N/A: Inuyasha y compañía pertenecen a Rumiko Takahashi; esto es para evitar malos entendidos, yo solo se los tomo prestado por un ratito. La historia es totalmente original y me pertenece.
O.o.O.o.Lágrimas.o.O.o.O
Capítulo II
Cambio de planes
El día anterior duró dos horas buscando al escurridizo médico que muy bien sabia él no le quería dar de alta a la chica para fastidiarlo y vaya que se salió con la suya, logro retenerla ahí ese día, pero gracias a sus influencias muy temprano ese martes logro que ya a las ocho de la mañana le dieran de alta, Sango le llevo una muda de ropa que para suerte de ella le sirvió aunque un poco ajustada le quedo ya que Kagome tenía un poco más de cuerpo que Sango. No parecía una paciente que había sufrido un accidente como el que sufrió lo único que la delataba era el pequeño vendaje que traía en la frente pero que su largo flequillo ocultaba muy bien.
No recuerda cuándo pero en algún momento en el trayecto de la salida del hospital, le había tomado de la mano para salir y desde ese momento hasta que llegaron al carro no lo soltó, bueno no era que le incomodara, es más, podría decir que le gustaba estar así con ella.
Luego Sango sugirió que fueran al centro comercial para comprarle ropa ya que lo que le llevo solo le bastaba para salir del hospital.
Y así fue como también al bajar del auto la volvió a tomar de la mano, por alguna razón notaba lo intimidada que ella se sentía en ese nuevo lugar.
-Vamos Kagome suelta a Inuyasha que los demás no comen gente. - Dijo graciosamente Sango quien había notado que desde que salieron del hospital la chica no había dicho una sola palabra y no se separaba de Inuyasha, es más, era como si él fuera su escudo personal contra el mundo.
-Déjala, si se siente cómoda así por mí no hay ningún problema. - Explicó Inuyahsa.
-Sí pero es mejor que vaya dejando el miedo además que supongo que ustedes no se meterán con nosotras a los vestidores.
-Yo... - Iba a comentar Miroku.
-Si cariño no dudamos que tú si lo hagas. - Interrumpió a su esposo, si bien lo conocía sabia que él si estaría dispuesto, vaya pervertido con el que se caso.- Bueno en todo caso ustedes esperen aquí en lo que vamos a probarnos la ropa.
-¿Vamos? - Preguntó confundido Miroku, ¿que no era Kagome la que no tenía ropa?
-Sí, vamos ¿no creerás que estando en una tienda solo mirare? - Dijo dirigiéndole una sonrisa cómplice a Kagome.
-He ahí el porque nunca se le debe de dar una tarjeta de crédito a un mujer, mejor ve tomando nota Miroku…- Dijo Inuyasha con una sonrisa.
-Hablando de eso dame tu tarjeta Inuyasha. - Comentario que le quito su sonrisa triunfal.
-Ya decía yo que iban muy bien las cosas. -Dijo mientras entregaba su tarjeta de crédito a Sango.
- Auch. - Grito Miroku
-¿Estás enfermo, porque gritas? -Preguntó curioso Inuyasha.
-Sí, es… es… mi bolsillo que ya grita. - Y echo a reír, seguido de Inuyahsa.
-Vamos Kagome dejemos al par de payasos y su espectáculo. - Tomo a la chica de la mano y trato de separarla de Inuyasha, quien en ese momento estaba distraído mirando celosamente a la chica.-No te preocupes volveremos de una vez.
-Sango no sabía que mentías tan descaradamente le dices eso porque no te conoce y no sabe de tus maratones de compras. - Mencionó un muy sonriente Inuyasha, esperando la próxima respuesta de una Sango enfadada, pero no se esperaba lo que venía.
-Espero que sigas riendo después que te llegue la cuenta. - Dijo sonriente y acto seguido se marcharon.
-Auch, golpe bajo y por donde le duele a un hombre, en su chequera.-Mencionó divertido Miroku.
-Espero que sepas que tu cuenta no será menor que la mía. - Dijo auto consolándose.- Oye Miroku nunca me contaste como rayos fue que conociste a Sango y la amenazaste digo y la convenciste para que se casara contigo.
-Ahora que lo mencionas fue curioso nos conocimos en el campus de la universidad.
