Capítulo 2: Huir o morir
Christa no sabía si reír, llorar asustarse o alegrarse; Sin duda el hecho de que la morena supiera su nombre la había sorprendido mucho, lo único que le faltaba era que los extraterrestres vinieran a conquistar la tierra.
-¡Hey! enana reacciona- Ymir agitaba su mano frente a la rubia intentando que saliera de su mundo.
Cuando al fin salió de su ensoñación sus hermosos ojos azules se llenaron de lágrimas pero antes de poder sollozar siquiera la morena le tapó la boca con una mano y se hinco a su altura.
-Shhh ¿acaso quieres que esas cosas nos encuentren?- le pregunto casi en un susurro. -Mira no arriesgue mi cuello para que llores y nos escuchen, tuvimos suerte de que ninguna de esas cosas nos viera entrar aquí- Christa intento calmarse y después de un par de respiraciones profundas volvió a la normalidad o al menos eso parecía.
-Lo siento...- Christa bajo la cabeza cubriéndose la cara con el cabello.
-Deja de hacer eso- la morena reprendió con la mirada a la rubia.
-¿Qué cosa?- pregunto la rubia.
-Deja de causarme lastima, es verdaderamente irritante- Ymir se sentó en el piso cruzada de brazos y con una mirada de molestia en su rostro.
-Yo no quería causarte lastima... Solo quería pedir perdón eso es todo- Christa en vez de estar triste o algo parecido estaba ofendida, ¿Cómo se le ocurría a Ymir decir que daba lastima?, esa chica se estaba ganando una patada en la cara.
-Lo que tú digas Christa, anda ya deja de estar babeando y ayúdame a ver qué cosas hay en la mochila, no podemos estar tanto tiempo aquí- Ymir comenzó a sacar las latas de la mochila y a contarlas para asegurarse que de momento no murieran de hambre.
-Espera ¿Cómo es que sabes mi nombre?-
-Tienes que ser bastante distraída como para no haberte dado cuenta- Ymir se hubiera reído de no ser por el miedo de que algo indeseable la escuchara.
-No contestaste mi pregunta- Christa tenía un tono más serio y una mirada indiferente, no quería que la pecosa viera el miedo que iba creciendo en su interior.
-Bien tranquila rubiecita, todos saben quién eres, según los rumores había una pequeña chica de ojos azules de primer año que parecía un ángel o para otros una diosa, yo que se a mí nunca me interesaron los chismes-.
-Y si nunca te interesaron ¿Por qué estabas enterada de ellos, Ymir?- Pregunto con algo de intriga la rubia
-Es mejor estar enterada de lo que pasa a tu alrededor para evitarte problemas ¿No lo crees, "Diosa"?- Ymir puso una cara arrogante y Christa por un momento se olvidó de lo que pasaba a su alrededor.
-Bien- dijo Christa cruzando los brazos y volteando su vista hacia otro lado -Pero eso no explica por qué me salvaste-
-Simple mi querida diosa, se ve que no eres tan idiota como tus compañeros así que pensé "¿Por qué dejar que los zombis se coman un cerebro que si se usa?" y aquí estas, sana y salva... Por el momento claro-
-Bien mi gran "héroe" dime ¿Cómo vamos a salir de aquí?- Christa intento ponerse seria pero con Ymir viéndola así era algo difícil de lograr
-La mejor forma es esperar hasta la noche donde podamos desaparecer rápido, tenemos que subir hasta la azotea y de ahí ir de techo en techo esperando no caernos y rompernos el cuello ¿Has entendido?- Ymir al fin se había puesto seria.
-Entiendo pero... ¿Cómo sabremos donde no caer? Si todo estará obscuro - Christa ahora si creía que Ymir estaba algo loca pero así como estaban las cosas afuera era lo único que se podía hacer.
