2 Marca de Traición Cuando la justicia no es el principio que mueve un acto. Cuando tampoco el mal justifica una voluntad.

Los niños dormían, una gran aventura para los tíos cazarlos y llevarlos a dormir, cada quien se había encardo de uno Juugo-Naoro, Karin-Subaru y Suigetsu-Ren. Pero todo había salido bien, si que era ventajoso que aquella mansión fuera tan grande ya que los gritos, risas, insultos y demás cosas ya no se escucharan. En cuanto habían terminado de cenar los niños habían escapado en direcciones distintas, Naoro tenia la habilidad de su Oka-san, podía regenerarse de una forma casi inmediata, solo que ella podía controlarlo, los mayores suspiraron, pero por lo menos ya no se escondían en la recamara de sus padres, estos niños sabían que en las noches de luna llena era peligroso estar cerca de Oka-san, ya que en ocasiones anteriores habían visto una transformación de personalidad que les asusto demasiado, y solo papa podía controlar.

Mientras los tíos dormían junto a sus "sobrinos", en el otro lado de la mansión ocurría una escena repetitiva, pero no por ello menos esperada.

En la habitación nupcial Gaara se encontraba contra la pared, siendo acariciado por todo el cuerpo, de una forma calmada, las cosas le gustaban lentas y eso Sasuke respetaba, de hecho, en tiempo normal no era tan fácil que le permitiese meterle mano, y en estas ocasiones memorizaba la piel de terciopelo, que solo a el le era ofrecida. Recorría lentamente la cintura, dando pequeños escalofríos al menor, luego recorría con la yema de los dedos su espalda, esta se arqueaba, pegándose a su cuerpo, pero no era solo él el que tocaba, también el pelirrojo lo hacia, quitándole la camisa, recorriendo con roses el torso de este, recorriendo con su índice el kanji del moreno. Sasuke se sentía por completo bien, pequeños besos se depositaban por todo su pecho, llegando al cuello y regresando el recorrido. Si que era bajo, solo le llegaba al mentón, ante esta idea sonrió, tomo la cara del chico haciendo que lo mirase, y de su cabello quito un palillo que se lo sostenía, dejándolo suelto, le encantaba verlo así, toda la cabellera, lacia se escurría entre sus hombros contrastando con su piel. Lo miro con unos ojos llenos de amor atrayéndole y dándole un beso muy tierno.

Entre beso y caricia llegaron hasta la cama, recostándose, que dando el Uchiha encima del pelirrojo, de entre las sabanas se encontraba un tuvo con ungüento, necesario para el acto.

En un movimiento, las posiciones se invirtieron, dejando a Gaara encima, recorrió todo el cuerpo del moreno, basando, mordiendo y lamiendo, cosa que al ninja le agradaba, la luna comenzaba a colarse en la habitación. El chico se centraba en los sabores de esa piel, lo salada que era, le gustaba el sabor pasando así de su boca, cuello, pecho abdomen hasta su hombría… Sasuke se sentó un poco apoyando su espalda a la cabecera de la cama, ayudando a agarrar el cabello de la cara de Gaara, y así con pequeños roses de yemas de los dedos comenzó a tocarlo, el Uchiha se tensaba un poco, esas manos eran muy suaves, inconscientemente, Sasuke acercaba la cara del pelirrojo mas a su erección, rosando sus labios, poco a poco los abrió, sacando su lengua y rosándola con la punta de su pene, esto lo enloqueció, si iba lento, pero pareciera que lo quería torturar así. Dio un empujón, algo brusco, obligando a que toda su longitud se introdujera por completo en su boca. Ante esto el chico menor se molesto, pero solo podía acostumbrarse al sabor, y hacer lo que al otro le gustaba, así que comenzó a mover su cabeza de arriba abajo, usando lengua y dientes, haciendo un poco de presión en la erección. Solo sentía como la mano le jalaba en momentos el cabello, y aumento la velocidad. Escuchaba los gemidos del moreno, y en momentos su nombre, estaba casi a punto de terminar en cuanto el mayor lo detuvo.

