Zakuro: esto esto xD, luego traeré más
Tell me when you run and i Will run with you
Punto de vista general
No, no podía estar pasándole nada malo, ¿No?, porque recién acabaron de terminar con un gran problema y de seguro le esperaban muchos más, así que asustada derribó la puerta, pero con cuidado de no dejarla caer hacia adentro para que no la golpee a la chica.
Y al verla en el suelo se preocupó mucho y corrió directamente hacia ella.
—Dios ¡Asami!—La alzó con sus manos luego de intentar despertarle— Oh por… ¡Mako!
Luego de gritar llegó el chico con cara de preocupación, iba a preguntar qué pasaba pero pronto vio que era.
— ¿Qué le pasó?—Preguntó sorprendido.
— No tengo idea, eso quiero saber—Y así con ayuda del chico la llevó a su propia habitación porque quería tenerla con un ojo sobre ella.
—Llamen a Katara—Dijo Mako y Bolin que escuchó asintió y fue en busca de ella.
Mientras tanto posó con cuidado en la cama a Asami y Se sentó junto a ella.
Cuando Katara salió de la habitación ella no quería que sea nada grave así que ansiosa se quedó en frente de la anciana para saber qué pasó, pero no necesitó hacer nada de nada ya que su cara le dijo todo a la mujer.
—No pasa nada querida, es agotamiento y desgaste físico por las peleas, además parece que pilló una buena cantidad de electricidad por su cuerpo. Pero con un descanso ya volverá a la normalidad—Le dijo y por fin luego de la espera llegó a suspirar de alivio.
Así le dio indicaciones para cuidar de ella porque estaba bien herida y asintiendo dejó que la mujer del agua se marche mientras ella entraba a la habitación.
—Dios…casi me matas del susto…—Habló aunque sabía que por estar desmayada la otra no le escucharía pero poco o nada le importaba.
Comenzó a hacer lo que le dijo Katara.
La alzó lentamente hasta que la chica inconsciente se quedó sentada, y le quitó la remera y campera. Entonces vio la herida de la quemadura, tenía una gran marca desde la mano hasta el pecho, luego raspones y varios moretones por las peleas.
Y se sorprendió con ello, de verdad creía que no se había lastimado tanto, porque después de todo ella fue quien detuvo la explosión con su cuerpo no Asami. Pero dejó de pensar en ello y le untó crema, limpió todo lo que puso de sus heridas y le vendó para que no estuviera expuesta y se infectase, lo que menos quería es que le pase algo malo por ello.
Con eso al terminar, descansó acostándose junto a ella.
—No sabes cómo me pondría si algo malo te pasara—Comenzó dándose vuelta quedando de lado para mirar a la chica que dormía pacíficamente— De verdad…no podría estar sin ti…
Esa confesión no la esperó y rogaba porque la chica no soñase con eso. Pero aun así comenzó a acariciar su brazo de forma dulce y suave. La adoraba tanto a esa chica que de verdad no mentía al decir que no sabría qué pasaría si algo malo le pasara, podría enloquecer.
Así pasó un largo rato hasta que estaba por dormirse y no podía permitírselo porque tenía que hablar con Tenzin, pero cuando quiso levantarse fue detenida.
—Mmm…no, quédate—Le pidió con una voz de niña muy dulce y algo dormida Asami, mientras agarraba algo débilmente el borde de la remera de la otra chica.
—Eh… ¿Asami?—Pero escuchó ese suave ronquido tierno que hacía y supo que volvió a dormir— Como quieras mi princesa—Dijo y se acostó de nuevo junto a ella, la verdad se había acostumbrado a llamarla así, por sus caprichos, sus mimos y su elegancia.
Así terminó abrazándola con cariño.
—De verdad no se qué haría sin ti…—Volvió a soltar con sinceridad y se dejó llevar a dormir-
Kuvira le había pateado el trasero, y no solo eso, la dejó totalmente destrozada.
Asami ahora cuidaba de ella como en su momento la otra hizo con ella. Acarició su piel que tenía unos buenos golpes.
—Oh, ou, deja me estás matando—Se quejó del dolor Korra.
—No seas infantil, vamos te aguantaste peores cosas—Le dijo y le limpió todo y así le vendó.
—Ahora tienes que descansar—y trató de dejarla pero la otra la tomó tal y como pasó antes, y la tiró encima de ella a pesar de luego quejarse del dolor.
—Eres una tonta, mira te hiciste doler—Le replicó pero la otra no le tomó en cuenta y solo le abrazó— Pero aun así…que bien que lo hicieras, me encantan tus abrazos.
La otra chica se quedó en silencio, no esperaba eso, pero aun así sonrió.
A veces las cosas eran mejores de lo que esperaba…
Aunque todo terminaba mal…siempre
