no nos pide nuestra opinión…
Lauren eran un libro abierto para mí, tan trasparente, era como una versión mía pero a la vez tan diferente, podía hablar medicamente, decir datos al azar, que ella entendía todo, conversamos por horas, el tiempo paso volando, le conté de mi madre y para mi sorpresa conocía su trabajo, había ido a una que otra exposición, terminamos caminando por la playa, descalzas, como niñas y a media noche me llevo a casa, antes de eso cenamos pizza en un lugar cercano a la playa.
Ella era maravillosa, me hizo relajarme, deje de pensar en todo mientras estaba con ella, era refrescante su modo de ver la vida, el hecho de que fuera tan liberal, tan abierta, sin juzgar, por algo las personas se cruzan en nuestros caminos, y creo que Lauren es esa luz al final del túnel para mí, sin darse cuenta, me está regresando de nuevo, poco a poco al mundo de los vivos, me está dando una esperanza…
Mi primera semana pasa volando, me despertaba muy temprano para ir a correr por la playa, de hecho dormía poco y comía poco, nadie nunca te dice que difícil es dejar todo lo que amas atrás, me iba al hospital y regresaba a casa, platicaba con Lauren en el hospital y desayunamos juntas un par de veces, le conté que comenzaría a dar clases, me felicito, por lo demás la semana se me hizo muy difícil, mientras estaba en el hospital trabajando y en compañía de Lauren, no pasaba nada, pero cuando estaba sola en casa, extrañaba todo, el genio de Jane, su sarcasmo… todo, todo lo que ella era lo extrañaba, extrañaba a Bass, pero aun no sabía cómo traerlo, esperaba que Ángela lo estuviera cuidando bien, extrañaba a la misma Ángela que era como una madre para mí, a Jo Friday, a Frankie, a Korsak, a Frost… Jane, se casaba en una semana…
El viernes antes de terminar la semana Lauren me propuso salir a recorrer la ciudad al día siguiente, eso era muy buena idea, ella me hacía mucho bien… así, el sábado paso por mi muy temprano, fuimos a uno que otro museo, y a comer en distintos lugares, Seattle era hermoso, Lauren tenía razón, la ciudad y el tiempo curarían mi corazón, pero había ratos en los que me era imposible no recordar…
L – Mau, estas muy pensativa ¿te sientes mal? – Me dijo, estábamos cenando en un restaurante a la orilla de la playa, la vista era hermosa, la luna hacia su camino sobre el mar, y no pude evitar la melancolía… - Mau – volvía a llamarme – Maura
M – lo siento, estaba distraída, perdona – me regreso a la tierra…
L – no te preocupes, Maura… ¿te sientes mal?
M – no… bueno si… Jane se casa en exactamente 8 días – lo dije bajando la mirada y me di cuenta que mi plato estaba intacto, no había comido nada…
L – ahora entiendo, come algo por favor, ¿quieres comer otra cosa?, podemos ir a cualquier lado, lo que se antoje lo podemos comprar…
M – le sonreí – eres muy linda, ¿Por qué?, soy una desconocida
L – me miro a los ojos con una sonrisa – yo pase por esto sola, no sabes las veces que quise a alguien para llorar, alguien que me llevara a rastras a vivir, que me regresara, pero no había nadie y pensé que así seria, pensé que no olvidaría a Bo, que moriría de soledad antes de volver a querer a alguien… - suspiro - pero la vida siempre te pone en el camino a las personas correctas en el momento más imperfecto… - tomo un sorbo de vino y continuo - y entonces de la nada apareció en mi vida una persona llamada Cristal, fue muy amable conmigo, noto el dolor que llevaba cargando, en aquellos días casi siempre estaba en el hospital, no comía, no dormía, y un día el agotamiento pudo más que yo, me desmaye y ella era la enfermera que me cuidaba, se hizo mi amiga mientras estaba en el hospital, estuve una semana recuperándome, después de eso… me obligo a ir a correr por las mañanas, desayunar, trabajar en mi horario, almorzar, divertirme por la tarde y cenar, me enseño que la vida puede ser vivida de la manera más dulce…
M - ¿fueron novias? – pregunte curiosa
L – sí, la pizza y la cerveza fueron sus aliados – me sonrió, era tan linda, compartía conmigo sus experiencias para que yo no muriera de soledad igual que ella - una noche llego a mi casa con pizza y cerveza, platicamos, sacamos fuera toda las cosas malas de la vida hasta que ya no hubo nada de que quejarnos, así una cosa llevo a la otra y terminamos en la cama… de ahí salimos un tiempo, hasta que se terminó, y para cuando eso paso… ella ya me había enseñado a amar libremente con el corazón, me enseñó a vivir, a disfrutar de la vida porque es muy corta para lamentarnos día con día de lo que pudo o no pudo ser
M - ¿Por qué termino?... ella se escucha muy bien ¿Por qué dejaron su relación?