..espera… recobraba el aliento, lo atraía a su cuerpo, la luna alcanzo la cama, dándole a los dos cuerpos, una gran tensión se sintió en el cuerpo del de ojos agua marina, ya había comenzado, su estado de selo se había activado, comenzando a temblar, y agitarse, le dio una mirada al de la vista obscura, ya no tenia los ojos normales, sino que cambiaron a un miel profundo. En un repentino movimiento sus labios se unieron, se comían a besos, degustando la cavidad de cada uno, jugando con sus lenguas. Si Gaara en las noches de luna se descontrolaba, y para poder quitar todo es acumulo de energía era o teniendo sexo o matando, era extraño, pero esas sensaciones las sentía de la misma forma.

Sasuke, buscaba con una mano libre aquel ungüento, no quería lastimarle, desde que adquirió la habilidad de regenerarse, cada vez que lo hacían, pareciera que fuera la primera. Involuntariamente volvía a ser virgen, y las penetraciones le eran dolorosas, en un principio.

Encontró el tuvo, y lo abrió. Untando una cantidad en sus dedos, dándole el tuvo al pelirrojo. Besándole para que se relajara, esto ya no seria sorpresa, con cuidado posiciono ese cuerpo frente de el haciendo que separara las piernas, dejándolas a los lados de el, con cuidado dirigió a uno de sus dedos a la entrada, introduciéndolo poco a poco, esto le dolió, pero trato de aguantar, apretó los ojos al sentir que lo movía, no tardo mucho en introducir un segundo, y un tercero. Esa sensación de dolor iba desapareciendo, relajo su rostro un poco y entre abrió sus ojos ante el objeto que tenia en su mano, ese ungüento lo vertió en su palma, era resbaladizo, llevo su mano a al hombría del otro, y la envolvió, un suspiro salió de los labios del moreno, esa solución, no estaba fría, sino que le hacia sentir con mas ansias y sumado a esto los movimientos de la mano, que trataban de cubrir toda la longitud. Saco sus dedos, para poner su mano en la cadera del chico, este comprendió, con una mano se abría camino y con la otra tomaba la erección la dirigía a su entrada, introduciéndola poco a poco, dolía, pero el ungüento ayudaba a que la intromisión fuera rápida, apoyo sus manos en el pecho del mayor, para que de esta forma, quedara por completo montado en el, unos segundos pasaron, y comenzó el movimiento, Sasuke se volvía loco, esa estreches jamás se iba, apretaba sus caderas, quería mas rápido, pero el que llevaba el control no era él si no el pelirrojo.

Se mordía el labio inferior, poco a poco se iba sintiendo mucho mejor. Se iba acostumbrando y aumentando la velocidad, pero no era suficiente así que en un movimiento lo recostó en la cama, posicionándose nuevamente enzima, y de esta forma el marco el ritmo, siendo rápido y más fuerte.

Realmente lo estaba disfrutando, ya que las contracciones comenzaban, en cuanto le penetraba su pareja se contraía apretándole un poco, y se sumaba también que se movía al compás. Se aferraba a su espalda, mantenía los ojos serrados estos cuerpos encajaban a la perfección, ya el dolor había desaparecido tomando puro placer, le besaba con desesperación, no importaban las veces en que lo habían hecho, a cada instante le deseaba mas, acariciaba todo el cuerpo en especial su vientre, en el cual había mantenido a sus hijos. Recordarle en ese estado le encantaba.

Se separaron por falta de aire, un cosquilleo sentían, pronto llegaría el orgasmo. Incorporándose un poco, hasta llegar a una posición hincada y tomando las caderas del pelirrojo las levanto, por consiguiente Gaara abrió mas las piernas, las envestidas se hacían mucho más profundas y placenteras, arqueaba su espalda, su cabeza era la única que tocaba la cama, abriendo su boca para poder dar bocanadas de aire que se le iban en cada gemido.