-Simple mi querida enana- Ymir hablo como Sherlock Holmes haciendo que Christa rodara los ojos -Según tengo entendido, aunque no haya nadie supervisando, las farolas de las calles se encienden gracias a un generador de emergencia, por eso debemos aprovechar esta boche ya que no sé cuánto duren las farolas-
-Entonces nos quedaremos aquí hasta que anochezca, saltaremos de la azotea sin rumbo y saltaremos de techo en techo a ver qué pasa-
-No tonta ¿Sabes dónde queda el supermercado de aquí cerca?-
-Si esta como a 1km. de aquí a pie- Christa ya se empezaba a imaginar a donde iba el plan de la pecosa
-Exacto pero hace poco descubrí que si vas por las azoteas te haces unos 5 minutos y caes exactamente en el techo de la tienda- Ymir hizo un pequeño mapa en el piso con un plumón indicándole a la rubia por donde tenían que saltar para llegar a su objetivo
-No sé por qué presiento que eras un delincuente antes de todo esto ¿verdad?- A Christa le resbalaba una gota de sudor por la sien Ymir solo sonreía de medio lado
-Admite que gracias a eso estas viva ahora rubiecita, anda vamos a comer algo, necesitamos energía para la noche, tenemos que dormir un poco también, si quieres tu puedes dormir primero un par de horas mientras yo cuido; obviamente no podemos dormir al mismo tiempo capaz que cuando despiertes no será nada bonito ver como se comen tu estomago ¿o sí?-
-Debo admitir que en eso tienes razón pero, ¿Y si algo pasa que haremos?-
-Simple, saltar por la ventana y caminar por la cornisa- Respondió Ymir con un tono indiferente
-Lo dices como si fuera tomar un paseo por el parque- Christa ya dudaba de las habilidades de estratega de la más alta
-Bueno si tienes una idea mejor dime, ya sé qué tal si salimos por la puerta y le pedimos a esas cosas que nos dejen pasar- Ymir estaba empezando a dudar si esa rubia era tan lista como había pensado
-Bien ya entendí, no había necesidad de ponerte grosera Ymir-
-Ok señorita diosa, si no te molesta yo dormiré primero, toma mi reloj- Ymir saco un reloj de bolsillo con un grabado de león –Cuídalo que es valioso eh, despiértame en 2 horas y luego cuidare yo-
Christa acepto sin decir nada más, vio cómo su compañera se recostaba y se quedaba dormida, aun no entendía como alguien en esa situación podía conciliar el sueño tan fácilmente.
Las 2 horas siguientes fueron las más largas de su vida, estaba totalmente aterrada y estresada, sus sentidos estaban en alerta máxima y sus músculos se tensaban cada vez que oía un ruido que proviniese de afuera.
Christa estaba por despertar a Ymir cuando unos golpes se empezaron a oír en la puerta primero eran leves, pero después se volvieron más constantes acompañados de empujones y gemidos, Christa casi se pone a gritar incluso olvido que Ymir estaba dormida a unos metros de distancia, inconscientemente empezó a retroceder lo más posible arrastrándose por el piso mientras un mar de lágrimas invadían su cara.
No quería morir no ahora que podía ser útil estaba por rendirse cuando sintió un par de fuertes brazos tapándole la boca y tratando de inmovilizarla, por mero impulso intento zafarse pero era inútil, después de un par de segundos escucho la voz de Ymir.
-Tranquila Christa no hagas ruido y se irán, no pierdas la calma, ellos sienten el miedo, cálmate- Empezó a acariciarle la cabeza intentando calmarla un poco y después de un par de minutos los ruidos de la puerta ya casi no se escuchaban y Christa se había quedado dormida después de calmarse siendo abrazada por Ymir.
La pecosa por su parte no dijo nada mas solo se quedó sentada con la rubia durmiendo en sus brazos, pero nunca despego su atención de la puerta, así paso las 2 horas y aunque estaba endemoniadamente entumecida no quiso moverse de donde estaba para evitar despertarla.
Cuando la morena se aseguró de que ya no hubiera ningún zombi en los alrededores empezó a zarandear suavemente a Christa para despertarla.
La rubia fue abriendo lentamente los ojos, primero tenía una cara confundida por el sueño que la invadía, conforme recobraba la conciencia fue recordando lo sucedido unas horas antes, volteo hacia la puerta pero ya no se sacudía ni nada por el estilo.
-Tranquila bella durmiente, esas cosas se fueron desde hace rato-Ymir tenía una sonrisa de medio lado mientras hablaba –Ahora, ¿Podrías quitarte de encima? Pesas después de un rato y tengo las piernas entumidas – La pecosa casi se carcajea cuando la rubia se dio cuente de la posición en la que estaba, la rubia se levantó de golpe y casi se cae hacia atrás.