Flash back
Iba tan distraído observando a una hermosa rubia y sus curvas que no se dio cuenta cuando choco con la chica.
-Disculpa. - fue lo único que dijo al ayudarla a recoger sus libros y descubrir el ángel que tenía enfrente.
-¿Dios porque no te fijas por dónde vas? - Dijo ofuscada y tratando de meter sus libros en la mochila.
-Vuelvo y le reitero mis disculpas. - Pero que bueno era Kami con él mira que hacerlo tropezar con la mujer de su vida, la madre de sus hijos.
-A menos que sepas devolver el tiempo y no tropezar conmigo tus disculpas no me sirven.
Vaya que la chica tiene carácter, Pensó Miroku
-¿Señorita le puedo hacer una pregunta? - Dijo ayudándola a parar, agarrándola de por ambas manos.
- Si no hay más remedio dígame.
-¿Quisiera tener un hermoso hijo conmigo? - Dijo bajando sus manos hasta sus nalgas.
PLAF, fue el sonido de la gran cachetada que recibió
-Eso es para que aprendas a respetar a las mujeres, pervertido.´´
-¡ ¿Por lo menos después de esta me aceptas un café? - Le grito al verla irse del sitio como si escapara del mismo diablo, no solo le ofrecería el café sino a él enterito, vaya que nunca había conocido una mujer con tanto carácter y que lo rechazara de esa manera. (N/A: Estoy sospechando que Miroku es masoquista ¬¬)
Fin flash back
-Y así fue como inicio nuestra hermosa relación después de eso averigüe que carrera cursaba y la esperaba cada día en la puerta de la universidad esperando que me aceptara ese café hasta que un día se canso de mis ruegos y me dijo que si.-
-Vaya comienzo.
O.o.O.o.O.o.O
Llevaban buen rato de tienda en tienda , vaya que Sango tenia energía para las compras que kami se apiade de ella que recién salía del hospital además que se sentía mal por abusar de la generosidad de Inuyasha, que ha sido tan lindo con ella, si tan lindo, eso lo podía decir, nunca había conocido un chico tan guapo bueno no era que conociera muchos chicos pero eso no le quitaba lo guapo, con un cuerpo tan atlético, la piel bronceada , el pelo plateado y largo, curioso color, esa imagen era como para robarle el corazón a cualquier chica, pero lo que más le llamaba la atención , era su mirada , esos hermosos ojos dorados, nunca había visto unos ojos tan lindos, en solo pensar en cómo la miraba cuando se fue hacia que su corazón latiera más rápido de lo normal.
-¡Ey! Tierra llamando a Kagome.
-Perdón, ¿qué decías?
-Decía ¿Qué cual tipo de lencería te gustaba si esta o esta? - Dijo mientras le mostraba dos conjuntos muy atrevidos.- Pero volviendo a la cara de despistada me puedes decir ¿en qué o ''quien'' pensabas?´´ - Mientras hacía énfasis en el quien cosa que ya ella sospechaba ¿pues en quien más que Inuyasha? pero quería escucharlo de boca de ella.
-Yo...- No término de hablar que ya tenía sentía el calor en sus mejillas sonrojadas.
-Olvídalo, ahora respóndeme lo de la ropa.
Se fijo en la ropa que ella le mostraba, uno era un hermoso conjunto blanco tipo bóxer y un brasier con un pequeño moño en medio y el otro un conjunto negro de pantie y brassier ambos con moñitos, eran lindas, pero demasiado atrevidas para ella nunca había usado algo así.
-Yo nunca he usado ropa así.
-¿Qué? - Dijo medio sorprendida.- Pero si cada chica debe de tener por lo menos dos pares de lencería de encaje, por si acaso.
-¿Por si acaso? - Pregunto inocentemente.
-Si ya sabes '' por si acaso''- Pero noto que a pesar de estar claro lo que decía Kagome seguía confundida.- Digo por si acaso se te presenta la ocasión de quedarte a dormir en casa del novio o para mantener la llama del matrimonio viva.
-Oh -Como si cayera en cuenta de lo que le decía. -¿Sango como conociste a tu esposo?´´
-Ahora que lo mencionas fue de lo más gracioso. - Dijo recordando el momento exacto ¿y cómo olvidarlo?