Podía ver como ese cuerpo se retorcía y se le ocurrió una idea, comenzó a dar movimientos circulares. Esto tomo por sorpresa la otro que trato de reprimir un grito de placer pero no pudo, faltaba muy poco.

... ha …ha …mirame… mmm… fue mas una orden que una petición, a la cual accedió, con sus ojos entre abiertos miraba a esa mirada negra, que le deseaba tanto, sabia de sobra que el Uchiha le gustaba tener contacto visual cuando lo poseía. Un empujón mas y sintió como el liquido recorría su interior invadiéndole de un orgasmo que le corrió todo el cuerpo.

El moreno también había sentido esa sensación, pasó sus brazos por detrás de su espalda, alzándolo, se acomodo de nueva cuenta en el respaldo de la cama poniendo al menor en su pecho, estaban cansados, sus respiraciones aun no se calmaban al igual que sus corazones, pero descansarían un poco, apenas había comenzado la noche y estaba mas que claro que no lo harían en una sola ocasión. Y esto lo savia el chico recostado en su pecho, normalmente lo hacían de tres a cinco veces. Cerró sus ojos, de esta forma se concentraba en escuchar su corazón, y esto calmaba su estado de celo.

Había sido un éxito la misión, solo quedaba de dar los papeleos, detalles y listo, seria todo. No aguantaba mas quería ir a descansar a su casa, tanto tiempo vivir en el mismo lugar ya era costumbre, pero después de lo ocurrido decidió cambiar de lugar.

hey!!! Naruto como te va hombre?! Couji lo había divisado desde lo lejos acercándose al rubio, y para variar… comiendo.

hola Couji, bien, como estas tebayo? trato de disimular su decaimiento, dándole una sonrisa.

­los chicos y yo pensábamos en invitarte a comer mañana en la tarde, es tu día libre no?

si, estaría bien verlos dada por terminada la conversación se dio media vuelta haciendo el ademan de despedida, y el de pelo café se la devolvió, cambiando su rostro alegre a uno de preocupación, solo las personas que realmente lo conocían sabían perfectamente el estado de animo del chico.

Metió la llave en la cerradura de su casa que desde hace 5 años se había convertido, entro en ella dejando sus zapatos en la entrada, se dirigió a la cocina saco su típica comida, Ramen, lo preparo y lo ceno, después de dejar los trastes en el lavadero se fue hacia su cuarto, se cambio de ropa, y como siempre lo hacia, tomaba la foto del quipo 7 y platicaba con sus compañeros.

hola, ya regrese como lo prometí, espero que no me hayan extrañado tanto, jeje… Sakura se que te encuentras bien, quien seria capaz de vencerte, entiendo del porque te fuiste, eso era mas importante, y yo… apretó la foto no podía seguir recordando lo ocurrido jeje si me vieras en este momento de seguro me dirías que soy un dobe no? Sasuke.

vaya hasta que llegaste, te daba por muerto una figura recargada en el marco de la puerta estaba observando y mirado la escena, todas las noches era lo mismo. En cuanto llegaba escuchaba su conversación. Era fastidioso ya que había ocasiones en que no le dejaba dormir.

eso a ti que te importa, sal de mi habitación

huy pero que genio, solo te recuerdo que no me puedes hacer nada, mm, solo me preguntaba si también hablarías con tu… mapache una sonrisa malvada se le dibujo en el rostro, mencionar al pelirrojo era tabú en esa casa, o en cualquier lugar en donde el rubio se encontraba. Solo pudo sentir una gran energía concentrarse en donde se encontraba el Kitsune, tomo su bastón y se fue a su habitación, este se había convertido en su pasatiempo, tal vez no podía salir de ese lugar ya que se encontraba con sellos especialmente hechos para el, pero que mas daba ya no veía, tal vez no había muerto, pero vivir de esta forma era peor. Después de ser un gran ninja, de ser buscado como enemigo, miembro del Akasuki.