-Cállate Ymir esto fue tu culpa- Dijo indignada la rubia.
-Si tú lo dices- Ymir se levantó y empezó a estirarse para recuperar la circulación de sus piernas -¿Podrías ayudar metiendo las latas a la mochila mientras me recupero?-.
Christa asintió e intento acomodar las latas sin hacer ruido pues no quería que esas cosas volvieran a intentar entrar.
-Bien, dame la mochila, es hora de irse, espero que no haya muchos de ellos en el techo – Dijo Ymir recibiendo la mochila y metiendo el bate también.
-E-espera ¿Cómo sabes que hay zombis arriba?- La rubia se ponía cada vez más tensa
-Se escucharon pasos arriba, supongo que algunos se abrieron paso de alguna forma siguiendo el ruido de los helicópteros – Respondió Ymir restándole importancia al asunto.
-¡¿Entonces por qué no evacuaron a las personas?!- Christa ya se había desesperado alzando la voz más de lo debido.
-Oye cálmate, o esas cosas vendrán, por si quieres saber, seguramente el estúpido ejército no emitió alarmas ni nada pensando que podría controlar el brote, pero ya ves que no- Ymir había tomado una posición más seria olvidando por completo sus bromas –Ahora vámonos, no hay otra cosa que podamos hacer más que sobrevivir-.
Ymir se dio la vuelta y justo al momento de abrir la ventana unos intensos golpes y alaridos que venían de la puerta alertaron a ambas chicas haciendo que la más alta maldijera en voz baja
-¡Te dije que no gritaras, ahora apúrate y sal por la ventana! ¡Pero ya!- Ymir se quitó la mochila saco el bate y se puso en guardia dándole la espalda a Christa, le entrego la mochila con las provisiones sin salir de su posición de combate.
Christa por su parte no sabía qué hacer, Ymir le había gritado que saliera pero el miedo no la dejaba moverse siquiera. Estaba intentando recobrar la conciencia cuando los zombis lograron tirar la puerta.
-¡Sal de aquí ahora!-
(Pero no sirvió de nada, los zombis entraron y se las comieron a las dos… FIN :3
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. naaaaa mentiras pequeña broma sigan leyendo monstruitos XV)
Con este último grito Christa por fin pudo reaccionar saliendo como pudo por la ventana pegándose lo más posible a la cornisa, cuando vio por la ventana los zombis tiraron la puerta y se empezaron a arrastrar hacia Ymir que aún seguía adentro. La morena soltó un par de maldiciones y golpeo a un par en la cabeza pero eran demasiados como para combatirlos ella sola y más con un bate como arma.
Su salvación quizá fue que desde la ventana Christa empezara a lanzar las latas hacia aquellas cosas para distraerlas; en el momento de confusión Ymir aprovecho y salto por la ventana, solo que no contaba con que uno de ellos la alcanzara a tomar por el tobillo y el impulso hiciera que la pecosa quedara colgada de la cornisa.
-TSK…. ¿Porque esto siempre tiene que pasarme a mí?- Ymir comenzó a patear la cabeza de aquel cadáver evitando en todo momento su boca, había visto a muchos tontos volverse uno de ellos con una sola mordida y ella no iba a ser una más; Estaba empezando a resbalar a causa del excesivo peso cuando sintió que unas manos tomaban las suyas -¡Era Christa!- A esas alturas había llegado a pensar que la rubia ya la había abandonado.
-¡Ymir rápido quítate esa cosa de encima!- le gritaba la rubia haciendo un esfuerzo sobrehumano por aguantar a su compañera.
La morena se agarró más fuerte y al fin le dio una patada lo bastante fuerte a aquel horrendo ser, haciéndolo caer de 3 pisos de altura rompiendo su cabeza en el pavimento.
Ymir miro hacia abajo y sonrió de medio lado –Imbécil- miro a la rubia y también le sonrió subiéndose a la cornisa sentándose para recuperar el aliento junto a la rubia –No pensé que fueras a salvarme el trasero de esa cosa- Le dijo a la más pequeña entre respiraciones agitadas.
-Eres mi compañera, no iba a dejarte sola después de lo que hiciste por mí- Le respondió la rubia igual o más agitada que ella a causa del gran esfuerzo.