Flash back
Iba tan deprisa que no se fijo realmente por donde iba y no se dio cuenta cuando choco con el chico.
-Disculpa. - fue lo único que dijo al ayudarla a recoger sus libros.
-¿Dios porque no te fijas por dónde vas? - Dijo ofuscada y tratando de meter sus libros en la mochila, ya se le hacía tarde para llegar a clases.
-Vuelvo y le reitero mis disculpas.
-Como si eso la ayudara en algo, a menos que sepas devolver el tiempo y no tropezar conmigo tus disculpas no me sirven. – Dijo tratando de no caer con su encantadora presencia, del chico en verdad era guapo.
-¿Señorita le puedo hacer una pregunta? -Dijo ayudándola a parar agarrándola de por ambas manos.
-Si no hay más remedio dígame. - No quería ser descortés pero en verdad había algo en el que la hacía reaccionar así, será que se fijo como miraba a cada mujer que les pasaba por el lado como si las desnudara con la mirada.
-¿Quisiera tener un hermoso hijo conmigo? - Dijo bajando sus manos hasta sus nalgas.
PLAT, fue el sonido de la gran cachetada que recibió
-Eso es para que aprendas a respetar a las mujeres, pervertido. - ¿Pero quién se creía?
-¡ ¿Por lo menos después de esta me aceptas un café? - Le grito al verla irse del sitio como si escapara del mismo diablo.
Fin flash Back
-Bueno y luego de eso me esperaba cada día afuera de la universidad, para pedirme que fuera con él a tomar el café que le debía hasta que un día me decidí y le dije que sí y aquí estamos.
-Que romántico. - Dijo enternecida por la rara pero tierna historia de amor.
-¿Kagome? - Tenia que quitarse la curiosidad de encima.-¿Tú estás casada, comprometida o tienes novio?
-No.
Vaya que esta chica es de poco hablar, un simple 'no', eso no explica su vida, ¿habrá que sacarle todo el cuento a cucharitas?
-¿Qué edad tienes?
-Cumpliré 17 en un mes. -Dijo media distraída ¿Porque le hacia todas estas preguntas, porque el repentino interés?
-¡ ¿Qué? - Dijo alarmadamente.-Pero si comparada con Inuyasha eres una nena. - Y tú comprándole a la nena ropa sexy para que el lobo de Inuyasha la devore, nota mental: Matar a Inuyasha si llega a ponerle un dedo encima a Kagome antes de los 18, para evitar posible demanda.
-¿Qué edad tiene Inuyasha? - Preguntó curiosa.
-Pues de los tres hermanos es el del medio, tiene 24, el mayor es Sesshomaru que tiene 27 y el menor es mi esposo con 20.
-Oh -Dijo sorprendida.
-No te preocupes por la edad que tendrás con quien compartir, si eso no son tantos de diferencia, además que en edad Rin la esposa de Sesshomaru y yo estamos casi a la par contigo solo te llevamos 2 años. - Dijo recordándose de ese detalle.- Bueno volviendo a la ropa da igual que edad tengas si tienes un buen cuerpo para lucirla y en cuanto a la ropa interior pues la mayoría será de encaje si estarás un buen tiempo con nosotros como lo supongo pues llevarás varias de esas para tus vestidos y ropa fina, para dormir me encantan estos modelitos. - Señalando dos baby dolls.- O este. - Señalando un conjunto de camisilla y pantalón súper corto; Sango recuerda que ella es menor y Inuyasha un hombre y los hombres piensan con el cerebro que tienen entre las piernas, ''alerta de demanda''.
-A mí también me gustan, nunca me ha gustado dormir con mucha ropa. –Dijo sacando a Sango de sus pensamientos.
Que Kami nos ampare pensaba Sango, vamos Sango cálmate ¿qué es lo peor que puede pasar? tranquilízate y analiza la situación, Kagome en baby doll + Habitación + Inuyasha = Demanda por violación de menores, vale, vale ya deja esos pensamientos ya tendrás tiempo de hablar con el tonto ese.
-¿No crees que es suficiente? no quiero seguir abusando de su ayuda. - Apenada por las molestias que se tomaban por ella.