Itachi, deja de joderme solo la sonrisa demedio lado se dibujo en el rostro del mayor, y se retiro del lugar. Realmente odiaba de ser el encargado de cuidar al traidor, ahora ya no era una amenaza, pero era su deber de tenerlo en ese lugar, era el único con suficiente poder para controlarlo. Dejo la foto en la mesa de noche y se metió en las sabanas. Quedando sumergido en una obscuridad profunda.

hoy es luna llena, mmm, muy buenos recuerdos… un zorro cautivo se encontraba acostado boca arriba, haciendo memoria de esa noche que tanto le alegraba, la noche en que fue liberado. El chico se había materializado, alcanzando a escuchar el comentario, odiaba que lo repitiera siempre que podía.

ahora tu también vas a joderme la noche estaba fastidiado, si no era Itachi era el zorro, ya ni siquiera podía dormir bien.

oh, de nuevo enojado, por favor solo te ice un favor, jamás te hubieras atrevido los puños de Naruto se apretaron, ante esto el bijuu sonrió, se voltio pegando su nariz a los barrotes que no le dejaban ir mas allá.

o si?!encajo una estaca, sabia perfectamente de la propuesta hecha por al rubio al pelirrojo. Las mejillas del chico se coloraron, al recordar la escena, pero no por ello su enojo había disminuido.

que te importa estúpido zorro!! estaba furioso como se atrevía a preguntar eso, jamás lo hubiera hecho sin el consentimiento del otro.

déjame en paz, suficiente tengo con el idiota de Itachi para que tu también me estés fastidiando!!

mmm, acaso no quieres verlo? esto congeló al rubio, si que era nuevo ese comentario. El zorro solo proyecto recuerdos en la cabeza de Naruto. Una lucha que había perdido el pelirrojo, se encontraba en desventaja, las proyecciones se veían como una película que se encontraba rebobinando. Hasta llegar al momento en que entraba a su antigua casa.

En lo que había captado ver era que lo atacaba, dañándolo gravemente basta… lo arrojaba a la cama y le arrancaba la ropa, aprovechándose de la situación en desventaja que tenia.

BASTAAAAAAAAA!!!!!!!!! se sacudió la cabeza, agarrándosela y arrodillándose, tratando de quitarse las imágenes proyectadas.

El zorro solo lo miraba con una expresión de satisfacción, recordar ese momento hacia desear en repetirlo, se lamia los labios en solo pensar eso.

ha ha maldito zorro, como pudiste lo miro con odio.

jaja… te recuerdo que… el que lo beso, toco… fue tu cuerpo desapareció el zorro dejando al muchacho en estado de shock, el maldito tenia razón, de una u otra forma había sido su cuerpo, y no lo había evitado.

Se sintió asqueroso, de esto se había enterado después de la desaparición del pelirrojo y de entre sus sueños vio las escenas, no tan claras como en esta ocasión. Despertó sudando, entro al baño rápidamente a mojarse el rostro, se miro al espejo, la voz de Gaara no se borraba de su cabeza, las suplicas que le había dado, esa mirada… sabia que nunca lo volvería a ver. De su botiquín saco unas pastillas que últimamente le ayudaban a dormir. Tomo un pequeño puño mascándolas, dando la espalda al espejo reflejando una marca muy profunda, que ni si quera el Kiuuby pudo borrar. Se dirigió a su cuarto dejándose caer a la cama, quedando dormido en un instante.

ya llegue!!! se anunciaba un albino al entrar a su hogar, escucho unos pasitos los cuales sabia de quien eran.

pápa!!! un niño de nomas de 5 años se abalanzó dándole un fuerte abrazo sabia de las misiones peligrosas que tenia su padre, pero aun siempre lo esperaba, una mujer salió de la habitación de donde estaban ella y el niño.

muchas gracias Kurenai… la morena le sonrió, nuevamente entro a la habitación sacando a su hijo, el de ella y Asuma, era un poco mayor que el de Kakashi, le dio un beso al menor y se fue, era un placer ayudarle, además sus hijos se llevaban bien.

pápa, vamos a cenar

como que a cenar?!, ya tenias que irte a dormir desde hace dos horas…

si, pero tu siempre me arropas por eso no duermo… tu tienes la culpa, para que me acostumbras!!! Hatake suspiraba, pero tenia razón, así que lo cargo y llevo a la habitación, después llevo algo de comida ya que por la insistencia de su hijo de que cenara, se acostó a un lado y el pequeño se acurruco a su lado, durmiendo se en el instante. Después de terminar lo que tenia en el plato se acomodo abrazando a su hijo, era todo lo que tenia, y agradecía por eso ya no estaba solo.