-Entonces gracias mi diosa- Ymir uso un tono juguetón y Christa solo volteo su mirada hacia otro lado disimulando su leve sonrojo –Bueno debemos seguir si queremos llegar a esa tienda- Ymir se levantó empezando a deslizarse por la cornisa –Anda avanza, no tenemos toda la noche- Pro la rubia no se movía pareciese que se hubiera petrificado.
-N- no puedo…. Las alturas me dan mucho miedo- Dijo la rubia sin siquiera abrir los ojos y temblando de miedo.
Ymir al escuchar a su compañera hizo una cara de incredulidad tremenda -¡Tienes que estar bromeando! ¡¿Cómo rayos me ayudaste con aquel zombi entonces?!- Poco el asombro de la morena se iba convirtiendo en enojo.
-Fue la adrenalina del momento, además…. No quería que murieras – Christa dijo lo último en voz baja como queriendo decírselo más a ella misma que otra cosa.
Ymir dio un gran suspiro intentando calmar su enojo, había escuchado todo lo que la rubia dijo, incluso lo último, y se resignó a devolverle el favor de hace rato.
-No mires abajo- Hablo Ymir ya más calmada.
-¿Eh?-
-Agárrate de mí y mírame a la cara, no mires abajo, yo te llevare- Ymir le extendió su brazo a la rubia y ella rápidamente acepto, "al menos no es tan terca" pensó Ymir.
Así comenzaron a avanzar, con Christa tomando el brazo de Ymir sin dejar de verla a la cara mientras Ymir la guiaba avanzando por la cornisa hasta llegar a unas escaleras que las llevarían al techo y a más enemigos.
Al llegar a las escaleras olvidaron todo y se concentraron en su objetivo: Escapar de ahí. Ymir no quería hacer nada de ruido pues la última vez les había ido muy mal.
Ymir le hizo señas a su compañera para que tomara un cuchillo y esta obedeció casi al instante a causa del vértigo; después de asegurarse de estar listas comenzaron a subir por la escalera con Ymir delante y Christa un par de barras atrás.
Al llegar al final de las escaleras la pecosa le hizo una señal a Christa para que se detuviera.
Arriba había fácil 10 o 15 muertos caminando por toda la extensión del techo, algunos se encontraban devorando algo o a alguien y otros cuantos estaban en busca de algo que devorar, Ymir obviamente no podía con tantos, solo les quedaba escapar y evitarlos de alguna forma.
Christa desde su lugar miraba el rostro de Ymir con gran preocupación, estaban a nada de que anocheciera por completo y así sería más difícil llegar al supermercado con vida.
Christa seguía en su mundo cuando se percató de que Ymir bajaba las escalaras y con el menor volumen posible le contaba su nuevo plan.
-Bien escucha, hay máximo 15 de esas cosas ahí no podemos matarlos a todos, tendremos que ser rápidas y quitárnoslos de encima de algún modo-.
Christa asintió y Ymir volvió a subir asegurándose de que todo estuviera despejado para después ayudar a Christa a subir, le hizo una seña para que corrieran y así lo hicieron, se percataron que un par de metros más adelante había un zombi caminando y gimiendo dándoles la espalda; Ymir puso un brazo frente a Christa para evitar que se moviera, avanzo sigilosamente hacia él y en un segundo haciendo uso de toda su fuerza lanzo al zombi del techo volviendo a dejar el camino despejado.
Christa se quedó muda, nunca había visto que alguien fuera tan fuerte, aunque su asombro duro poco, al parecer el ruido que hizo aquel cadáver al caer había alertado a sus semejantes de la presencia de ambas chicas.
Cuando Ymir volteo a ver a su acompañante rubia se dio cuenta de que varios zombis iban directo a ella; Ymir corrió y la tomo del brazo empezando así una carrera para llegar al siguiente techo.
Llegaron esquivando a todo zombi que se les atravesara; Ymir soltó la mano de Christa para llegar al otro lado de un salto, volteo esperando que Christa hiciera lo mismo pero la rubia estaba congelada por el miedo.
-¡SALTA!- Le grito la pecosa quitándose la mochila que traía encima.
-N-no puedo- fue lo que Christa le contesto sintiendo que los zombis se acercaban cada vez mas
Ymir se desesperó, tenía que escoger: regresar y salvar a la rubia, o hacerse de la vista gorda y seguir sobreviviendo sola.
