Prompt:

No le gusta: Los rompecabezas.


EL ENCARGO

Se lo habían hecho adrede… Seguro…

Le habían encargado montar las tiendas mientras ellos iban al pueblo. 'Llamas mucho la atención', le dijeron. Claro, porque Shin-Ah pasa mucho más desapercibido que él. Ya.

Y ahora estaba peleándose con los palos, los postes, las lonas y los cortavientos enredándosele en la zarpa. ¿Cómo demonios se montan estas cosas? Deberían venir con un pergamino de instrucciones o algo así… El palo A se encaja con el palo F, que debe unirse a M, entonces se inserta la cuerda H y luego… ¡AAAAAHHHH!

¿Cómo diablos lo hacen? Noche tras noche…

Pero si ni siquiera de niño podía amarrarse las sandalias solo y, ¿de veras esperan que sepa montar las tiendas?

¡El Dragón Blanco no se reencarnó en él para esto! Dame un enemigo, dame al usurpador, dame al invasor…

Pero no me des una tienda de campaña…

Y lo peor no va a ser montarlas, no…

Será desmontarlas.

Y volverlas a montar mañana.

Y así eternamente…

Sin pergamino de instrucciones…

La cabeza le empezó a dar vueltas…

Se mareó.

Cuando al oscurecer regresaron los demás del pueblo, lo encontraron enredado y extrañamente atado a uno de los postes con la lona hecha jirones en la cabeza.

Desde entonces se decidió por unanimidad que Kija jamás 'ayudaría' a montar el campamento.