Sakura ya duerme, mañana van a venir por ti muy temprano… le decía Ikari desde la puerta de su habitación, pero la pelirrosa no le hacia caso, seguía revisando los papeles de los trillizos, suspirando una y otra vez, recordando lo que le dijo Sasuke, al darle los resultados de sangre.

"todos son mis hijos, no se te olvide…" entre sus manos estaban los análisis de uno de ellos, el cual no correspondían los resultados como debían de ser, se restregó los ojos.

si se supone que son hermanos… deben de ser iguales bostezó, y sintió que era jalada con toda y silla.

Ikari san!!!!!

te dije que te fueras a dormir, sino como los vas a ver?, debes de estar al 100, mas con él… se refería a Sasuke, si bien todos los Uchihas varones eran exigentes, mas los hijos del líder de todos. La aventó a la cama y le serró la puerta. La otra suspiro, parecieran hermanas, sonrió pero tenia razón, se estiro dando un gran bostezo, se cambio de ropa para dormir, sus cosas ya estaban puestas para el viaje. No savia el camino a casa del Uchiha, por ello iban por ella, en muy pocas ocasiones fue en persona Sasuke, solamente cuando se enteraron del estado de Gaara y el otro fue por un ataque que sufrió Juugo, nunca supo que fue lo que lo ataco.

En la gran habitación se podían escuchar las reparaciones agitadas de esos amantes, realmente se fue una larga temporada, no sin antes dejarlo en un estado de "coma", era la única forma en la que habían encontrado que estuviera "quieto", mientras que él estaba fuera. El cuerpo mas pequeño que unos momentos se encontraba arriba se dejo caer en la cama boca bajo, estaba exhausto, tanto poder que tenían que podían repetir sin numero de veces, pero aun eran mortales, el cuerpo llegaba a su limite. El moreno se posiciono arriba del menor, tomando una cobija para cubrirse, ambos estaban bañados en sudor, pero no les importaba, se apoyo en la espalda del pelirrojo y enlazo sus manos, Gaara ya se había dormido, mientras que él se quedaba meditando y viendo las argollas que en ese instante la luna iluminaba, en la misión que realizo se encontró a Kabuto, pero así como se vieron pasaron de largo. Lo que le pagaron había sido suficiente como para no trabajar en seis meses, así que podía darse unas vacaciones. Gaara también iba a sus misiones, pero esas eran las más peligrosas, de rango S. inclusive, no era necesaria su participación, pero no le dejaba solo ya que Akasuki aun lo perseguía, y tomarían ventaja de cualquier situación. Hundió su cabeza en la cabellera del otro quedando dormido por el aroma que le despedía el pelirrojo y él. Manzana y canela…

En una habitación al otro lado de la mansión (si ganan tan bien que tienen una mansión ¬w¬) una pequeña despertaba agitadamente, nuevamente tenia esas pesadillas.

estas bien Naoro? pregunto Juugo a la pequeña de nuevo "ese" sueño… la niña afirmo con la cabeza, su "tío" la abrazo consolándola, las pesadillas que ella tenia si que eran horribles, pero sus hermanos no las tenían, lo había comentado con Sasuke y Gaara a lo cual uno llego a la conclusión de que fueran los hechos de Kanako o simplemente eran solo sueños. Ande recordar que la sangre que corre por sus venas también perteneció a Sojobo. La tranquilizó y volvieron a dormir, ella aferrada a su brazo.