-Kagome cuando se trata de ropa y accesorios nunca hay suficiente y segundo créeme que estas compras no son nada , para poder hacerle aunque sea un hoyo a las cuentas de Inuyasha tendrías por lo menos que comprarte unas 10 tiendas y aun así no creo que se inmutarían.´´
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-¡Ya estoy harto! ¿Que tanto se tardan? - Grito exasperado. –Odio esperar, odio las tiendas, odio las compras. - ¿Pero qué diablo hacían esas dos? si querían comprar la tienda solo tenían que pedírselo con tal de no seguir esperando él se la compraría.
-¿Pues como le haces para comprar tu ropa, y la de Sakura?
-Fácil, en mi guardarropas lo que más hay son trajes ejecutivos y no son difíciles de elegir y para la ropa de verano saco unas horas de mi agenda para comprarlas pero ni que fuera una cuestión de vida o muerte elegirlas, y con respecto a la ropa de Sakura mando a Kaede, aunque no es tan necesario porque lo que es nuestra madre la consiente tanto y le compra tanta ropa que tuve que expandir su armario, creo que tiene que ver con la cantaleta esa de que nunca tuvo una nena sino puros chicos y que quiere que sus hijos le demos muchos nietos y si son chicas mejor.
-Ni me lo recuerdes. - Menciono con cara de espanto.- A mi me pregunto que cuando pienso darle nietos y ni siquiera llevo dos meses de casado, que me deje disfrutar del matrimonio que para los hijos queda suficiente tiempo y por eso de que le de muchos que no se preocupe que planeo tener un equipo de basket completo. - Dijo muy orgulloso.
-Pobre de Sango y del mundo cuando nazca tu descendencia no nos vamos a dar abasto con tanto pervertido suelto, aunque pensándolo bien debería felicitarte.
-¿Eh? - pregunto confundido.
-Llevas casi dos meses de matrimonio y todavía no la has liado. – Menciono burlonamente.
-¡Ey! tenme un poco más de fe hermano. - Respondió ofendido - Además dime ¿Qué hay de ti? ¿Piensas morir soltero o de aventura en aventura? - Dijo mientras veía que fruncía el ceño y optaba por una pose más seria.
-Por ahora lo mejor es que me concentre en mi hija, aunque no descarto volverme a enamorar algún día. - Dijo recordando a Kagome, por alguna razón ella le vino a la mente al decir esto.
-Claro con una chica tan linda como la que te llevas a casa cualquiera diría lo mismo. – Dijo burlándose de él.
-Sí, es hermosa.- Y vaya que lo era, esa hermosa mirada que aunque al principio era triste luego cuando la veía sonreír era como si todo se iluminara y de su cuerpo ni se hable nada tenía que envidiarle a cualquier modelo, su pelo negro con ese tenue azulado que se reflejaba y largo hasta las caderas, en la mañana cuando salió del hospital traía el pelo suelto cosa que le gusto se veía muy sexy así.
-Y Ni creas que te saliste con la tuya. - Menciono recibiendo la mirada confundida de Inuyasha, que apenas salía de su trance.- Que ya nos enteramos de lo celoso que andabas por el doctorcito ese que no le quitaba la mirada de encima a Kagome.
-Feh, ¿yo, celoso?, al parecer alucinas.
-Sí, sí, ese es el cuento. - Dijo parándose.- Mejor vamos a comer que me muero de hambre, tal vez por eso alucino como insinúas.
-¿Y las chicas?
-Llamamos a mi Sanguito y le decimos que las esperaremos en el restaurante del mall.
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-Por fin llegan ya Inuyasha iba por su cuarta hamburguesa.
-Deja de mentir que solo me he comido dos no como cierta persona que lleva las papas fritas como caña para el ingenio. -Dijo Inuyasha.
-Si hubiese sabido los dejo en la guardería chicos. - Dijo tomando asiento.- Como sea por hoy terminamos.
-¿Por hoy? - ¿que aun faltaba más?-¿Y por cierto donde esta todo lo que compraron? - Dijo mirando a todos lados buscando el reguero de paquetes de compras- Mira que irse y no comprar nada no era el objetivo del día.