Pese a todos los que había visto morir ese mismo día bajo las mismas circunstancias; escogió la primera opción.
Cruzo de un salto nuevamente y con facilidad levanto a la rubia en sus brazos, no espero protestas pues los zombis ya estaban a unos centímetros de ella, se lanzó aun con más fuerza que las anteriores y ambas cayeron al piso del techo continuo, la morena abrazo a la rubia para evitar que se golpeara, recibiendo todo el impacto de la caída.
-Ymir, ¿Qué acabas de hacer? ¡Casi mueres!- Christa se levantó de inmediato y con los ojos llorosos solo para reclamarle a la morena.
Ese fue el colmo para Ymir, encima de haberla salvado se ponía a reclamarle, enserio esa chica tenía algo mal con su cabeza.
-Perdóneme señorita pero si no lo hacía seguramente ahora serias la cena de esos zombis- Ymir señalo a todos los zombis que trataban de cruzar a donde ellas estaba solo que sin ningún éxito –Así que si quieres quedarte aquí a ver si logran pasar, adelante, yo seguiré mi plan así que hasta luego- Ymir se dio media vuelta para seguir con su plan pero una mano la detuvo.
-Espera… tienes razón, lo siento, estaba alterada, gracias por regresar a salvarme- Christa tenía la cabeza agachada.
-Ya anda, debemos seguir, ya son suficientes dramas por hoy – Y así empezaron a correr de techo en techo hasta llegar al supermercado.
-Bien está despejado- Ymir abrió una compuerta que llevaba al interior de la tienda.
-Hay que entrar ya- La rubia estuvo a punto de saltar dentro pero la pecosa la detuvo; negó con la cabeza y de la mochila saco una de las latas que les quedaban después la arrojo dentro para asegurarse de que no hubiera ningún peligro ahí. Después de que no escucharan que nada se moviera dentro se decidieron.
-Ok escucha, yo entrare veré que todo este a salvo y vendré por ti, así que quédate aquí y no hagas más locuras, si algo sale mal vendré corriendo y nos largaremos de aquí ¿Ok?-
-Si no te preocupes estaré bien- Christa sonrió y se apartó para dejar entrar a la morena la cual entro sin decir nada más, confiando en la pequeña chica y su capacidad de no morir.
Los minutos pasaban y aún no había señales de Ymir; eso ya empezaba a preocupar a la rubia, pero de repente escucho una serie de pasos, solo que no eran de zombis estaban cerca, quizá era Ymir que había salido por algún otro lado sin que ella se diera cuenta.
Pero no era Ymir…. Se dio cuenta demasiado tarde, en un abrir y cerrar de ojos un par de brazos la aprisionaron y taparon la boca con un pañuelo; ella forcejeo pero era inútil su captor era demasiado fuerte. Poco a poco el sujeto empezó a retroceder para llevársela a quien sabe dónde pero detuvo su andar abruptamente al sentir algo metálico en su nuca.
-Vaya, ¿Acaso no sabes que a las chicas se les conquista? No se les secuestra, y menos si ya están con alguien- Era Ymir, apuntaba a la cabeza del sujeto con un revolver cargado, una media sonrisa adornaba su rostro, Christa no sabía si era de satisfacción o de enojo pero de todas maneras daba miedo.
-Suéltala bastardo- El tipo soltó a Christa y Ymir la puso detrás suyo de forma protectora -¿Quién eres?- Pregunto sin dejar de apuntarle.
El tipo alzo las manos en forma de rendición y hablo –No dispares, soy Marco… Marco Bodth-
Hoooooola pequeños monstruos como les va? Jeje seguramente quieren matarme por dejar esta historia por casi un año pero que creen? estoy de vuelta! No desaparecí por floja como normalmente hago sino que esta vez quise volverme mejor con mi escritura para darles algo que valga la pena leer así que me tendrán seguido por aquí otra vez
Gracias a todos los que se molestaron en leer mis locuras y en dejarme un Rewiew me dieron para sobrevivir y reír un rato XD y decidirme a seguir y pues para agradecerles este capítulo más largo que la inmortalidad del cangrejo 3528 palabras! Rompí mi record con este así que espero que sea de su agrado.
Sin nada más que reportar nos vemos monstruitos.