L – estuvimos juntos hasta que ella falleció… tuvo un accidente automovilístico…
M - lo siento, fue muy imprudente de mi parte preguntar…
L – no Mau, no te preocupes eso paso hace tres años, ella vivió la vida como quiso vivirla y créeme se fue sin dejar nada pendiente, nadie tuvo la culpa de su accidente, ella había ido a visitar a su familia un fin de semana, supongo que venía cansada de regreso, me envió un mensaje antes de salir de casa de sus padres, me dijo que ya iba para su casa, que me amaba y que me veía al día siguiente… en el camino se quedó dormida y se salió de la carretera… lo importante es que ella me enseñó a vivir la vida Mau, por eso quiero ayudarte…
M – gracias Lauren, por todo… - le tome la mano izquierda que estaba sobre la mesa, en señal de agradecimiento…
L – ahora come algo Maura, por favor.
M – si… - comí lo que pude, Lauren era una persona maravillosa y no me cansare de decirlo, de cierta manera conmigo estaba intentando regresar lo bueno que Cristal le había dado… Después de la cena y del largo día turisteando Lauren me llevo a casa.
L – Bueno Mau llegamos, me la pase muy bien, gracias por dejarme llevarte a conocer Seattle – me sonrió
M – ¿alguna vez han sentido la necesidad de hacer algo por impulso, aunque de antemano tengan el conocimiento de que hay consecuencias?, en Boston me reprimía un poco, pero aquí nadie me conocía, podía hacer lo que yo quisiera – Lauren, ¿quieres quedarte en mi casa?… así mañana podemos ir a correr temprano y nadar por la tarde, preparamos comida en el patio que aún no estreno…
L – me encantaría Mau, pero no traje ropa…
M – puedo prestarte, tengo suficiente ropa para deportes y para dormir – sonreí
L – entonces ya está, me quedo, no se diga más – Lauren se veía feliz de quedarse en casa, y a mí me gustaba no estar sola.
Estaciono bien su auto, la invite a subir las escaleras para llegar al cuarto de invitados, le señale donde estaba mi habitación, le comente que también era su casa y cualquier cosa que necesitara de la cocina la tomara sin pena, le lleve ropa para dormir y ropa deportiva, ella tenía una anatomía perfecta por lo que no habría problema por las tallas, nos deseamos buenas noches y cada quien se retiró a dormir… un rato después desperté asustada eran como las tres de la mañana, ya saben he tenido problemas para dormir, tuve una terrible pesadilla, escuche unos pasos aproximarse a mi habitación y alguien toco a la puerta…
M – Adelante – Lauren abrió tímidamente la puerta y se aproximó a mi cama, yo estaba sudando, y agitada
L – Maura, ¿estas bien? – tomo un mechón de mi cabello y lo puso atrás de mi oreja, se sentó en la orilla de la cama, frente a mí.
M – sí, sólo fue un mal sueño…
L – ¿desde cuándo tienes pesadillas?
M – prácticamente desde antes de mudarme aquí, cuando todo exploto…
L – así que no has dormido bien al menos por unas dos o tres semanas…
M – sí… más o menos
L - ¿quieres hablar de algo?
M – no lo sé Lauren, no entiendo por qué me siento así, mi vida estaba en completo control, no sé qué piensa Jane de mí, no sé si me odia, si podrá hablarme algún día, ha sido mi amiga por más de 8 años, ¿cómo pude enamorarme de ella?, no tengo problemas con que sea mujer, pero si con que sea mi mejor amiga de la que estoy enamorada, no sé si mis padres lo acepten, la sociedad en la que se mueven es demasiado dura, pero es tan difícil para mí… tal vez no lo entiendas, pero me siento tan mal, tan impotente, quiero regresar el tiempo, ni yo me entiendo, soy una mujer de ciencia, inteligente, no puedo darme el lujo de llorar por amor, de que mi vida este así por algo sentimental, yo no soy así – sí, ya sé lo que piensan soy el genio más tonto que conocen y acabo de hacer el monologo más largo y doloroso de mi vida…
L - Mau, cariño – me tomo de la barbilla y me obligo a mirarla, mis lágrimas brotaban muy lentamente sobre mis mejillas – a veces perder el equilibrio de la vida por amor, es parte de una vida equilibrada, tener el corazón roto significa que te arriesgaste, le diste a Jane el mejor regalo que podemos dar 'tu corazón', fue lo mejor que hiciste decirle como te sentías al respecto, de aquí en adelante lo que pase ella lo decide, si siente algo por ti estará igual que tú, tratando de componer su vida, y en el momento que ella sienta es el correcto vendrá por ti…
M – pero yo vine aquí para hacer mi vida de nuevo, sin ella, le deje el camino libre para que se casara, para que mi presencia no la incomodara… después de que tu mejor amiga te dice que te ama, y si eres como Jane, yo creo que lo único que se antoja hacerle es darle un puñetazo en el rostro…
L – se rio de mi comentario – Mau, sabes químicamente que pasa cuando una mujer esta enamorada…
M – sí, hay liberación de endorfinas… - me silencio, puso un dedo sobre mis labios…
L – ¿y tú sabes lo que eso quiere decir? – la mire confusa, pero la deje continuar, solo quería llegar a un punto - enamoramiento es igual a endorfinas, idiotez y locura – me hizo reír - date tiempo para llorar, perder a alguien a quien se ama más que a nada en este mundo es una forma de morir… date el lujo de que tu vida este "patas arriba" un tiempo, te aseguro que después de que pase esta etapa te sentirás mejor… y no hay nada de malo en amar a una mujer, en enamorarte de tu mejor amiga, debes de ser valiente como lo fuiste al decirle tu sentimientos, nunca dejes de ser Maura Isles, se siempre tú, sin inhibiciones, se siempre como tú quieras ser, y si las personas que te rodean te aman te van a aceptar tal y como eres…
M – Gracias Lauren – era tan estupenda, quizá ella es la respuesta, es un angelito que la vida me puso para no morir de soledad - ¿puedo hacerte una pregunta?