- Vaya que son ilusos, tu viniste en tu jeepeta y nosotros en mi carro por más oraciones que hiciéramos todo lo que compramos no cabria en ninguno de los dos así que deje que el servicio del mall lo lleve, al salir le confirmamos la dirección, eso sí, como es muy tarde llegaran mañana pero no te preocupes que ella se lleva una bolsa con lo esencial hasta que llegue el encargo.
-¿Miroku?
-¿Si?
-Yo fuera tu me preocuparía.
-¿Por?
-Tu esposa habla más de ropa que de ti. - Dijo riéndose de él.- Auch.- Grito recibiendo un golpe por debajo de la mesa.
-Eso es para que no hables de mí. - dijo divertida-Bueno chicos a pesar de que ha sido un gran día.
-Sí, para tu closet.
-Que gracioso, lo que decía es que ya es hora de regresar a casa.
-Sí, nuestro viaje es más largo que el de ustedes son cuatro horas de camino.
-¿No prefieres quedarte con nosotros esta noche? es muy tarde para salir en un viaje de cuatro horas. -Dijo preocupada.
-No, por fin termine este negocio quiero llegar a mi casa y ver a mi hija, así que gracias por todo.
-Supongo que llevaras a Kagome cargada. - Dijo sonriendo Miroku.
¿Porque lo dic...?´´- Pero cayó al verla a su lado dormida tranquilamente.
-Pobre si es que debe estar sumamente cansada y encima se duerme sin haber probado bocado. - Menciono preocupada por la salud de la chica.- Te digo quédense en casa y al llegar cocino una rica cena para todos.
-Aunque suena tentador el quedarme a cenar con ustedes mejor nos vamos. - Parándose y tomando a Kagome entre sus brazos.- No te preocupes llegaremos bien, en todo caso si hay algún cambio te aviso temprano así nos guardas el cuarto de huéspedes.
-Que adorable se ven parecen un matrimonio. - Comento con carita de perrito llorón.- Cuidadito con los moteles en el camino, no hagan nada que yo haría -Dijo pícaramente
-Sango contrólalo no vaya a ser que terminemos otra vez en el hospital de la paliza que le daré.
-Eso haré, cuídense en el camino. - Dijo despidiéndose.
-Ustedes igual.
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La había llevado en brazos hasta el auto, en verdad era muy ligera, se veía hermosa, tuvo que luchar durante todo el camino con las ganas de besarla. Luego de acomodarla y tomar su puesto escucho su cel y se apresuro a responderlo no quería que algo la perturbara, ni siquiera se molesto en ver quien llamaba.
-¿Si, bueno? - Tardo un momento en identificar la voz.- ¿Y ahora que quieres Miroku? hace media hora que nos vimos y ya me estás llamando, ya voy camino a casa.
-Yo también te extrañe hermanito.- Recapacito que no le dejaba nada bueno burlarse de Inuyasha.- Ya deja de quejarte hasta del aire y escucha- Ese tono tampoco era el adecuado- Al parecer el negocio con el señor Takamiya se extenderá por tres meses más así que deberás permanecer aquí en la ciudad.
-Me dices que me deje de quejar ¿y me llamas para darme malas noticias?
-Créeme que este es un cambio de planes para todos.- Dijo viendo a su esposa dormida a su lado.
-¿Porque será que lo dudo?- recordando que Sesshomaru seguía feliz de la vida en su luna de miel.-¿Le avisaste a Kouga?
-Sí, estará mañana a primera hora en la oficina.
-Bueno te veré mañana entonces.
-¡Espera! - Grito esperando que Inuyasha no le colgara.-¿Entonces, donde se quedaran?
-Pues que pregunta más tonta la tuya, en donde me he quedado en estos meses pedazo de animal, en mi apartamento, en el que me he estado quedando desde que esta tortura de contrato inicio- ¿pero cómo le pregunta lo obvio?- Como sea gracias por todo.- y colgó, algo de amabilidad tenía que demostrar, Miroku y Sango estuvieron ahí con él durante todo este lío.
-¿Pasa algo?- Dijo ella sacándolo de sus pensamientos.
-No te preocupes solo ha ocurrido un ligero cambio de planes nos quedaremos en la ciudad por un tiempo. - Solo la vio asentir, puso el auto en marcha y se dirigió a su apartamento.
Continuara…