L – sí, por supuesto…
M - ¿Qué es el universo?
L – me sonrió – un organismo vivo y dinámico constituido por energía primordial de la que derivan por condensación y diferenciación los seres humanos.
M - ¿Cómo preparo un universo?
L – Albert Einstein responde a tu pregunta E es igual a MC2, es decir, la materia es igual a la energía por la velocidad de la luz al cuadrado, así que para "preparar" un universo necesitas materia, energía y espacio.
M - ¿Cuáles son los bordes de la tierra?
L – La tierra no tiene bordes porque es una esfera…
M - ¿sabes quién es William M. Bass?
L - Es un antropólogo forense estadounidense, conocido por sus investigaciones sobre la osteología humana y la descomposición humana, fue profesor en la Universidad de Tennessee en Knoxville, y actualmente solo se dedica a la investigación en el Centro de Investigaciones Antropológicas de la Universidad, que por cierto, él mismo fundó, la instalación es más popularmente conocido como "La Granja de Cuerpos" – sonrió para mí de nuevo.
M – ¿podrías quedarte conmigo? – me salió tan natural, no sabía qué demonios estaba haciendo, pero mi IQ de 150 no estaba siendo muy útil últimamente…
L - ¿quedarme? ¿Cómo? – tenía razón no me di a entender.
M – dormir conmigo, no quiero estar sola…
L – claro que si Maura… - Se acostó a mi lado, y de pronto mis lágrimas salieron, y ella me abrazo, hasta que el cansancio me gano y me quede dormida en los brazos de Lauren.
Desperté muy temprano había un olor a lavanda en el aire, abrí los ojos, Lauren continuaba abrazándome, no me soltó en toda la noche, su brazo derecho seguí sobre mi abdomen y su rostro estaba muy cerca del mío, la luz del sol que recién salía entraba en la habitación y hacia resaltar su belleza, creo que noto que estaba despierta porque empezó a abrir sus ojos, esos ojos color avellana que la hacían verse hermosa…
L – Hola Mau, ¿Cómo amaneciste? – no quito su brazo de mi abdomen, ni se separó de mi
M – mejor, creo –le sonreí, la verdad es que cada día entendía que mi amor por Jane era una batalla perdida…
L – se despegó de mi cuerpo y se estiro en la cama - ¿quieres que te prepare el desayuno?
M - ¿también cocinas? – mi comentario la hizo reír.
L – Mau, sí, sí se cocinar – se levantó - ¿Qué se te antoja?, podríamos comer en el patio que querías estrenar – yo seguía en cama, me senté para poder seguirla con la mirada mientras ella se asomaba por la ventana para ver el mar.
M – mmm… pan tostado, mermelada, mmm tal vez una ensalada… algo ligero… - se giró para verme, el sol la hacía lucir radiante…
L – creo que eso no implica mucho esfuerzo de mi parte – me dedico una sonrisa - déjame bajar a tu cocina y prepararte algo y de paso estrenamos ese hermoso jardín que tienes…
M – te acompaño, yo te observo en lo que tu cocinas – le dije sarcásticamente
L – me parece muy bien…
Y bajamos a la cocina aun en pijamas, Lauren cocino para mí, mientras yo puse la mesa, mi patio era muy bonito, pequeño pero muy muy bonito, acomodamos todo y desayunamos, después de eso se suponía que iríamos a nadar, pero nos quedamos en casa viendo películas, comiendo palomitas y disfrutando del día como si nos conociéramos de toda la vida… esa noche Lauren volvió a su casa y yo me quede sola de nuevo, extrañamente no pensé en Jane en todo el día y pude dormir más que los días anteriores.
La vida seguía y yo debía seguir con ella, el pasado debía quedar atrás, los bonitos recuerdos debían permanecer, lo bueno que Jane había dejado en mi lo conservaría por toda la vida, y aunque en los días posteriores aun sé que me sentiré mal, mi propósito es amarla libremente….
Amar libremente para mí significa: que mi vida este de cabeza el tiempo que deba estar, que las lágrimas broten cuando ellas quieran hacerlo, que como me dijo Arizona el invierno termine cuando tenga que terminar, y que mi mente regrese a su estado normal cuando ella quiera recuperar el equilibrio mental…
NOTA: La frase que Lauren le dice a Maura "de perder el equilibrio por amor" no me pertenece es del libro comer, rezar y amar.
